El cuerpo de delegados como forma organizativa del movimiento estudiantil:

apuntes para el análisis del "doble poder" en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Año 1971/72 

 

Autor: Pablo Augusto Bonavena(1)

En los últimos años, mucho se ha debatido para determinar la mejor manera de organizar al movimiento estudiantil en la perspectiva de desarrollar una política combativa y democrática para avanzar en la confrontación anti-capitalista. Las discusiones tienden a polarizarse en dos posiciones; por un lado, entre aquellos que defienden la forma centro de estudiantes, y por otro, los que sostienen la necesidad de desarrollar los cuerpos de delegados de curso (especialmente de los llamados "trabajos prácticos"). Desde esta tensión es que nos proponemos recuperar la experiencia de organización y lucha del poderoso cuerpo de delegados de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires durante 1971 y 1972, conocida como el "doble poder" o el "poder docente/estudiantil", en la línea de avanzar en el conocimiento de las importantes acciones del movimiento estudiantil de aquella década, para ir construyendo los balances necesarios sobre ellas con el fin de poder acumularlas y así potenciar la militancia de hoy en favor de la revolución proletaria.

 

I- Algunos elementos del contexto general

El "doble poder docente/estudiantil" de la Facultad de Filosofía y Letras se desenvuelve dentro de un proceso de ascenso de una fuerza social popular acaudillada por la clase obrera que emerge a partir de los hechos de masas de 1969; también enfrenta la política del Gran Acuerdo Nacional y su "salida democrática" como táctica de la defensa estratégica que construyó una fracción de la burguesía, no sin resistencia de otras, que tenía como meta inmediata institucionalizar el conflicto e intentar desarmar y disciplinar a esas masas en ascenso, realineándolas políticamente, como la caracterizaran varios destacamentos revolucionarios por aquel año. Finalmente, corresponde señalar dentro de este contexto genérico, el intento de reforma educativa impulsada por la dictadura (que desencadenaría varias huelgas docentes de oposición con apoyo del movimiento estudiantil de distintos lugares del país, en especial, de los secundarios(2)) que en el ámbito específicamente universitario se expresa, siempre a principios de 1971, en un intento de normalizar las casas de altos estudios a través de la constitución de los Consejos Académicos como punto de partida para su reestructuración, que contaría con el apoyo financiero del BID.

En la Facultad de Filosofía y Letras en particular, la intervención pretendía, según los diagnósticos coincidentes del peronismo estudiantil y la izquierda, "harvadizar" la carrera de Psicología (ya que su nuevo plan de estudios sería una copia fiel de la Universidad de Harvard), darle un perfil ligado al marketing a la carrera de Sociología, carreras que junto a Antropología y Ciencias de la Educación eventualmente conformarían un departamento de Ciencias del Comportamiento Humano. Otras características del proyecto eran: división de las carreras en ciclos, expedir títulos intermedios (como técnico en marketing, en selección de personal, etc.), alargamiento de las carreras, mayor número de correlatividades, incremento del número de materias para mantenerse como alumno regular (tres por cuatrimestre), aumento de horas semanales y mayor número de materias técnicas(3). Además, se preveía separar a Psicología y Sociología del mismo ámbito universitario donde se dictan otras carreras de la Facultad, trasladándolas al albergue Warnes, ya que la intervención argumentaba que "la división de la Facultad es algo necesario porque carreras como Sociología y Psicología tienen muy poco que ver con los filósofos y los literatos"(4).

 

-II- Consideraciones generales sobre el movimiento estudiantil

Sobre finales del año 70, después de importantes luchas, se consolidó con fuerza una aguda polémica al interior del movimiento estudiantil, que se venía instalando desde la intervención a las Universidades Nacionales en 1966 y que recrudeció a partir de los grandes hechos de masas de 1969, a partir de un diagnóstico bastante extendido que refería a su crisis organizativa. Para superarla, estaban, como hoy día, quienes pretendían insistir con los centros y federaciones, enfrentados contra los que postulaban los cuerpos de delegados.(5)

Esquemáticamente, entre los primeros podíamos ubicar a las agrupaciones ligadas a la Franja Morada-Unión Cívica Radical, al Movimiento Nacional Reformista (socialistas) y a las agrupaciones reformistas vinculadas al Partido Comunista Argentino como el Movimiento de Orientación Reformista (MOR); entre los segundos, encontrábamos una gran heterogeneidad de perfiles ideológicos y teórico-políticos que incluían tanto sectores adheridos a los principios de la Reforma de 1918 como anti-reformistas. Es menester recordar que al calor de este debate, la Federación Universitaria Argentina (FUA) se había dividido en, por un lado, la llamada FUA La Plata conducida por el MOR y conformada en noviembre del '70; por otro, la FUA Córdoba, integrada por el Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda (FAUDI, vinculado al Partido Comunista Revolucionario), Franja Morada, Movimiento Nacional Reformista y la Agrupación Universitaria Nacional (ligada al Frente de Izquierda Popular de Abelardo Ramos) y constituida en diciembre del '70. El MOR justificó públicamente la ruptura por la posición de FAUDI y la Tendencia Universitaria Popular Antiimperialista Combativa (rama universitaria de Vanguardia Comunista -VC-(6)) que proponían la disolución de los centros de estudiantes y federaciones al considerarlas caducas, al igual que a la propia Reforma, postulando en su lugar a la "revolución". La ausencia del peronismo estudiantil de ambas FUAs se explica por su oposición sistemática a la forma organizativa centro de estudiantes argumentando que los mismos son estructuras formales inscriptas en concepciones liberales y de naturaleza "frenadora" de la movilización estudiantil, frente a ellos procuraron instalar invariablemente los cuerpos de delegados como un "organismo natural y representativo" del estudiantado, excluyéndose de participar en las elecciones para autoridades de los centros de estudiantes hasta el '73; en este sentido, la izquierda marxista fue menos sistemática ya que mientras postulaba en una unidad académica la forma cuerpo de delegados podía participar en los comicios para centro de estudiantes en otra.(7)

Desde principios de 1971, cobraron una fuerza cada vez más relevante las nuevas formas de organización estudiantil, destacándose entre ellas los cuerpos de delegados, especialmente los de la Universidad Nacional de Córdoba y sobre todo los de la Universidad Nacional de Buenos Aires.(8) También, como alternativa a los centros de estudiantes, se conformaron coordinadoras o comisiones de lucha, las que predominantemente se constituían por acuerdos entre tendencias (este tipo de convergencia, en general, fue duramente criticada por los adláteres de los cuerpos de delegados en tanto entendían que sólo estos garantizaban la participación real y efectiva de las bases, así como su politización). Cabe subrayar que si bien tales organismos surgieron como opción a los centros, no pocas veces lograron armonizar con ellos su acción, potenciándola, al igual que con otras formas de aglutinamiento del activismo estudiantil.(9)

 

-III- "El "doble poder": su génesis y sus primeros logros

Durante los primeros meses de 1971, las luchas libradas por el movimiento estudiantil en todo el país fueron muy intensas y tuvieron como resultante resonantes triunfos como la abolición del examen de ingreso en algunas unidades académicas de la Universidad Nacional de Córdoba. Claro está que los estudiantes de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires no eran ajenos a esos enfrentamientos, así como un grupo considerable de docentes de esa casa de estudios. Desde principios de año, los estudiantes organizaron una importante lucha contra el sistema de ingreso constituyendo la Comisión Pro Ingreso (también denominada Mesa de Lucha del Curso de Ingreso) impulsada por la peronista Federación de Estudiantes Nacionales (FEN), FAUDI (que en esta Facultad se identificaba como ARFyL), TUPAC, Carta Abierta y la Tendencia Estudiantil Revolucionaria Socialista (TERS, brazo universitario de Política Obrera). La Mesa llevó a cabo cursos-debates (con un promedio aproximado de 200 participantes por encuentro) que conformaron un verdadero foro de denuncia de las restricciones en el sistema de ingreso y una importante instancia organizativa que propugnaba la elección de delegados de curso. Esta iniciativa entraba en colisión con la política del MOR/Lista Violeta Reformista que se colocaba al margen de la Mesa de Lucha y ofrecía cursos de apoyo para preparar a los ingresantes subordinando su intervención en el enfrentamiento a la política de la FUA La Plata(10); así como con la orientación política de la Tendencia de Agrupaciones Estudiantiles Avanzada/Unión Antiimperialista Programática (TAREA/UAP, expresiones universitarias del PRT "La Verdad") que insistían en la necesidad de unificar todas las fuerzas a partir de las coincidencias fortaleciendo la organización de los delegados de los trabajos prácticos, pero denunciando al bloque "sin principios" conformado por FAUDI--TUPAC-FEN-Carta Abierta (foquistas)-TAR (Tendencia Antiimperialista Revolucionaria ligada al PRT "El Combatiente), a la vez que también organizaba cursillos para ingresantes y llamaba a "controlar" los exámenes, consigna ésta última cuestionada con mucha vehemencia por la TERS ya que no se aclaraba el objetivo del "control" propuesto lo que avalaría deducir, según ellos, que no se pronunciaban a favor del ingreso irrestricto.

