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EGOCHEAGA, EL MÁS GRANDE

Periódico "La Nueva España"

ASTURIAS, 24/05/2002

El médico ovetense, el primer asturiano que conquista el «techo del mundo», consiguió la gesta en solitario y sin botellas de oxígeno

Salió de casa con apenas 25 kilos de material en una mochila; «parecía que se iba a los Picos y no al Everest», dice su cuñado

Oviedo, Nacho M. DEL CAMPO

Por primera vez un asturiano ha puesto sus pies en el «techo del mundo». El médico ovetense Jorge Egocheaga coronó el pasado día 17 el monte Everest (8.848 metros) y, por si fuera poco, lo hizo por la cara norte ­la más dura­, en solitario y sin oxígeno suplementario. Egocheaga llamó ayer a su casa desde el campamento base ­a 5.400 metros­ con un teléfono vía satélite prestado, y apenas habló un par de minutos con su hermana María. «Estoy muy, muy contento, pero tremendamente cansado», le contó. El débil hilo de voz del alpinista daba fe de su agotamiento. «Estamos esperando a que mejore el tiempo, que es malísimo, y comenzaremos a bajar hasta las furgonetas que nos llevarán a Katmandú (Nepal)», explicó Egocheaga.

La meteorología en el Everest ha sido nefasta en las últimas semanas ­un alpinista yugoslavo desapareció hace varios días a causa del mal tiempo y se le da por muerto­ así que es probable que el ovetense aprovechase el claro de apenas unas horas que permitió a varias excursiones comerciales hacer cumbre el mismo día, pero por la cara sur. Sus familiares desconocían aún ayer los entresijos de la ascensión. No saben el tiempo que empleó para subir y no pudieron confirmar si el último tramo lo hizo en compañía de un montañero suizo, como apuntan algunas informaciones que circulan por Internet. De lo que sí están seguros es de que Jorge ha cumplido el sueño de su infancia. Su cuñado, Jordi Sallés, destacó el carácter «honesto, íntegro y humilde» del alpinista y aseguró que «otros en su profesión intentan ponerle zancadillas y él les responde con hechos como éste». Sallés está orgulloso de la gesta de Jorge. «Salió de casa con apenas 25 kilos de material en una mochila; parecía que iba a los Picos», recordó.

El joven médico asturiano, de 33 años, hizo cumbre en el Everest de puntillas; con la misma discreción con la que salió hacia Nepal y con la que preparó durante un año la expedición, huyendo del espectáculo y del protagonismo. Su familia se enteró de que se iba al Himalaya apenas unos días antes de que saliese. «Sabe que no nos gusta porque nos da miedo, y entonces no nos lo contó hasta última hora», recordó su hermana Ana.

Campeón de duatlón, esquí y cross de montaña.

Egocheaga tiene un palmarés deportivo como hay pocos. Como alpinista ha logrado coronar dos picos de 7.500 metros: el Pobeda Sur (Kazajstan) y el Mustag-Ata (China); a este último subió en sólo once horas y media y batió así el récord del ascenso más rápido. Además, es campeón de Europa de la combinada (maratón y media maratón) de cross de montaña, varias veces campeón de Asturias de esquí de fondo y campeón de duatlón.

Uno de los últimos montañeros asturianos que intentó la conquista del Everest, el cabraliego Cipriano López, aseguró ayer que la gesta de Egocheaga «es para quitarse la gorra». «Es una pasada, y tiene el doble de mérito porque lo ha hecho sin ayuda, sin sherpas ni nada», añadió López, que quiere volver al Everest el año próximo, si consigue las subvenciones suficientes. En ese aspecto, el económico, Egocheaga también tiene un importante mérito. Afrontó la expedición, que le costó unos 72.000 euros, con sus propios ahorros. Sólo consiguió el apoyo de la revista «Fusión» y de Moisés Álvarez, de Tradehi, pero ante él se cerraron otras muchas puertas. El presidente de la Federación Asturiana de Montaña, Juan Rionda, garantizó que le concederá a Egocheaga «toda la ayuda que pueda darle la Federación», pero será a finales de año, «que es cuando aprobamos las subvenciones», dijo.

Rionda se emocionaba ayer calificando la gesta. «Tengo una alegría inmensa, por Asturias y por Jorge, que es un montañero como tiene que ser». «Así se hace una cumbre. Esto es el máximo de la conquista de la montaña», sentenció. La hazaña de Egocheaga, probablemente la más importante de la historia del alpinismo asturiano, emuló a la que realizó por primera vez el italoaustriaco Reinhold Messner, en 1980. Después, sólo una decena de superhombres han logrado subir sin oxígeno y en solitario. El asturiano ya está con los grandes. Ya es el más grande.

 

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