Candidatos a la gobernación ante los maestros federadosviernes, 29 de septiembre de 2000 Por Sandra D. Rodríguez Cotto LOIZA - A Sila Calderón la aplaudieron, a Rubén Berríos lo besaron y a Carlos Pesquera lo abuchearon tanto, que tuvo que reducir su mensaje a sólo cinco minutos. En síntesis, eso fue lo que transcurrió ayer aquí durante la asamblea de delegados de la Federación de Maestros, en donde los tres candidatos a la gobernación presentaron sus promesas para el área de la educación a la asamblea de delegados. La primera en dirigirse a la nutrida matrícula de más de 1,000 delegados de todo el país fue la candidata del Partido Popular Democrático. Llegó al salón del Centro Vacacional de la Unión Independiente Auténtica, y fue recibida con fuertes aplausos y la consigna al unísono de "Vieques sí, Marina no". Calderón aprovechó el contexto y lo primero que hizo fue unirse al reclamo del público diciendo que cualquier proceso de consulta debe hacerse abierto al público y "sin traicionar" sus deseos "como hizo el Gobernador". "El pueblo puertorriqueño no puede descansar hasta que cesen los bombardeos, hasta que se devuelvan las tierras... y si soy electa gobernadora, haré como hice con el presidente Clinton. Le voy a decir de frente al próximo presidente que la Marina se tiene que ir. Así lo haré, porque yo no le tengo miedo al presidente ni voy a bajar la cabeza ante la Casa Blanca", dijo Calderón, lo que provocó que los presentes se pusieran de pie para aplaudirla. Calderón centró su ponencia en la promesa de erradicar el analfabetismo y transformar la educación, dándoles recursos a los maestros y al personal no docente. Prometió mejorar las estructuras de todos los planteles escolares y dijo que respeta la Ley 54 de Sindicación, por lo que acatará los acuerdos entre el Gobierno y la Federación de Maestros. Sila CalderónEl tema de la Carrera Magisterial arrancó abucheos del público, no sólo en su ponencia, sino también en la del candidato del Partido Nuevo Progresista. En su turno, Calderón prometió que derogará la ley y hará una nueva en consulta con todos los maestros. El público la interrumpía para reclamarle sus promesas específicas de aumentos de salarios, y Calderón decía "tranquilos, ahora voy". "Yo sé que el público está animado y es que no le han dado almuerzo. Creo que eso es injusto", le dijo Calderón, en tono de broma, al presidente sindical Jesús Delgado y el público volvió a aplaudir. Cuando volvieron a insistir para que hablara de aumentos, Calderón dijo que aumentará los salarios de acuerdo con lo que se negocie en el convenio colectivo de los maestros. Al personal que no está integrado por maestros, como bibliotecarios, directores de escuela y orientadores, entre otros, prometió aumentos de hasta $400. Recibió también un fuerte aplauso cuando dijo que el Gobierno aumentará la aportación al plan médico de los $40 actuales a $100, para que los maestros puedan decidir si optan por la reforma de salud o por cualquier plan médico privado. Calderón estuvo hablando durante unos 25 minutos. Carlos PesqueraEl segundo turno le tocó al líder del PNP y, tan pronto entró por la puerta, lo abuchearon. Pero Pesquera no se inmutó y siguió caminando junto a varios ex presidentes de la Federación -entre los que estaba Renán Soto-, quienes lo escoltaron hasta el podio como a los demás candidatos. El público tam bién le gritó la consigna de "Vieques sí, Marina no" y Pesquera respondió diciendo: "Todos estamos de acuerdo con que la Marina se va a ir". Esto provocó más abucheos del público. Pesquera trató de presentar sus promesas y decir que, como catedrático de la Universidad de Puerto Rico, entiende a los maestros. Sin embargo, no podía, porque a cada propuesta, le respondían con abucheos y gritos. Cuando fue a dar loas a la Ley de la Carrera Magisterial, el público le gritaba "pa'fuera" y "eso no sirve", en clara demostración de oposición a una legislación que eliminó las escalas y títulos entre los maestros. Mientras unos gritaban, otros delegados, sencillamente, se levantaban para hacer fila y pedir su almuerzo. El clima de hostilidad llegó a tal nivel, que una funcionaria de la junta de la Federación tuvo que pedirle silencio al público y que respetaran a Pesquera, porque su presencia en el lugar obedecía a la invitación de la sindical para presentar sus propuestas. Entonces Pesquera dijo: "Vamos a terminar esto rápido. Mi propuesta es mejorar la educación y ser el gobernador de la educación" y concluyó su mensaje. Al finalizar, Delgado agradeció su participación. Pesquera tuvo un aparte con los periodistas, al igual que los otros dos candidatos. Calificó como "normal" la reacción de los líderes sindicales a su mensaje. Rubén BerríosEl último en hablarles a los maestros fue el candidato del Partido Independentista Puertorriqueño. Berríos fue aclamado con vítores y aplausos, y muchos maestros lo abrazaban y besaban, deteniendo su paso. También fue recibido con la consigna de "Vieques sí, Marina no", y el líder independentista centró su ponencia en Vieques. Algunos maestros salieron disgustados del salón, por eso. Dijo que el 50% del Comité Central del PIP está compuesto por maestros, y que sus propuestas específicas están contenidas en una carta que la Federación circuló entre los presentes. Junto a esa carta de Berríos, también circularon, en una hoja amarilla, una copia de la serie de artículos de El Nuevo Día en la que se comparaban las promesas de los tres candidatos para el tema de la educación. El líder del PIP criticó que el Gobierno le esté "entregando a la Marina" el Centro de Diagnóstico y Tratamiento de la Isla Nena. "Como en el caso de Vieques, la única manera para cambiar el ambiente en el sistema educativo es por la militancia", dijo Berríos y agregó que, como socialdemócrata, respeta y valora a los sindicatos. Un punto interesante de su ponencia fue cuando Berríos les pidió a los delegados que lleven el mensaje a los maestros de que voten por él. Les dijo que expliquen que no deben tener miedo de votar por un independentista. "Díganles que la independencia no se dirime ahora. Eso no se va a decidir el día de las elecciones", dijo Berríos, apartándose del discurso tradicional del PIP. Señaló que si sale electo, convocaría a una Asamblea Constituyente para hablar de status y, "en lo que el hacha va y viene, Rubén Berríos va a acabar con la pocavergüenza de estos sistemas corruptos. Vamos a darles un buen susto a los otros partidos". © 2000 El Nuevo Día - Derechos Reservados |