La lucha contra el limitacionismo más la indignación que causó la citada reestructuración académica de las carreras junto a la división de la Facultad, enmarcada en la nombrada reforma educativa, fue una combinación explosiva que generó una de las experiencias de lucha más importante del movimiento estudiantil en el transcurso de la autodenominada "Revolución Argentina"(11). Se empezó a plantear entre el activismo estudiantil la necesidad táctica de construir un "contra-plan" elaborado por estudiantes y docentes, además de la frontal oposición a las aspiraciones de la política universitaria de la dictadura. Esta necesidad se consolidó a fines de abril y principios de mayo cuando se impuso una línea de confrontación contra la intervención universitaria que se concretó en la profundización del cuerpo de delegados del ingreso, que protagonizaría inmediatamente importantes hechos políticos como una concentración frente al decanato el 11 de mayo por la derogación de la reestructuración educativa y contra la división de la Facultad, un acto masivo el 14 de mayo en la Facultad con posterior marcha por el centro junto con ambas FUAs con unos tres mil participantes y la manifestación de conmemoración del cordobazo junto a SITRAC/SITRAM y obreros de la Fiat.

Este ascenso en la organización y movilización agudizaría la lucha teórica, entendida como la lucha por la conducción de la masa activada, entre las diferentes tendencias que procuraban ser dirección, que cruzaban todo tipo de acusaciones siendo la más común la referida a que no se respetan los mandatos de los trabajos prácticos, reemplazándolos por la línea de cada grupo político. Todas estas imputaciones entre organizaciones hace aflorar durante las asambleas, el ruego de los delegados de base y estudiantes independientes para unificar las consignas y líneas de intervención, en la perspectiva de lograr la unidad del movimiento.

A partir de junio, en ese clima de acusaciones entre agrupamientos, la lucha lejos de frenarse logró un salto cualitativo como veremos. Pero es importante aclarar que esta nueva etapa expresa la consolidación de una determinada vección política, en detrimento de otras: los que levantaban el planteo de la lucha armada, más allá de sus programas, tendieron a converger en un bloque común. Esto es, no existía una síntesis que aglutirada a todas las posiciones; por ejemplo, unos días antes, el 26 de mayo, durante el desarrollo de una asamblea y luego de algunas escenas de pugilato se votó por unanimidad que UAP/TAREA no integre más el cuerpo de delegados y tampoco pueda participar de las asambleas(12); una situación parecida se dió con el MOR, que venía siendo repudiado por su ligazón al Encuentro Nacional de los Argentinos (ENA) tal como sucedió en la asamblea de Psicología del 30 de abril.

Al calor de las luchas estudiantiles, y por supuesto del combate obrero, ese paso adelante se logra cuando un grupo de docentes peronistas integrantes de las cátedras nacionales junto a los llamados "marxistas nacionales" decidieron asumir "el poder de la Facultad", para tratar de "traer al ámbito universitario las experiencias de poder que viene dando nuestro pueblo desde 1955, como las tomas de fábrica, La Calera, Garín, etc.". Encontraron un cuestionamiento parcial de la agrupación docente "29 de Mayo", cuyos miembros eran de izquierda e independientes (algunos pertenecían al PCR y a VC), ya que si bien compartían la idea de tomar la conducción de la Facultad propusieron que la medida se discuta con el movimiento estudiantil. Esto ocurrió el 10 de junio, luego de varias circunstancias. La intervención ordenó clausurar la Facultad para bloquear la asamblea convocada para la noche de ese misma día con el objetivo de fijar posición frente a la propuesta docente; no obstante, el movimiento estudiantil logró mantenerla abierta hasta la hora fijada (lo que significó, según TAREA, "un triunfo táctico"). Los hechos se iniciaron al mediodía con una "sentada" en el hall y la posterior ocupación del edificio, para desenvocar en el encuentro docente/estudiantil que contó con una concurrencia de alrededor de mil doscientos participantes. Se adoptó la decisión de asumir el gobierno de la Facultad y tomar el edificio para resguardar el desarrollo de las tareas académicas (medida que no se garantizó), cubriendo el dictado de las clases con programas acordados entre los claustros, propuesta esta última que tenía como antecedente inmediato anterior lo resuelto por una asamblea docente/estudiantil desarrollada en mayo, que le encomendó a un grupo de cinco miembros de la Asociación del Personal Docente de Psicología la elaboración junto con los alumnos del programa de la materia Psicohigiene, resistido por los estudiantes tanto como su profesor titular. Volviendo al 10 de junio, allí quedó conformado el Cuerpo de Delegados que se definió como provisional y se dió la siguiente estructura organizativa: su cuerpo ejecutivo se integraba por uno o más delegados por materia, elegidos a su vez entre los delegados de cada curso de trabajos prácticos (llegó a haber unos trescientos delegados); los docentes se incorporaron al ejecutivo del cuerpo como minoría. Las corrientes que lo fundan fueron la Coordinadora Nacional de Docentes Peronistas, la Agrupación Docente 29 de Mayo, la Asociación de Docentes de Psicología, alumnos del ingreso, TERS, TUPAC, FEN, Movimiento de Acción Programática, Carta Abierta, TAR(13), FAUDI y otras expresiones del peronismo estudiantil y sectores de izquierda independiente, como el Grupo de Estudiantes Anti-Autoritarios (GEA) y el Núcleo Estudiantil de Base(14) (claro que no todas las corrientes estudiantiles de izquierda se incorporaron a la nueva herramienta organizativa, por ejemplo, además del MOR, el Grupo Anarquista Revolucionario -que reunía a unos treinta activistas- no se sumó ya que reivindican la "espontaneidad" revolucionaria, mientras lanzaban constantes embates contra el resto de las agrupaciones de izquierda). Una vez más, no se les permitió el uso de la palabra a los militantes de UAP/TAREA acusándolos de "reformistas" y "provocadores". La asamblea sancionó un programa postulando al cuerpo de delegados como la dirección permanente de la Facultad: "1- Contra la división de carreras; 2- Contra el plan de la intervención y todo plan de estudios elaborado sin participación del estudiantado; 3- Contra la colaboración o negociación con las autoridades. 4- Por la elaboración de planes de alternativa al servicio del proceso de liberación; 5- Contra los exámenes de ingreso; 6- Contra la represión y la tortura; por el levantamiento de sanciones y expulsiones, la libertad de compañeros presos y detenidos políticos; 7- Contra la dictadura y sus variantes golpistas o electorales". Posteriormente se agregó una referencia contraria a las federaciones universitarias, otra desconociendo los viejos centros de estudiantes y un último punto donde se convocó a organizar clases paralelas en bares y calles. (15)

Unos días después, el 15 de junio, se realizó una nueva asamblea docente-estudiantil con unos mil participantes (entre los que se encontraba un grupo de dirigentes de SITRAC/SITRAM) donde triunfó la moción presentada por Carta Abierta, FEN, TUPAC, Corriente Estudiantil Nacionalista Popular (CENAP), TAR y delegados independientes en el sentido de empezar a trabajar desde ese mismo momento "como gobierno de la Facultad". En pocas horas ya funcionaban cursos paralelos en el local de la Universidad Tecnológica Nacional, en razón de que el edificio de la Facultad de Filosofía y Letras se encontraba cerrado, que se extenderían el día 17 a la Facultad de Ciencias Económicas (UBA) y la Universidad del Salvador. Paralelamente, el flamante cuerpo de delegados realizó actos y manifestaciones en el centro de Buenos Aires pidiendo la reapertura de la Facultad.

