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Política limpia y gobierno limpio

lunes, 29 de mayo de 2000



Sila M. Calderón
Candidata a la gobernación PPD

YA HEMOS comenzado la campaña para elegir la persona que habrá de gobernar a Puerto Rico en los próximos cuatro años. Al igual que tú, yo quiero para mi patria política limpia y gobierno limpio.

En los últimos tiempos, hemos observado con indignación cómo han ido saliendo a la luz pública diferentes investigaciones y acusaciones federales en innumerables casos de corrupción de funcionarios que son parte de la presente administración. El soborno del Alcalde de Toa Alta, la caja de dinero del ex vicepresidente de la Cámara de Representantes, el fraude del Instituto del Sida, la venta de influencias del ex vicepresidente del Senado de Puerto Rico, los escándalos en el Departamento de la Vivienda y en la Autoridad de los Puertos, entre otros.

Una corrupción desvergonzada arropa a nuestro Gobierno, el cual hace mucho tiempo perdió la capacidad de distinguir con precisión entre lo que es correcto y lo que no es correcto. Entre lo que es público y privado, lo que es gobierno y lo que es política. Se ha permitido que los haberes públicos se utilicen a beneficio de intereses privados. O peor aún, se ha permitido que haberes privados influencien descarnadamente los intereses públicos, en abierta corrupción de los procesos gubernamentales.

La política limpia y el gobierno limpio ofrece un ambiente de respeto, de diálogo, de intercambio sereno de ideas y puntos de vista diferentes, con un aprecio incalculable a la diversidad de opiniones. Es la búsqueda sincera del bien común, el ofrecimiento limpio, libre, transparente, para juntos buscar las soluciones a los problemas que nos afectan a todos los puertorriqueños. Lo contrario a esta aspiración debe ser rechazado, desde lo más profundo de nuestro corazón. Queremos acabar con este mal y sacarlo de raíz y para siempre de nuestra vida como pueblo. Yo, como candidata a la gobernación, quiero darle a Puerto Rico un gobierno limpio, como limpios, honrados y rectos somos los puertorriqueños.

Quiero mantener contigo un diálogo abierto, franco, de frente y con toda la verdad, que surge de mi compromiso profundo con la ejecución de una sana administración pública. El Gobierno para mí es sagrado y la labor desempeñada en él, es una oportunidad única para garantizar el recato y la honradez en el manejo de su administración. Nada ni nadie, alterará este respeto grande que siento por la administración pública y por las formas y maneras en que deben conducirse sus asuntos y manejarse sus haberes públicos.

En las últimas semanas, se han estado proyectando en los medios anuncios que tratan de hacerme a mí parte de la corrupción prevaleciente. Con medias verdades, falsedades y mentiras se usa la difamación como tema de estos anuncios. Quiero compartir contigo algunas instancias en que se ha utilizado la mentira, la demagogia y la mezquindad para restarles seriedad y credibilidad a procesos que, a todas luces, han sido llevados a cabo con pulcritud y legalidad. La multa impuesta por la Oficina de Etica Gubernamental, por ejemplo, trata sobre un informe que en lugar de ser entregado un viernes en la tarde, se entregó a la mano el siguiente día laborable, a las 7:30 de la mañana. La decisión de la Comisión Estatal de Elecciones en cuanto a un vídeo del Municipio de San Juan, trata de una presentación audiovisual, que no fue elaborada para difusión pública sino para uso interno y cuya decisión estamos ahora mismo apelando ante los tribunales. La opinión del Contralor sobre el proyecto de estacionamiento del Frente Portuario trata sobre una apreciación financiera de un aspecto de una transacción que va a significar millones para el Municipio de San Juan y sobre la cual el propio Contralor y el Secretario de Justicia han dicho que no existe causa de delito, corrupción o malversación de fondos públicos alguno.

Los anuncios que tergiversan la verdad son una cortina de humo con la que tratan de tapar la verdadera corrupción en el Gobierno y el estado detrimental del valor mismo de la presente administración gubernamental. Agraciadamente, Puerto Rico es un pueblo sabio, con una capacidad inmensa de saber distinguir y atesorar a su vez, el compromiso de personas e instituciones que vienen con la encomienda de sanear esta actual estructura gubernamental.

Esta no es la clase de campaña que queremos. En Puerto Rico queremos líderes que den el frente y que digan la verdad siempre. Que asuman sus responsabilidades con verticalidad y no se escondan detrás de otros y así tratar de ocultar lo que todos sabemos.

En las próximas semanas continuaré llevando mi mensaje de cambio y esperanza para todos los puertorriqueños. Mi programa de gobierno, que he llamado Proyecto Puertorriqueño para el siglo 21, ya está listo. Precisamente hoy, en Sabana Grande, se celebrará nuestra Asamblea de Programa. Allí ratificaremos el sentir y las aspiraciones de cientos de miles de puertorriqueños, los cuales han colaborado conmigo en la elaboración de nuestro programa. Con él y en él, te ofrezco un gobierno limpio, un gobierno sensible, un gobierno de profundo orgullo puertorriqueño y un gobierno para todos, más allá de líneas partidistas.

Hermano puertorriqueño, en mi campaña de medios, te habré de llevar siempre la verdad. Espero que puedas observarla con serenidad y aquilatar la palabra que quiero empeñar contigo. No dejemos que la difamación y el clima de falsedades permee en Puerto Rico. Yo quiero preservar a Puerto Rico como el país que siempre ha sido: fuerte, recto, valiente y sobre todo, limpio. Vamos juntos a lograrlo.

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