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Renacer viequense

lunes, 23 de octubre de 2000


Sila M. Calderón
Candidata a la gobernación PPD

EL CANDIDATO a la gobernación por el PNP, Carlos Pesquera, dice que el asunto de Vieques está resuelto. ¿Cómo es posible que el pueblo puertorriqueño pueda aceptar esta posición? ¿Cómo es posible, si la semana pasada vimos a más de 31,000 miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y naciones de la OTAN participando en ejercicios en Vieques?

¿Cómo es posible, si los terrenos nunca nos fueron devueltos, sino que se pasaron al Departamento del Interior de los Estados Unidos? ¿Cómo es posible, si la Marina tomó posesión del Centro de Tratamiento y Diagnóstico y aún no se han identificado los $500 mil para el tan necesario estudio de cáncer? Además, hemos sido informados por la Marina de que los bombardeos seguirían toda esta semana y el Congreso ha aprobado un proyecto de ley violando las directrices presidenciales, haciendo patente su falta de garantías.

Como puertorriqueños tenemos una obligación moral de buscar la forma de devolver la tranquilidad y la paz a Vieques lo antes posible. Hace alrededor de un año, como parte de mi responsabilidad ciudadana y como Alcaldesa de San Juan, encargué un trabajo profundo de investigación para identificar medidas con estos propósitos. Recientemente, anuncié los resultados de este proyecto. Investigaciones legales y científicas revelaron gran daño potencial a los órganos internos de niños y adultos que se encuentren en las playas de Vieques y Culebra durante los bombardeos, a causa de las ondas de sonido emitidas por los cañones de los barcos de la Marina durante sus ejercicios bélicos. El proyecto reveló también que el Gobierno del Estado Libre Asociado está facultado por ley federal para establecer los criterios de sonido que son permisibles en nuestros cuerpos de agua, los cuales tendrían que ser observados por la Marina. El licenciado Richard Copaken fue la persona que dirigió los esfuerzos del grupo legal y científico sobre este proyecto. Como se conoce, Richard Copaken fue instrumental en lograr la salida de la Marina de Culebra en 1975 y tiene vastos conocimientos sobre esta materia.

Como producto de estos hallazgos, presenté al Gobernador de Puerto Rico un borrador de reglamento que, tras su adopción, podría detener este riesgo a nuestros niños en sólo sesenta días. Tanto Pedro Rosselló como Carlos Pesquera han rehusado evaluarlos o considerarlos, prefiriendo en su lugar continuar respaldando unas directrices presidenciales que no tienen garantías y que, en efecto, protegen los intereses de la Marina. Estas directrices son precisamente el resultado de la traición al consenso histórico que habíamos logrado a favor de nuestros hermanos viequenses. Para Rosselló, evidentemente, los niños de Vieques no son primero. Y para Carlos Pesquera es imposible llevarle la contraria a su jefe político, con quien tiene sus manos atadas y por quien traicionó su propia palabra.

La actitud de mi oponente político se hizo patente en su postura ante el Presidente de los Estados Unidos en la reunión que celebramos en la Casa Blanca y de la cual yo fui testigo. Al tiempo que yo le exigí al Presidente, con respeto pero con firmeza, el cese del bombardeo en Vieques y garantías para la población viequense, Pesquera pedía al Presidente que le comunicara al pueblo puertorriqueño que la continuación de las prácticas y las directrices adoptadas eran la opción final y que no había alternativa. Obviamente, no exhibió ni la firmeza de carácter ni la independencia de criterio que el momento requería de un líder en representación de su país.

El dolor de nuestros hermanos en Vieques sigue tocando el corazón de nuestro pueblo. Puerto Rico ha reconocido que tiene una deuda moral con el pueblo viequense. Hay que convertir esta deuda en atención prioritaria a sus graves problemas: rezago económico y pocas oportunidades de empleo, alta incidencia de enfermedades graves, pobre servicio de transportación, insuficientes oportunidades educativas y pocas alternativas de vivienda para las familias más necesitadas. El cuadro de Vieques tiene que ser inaceptable para todos nosotros. Requiere un compromiso firme con estos compatriotas que llevan demasiados años sufriendo y esperando en silencio.

Mi determinación está con Vieques y lo estará desde el primer día de mi administración como gobernadora. Lucharé con todas mis fuerzas para traerles a los viequenses nuevas esperanzas de desarrollo económico y social, mejores servicios y oportunidades. Mi propósito es lograr, con el respaldo de todos los puertorriqueños, el renacer viequense que tanto deseamos.

Mi política pública será la posición de consenso adoptada por la Comisión de Vieques: el cese permanente de las prácticas militares, la salida de la Marina, y la limpieza y devolución de tierras viequenses a sus ciudadanos. Todo lo anterior con garantías. Al comenzar mi administración, propiciaré conversaciones con la Casa Blanca y el Congreso para llevar a cabo de inmediato una consulta al pueblo de Vieques. De no lograrse, viabilizaré lo antes posible un referéndum local verdaderamente democrático y libre de presiones.

También, durante los primeros cien días de mi incumbencia, habré de implantar la reglamentación ambiental con los criterios de nivel de sonido para los proyectiles que están ahora siendo utilizados en Vieques. Estará entonces en manos de la Marina demostrar que sus acciones no causan daño a la salud de nuestros niños en las playas de Vieques y Culebra.

En nuestra plataforma de gobierno, el Proyecto Puertorriqueño para el Siglo 21, nuestra propuesta para la Isla Nena se titula "Renacer viequense". Contiene 36 medidas específicas. Entre ellas, la preparación y adopción del Plan de Ordenación Territorial, la creación de un Fideicomiso de Terrenos, y un programa especial de viviendas y de parcelas para familias de escasos recursos. Además, con urgencia y prioridad, llevar a cabo el estudio de cáncer; proveer nuevos servicios de maternidad y sala de partos para el CDT y adquirir una ambulancia aérea; la modernización de las escuelas de Vieques y la construcción de una biblioteca electrónica.

Me propongo designar a Vieques como un área especial de desarrollo sustentable. Propiciaré la creación de empleos mediante la construcción de una Villa Pesquera, el establecimiento de una Escuela de Arte y Pesca e impulso al turismo con nuevos incentivos. Rehabilitaré el balneario público y se añadirán áreas de acampar y de recreación. La creación de una zona libre de impuestos y el desarrollo del frente portuario serán, de igual forma, elementos importantes del plan.

El futuro brillante que propongo para Puerto Rico incluye a nuestros hermanos de Vieques. Su lucha es la nuestra. Lo que es bueno para Vieques es bueno para Puerto Rico. La agenda de futuro para Vieques tiene que estar basada en una profunda convicción y en una recia determinación con la justicia y con la paz. Aquel que no las tenga no puede ponerse de pie ante el pueblo puertorriqueño y pedirle su confianza para hacerse responsable de un grave problema que ya entiende resuelto.

SI QUIERES la paz para Vieques, reflexiona profundamente sobre las diferentes opciones para la gobernación y sobre quién de nosotros puede realmente dar el frente y la batalla dura que nos espera el próximo año.

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