Como argucia para neutralizar al flamante "poder docente-estudiantil", el mismo 15 de junio, las autoridades de Filosofía y Letras suspendieron la clases "por tiempo indeterminado" de la ya cerrada Facultad, fundamentando la medida en que si bien la rebeldía se reducía a un mínimo de alumnos y docentes auxiliares por su "adiestramiento extrauniversitario" creaban una atmósfera de "intimidación". La situación inquietó a la masa estudiantil ante el peligro de perder el cuatrimestre, pero no obstante ello y la clausura, lejos de paralizarse, los estudiantes y docentes lograron garantizar el funcionamiento de las clases prácticas en la calle y en los bares "Buenos Aires" y "La Ernestina" de la zona lindante a la Facultad, así como en aulas de la Universidad Tecnológica Nacional, en la Facultad de Derecho, de Ingeniería y Arquitectura, todas de la UBA. Esta línea de acción se impuso en un debate táctico donde, por un lado, los sectores independientes y peronistas habían planteado que no se debe hacer gran hincapié en luchar por la reapertura inmediata "porque el edificio no interesa" y se debe "hacer funcionar la Facultad en otro lado, imponiendo el poder paralelo" y, por otro, se argumentaba que se debía luchar centralmente por la urgente reapertura de la Facultad, entendiendo que la primer alternativa dejaba intacto el poder de la dictadura y sus agentes dentro de la misma (TAREA); FAUDI se acercó a ésta última posición pero sosteniendo la reapertura del edificio por la fuerza, alternativa equivocada según TAREA debido a que no existía una acumulación de fuerzas suficientes en ese momento para tal medida. En realidad, la maniobra del interventor no hizo más que ayudar involuntariamente al cuerpo de delegados ya que al trasladarse las acciones fuera de las paredes de la Facultad contribuyó a su no aislamiento y la expansión de la experiencia en otras unidades académicas. En efecto, el 21 de junio, las autoridades advertidas de su equivocación reabrieron la Facultad con el argumento ahora de que el número de estudiantes activistas es poco, y al mantener cerrada la Facultad se causa perjuicio al grueso del alumnado que identificaban como la "mayoría silenciosa"; este hecho se evaluó como un triunfo del movimiento estudiantil/docente porque además de lograr la reapertura (meta inmediata, como apuntamos, sólo de algunas agrupaciones) consiguieron seguir con las actividades académicas a partir de su gestión en forma paralela y eficiente. Durante el cierre habían funcionado las cátedras de Matemáticas, Psicopatología, Psicohigiene, Psicología Comprensiva e Introducción de Sociología con los docentes designados por el "doble poder".

Al otro día, se llevó a cabo una nueva asamblea estudiantil en el local de la Facultad de Ciencias Económicas con unos mil quinientos concurrentes que reiteraron su apoyo al cuerpo de delegados y reivindican lo actuado hasta la fecha, expresando su adhesión a la Asamblea Popular Boliviana. Frente a ello, el decano Angel Castellán hizo pública su posición afirmando que "a partir de este momento no aceptará que una minoría pugnaz perturbe la tarea docente con presiones o amenazas sobre profesores, alumnos y personal" y añadió que "al servicio de los intereses de la mayoría pondrá todos los medios a su disposición y no vacilará en utilizarlos para garantizar dichos intereses", contando con el apoyo de una nueva agrupación, el Centro Universitario Sin Política Interna (CUSPI). (16)

El 23 de junio, se reiteró la asamblea, ahora con más de dos mil estudiantes, donde el cuerpo de delegados le planteó un "ultimátum" al decano exigiendo el retiro de la policía apostada en la zona adelaña a la Facultad en un plazo no mayor a setenta y dos horas, la expulsión de la profesora y Secretaría de la Facultad María Rosa Labastié (había afirmado que los propulsores del poder docente/estudiantil eran "psicópatas que trasladaban a la facultad sus problemas familiares"), la derogación del curso de ingreso y el levantamiento de las sanciones contra estudiantes, entre otras consideraciones.

A fin de mes se formuló un plan de lucha que contemplaba un juicio político al profesor de la asignatura Introducción a la Sociología, Cuevillas, aprobando que su lugar sea ocupado por un profesor de la "línea nacional" designado en asamblea, pero fundamentalmente las acciones estuvieron en relación al repudio al quinto aniversario del golpe de Onganía y la intervención a las Universidades Nacionales. En tal sentido el cuerpo de delegados realizó discusiones por cada práctico y una concentración en el hall de la Facultad al finalizar cada turno como forma de agitación, con el fin de ganar la calle. Esta última meta se cristalizó en un acto relámpago en Plaza Once, que duró pocos minutos, de repudio de la dictadura y homenaje a Emilio Jáuregui, del que tomaron parte más de dos mil estudiantes y algunos sectores obreros ligados a partidos de izquierda, levantando barricadas y arrojando clavos miguelitos y bombas molotov contra entidades bancarias y una concesionaria de autos Fiat. Previamente, habían desarrollado manifestaciones en la zona céntrica y en el barrio de Flores (ésta última fue caracterizada por la TERS como "ultrapetardista") que movilizaron cada una cerca de dos mil personas buscando como efecto atacar en distintos puntos de la ciudad para neutralizar los dispositivos represivos. (17)

 

IV- El debate táctico y la lucha teórica

Julio se inició un clima de gran tensión entre las autoridades y los estudiantes, que si bien lograron la reapertura del establecimiento, se encontraron ante un férreo dispositivo represivo en su interior no pudiendo estar más de tres personas juntas en el hall, con control policial en la entrada y con la prohibición de hablar de política en los trabajos prácticos, de repartir volantes y colocar carteles, entre otras medidas de similares características que alcanzaban al cuerpo docente.

Ante este panorama, aparecen las primeras serias discrepancias en el seno del cuerpo de delegados; los sectores independientes y del TAR evalúan el peligro de alejarse de las bases estudiantiles si se sostiene y prolonga la ofensiva, planteando desacelerar tácticamente la lucha por el ingreso en Psicología y el "juicio político" a Fernando Cuevillas; en cambio, FAUDI afirma que no hay que replegarse y seguir con la agitación si bien expresa preocupación por el mismo posible problema. Más extendida es la preocupación sobre la continuidad del movimiento si no se logra superar el aislamiento, esto es, si no se incorporan a la lucha, como mínimo, estudiantes y docentes de otras unidades académicas que permitieron romper un posible cerco(18). La TERS se queja del "manijerismo" que ejerce el ejecutivo del cuerpo de delegados afirmando que "las agrupaciones petardistas se han lanzado a teorizar sobre si co-gobierno docente estudiantil o poder estudiantil, sobre si es posible institucionalizar las formas de control estudiantil bajo un gobierno burgués, entre otros temas, omitiendo que hay que combatir las salidas por Facultad y unificar el combate contra el gobierno"(19). Otra de las discrepancias giró en torno al "ultimátum", ya que representó de hecho, según la mayoría de los análisis, una "tregua" hasta que se cumplió el plazo que devino, de alguna manera, en una paralización del movimiento y le brindó la posibilidad a la intervención de ganar un tiempo precioso en tal álgida situación. Esto fue "autocriticado" como un error por el ejecutivo del cuerpo de delegados. TAREA prosigue con sus cuestionamientos al explicar que la presencia policial es producto de una medición que hizo el decano durante el cierre de la Facultad "llegando a la conclusión de que tenía bastante puntos a su favor", de allí que implemente esta política de intimidación e inicie sumarios a los docentes "rebeldes", además, considera que el cuerpo de delegados cayó en el "desprestigio" e "inoperancia" debido a que fue "copado por un bloque tendencial (ultra)" que "rompió la unidad de acción, intentó expulsar a la oposición de las asambleas y comenzó a tener graves enfrentamientos en la base de los cursos. Empieza, y muy velozmente a recorrer el camino del desprestigio de los Centros", completando su análisis de situación al señalar que "se produjo un desenchufe de los delegados de sus propios prácticos" y por ende se cayó en el "burocratismo"(20). Carta Abierta reparte una profusa cantidad de volantes tomando distancia de las líneas estratégicas de las corrientes con las que venía confluyendo. También ahora hay serias discrepancias en torno al apoyo o no al SITRAC-SITRAM donde la posiciones se polarizan con otro eje, entre peronistas y la izquierda, subyaciendo la confrontación entre sindicalismo clasista y peronista.

Sin embargo, a pesar de las dudas, autocríticas y críticas entre orientaciones, continúan los logros del "doble poder". El 1 de julio Cuevillas renunció a su cátedra para evitar el juicio político diciendo que está afectado por la "sorpresiva campaña de imputaciones de algunos estudiantes" y "se inventa mi participación en tareas de represión". La situación fue vivida como un nuevo triunfo del cuerpo de delegados, pero la renuncia no desactivó la lucha y se trató de materializar esa misma noche el anunciado "juicio" al saliente profesor en el seno de una asamblea con unos mil estudiantes, que fuera interrumpida por la policía con un saldo de dos estudiantes y algunos docentes presos. Las expresiones de repudio por esta acción policial fueron inmediatas, concurriendo a los medios de comunicación para denunciarla, concretando un acto en la Facultad de Ingeniería (aula 203) y una nueva asamblea en la UTN a cuya finalización hubo incidentes entre estudiantes y policías en Santa Fe y Pueyrredón que culminó con varias detenciones.

