La Religión y el escultismo
Mario Arribas
Agosto 2002
En mi vida siempre ha estado presente Dios, aun cuando no tuve derecho a escoger bajo que denominación religiosa
iba a profesar mi fé hacia El, siempre creí en su infinio amor u omnipresencia. Digo que no tuve el derecho porque
era tan solo un bebé cuando me bautizaron en la fé católica. Y ya durante mi niñez y juventud asumí esta religión
como vehículo para expresar mi fé hacia Dios.
En el grupo socio-cultural que define la ideosincracia venezolana la religión ha estado siempre presente, en la
mayor parte de las veces, como una herencia imborrable de la cultura europea colonialista; en otras como una
herencia racial africana, y en otras como una mezcla de ambas. Pero si algo es seguro, es que Dios, bajo
cualquiera de las designaciones por las cuales a El se refieran, ha estado siempre presente en nuestra sociedad.
Nuestro pueblo es mayormente católico por tradición, pero desde hace algunos años han llegado al pais otras
denominaciones religiosas diferentes a la católica. A pesar de habe habido en nuestro pais desde hace muchísimos
años fieles de las religiones Hebrea y Musulmana, no es hasta hace unos veinte años que se ha visto florecer sus
templos o casas de oración; no recuerdo haber visto una mezquita o tantas sinagogas cuando yo era niño. Hoy hay en
nuestro pais, infinidad de denominaciones religiosas que se adaptan a la forma que cada quien tiene de rendir
respeto a su máxima deidad; así pues vemos cualquier número de iglesias cristianas y hasta católicas no romanas.
Esto no refleja sino la profunda fé que siente nuestra sociedad por el creador, y la necesidad de nuestro pueblo
por expresarla.
Como Scouts juramos por nuestro honor, poniendo a Dios como testigo cumplir con una cierta cantidad de cosas, entre
ellas servir “lo mejor que podamos” a nuestra Iglesia. De ahí se desprende que TODO Scout debe tener fe en Dios,
cualquiera sea la forma que según la denominación religiosa a la que ese scout atiende lo llame. Así pues que por
exclusión, es imposible que un ateo sea Scout.
Me he sorprendido al recibir las planillas de registro de muchos muchachos y leer en ellas bajo el renglón de
religión: “Ateo”, o que simplemente lo han dejado en blanco.
Muchos de quienes han escrito la palabra “Ateo” como religión a la que pertenecen no estan claros sobre ese
aspecto. Un Ateo es una persona que no cree en Dios. Y eso es muy dificil de encontrar, sobre todo en nuestro
pueblo. Es posible que quien equivoque el término, lo que quiera expresar es que no practica religión alguna, que
no atiende a servicios religiosos, o que no le ve sentido a muchos dogmas de las religiones por todos conocidas y
que son las mas comunes; no por eso haya dejado de creér o no crea en Dios. Sería bueno que los dirigentes
encargados de revisar estas planillas aclararan ese punto con el dirigido y su familia. Así como tambien con ellos
debiera investigar el por qué de dejar en blanco este renglón tan importante.
Muchos dirigentes equivocan el sentido del escultismo, y lo convierten en una escuela técnica de acampadores. Este
tipo de dirigentes, que la mayor parte de las veces actuan de esa manera por desconocimiento de los Principios y
Valores fundamentales del Escultismo, mas que por mala intención; están empeñados en que un buen Scout es aquel
que sabe acampar mejor que nadie, hace nudos y fogatas con una facilidad pasmosa o que son capaces de sobrevivir
en la selva gracias a los conocimientos técnicos que el escultismo les da. Convierten el marco simbólico en el fin
a perseguir; y por ello le dan poca importancia a las cosas que verdaderamente la tienen, como son el factor
familiar y sobre todo, el religioso.
Un buen Scout, aparte de poseer conocimientos técnicos adquiridos por la práctica de el gran juego escultista;
tiene un estricto sentido de la moral y el honor, y es por ello que si hacemos bien nuestro trabajo, el resultado
obtenido será el esperado con nuestro método educativo, un “Buen Ciudadano”.
El Movimiento Scout es ante todo un movimiento de carácter educativo, fundamentado en tres principios básicos Dios,
Patria y Hogar. Los tres son importantes, pero el primero lo es mas, pues en él se basa todo lo demás.