La organización social se hubiera podido mantener estable de no haber sido por la división del poder supremo en político y religioso, además hubo una ‚poca en la que destaca el predominio de intereses pragmáticos y militares.

El estrato más alto estaba constituido por los nobles o hidalgos llamados almehenoob por los mayas yucatecos, la gente de linaje lustre, los destinados por decreto divino a gobernar sobre los demás, ya fuera con el poder político, con el poder religioso o con el poder de las armas. Así, gobernantes (encabezados por el Halach uinic, ~Hombre verdadero~), sacerdotes (una jerarquía en cuya cúspide estaba el Ahau can, <>), jefes guerreros y quizá los comerciantes, que tenían ciertas funciones políticas, pertenecían a esta clase privilegiada.

Bajo ellos estaba el pueblo (ah chembal uinicoob) los llamados <>, quienes se dedicaban ala construcción, a las artes, a las artesanías y a labrar la tierra. También existieron esclavos (pentacoob), que eran delincuentes, prisioneros de guerra, huérfanos e hijos de esclavos; pero ellos no fueron numerosos ni representaron un papel importante en la producción. Se puede decir que la clase más productiva fue la de los ah chembal uinicoob, pues permitió a los nobles ser intelectualmente productivos, es decir, crear la religión, las ciencias y las artes. Por eso ahí, en las imponentes obras plásticas, en los jeroglíficos y en todos los demás sitios materiales que se conservan de los mayas prehispánicos, están también eternizados esos <>.

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