Un nuevo triunfo no se haría esperar. El 5 de julio renunció el Director de Filosofía, acontecimiento que generó mucho entusiasmo en el cuerpo de delegados que pretendía reemplazarlo por un profesor de orientación política radicalizada, comprometido con los cambios en el contenido de la carrera que ellos propulsaban. En la misma jornada, la policía se llevó detenido a un estudiante en la puerta de la Facultad generándose un importante hecho; cuando se expande la noticia los alumnos suspendieron su asistencia a clases, se concentraron en el hall y ocuparon la Facultad, de allí, una delegación fue a exigir al Decano que logre su libertad quedando éste en condición de rehén; aproximadamente a las 21,30 "apareció" el estudiante que había sido detenido y sus compañeros lo recibieron con aplausos retornando la normalidad. El 6 de julio, el sobresalto lo vivió Cuevillas cuando su domicilio fue blanco de un atentado reivindicado por los "Comandos Estudiantiles 15 de Marzo" y "Emilio Jaúregui".

Para mediados de mes, lejos de cerrarse, se intensificó el debate respecto del llamado "repliegue o desaceleramiento táctico". TAR, Carta Abierta, Comandos Estudiantiles Peronistas (CEP) y el FEN aunaron en ese momento criterios en relación a la que pronostican como etapa de reflujo lo que debería tener como correlato un repliegue táctico para consolidar políticamente a las bases con un balance de lo actuado. TUPAC y FAUDI, en cambio, evaluaron que el auge no ha decaído y es preciso insistir con las movilizaciones y agitación para afianzar ideológicamente a las bases. La TERS se opone al "repliegue" y caracterizó la situación del ejecutivo del cuerpo de delegados como una "crisis de la dirección" y su "política frenadora".

Por primera vez, hay posibilidades de ruptura pero la unidad provisoria se logró alrededor de la lucha contra lo que el cuerpo de delegados evaluó como una "escalada represiva" de la dictadura señalando que "en los últimos cinco años se han producido cerca de 25.000 detenciones políticas". En este contexto, uno de los momentos de mayor movilización se generó al repudiar el secuestro y asesinato del matrimonio Juan Pablo Maestre y Mirtha Misetich, ambos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y con militancia en el "peronismo revolucionario", acción que fuera asumida por el "Comando 30 de Junio" ante la responsabilidad que tendrían "en el asesinato del compañero metalúrgico Augusto Vandor".

 

V- El ejercicio del doble poder: algunos de sus aspectos político/académicos

Simultáneamente a los debates entre tácticas y la lucha contra la represión, continuó el ejercicio del "doble poder" aunque algo debilitado por las rencillas internas y el receso académico de mitad de año. ¿En qué se expresó? Los alumnos de la cátedra de Antropología Social cuestionaron el contenido político del programa; también se vivían estados de abierta deliberación y asamblea permanente en la cátedra de Fundamentos de Psicología y en la de Metodología de Investigación Psicológica. Por otra parte, una asamblea estudiantil desconoció a la profesora "pro-imperialista" Nuria Cortada de Koghan de la cátedra de Estadística con la decisión de no presentarse al próximo turno de examen y el estudio de la materia en el segundo cuatrimestre de acuerdo al programa docente/estudiantil (el programa "rebelde" finalmente se puso en práctica al lograr su expulsión, abarcando entre otros temas, en el contexto de una revisión crítica de la Estadística, el análisis e investigación sobre salud, desempleo y mortalidad infantil)(21). Otra asamblea resolvió no rendir los exámenes de Psicohigiene y Salud Mental (cuyo titular Omar Ipar había renunciado en mayo ante la amenaza de un juicio público), ya que los estudiantes interpretan que "los actuales planes de estudios tienden a aislar a los estudiantes y docentes del proceso de lucha de nuestro pueblo por su liberación"(22). Unos mil doscientos estudiantes de la Cátedra de Sociología Sistemática discutieron en asamblea el programa de la materia logrando acordar nuevos contenidos entre peronistas y marxistas. La misma situación se reprodujo en varias cátedras por lo que muchos estudiantes se presentaron en el turno de exámenes rindiendo con sus propios programas ante docentes "sublevados" a las jerarquías académicas y cuyos contenidos asumen el análisis de los momentos anteriores y posteriores al "cordobazo", del peronismo y del propio cuerpo de delegados de esa Facultad; las distintas tendencias prepararon fichas con sus posturas para incluirlas como bibliografía en los programas y generar debate (por ejemplo, TAREA propuso discutir el programa de SITRAM/SITRAC y una declaración del ERP en la ciudad de Córdoba que denunciaba el rol contrarrevolucionario de Perón. La TERS impulsó la inclusión de la teoría de la "revolución permanente"). También se impusieron importantes modificaciones en los programas de las materias introductorias como Historia, Economía (donde se logró además un número mayor de comisiones de trabajos prácticos) y Ciencias de la Educación. La cátedra de Historia de la Psicología empezó a funcionar con docentes nombrados por los estudiantes. No faltó quienes cuestionaban el papel de los docentes como "jueces" de sus conocimientos y otros pedían el derecho de los estudiantes a opinar sobre las notas.

 

VI- El segundo cuatrimestre: la reconstrucción del cuerpo de delegados

Finalizando agosto, el cuerpo de delegados juzga que "éste segundo cuatrimestre se caracteriza de entrada por un intento concreto y palpable de neutralizar Psicología y Sociología como focos de conflicto a través de sus desmembramientos en los hechos", mientras TAREA pronosticaba "otro cuatrimestre caliente", coincidiendo con el análisis de la revista "Confirmado" que auguraba un "recrudecimiento de la lucha estudiantil"(23).

Se cumplieron los vaticinios. Con el comienzo de la segunda parte del ciclo lectivo, además de endurecerse las medidas represivas en la Facultad, se conoció la no renovación de contratos para veintitrés docentes que dieron el apoyo al programa estudiantil y ciento setenta ayudantes de la carrera de Psicología (lo que significaba que unas quince materias no podrían funcionar), la sustanciación de sumarios a docentes solidarios con el "doble poder", situación a la que se suman las acefalías en las carreras de Sociología con la renuncia de Francis Korn, Psicología (Ipar) y Antropología (Cortazar), además de la dimisión de Castellán como parte de la "normalización" universitaria(24).

En esta misma época, una asamblea de la que participaron alrededor de mil trescientos estudiantes y fuera presidida simbólicamente por Juan Pablo Maestre y los obreros y universitarios caídos durante su resistencia armada al golpe derechista de Bolivia, resolvió la "reconstitución" del cuerpo de delegados que, como indicamos, había disminuido su fuerza a fines del cuatrimestre pasado y durante el receso; se votó: 1- Entrada a la Facultad sin presentación de libreta. 2- Retiro de la policía interna. 3- Extensión de la lucha coordinándola con la de los alumnos de las Facultades de Derecho e Ingeniería de la UBA, con la de alumnos secundarios y con los de la Escuela Prilidiano Pueyrredón. 4- Marcha al decanato de la Facultad el miércoles primero de septiembre, para imponer el dictado de las materias que no se cursan y deberían serlo. 5- Recuperación del aula 105 (donde funcionaba el cuerpo de delegados durante el primer cuatrimestre, ahora se impide la entrada por orden del decano). 6- Declaración de apoyo a SITRAM y SITRAC y envío de una delegación al plenario de gremios combativos y clasistas a realizarse en Córdoba el 28 de agosto. 7- Acto a realizarse el viernes 27 en algún barrio obrero de Buenos Aires en apoyo a las luchas del pueblo boliviano. 8- Asamblea general estudiantil/docente a llevar adelante el viernes 10 de septiembre. 9- Asamblea de delegados a realizarse luego de la primera semana de clases del segundo cuatrimestre. 10- Denominar a la biblioteca de la Facultad "Juan Pablo Maestre" por su calidad de combatiente del pueblo y considerando su condición de ex bibliotecario de ella. 11- Imposición al decanato de la reanudación de la actividad político/docente de los profesores discriminados por su actividad política. 12- Que el Cuerpo de Delegados tome la responsabilidad de la inscripción de los alumnos del curso de ingreso en las materias que no se cursan y deberían hacerlo. Hay otras alternativas de la asamblea dignas de resaltar; en el transcurso de la misma, se presentó una delegada de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón que pidió apoyo y guía política para su lucha (véase punto VI); por otra parte, por resolución de la asamblea no se permitió hacer uso de la palabra por a los representantes de la Lista Violeta Reformista (PC/ENA) ni de la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (UNLP) por no haber explicitado su repudio a la "Hora del Pueblo" y al ENA; asimismo se impidió nuevamente el uso de la palabra de un miembro de la UAP/TAREA cuyos militantes acusó al resto de "manijeros".

