Jueves 2 de Diciembre de 1999
Jueves 2 de Diciembre de 1999
Por primera vez
Policía civil afirma
estar bien encaminada
Tras varios días sin resultados, prefecto de Investigaciones indicó ayer a "Crónica" que las pesquisas caminan bien, aunque no entregó mayores antecedentes.
Por primera vez desde que desapareció Jorge Matute, el 20 de noviembre pasado, la policía civil -que posee una orden amplia de investigar- dijo ayer "estar bien encaminada" en las pesquisas que se efectúan al respecto, después de casi dos semanas de una total incertidumbre.
La afirmación la efectuó el prefecto de Concepción, Néstor del Valle, quien aseveró a "Crónica" que "tenemos algunos indicios importantes que estamos investigando, por lo que creemos estar bien encaminados. Ello no significa, en todo caso, que se trate de algo concreto o infalible, puesto que se trata de un caso muy complicado y con múltiples aristas".
Lo anterior, en todo caso, se ve reafirmado por la decisión de la Corte de Apelaciones de Concepción al denegar la petición de ministro en visita para el caso, puesto que una de las causales invocadas por la Corte para rechazar la solicitud fue, precisamente, que las pesquisas estaban bien llevadas.
En la madrugada de ayer los detectives volvieron a efectuar una serie de procedimientos cuyos resultados no fueron revelados, aunque trascendió que los policías estarían ya sobre la pista de varios sospechosos de haber intervenido en la desaparición del estudiante universitario, con lo cual, definitivamente, se estaría confirmando que hubo intervención de terceros en el caso.
Además, se indicó que es posible que antes de diez días se conozca el resultado de los exámenes de ADN practicados a las muestras de sangre recogidas en la discoteca "la Cucaracha" y las tomadas a los padres de Jorge Matute Johns, con el fin de comprobar si ambas corresponden entre sí.
Dos frentes
Investigaciones, en este momento, trabaja en dos frentes básicos. Uno es el compuesto por un grupo interdisciplinario basado en la Comisaría Judicial de Concepción y al cual se sumaron efectivos de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (Bipe) de Santiago, de la Brigada de Inteligencia Policial (BIP) de Concepción y de la Brigada de Delitos Sexuales (Brisexme) penquista.
En este grupo la cabeza de las diligencias recae en el subprefecto Guillermo Hermosilla y el subcomisario Carlos Stuardo.
Otro frente de trabajo, a contar de este lunes, lo constituye la Brigada de Homicidios (BH), a cargo del comisario Sergio Vargas. Ambos grupos trabajan relacionados pero en forma independiente, aparentemente siguiendo el mismo esquema que se utilizó cuando fue asesinado, en 1991, el prefecto zonal de Investigaciones de Concepción, Héctor Sarmiento.
En dicha oportunidad investigaron el caso un grupo interdisciplinario (también apoyado por efectivos de Santiago) y la BH, tras lo cual fue desarticulado el comando de las Fuerzas Rebeldes y Populares Lautaro (Frpl) que había cometido el crimen. Lo anterior significó que, posteriormente, el director de Investigaciones trasladara a Santiago al jefe de dicho grupo (Jorge Barraza, entonces jefe de la Brisexme penquista), quien quedó al mando de una unidad antiterrorista, la Bioc-Bulnes, de corta y polémica vida.
Carabineros, en tanto, continúa efectuando algunas pesquisas en torno al tema, pero debido a que no cuenta con una orden judicial, son menores las diligencias que ha podido realizar. En la policía uniformada las tareas están a cargo del OS-7 y el Labocar, habiéndose incorporando también a ello personal de la Dirección de Inteligencia Policial (Dipolcar) de Concepción.
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