Fuerza económica para la región surlunes, 4 de septiembrre de 2000 Sila M. Calderón HACE VARIOS meses presenté las primeras propuestas para una Nueva Economía que lleve el desarrollo a todas las regiones de Puerto Rico. Ya he hecho públicos mis planes para el Polo Oeste y el Polo de la Montaña. Hoy quiero hablarte de cómo brindaremos una nueva fuerza económica al Polo Sur, para crear más empleos, mejorar la calidad de vida y ofrecerles más oportunidades a nuestros residentes. Como quizás conoces, las tasas de desempleo varían mucho de una región a otra. De los 14 municipios de la región sur, el de menor desempleo es Ponce con una tasa de 13.1% en enero de este año, pero el promedio para la región es de 15.6%, que compara con una tasa para Puerto Rico de 11.7%. En municipios como Maunabo, Santa Isabel, Peñuelas y Guánica, la tasa de desempleo, según las propias estadísticas del Departamento del Trabajo, es de 21.4%, 18.9%, 19.7% y 18.6%, respectivamente. La situación de la zona sur es una de rezago económico. La pérdida de empleos manufactureros entre el 1993 y el 1998 fue más del doble de la pérdida ocurrida en todo Puerto Rico durante el mismo período. Durante esos cinco años, en la zona se perdieron más de 2,700 empleos en la manufactura, lo que representó unos $307.6 millones en salarios durante ese período. Por otro lado, el debilitamiento de la agricultura se refleja en el número de cuerdas dedicadas a cosechas, que reflejó una baja de casi 23%. Otra necesidad imperiosa de la región es la vivienda. Entre el 1994 y el 1998, se pronosticó una demanda total de 14,754 unidades, de la cual la mitad eran de interés social. Según datos de la Junta de Planificación, sólo se construyeron unas 7,104 unidades, quedando una deficiencia del 52%. La Nueva Economía que propongo para Puerto Rico ofrece un desarrollo económico equitativo para nuestro país. En la actualidad, el desarrollo se concentra en el área metropolitana. Es necesario llevar el desarrollo a toda la isla con polos de crecimiento que fortalezcan sus economías, planes estratégicos, nuevos incentivos y una descentralización de la inversión pública. He discutido ampliamente la situación de la región sur con la ciudadanía y con el liderato político de los 14 municipios que la componen. A base del análisis realizado por ellos y de trabajos con varios grupos y asesores que me han adelantado sus recomendaciones, propongo un Plan de Desarrollo Regional para el sur de Puerto Rico basado en las siguientes estrategias:
Por otro lado, es necesario continuar facilitando el redesarrollo de Ponce como eje de la zona y centro de actividad económica regional. Para esto restableceré el Plan Ponce en Marcha, propiciando el fortalecimiento de la ciudad. El Gobierno tiene que asumir una posición agresiva en cuanto a la regionalización del desarrollo económico para que el sector privado también dé un paso adelante. Juntos, el Gobierno central, los municipios y la empresa privada podemos traer a Puerto Rico un nuevo clima económico que permita el balance que todos buscamos y nos convenga. © 2000 El Nuevo Día - Derechos Reservados |