Sobre finales de agosto el cuerpo de delegados protagonizó dos hechos de masas que es indispensable destacar. El día 27 tuvo lugar en el Barrio de Pompeya una manifestación contra el golpe en Bolivia que interrumpió el tránsito por la Avda. Sáenz hacia la estación del Ferrocarril Belgrano, en su marcha arrojaron más de veinte molotov (dos de ellas contra las vidrieras de un Banco) y bombas de alquitrán, luego de recorrer casi tres cuadras se dispersaron antes de la llegada de la policía que sin embargo logró detener a nueve estudiantes. El otro hecho se inició cuando miembros del ultra-derechista Sindicato Universitario de Derecho (SUD) repartían dentro de la Facultad de Filosofía y Letras su periódico "Nueva Ideología"; en ese momento fueron interpelados por varios estudiantes que apresaron a uno al que le quitan de sus ropas una cédula de identidad con el nombre de Alberto Borrajo y una libreta universitaria con al misma fotografía de la cédula pero con el nombre de Miguel Angel Conde; frente a ésta situación se concretó una asamblea donde fue increpado duramente, siendo reconocido como unos de los que incendió en junio el Centro de Estudiantes de Derecho (UBA), lo acusan de pertenecer a la policía pero no es maltratado habida cuenta de que los casi dos mil asambleistas deciden garantizar la integridad física del detenido, luego de descartar mociones que propiciaban largarlo desnudo a la calle o darle una golpiza colectiva; entonces se llamó al Decano Castellán que al presentarse de inmediato es interpelado airadamente por el alumnado para después acercarle dos actas para firmar, una donde se deja constancia que ha sido detenido por los estudiantes un miembro del SUD (que se presentó como prueba en la denuncia policial hecha por los estudiantes), que es firmada, y en la segunda, que no rubrica, donde se lo compromete a anular las expulsiones de varios docentes y alumnos, retirar la vigilancia interna y otorgar el libre acceso a la Facultad a los miembros del movimiento estudiantil(25).

Durante el mes de septiembre, las discusiones al interior del cuerpo de delegados y en las asambleas tendieron a polarizarse entre el peronismo y la izquierda, generándose acusaciones mutuas y un tenso clima que transformaba en pocos minutos asambleas multitudinarias en un mero intercambio de diatribas entre cuadros políticos con muy poco "público" dispuesto a presenciarlas. También arreciaron los cuestionamientos acerca del camino por el que se desenvuelve la lucha y por el "petardismo" del Ejecutivo; no obstante las estimaciones que censuran algunas de las alternativas de lo actuado, hay sectores que evaluaban muy positivamente esta primera etapa de la experiencia del cuerpo de delegados a pesar del desgaste manifestado, por haber servido para que los estudiantes elijan el camino revolucionario y abdicaran del reformismo(26).

Para fin de mes, el decano Castellán es reemplazado por Antonio Serrano Redonnet, de simpatías franquistas y que ocupara el mismo cargo durante el segundo gobierno de Perón (el acto de asunción se realizó sin la presencia de estudiantes como manera de evitar incidentes), el nuevo interventor adoptó un perfil dialoguista y amplio, actitud que nunca pasó de ser meras expresiones verbales ya que su política real fue exactamente la opuesta.

A esta altura de los acontecimientos, el cuerpo de delegados busca poner en marcha lo mandatado en asamblea en lo referido a la profundización y extensión de la lucha coordinándola con la de los alumnos de otras Facultades, secundarios y de la Escuela Prilidiano Pueyrredón, iniciativa por la que propugnó con mucha perseverancia la TERS(27). En tal sentido, el 1 de octubre se desarrolló una manifestación en Callao y Córdoba de mil quinientos participantes con los cuerpos de delegados de Arquitectura, Ciencias Exactas y de otras Facultades de la UBA, junto al cuerpo de delegados de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, contra las autoridades universitarias, la legislación represiva, los planes de estudios y de docencia, por más presupuesto y la libertad de los presos políticos; tiraron bombas molotov contra la agencia de autos ubicada en la citada esquina lo que motivó la violenta intervención de la policía con gases lacrimógenos, los manifestantes se replegaron por la calle Ayacucho donde intentaron constituir barricadas con autos rompiendo vidrieras de comercios y bancos de la Avda. Santa Fe hacia Uruguay e interrumpiendo el tránsito con bombas molotov y de alquitrán.

 

VI- El doble poder: un asunto de Estado

La capacidad del cuerpo de delegados de reponerse a sus errores y de mantener la unidad de acción lo transformaba en un problema, no sólo para las autoridades universitarias, sino que también para las nacionales. Sobre todo por el hecho de haberse convertido en un referente a ser emulado por el alumnado de otras casas de estudio(28). Efectivamente, a esta altura del año, ya se habían desarrollado experiencias similares en la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón (ya hemos hecho alguna referencia a ella) que constituyó un Consejo Directivo Docente/Estudiantil paralelo que dictó cursos a cargo de "profesores solidarios" y logró la reclamada renuncia del director; en las Facultades de Arquitectura (que levantó los cursos y organizó cursos paralelos), Ingeniería, Derecho, Ciencias Exactas y Ciencias Económicas de la UBA; en la Universidad de La Plata se conocían experiencias de la misma índole en la Facultades de Ingeniería (donde el ejecutivo del cuerpo de delegados, con treinta miembros, se hizo cargo del Centro de Estudiantes), Ciencias Naturales, Ciencias de la Educación y Medicina; en la Universidad Nacional del Sur se había organizado una Coordinadora formada por delegados de carreras; en la Universidad Católica de Córdoba, en la Universidad Tecnológica Nacional, etc.(29)

Así se convierte en un problema de Estado cuando, el 5 de octubre, Lanusse envió un mensaje reservado a los rectores interventores de las Universidades Nacionales que en sus puntos más salientes dice: "La presencia creciente de lo que ha dado en llamarse el poder paralelo o cogobierno estudiantil-docente que consiste en la paulatina asunción al poder de decisión por parte del grupo activista estudiantil con algunos docentes que obran en convivencia con ese sector, y la formulación de asambleas y tribunales populares, configuran una imagen de anarquía y lenidad en el ejercicio de la autoridad, por lo que deben ser erradicados en el más breve plazo"; agregó: "Si ello no se logra por la acción de docentes y autoridades responsables, cabe formularse la reflexión de que puede resultar conveniente cerrar determinadas casas de estudio, evitando que sigan constituyendo un foco de subversión y caos". Varios rectores se opondrían al planteamiento del Poder Ejecutivo en favor de alternativas "dialoguistas".

Conocido el documento, el cuerpo de delegados de Filosofía y Letras se reunió urgentemente con su similar de la Facultad de Arquitectura de la UBA para analizar conjuntamente el contenido del mismo aunque no toman resoluciones inmediatamente, pero sí anuncian que resistirán la aplicación de las directivas.

El documento de Lanusse revivió los trascendidos acerca de que la Facultad de Filosofía y Letras trasladaría varias carreras al viejo Hospital de Clínicas, con excepción de Psicología y Sociología que son las más numerosas. Serrano Redonnet aclaró frente a los rumores: "Pensamos trasladar una serie de carreras, si es posible, al Hospital de Clínicas, quedarán otras que como Sociología, tiene a pocas cuadras el Instituto departamental, con biblioteca, aulas...". La respuesta a Lanusse y el decano es la profundización del "doble poder". En esa dirección, se reunieron docentes y estudiantes en asamblea para retomar la discusión sobre el contenido de los programas del segundo cuatrimestre, estallando un álgido conflicto entre los alumnos y el cuerpo docente de la cátedra de Introducción a la Sociología. Se concretaron varias mesas redondas y otras actividades teórico-políticas, cuyas deliberaciones fueron grabadas con la intención de ser incluidas en las cátedras como fuente para su estudio destinando el dinero recaudado a la Comisión de Ayuda a los Presos Políticos. Los temas tratados refirieron a la violencia política, la represión, el marxismo, Freud, formas de gobierno, etc., tomando parte de ellas sacerdotes tercermundistas, obreros, dirigentes de organizaciones políticas y profesores marxistas.

