1999:

Año de lucha patriótica contra el Nuevo Orden Mundial


Al comenzar este nuevo año del Señor de 1999, el penúltimo antes del tercer milenio de la Era Cristiana, debemos hacer algunas reflexiones necesarias para no perder la brújula de nuestra lucha, en medio de tanta confusión reinante en todos los aspectos de la vida.

En primer lugar, y sin lugar a dudas, debemos tomar en cuenta que el enemigo ancestral y planetario de todo el género humano, y por consiguiente de todas las Naciones, goza de un poder totalizador y mundial tan grande como quizás nunca antes lo tuvo.

Lo anterior no es aseveración gratuita. Salta a la vista si tan sólo echamos un vistazo al mundo que nos rodea.

En materia económica, las grandes empresas multinacionales siguen estableciéndose en más localidades de más paises, con las nefastas consecuencias que ello produce. Cierto que dichos pulpos dan empleo, pero mal pagado. Por cada empleo que crean, destruyen 4. Esto es algo que los economistas modernos, "sumos sacerdotes del dinero" jamás mencionan.

Tan sólo en 1998, cerca de 45 grandes empresas se fusionaron para construir los más grandes monopolios de la historia mundial. Lo mismo líneas aéreas que periódicos, compañías petroleras y agencias de comunicación. Y todo al amparo del "libre comercio".

Lo que antes eran Naciones soberanas, dotadas del indispensable elemento humano, con necesidades y valores, tanto materiales como espirituales, ahora son sólo, en voz de los amos del mundo, "mercados". México es así, por ser tercermundista, un "mercado emergente". (Eufemismo puro).

En materia política, cualquier país que quiera ser reconocido por los dueños del dinero, mañosamente auto-denominados "comunidad internacional", debe "comprobar" que vive en democracia plena. ¿Quién juzga esta situación? Obviamente la "comunidad internacional", representada por la Organización de las Naciones Unidas.

Como a pesar de eso hay todavía algunos paises que se resisten a pasar por la "bendición" de los reyes del oro, se ha inventado a las "Organizaciones No Gubernamentales", especie de agencias de colocación de viciosos y malvivientes que a cambio de unas monedas, sin ningún ideal sincero, hacen el papel de agitadores dentro de Naciones soberanas, actuando en favor de los intereses mundialistas de la alta finanza internacional. El caso más común lo tenemos en México, en donde con el pretexto de una guerra de Internet, millares de depravados extranjeros y nacionales actúan como detonantes de estallidos sociales en la región de Chiapas.

En materia de justicia, todo va encaminado a crear una especie de "justicia" internacional que tenga facultades para hacer y deshacer en cualquier rincón del mundo. Desde luego dudamos que se trate de una auténtica justicia, pues por los presupuestos en que se basa, los sujetos que la aplican y las finalidades a las que va dirigida nada tienen que ver con los valores supremos de VERDAD y de BIÉN.

Lo anterior encuentra su aplicación práctica en falsos Tribunales Internaciones que son los encargados de sacrificar a todo aquel hombre de importancia que se oponga al establecimiento de este Nuevo Orden Mundial, patrocinado por la finanza mundialista y globalizadora. Tal parece que dichos sacrificios son ofrecidos a un falso dios que los reclama.

El inicio de esta aberración jurídica fué el repugnante Tribunal de Nuremberg en el año de 1946, donde el sionismo internacional eliminó a los restos del gobierno y del ejército alemán, por el simple hecho de oponerse al Nuevo Orden Mundial. Para tal efecto se montó toda una farsa, en donde los Patriotas aparecieron culpables de horrendos crímenes que sólo podían haber cometido, paradójicamente, sus verdugos.

Ahora el caso más reciente lo protagoniza el General Augusto Pinochet, ex gobernante de Chile. Al margen de lo falso de las acusaciones, lo más grave del caso es que se haya violado la soberanía de la nación chilena para juzgarlo, y que haya sido un juez español quien ordenara su arresto, mismo que ejecutaron los ingleses. ¡La "justicia" del Nuevo Orden Mundial no tiene fronteras! Lo interesante sería saber por qué ninguna de esas Organizaciones No Gubernamentales y Tribunales Internacionales ha dicho nada de la bestia roja de Stalin, ni de Mao Tse Tung, ni de Ho Chi Min, ni de Castro Ruz o Daniel Ortega, o de nuestro Echevarría o Salinas de Gortari. ¿Serán acaso sus consentidos?

Los anteriores elementos no se desarrollan por separado: Muy por el contrario, actúan interrelacionados unos con otros.

Así una Nación que quiera seguir su propio destino histórico, aplicando un sistema económico que considere justo y efectivo, no podrá hacerlo si no cuenta con la autorización del Nuevo Orden Mundial. Si su sistema político no acredita ser una "democracia", será aislado y desacreditado en el mundo. Si esa Nación decide ser autosuficiente y no "globalizar" su economía pidiendo préstamos a los dueños del oro, será despedazado con golpes de la finanza especulativa internacional. Si su Jefe de Estado no permite la presencia de agitadores extranjeros o elimina a los que ya operen en su país, será tachado de "dictador" y a la primera oportunidad se le juzgará y eliminará.

Ahora bién, ¿Toda esta acción combinadas de economía, política y justicia supra-nacional es un hecho aislado? ¿Sucede por accidente? Por supuesto que no. Todo es una conjunción de fuerzas internacionales, ocultas a simple vista, que actúan con objetivos definidos y rutas muy bien trazadas. Cada paso que dan ya lo tienen bién estudiado.

Pero usted, amigo lector, no se preocupe. Si cree que el establecimiento de un Gobierno Mundial, de ese Nuevo Orden Mundial del que hemos venido hablando, es algo imposible o irreal, ¡enhorabuena! Lo mismo pensaron los cubanos que apoyaron a Castro Ruz en Cuba y a Carlos Salinas en México. Hoy unos están muertos con un tiro en la nuca, y los otros muertos de hambre.

A luchar pues, con ánimo redoblado, en este penoso, duro y dificil año de 1999. Las fuerzas del mal no descansan, pues "los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz".

Sin embargo, no todo está perdido. El Bien Supremo, que es Dios, y su causa, no son algo pasajero, una moda que viene y va. El amor y la Justicia nunca mueren, por que son de Dios.

¡A LUCHAR POR EL IDEAL SINARQUISTA EN ESTE 1999!

Editorial Nº 163 - Marzo 99


Clemente Gutiérrez Pérez

Jefe Nacional U.N.S.

 


Clemente Gutiérrez Pérez

Jefe Nacional U.N.S.

 


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