Juego de Pelota

El juego de pelota representa entre las civilizaciones prehispánicas un importante rito como lo demuestran las canchas situadas en centros ceremoniales. Entre los juegos de pelota que destacan son el de Copán, Honduras, y el de Chichén Itzá , Yucatán.

El significado simbólico-religioso del juego es la lucha de contrarios cósmicos que hace posible la existencia. A veces simboliza la lucha del Sol contra la Luna o a veces la lucha entre los dioses del inframundo y los dioses celestes.

El juego se acompañaba de ritos de decapitación (tal vez prisioneros de guerra) que buscaban propiciar la fertilidad; la cabeza simboliza el astro o una mazorca de maíz, y en el juego está representado por la pelota.

La cancha consiste en dos construcciones rectangulares, con muros en talud o verticales, que delimitaban un espacio en el cual se jugaba. En los muros se colocaron los marcadores, que debían ser tocados por la pelota de caucho, y en lo alto de la plataforma se situaban los espectadores.

La forma m s común de jugar era integrando los dos equipos, cada uno de los cuales jugaba en una mitad de la cancha; realizar el servicio con la mano, desde el fondo de la cancha, e impulsar la pelota con la cadera. Solo se permitía un bote y se marcaba un tanto cuando los contrincantes no contestaban el saque y la pelota golpeaba contra los muros del fondo de la cancha, o bien si pegaba en los marcadores. Pasar la pelota a través de los anillos constituía una marca extraordinaria pues rara vez se lograba.

Representación del Juego de Pelota en Uxmal

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