 

VII- Insurrección vs. guerra prolongada

El 20 de octubre se desarrolló una masiva asamblea estudiantil (de la que tomaron parte unos dos mil estudiantes y varios docentes) que tuvo gran repercusión fuera de la Facultad. En la misma, TUPAC y la Línea de Izquierda Revolucionaria (LIR, fuerte en la U.N.de Córdoba) se opusieron a votar junto con FAUDI, TAREA y TERS por la inmediata "reconstitución" del ejecutivo del cuerpo de delegados y por la organización centralizada del movimiento estudiantil de la Facultad esgrimiendo una dura crítica a la FAUDI sobre sus vacilaciones respecto del problema de la FUA; acercaron posiciones FAUDI y TAREA que proponía hacer una concentración que exigiera al decano un alineamiento respecto del documento de Lanusse, posicionamiento frente al cual se ubicaron el CENAP, TAR, Línea Universitaria "Che" ("Luche", foquistas), FEN y el Núcleo Estudiantil de Base propugnando un extenso plan de lucha (evaluado por TAREA de "maratónico y sin objetivos, destinado a desgastar a los compañeros"); la asamblea votó por realizar varios actos descentralizados el día 29 de octubre por moción del peronismo contra el acto centralizado propuesto por FAUDI, TUPAC y TAREA, así como repudiar a las dos FUAs, la constitución de una "Coordinadora de Agrupaciones de Base de Capital Federal" integrada por representantes de Bellas Artes, Arquitectura y Filosofía y Letras y un plan de agitación que contempla asambleas, juicios políticos y actos de propaganda (uno se concretó el 22 de octubre en el hall de la Facultad y un segundo el 27 de octubre). Pero lo que le dió trascendencia pública a la asamblea fueron dos mociones planteadas que resumen las tendencias en debate, una que expresó las corrientes "prolongadistas" y otra las "insurreccionalistas". La estrategia de insurrección popular era apoyada por FAUDI (también se ubicarían cercanos a esta posición la TERS y TAREA/UAP); para ellos era necesario crear las condiciones políticas -inclusive dentro de la Universidad- con agitación y propaganda permanentes para el estallido de una insurrección que canalizada por una vanguardia logre la toma del poder. La estrategia opuesta, la de guerra prolongada, era sustentada por la TAR, CENAP, Luche, CEP, Corriente Estudiantil Peronista Revolucionaria (CEPRE) y grupos de estudiantes independientes como el GEA(30). Para esta orientación estratégica se necesitaba acrecentar el poder de los destacamentos armados hasta llegar a la constitución de un ejército del pueblo que libre una lucha junto a la clase obrera. El "bloque prolongadista" ubicaba a TAREA, FAUDI y la TERS como "espontaneistas", entendiendo que ese es el correlato de su insurreccionalismo; TAREA aducía que esta división posee bases falsas, ya que la esencia del problema no es sobre qué métodos de lucha armada son los convenientes para la toma del poder, sino que la división está anclada en el carácter de clase de las políticas. El FEN se colocó en una posición equidistante respecto a ambas líneas. Finalmente, se impuso en la votación la postura de los "prolongadistas"(31). Además, se decidió mantener el carácter soberano de las asambleas, profundizar el cuerpo de delegados, la constitución de comisiones de trabajo y seguir con las movilizaciones para impedir el cierre de esa Facultad o su división. El diario "La Opinión" comentó al respecto que luego de esta asamblea las movilizaciones "estarán signadas por otra teoría política, que ha dado en llamarse prolongadistas" que se impuso a los "insurreccionalistas", lo que significaría -según la nota- una importante derrota para el PCR, una de las principales fuerzas del cuerpo de delegados; agregando: "la definición política adoptada... refleja el nivel que alcanzó en esa casa de estudios la discusión ideológica. Significa, asimismo, una definición respecto de los polos de referencia que tienen los universitarios en la actualidad. Así, los asambleistas repudiaron a las dos FUAs por considerarlas organismos burocráticos no representativos de las masas estudiantiles y con programas electorales" entendiendo que las centrales universitarias "ya son formas caducas de representación y lucha estudiantil"(32).

 

VIII- Las últimas luchas antes de la finalización de las clases

A partir de esta asamblea el eje de la lucha pasó por la resistencia al intento de separación de las carreras y contra la represión. Se materializó con un paro activo docente/estudiantil el 27 de octubre y un "juicio a la represión" que repudió duramente al Gran Acuerdo Nacional reclamando la reincorporación de empleados públicos cordobeses cesanteados y apoyando a SITRAC/SITRAM(33). Todo esto mientras continuaban las reuniones con el cuerpo de delegados de Arquitectura con el objetivo de trabajar sobre un plan de lucha común para exigir cambios en la política educativa y por la libertad de los presos políticos y, para denunciar a los dos próximos congresos de las FUAs a las que le asignaban un carácter burocrático y no representativo ya que eran la expresión de la "perimida" estructura de los centros de estudiantes.

Otro hecho que potenció la agitación estudiantil es el cierre del Museo Etnográfico, dependiente de la Facultad, medida que fue calificada por los estudiantes de Antropología como "paso previo al cierre general de la casa de estudios". El rector salió al cruce de los rumores desmintiendo la división física de la Facultad. Sin embargo, de manera inmediata se anunció que se cursarán estudios también en el viejo Hospital de Clínicas.

A principios de noviembre, cuando se sospechaba que el conflicto estudiantil disminuiría su intensidad luego nuevas declaraciones de Serrano Redonnet y el Rector Quartino (peronista) en el sentido que no se cerrarían las carreras de Psicología y Sociología y, ante nuevas disputas que afloraron en la reunión del Ejecutivo del cuerpo de delegados del día siguiente a los actos descentralizados, producto del balance poco favorable sobre los mismos, a partir de la detención de dos estudiantes de la Facultad se activó una vez más la lucha(34). El 2 de noviembre detuvieron a Eduardo Correa y Ricardo Lázara, militantes de la TERS, sin que se conozca su paradero. Esta noticia más una situación poco clara generó muchas idas y venidas; por un lado, a las 17 horas, se retiraron los trabajadores no docentes debido a una resolución del Decano con motivo de recordarse el día de los muertos; la "insólita" medida hizo presumir al movimiento estudiantil que se había decretado el cierre de la Facultad; por otro, varias tendencias dudaban de las detenciones sospechando que se trataba de un "manijazo" de la TERS. Se desencadenaron varias reuniones y circulan distinto tipo de rumores.

El 3 de noviembre se extendió la inquietud, especialmente cuando la "Falange Nacional" se atribuyó los secuestros, y el cuerpo de delegados comunicó: "Todo hace presumir que han sido secuestrados por los organismos represivos de la dictadura. Denunciamos que esto se suma a la ola de secuestros, raptos y encarcelamiento desatada por la dictadura. Exigimos la inmediata aparición de los compañeros. Llamamos a la más amplia movilización popular por la aparición de los compañeros para terminar con la ola de crímenes y secuestros". Los alumnos realizaron concentraciones por turno para pedir la libertad de sus compañeros mientras los padres de Lázara y Correa interponen recursos de Habeas Corpus afirmando que los secuestrados estarían en Superintendencia de Seguridad Federal y que fueron sometidos a apremios ilegales, exigiendo su revisión médica. Al mediodía, se efectuó una asamblea con unos ochocientos participantes donde se evaluó la situación y se reclamó la adhesión del cuerpo de delegados (que, recordamos, se conducía con prudencia al sospechar que se podría estar ante una maniobra). Después de la misma, los estudiantes interrumpieron los cursos en señal de protesta. A las 20 horas se volvió a llevar a cabo una numerosa asamblea donde los oradores señalaron que Correa y Lázara fueron secuestrado por las fuerzas policiales o paramilitares y que sus nombres "deben inscribirse entre las demás víctimas del avance represivo y reaccionario de la dictadura lanussista, represión que ya cuenta con muertos, desaparecidos y detenidos, para reprimir el movimiento obrero y popular antiimperialista, como está demostrado con la cancelación de la personería gremial de SITRAC/SITRAM"; finalmente, a las 22 horas tomaron las instalaciones de la Facultad. En este marco de agitación el rector trató de ser cauto para no desencadenar incidentes mayores declarando que "sin orden judicial, la policía no entra en la Facultad".

El 4 de noviembre, tuvo lugar una conferencia de prensa en la Facultad llamada por la TERS pese a la prohibición de Serrano Redonnet. Unos quinientos estudiantes levantaron las clases y permitieron el ingreso de los periodistas, luego de abrir por la fuerza las puertas del establecimiento cerradas por orden del Decano. Habló el padre del estudiante Correa (suboficial retirado del Ejército, peronista, que había participado del alzamiento del Gral. Valle) afirmando que su hijo no tenía militancia política, por ende no se explicaba lo ocurrido; la madre de Lázara afirmó que recibió llamadas anónimas diciendo que los detenidos estaban siendo torturados en dependencias de Seguridad Federal. Serrano Redonnet reaccionó contra la conferencia de prensa con una denuncia de "usurpación" al local de la Facultad; por la noche, la policía impidió una nueva asamblea de los estudiantes convocada por el cuerpo de delegados, también despejó a los estudiantes de los bares linderos a la Facultad y los conminó a retirarse; ante esta situación, decidieron reunirse en la Facultad de Ciencias Económicas. Allí concurrieron unos trescientos estudiantes(35). Al día siguiente, la policía informó que los detenidos estaban alojados en la Comisaría de Villa Alsina del Partido de Lanús por infracción al edicto sobre reuniones públicas (según la policía habrían estado repartiendo volantes que incitaban a la huelga, mientras los estudiantes afirman que estaban realizando una encuesta de carácter social); a las 21 horas se efectuó otra asamblea en Ciencias Económicas de la que participaron unos mil estudiantes. Mientras varios oradores reclamaban la unidad del movimiento estudiantil se desencadenaron escenas de pugilato entre distintas tendencias (FAUDI/TUPAC/TAR se enfrentaron contra los miembros del reformista centro de estudiantes de Ciencias Económicas, TERS acusaba a los primeros de "petardistas") lo que provocó que muchos estudiantes se retiran quedándose hasta el final del mitin sólo unos trescientos.

