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Reflexiona Sila sobre su liderato

lunes, 20 de noviembre de 2000


Por Israel Rodríguez Sánchez
El Nuevo Día

EN MEDIO de los últimos preparativos para el viaje de vacaciones que inició ayer, la gobernadora electa Sila María Calderón compartió su tarde del sábado con El Nuevo Día en lo que aseguró forma parte de su política de puertas abiertas con la prensa.

Calderón recibió a El Nuevo Día en la entrada de su residencia de Guaynabo, para iniciar un diálogo íntimo que se extendió hasta Gurabo, donde participó de una actividad política en compañía de su esposo Adolfo Krans. Durante el trayecto, Calderón interrumpió varias veces la conversación para llamar desde su teléfono celular a su hija Sila Marie González y a su hermana Tere Calderón.

"¿Qué te parece si nos vemos a las 5:00 p.m. para ir a Eleonor? Yo creo que nos da tiempo, porque hacen días que no nos vemos", se escuchó que le dijo a su hija. Mientras hablaba con Sila Marie, El Nuevo Día aprovechó para preguntarle a Krans si finalmente vivirá en La Fortaleza o en Guaynabo, pero éste sólo se limitó a reír, como quien todavía no ha tomado una decisión.

De regreso al diálogo, Calderón contó que el día de las elecciones, después de emitir su voto en la escuela Pedro G. Goyco, le pidió a su escolta que la llevaran a su apartamento del Condado. Quería estar sola para escribir el discurso que ofrecería tras conocerse el veredicto electoral.

Así las cosas, subió al piso ocho del edificio, entró al apartamento con vista al mar, prendió los acondicionadores de aire, y buscó una foto de su padre César Calderón. "Me senté y escribí: 'Gracias Puerto Rico, ha triunfado la verdad... Ha triunfado el gobierno limpio... Ha triunfado la paz sobre la confrontación...', me lo sé de memoria... y terminé el manuscrito con 'gracias Puerto Rico' otra vez", narró Calderón como si se tratara de un momento místico.

SIN EMBARGO, tremenda fue la sorpresa que se llevó Calderón cuando terminó de escribir. "Miré el retrato de mi papá, eran las 3:00 de la tarde... habían cerrado los colegios. Me recogí en una oración, llamé a Adolfo y le dije: Ya terminé, voy para allá", dijo visiblemente emocionada.

Aunque aseguró que sus encuestas internas le auguraban un triunfo, Calderón dijo que nunca quiso hacer alardes y trabajó como si estuviera abajo. No abundó, sin embargo, en el poder que logró consolidar dentro del Partido Popular Democrático (PPD), tras ganar las elecciones sin la ayuda del ex gobernador Rafael Hernández Colón.

"Yo respeto los análisis, pero siento que el liderato es algo que proviene de adentro de la persona y que se afirma o se reafirma según el pueblo entiende que la persona en particular tiene la firmeza y el entendimiento para llevar a cabo un trabajo y una responsabilidad a cabalidad", expresó.

Para finalizar esta parte del diálogo, Calderón dijo que esta responsabilidad la asumió en las primarias para la alcaldía de San Juan, en la batalla de la quinta columna y durante la campaña a la gobernación. "Yo me siento que tengo la confianza y la solidaridad del partido. Todos los miembros han comprendido la agenda de cambio", subrayó.

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