Sila deja a un lado el libretolunes, 6 de noviembre de 2000 Por Mildred Rivera PARA CELEBRAR la mayor concentración que ha tenido el Partido Popular en los últimos años, Sila M. Calderón volvió a vestirse del tradicional color rojo, pero al finalizar su emotivo discurso hizo un gesto ajeno a los populares: levantó el puño izquierdo. Las últimas horas antes de una votación son terreno fértil para convencer a los no afiliados y a los melones, que tradicionalmente deciden elecciones. Ayer, Calderón se presentó como la es peranza y el futuro de este país, mensaje que fue reforzado por los alcaldes que hablaron: William Miranda Marín, José Aponte, José Guillermo Rodríguez, y el candidato, Eduardo Bhatia. Allí, sin embargo, estaba el corazón del rollo popular, que gritaba "pillos, pillos" a cada mención del Partido Nuevo Progresista, y que abucheó y gritó "asesino, asesino" cuando se mencionó el nombre de Carlos Romero Barceló. "Romero, te veo en las urnas", gritó un emocionado Aníbal Acevedo Vilá. LA ACTITUD de los populares también se reflejó en los carteles que repetían la frase, ahora popular, "qué linda" y en el que leía: "si Pesquera no fuera corrupto, Rosselló no lo habría nombrado". Fotos de Luis Muñoz Marín y de Calderón también eran levantadas en vilo. Esa masa que ayer se vistió de rojo y amarillo se encontró con una gigantesca tarima en cuyo centro se destacó una especie de pancarta gigante con el mensaje "futuro brillante para Puerto Rico", y a sus lados las banderas de Puerto Rico y Estados Unidos. Inmediatamente a los costados de esa sección, se levantaban andamios en los que, primero, hubo jóvenes que agitaban banderas con el nombre de "Sila" y, luego, se cubrieron con otros tipos de pancartas de tela que subieron del piso y que leían: "queremos cambio". Al final, y mientras se escuchaba la voz de Marc Anthony cantando la canción "Preciosa", subió otro cartel que leía "Paz para Vieques". Fue en ese momento que Calderón levantó el puño izquierdo. Entre la multitud, cinco drones estaban a la disposición de quienes quisieran colaborar para cubrir los $84,000 que, por orden del juez federal Héctor Laffitte, les fueron confiscados al PPD. Muchas personas le entregaron cheques a miembros del grupo de trabajo de Calderón. En medio de la actividad, fueron muchas las personas afectadas por el calor que tuvieron que ser atendidas. LOS MILES de populares comenzaron a llegar temprano en la mañana a los predios del Hiram Bithorn para escuchar, primero la orquesta del cantante Víctor Manuelle, y luego a sus líderes. La merenguera Giselle finalizó el evento, que tuvo un costo de más de $300,000. © 2000 El Nuevo Día - Derechos Reservados |