Después de esta lucha, a pocos días de la finalización de las clases, varias agrupaciones que integraban el ejecutivo del cuerpo de delegados trataron de elegir una nueva conducción para mantener la organización durante el verano. En esta dirección, el 9 y 10 de noviembre los estudiantes desarrollaron asambleas para elegir un nuevo Ejecutivo del cuerpo de delegados que fueron interrumpidas por la policía (en la segunda de ellas, participó el cuerpo de delegados de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA). Según el diario "La Opinión", a esta altura se observaban entre los estudiantes síntomas de desorganización propias de una tendencia general en las épocas de finalización de clases; esto estaría expresado en que cuando se de debía elegir una nueva dirección del cuerpo, sorprende con la facilidad que la policía logró los desalojos dejando truncas las pretensiones estudiantiles(36).

A pesar de ello, sobre finales de noviembre, ante la detención del alumno Ricardo Agnone, se declaró estado de movilización general y se produjeron varias acciones, acompañadas con un acto de un numeroso grupo de estudiantes de Antropología frente al Museo de Antropología con la consigna, pintada en las paredes, "Fuera Bórmida"(37).

 

IX- El fin del ciclo lectivo

En diciembre, con la finalización de las clases, el conflicto estudiantil se reeditó en torno a los exámenes. Los estudiantes de la carrera de Historia se negaron masivamente a rendir examen en el primer turno de la cátedra del Capitán Pérez Amuchástegui en protesta por el programa de la misma, considerado de gran rigidez interpretativa; el cuestionamiento fue apoyado por un grupo de jefes de trabajos prácticos y auxiliares de la misma cátedra que durante el segundo cuatrimestre habían tomado como referente el programa "rebelde" desconociendo el del titular. En realidad, el problema se remontaba a todo el cuatrimestre y en especial en el momento de los exámenes parciales donde los estudiantes desconocieron las condiciones fijadas por la cátedra, ya que además de cuestionar el contenido (se considera al programa idealista e irracional), exigieron rendir en grupo (modalidad que logró imponerse en varias materias), finalmente cuando la cátedra no aceptó ese estilo de examen e impuso su criterio fue boicoteado por el 90 % del alumnado, panorama que obligó a Pérez Amuchástegui a terminar reconociendo la condición de regular para la totalidad del alumnado. Una situación parecida se desencadenó en la cátedra de Introducción a la Sociología donde los alumnos en asamblea, de la que participan profesores y auxiliares docentes, decidieron suspender el turno de exámenes.

Para evitar inconvenientes, Pérez Amuchástegui (que según los estudiantes llegaba a la Facultad en patrullero y se desplazaba custodiado por guardaespaldas reclutados en la Casa del Boxeador) ideó un sistema para garantizar el funcionamiento de las mesas examinadoras a su cargo. Dispuso que se debía rendir en tandas de veinticinco estudiantes, pudiendo ingresar al edificio sólo los integrantes de ese grupo, quedando el resto en la vereda de la Facultad hasta que finalice el primer grupo y así sucesivamente. El 10 de diciembre, a las 8 horas, en el segundo llamado a examen se presentan unos doscientos estudiantes que vieron impedido su acceso a la Facultad pese a que ya habían ingresado quince alumnos con ese fin. Lejos de amedrentarse, entraron por la fuerza a la Facultad y entablaron un áspero diálogo con Pérez Amuchástegui sobre el criterio para rendir examen. Cerca de las 11 horas llegó el fuero antisubversivo debido a que el decano había radicado una denuncia por usurpación de la propiedad, irrumpió en el establecimiento y redujo a los estudiantes concentrándolos en el patio central por el término de una hora hasta que arribaron camiones celulares para trasladar a ciento veintiocho en condición de detenidos, ante la indignación de otros estudiantes que se hallaban en la zona cercana a la Facultad, en bares, que censuraron la acción policial pero se debieron retirar ante la amenaza de ser reprimidos. Como primera respuesta, el Cuerpo de Delegados de la Cátedra de Historia emitió un duro comunicado donde informaba que "repudia la clara actitud asumida por el profesor Pérez Amuchástegui de respaldarse en la Policía Federal para garantizar su cátedra, ayudando así a crear las condiciones de represión y de violencia" y acusó al Decano de mantener el "terror ideológico" en esa casa de estudios. Luego solicitaron la libertad de los detenidos a partir de actos relámpagos por el centro de la ciudad que generaron disturbios. Conocidas estas novedades, en el viejo Hospital de Clínicas, durante el funcionamiento de la mesa examinadora de la materia Introducción a las Ciencias de la Educación, Carta Abierta, TAREA e sectores independientes plantearon levantar dicha mesa como repudio a los sucesos relacionados con Pérez Amuchástegui, pero el MOR se negó a adoptar tal actitud por entender que así se contribuye a destruir a la Universidad coincidiendo objetivamente con la política de la dictadura. Al atardecer, por la avenida Independencia, realizaron una manifestación junto a estudiantes de Arquitectura. Al finalizar el día, tuvo lugar una reunión entre tendencias donde TERS, FAUDI y TAREA propusieron levantar el segundo llamado a exámenes pero los delegados de base se opusieron para no dividir a la gente; por su parte, TUPAC sugirió hacer aprobar en cada mesa una declaración; finalmente, sólo se levantaron las mesas de Sociología y Psicología General pero se rindió en Matemáticas ya que los delegados de base y el grueso del alumnado se negaban a perder el turno de examen(38).

El 14 de diciembre, se formó una Comisión de Padres de los estudiantes alojados en la cárcel de Devoto, para "luchar por la libertad de nuestros hijos"; una nutrida delegación de ellos se dirigió la diario Crónica junto a los abogados defensores para denunciar que por el requerimiento de Pérez Amuchástegui allanaron el domicilio de tres profesores que fueron detenidos, apoyan los reclamos de sus hijos afirmando que fueron sometidos al régimen antisubversivo "por reclamar justicia ante un profesor, pero los asesinos de Silvia Filler cuentan con la protección de las autoridades pese a estar perfectamente individualizados"(39). Dos días después, se conoció un documento de los "Estudiantes Procesados de Filosofía y Letras" firmado por ciento veintiséis alumnos que fueron liberados bajo caución juratoria y pidieron la destitución del Decano y del Capitán Pérez Amuchástegui, el levantamiento de sanciones y autorización para rendir las materias que cursan, la absolución de todos los procesados, la no aplicación de sanciones a profesores y el "reconocimiento de los métodos y programas del movimiento estudiantil/docente para cursar y rendir exámenes".

El día 21 de diciembre, por la madrugada, estalló una bomba en el domicilio del profesor Pérez Amuchástegui.

 

X- 1972

Con el inicio del nuevo ciclo lectivo, nuevamente los enfrentamientos entre estudiantes y autoridades giraron, especialmente, en torno al sistema de ingreso, en medio de un clima de gran tensión entre los profesores (con apoyo de la Asociación de Graduados de Ciencias de la Educación) y el Decano.

Se volvió a constituir una Mesa de Lucha a partir de un acuerdo táctico entre el MOR y la expresión estudiantil del PRT, mientras otras tendencias intentaban reeditar el cuerpo de delegados(40). Más allá de los matices, todas las agrupaciones coincidían en iniciar una campaña contra el sistema de ingreso, organizando "grupos de base", "cursos-debate" (TUPAC, FAUDI, TERS y UAP/TAREA) y "comités de defensa" (Lista Violeta Reformista) para dar a conocer sus posiciones respecto a la Universidad y el país(41). Por su lado, docentes y estudiantes peronistas iniciaron una campaña con la consigna "la Universidad será del pueblo cuando éste recupere el poder", invitando con volanteadas a los ingresantes a los cursos organizados por ellos donde volcaban información sobre el tipo de examen de ingreso y se debatía acerca del papel que cumple la Universidad como institución y el papel de las ciencias sociales; exigían ingreso irrestricto y la derogación del examen evaluativo.

Ya con el inicio de las clases, frente al desmantelamiento del sistema de trabajos prácticos, se puso en marcha nuevamente el ejercicio del "doble poder" generándose conflictos en las cátedras de Psicología Fundamental II, Psicopatología, Historia Social General, Sociología Sistemática, Ciencias Políticas, Psicohigiene, Psicología Comprensiva y Estadística(42). Los alumnos volvieron a hacer funcionar cátedras paralelas en Estadística y Ciencias Políticas. En la primera, la cátedra "rebelde" reunió a la casi totalidad del estudiantado (unos 600) mientras que en la cátedra "oficial" los inscriptos fueron cuatro(43). En la segunda, el "doble poder" organizó un curso con Silvio Frondizi como profesor(44). Se suma a esto un fuerte cuestionamiento a Tecera del Franco, profesor de Introducción a la Sociología. Frente al clima de agitación, el decano Serrano Redonnet cerró la Facultad, trasladándose la actividad del "doble poder", como el año anterior, a las veredas y bares de la zona con clases públicas, algunas disueltas por la policía.

La lucha se agudizó con el primer turno de exámenes cuando los estudiantes de Psicología (unos 300) firmaron un acta con docentes que de común acuerdo levantaban las mesas de exámenes, acogiéndose al documento presentado unos días antes (el 13 de julio) con las firmas de 162 docentes en solicitud a las autoridades de dejar sin efecto las ordenanzas que impiden la realización de trabajos prácticos en todas las materias, además, reclamaban el nombramiento de casi un centenar de auxiliares que trabajaban sin titularidad y sin sueldo, explicando también que la falta de garantías para la continuidad de la carrera de Psicología en esa Facultad (con más de 10.000 alumnos) está cuestionada por las sucesivas decisiones que la van desmantelando con el cese de las cátedras y de los trabajos prácticos, que son básicos para la formación científica(45). Una situación similar se vivió en la cátedra de Introducción a las Ciencias Políticas, Psicología Fundamental I y Psicología General II.

 

XI- Las elecciones

Sobre el final de año, luego de importantes luchas, se instala un clima de división entre tendencias al interior del cuerpo de delegados a partir de las distintas posturas en torno a la posible salida democrática de la dictadura. En ese marco, para el mes de octubre, se reunieron los delegados estudiantiles para discutir la realización de elecciones de ese organismo. Al respecto FAUDI y TUPAC impulsaron la constitución de un comité ejecutivo permanente del cuerpo de delegados; en cambio TERS preconizó la necesidad de formar nuevamente un centro de estudiantes sin disolver el cuerpo de delgados. El MOR realizó una campaña por "elecciones para la reconstrucción del centro" disuelto el año anterior. Sobre finales de mes, en un plenario del que participan 79 delegados y 64 observadores estudiantiles, por mayoría se decidió promover mediante el voto directo en una urna, un ejecutivo político permanente del cuerpo de delegados. Finalmente, la elecciones fueron ganadas por el MOR (Lista Violeta Reformista) con 839 votos; FAUDI obtuvo 547 y TUPAC 227.

 

Palabras finales

Hemos tratado de presentar una síntesis de la experiencia conocida como el doble poder" a modo de aproximación al debate señalado al principio del artículo, y como primer paso de un programa de investigación al respecto(46).

Obviamente es indispensable destacar que no se puede olvidar que si bien la forma organizativa tiene una determinada independencia, existe entre ella y la línea estratégica de acción política una relación dialéctica, según nos enseña Lenin en el "¿Qué hacer? y en muchos otros de sus trabajos(47). Por ello, según nos permitieron nuestras fuentes y los requisitos de espacio para la presentación de ponencias, explicitamos parcialmente las líneas políticas de los distintos destacamentos imbricadas con sus propuestas y prácticas organizativas.

Nos circunscribimos a este cuerpo de delegados en particular por entender que es la experiencia más desarrollada por aquellos años y que fuera referente, como vimos, del movimiento estudiantil de otras Facultades e incluso de establecimientos educativos no universitarios.

Claro está, que lo expuesto hasta aquí no permite dar cuenta todavía de nuestra hipótesis general, que supone que la forma "cuerpo de delegados" supera a la tradicional forma organizativa en centros de estudiantes, en la línea de favorecer el fortalecimiento de la estrategia revolucionaria, al ser instancias para derrotar el proceso de burocratización de los centros, generando mejores condiciones para la politización y movilización de la masa estudiantil. Vamos en ese camino.

 

 Pablo Bonavena

Agosto, 1997

 

 

 

1 - Docente e investigador de Universidad Nacional de Buenos Aires, Universidad Nacional de Luján y Universidad Nacional de La Plata. Nota: Una versión de este trabajo fue publicado en la Revista "Lucha de Clases", Otoño/Invierno de 1997. Año 1. Nro.1. Otra versión fue presentada como ponencia en las VI Jornadas Interescuelas de Historia, La Pampa, 1997.

2 - Véase "Nuestra Palabra". Nro. 1.097 del 13 de julio de 1971. pp. 7.

3 - Véase "Política Obrera", Nro. 89 del 10 de mayo de 1971, pp. 6.

4 - Citado en el artículo "Los estudiantes versus el G.A.N." de Osvaldo Meira, revista "Hombre Nuevo", Nro. 1 del 21 al 27 de julio de 1971.

5 - Sobre las causas de dicha crisis, presentamos una de las interpretaciones que circulaban por aquellos años: "El movimiento estudiantil sufre una grave crisis organizativa y de dirección, que es la mayor traba para el logro de una movilización de conjunto. Tanto en Rosario como en Córdoba, en menor medida en Buenos Aires, no ha surgido una dirección y forma de organización reconocida del movimiento estudiantil. Esto obedece a profundas causas.

La FUA durante años fue la organización y dirección nacional reconocida del movimiento estudiantil. En la década del 30, porque representaba la oposición generalizada de la clase media, obrera, principalmente la primera, a la dictadura conservadora. Posteriormente, bajo el gobierno de Perón, reflejó el repudio de la clase media, burguesa, el régimen peronista y al movimiento obrero. A partir de la revolución libertadora reflejó el ala izquierda del nuevo régimen pero la izquierdización de la pequeña burguesía nacional -fenómeno que se dió en todo el continente-, junto con el surgimiento del castrismo y la masificación del estudiantado, provocaron una crisis progresiva en todos los terrenos. Su programa tripartito fue útil para la colonización yanqui de la universidad. La FUA de hecho colaboró con Risieri Frondizi que comenzó a aplicar el cientificismo proyanqui en la universidad. La crisis actual de la FUA es consecuencia de una trayectoria que se inicia con esa traición, continúa con la política de "todo o nada" del 66, super revolucionaria en los métodos, podridamente reformista en el contenido, al servicio del acuerdo con la UCRP contra Onganía, y se corona cuando después del enfrentamiento y ruptura de su tendencia mayoritaria (PC) la nueva conducción (Partido Comunista Revolucionario) vira al ultraizquierdismo en los métodos y tácticas, aislándose del conjunto del estudiantado, boicoteando la unidad de acción, al servicio de una política centrista que capitula ante el frente burgués opositor, vía Ongaro.

Las consecuencias de esa crisis organizativa y de dirección se hacen sentir, es la más grave rémora actual del movimiento estudiantil. Una de tales consecuencias es el surgimiento de grupos y direcciones espontaneístas y antitendencias, principalmente en Córdoba y el surgimiento de las tendencias nacionalistas burguesas. Frente a este programa anárquico, nosotros levantamos una línea clara... Por la elección de delegados de curso y cuerpo de delegados por Facultad y Universidad, como la mejor forma actual de lograr una dirección y organización reconocida del movimiento estudiantil, al servicio de la unidad de acción". Moreno, Nahuel: "Tesis sobre la situación nacional después de las grandes huelgas generales". Junio de 1969. Publicado en "Después del Cordobazo". Editorial Antídoto. Tercera Edición, 1997.

6 - Corriente estudiantil fundada en 1969, entre otros por Eduardo Orane y Eduardo Montero, desaparecidos en 1977 y 1978 respectivamente; nació en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Frente a esta crisis en la FUA, la línea de TUPAC fue convocar para el enero del año entrante a un "Encuentro Nacional de Estudiantes Antiimperialistas" para la unidad de todos estos sectores del alumnado, señalando su oposición los Congresos de la FUAs y criticando al MOR/MUR, AUN y MNR por ser organizaciones "prooligárquicas". Durante 1971 y 1972, continuaría en esa línea promoviendo desde la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Córdoba, en junio del '71, un "Encuentro Nacional de Estudiantes Revolucionarios" tendiente a desplazar a las FUAs. Esta política fue ratificada en la misma Córdoba, durante el mes de agosto, en el Primer Congreso Nacional de TUPAC, cuando llaman a los integrantes de los 3 claustros y a los militantes de FAUDI a unirse a TUPAC, convocando además "a los demás sectores de la cultura para desencadenar una ofensiva contra la dictadura y su política en la Universidad, y contra las agrupaciones reformistas traidoras que actúan como palancas para esos fines, nucleándose en esas momias pretendidamente representativas que son las dos FUAS". Durante 1972, seguiría tratando de aglutinar a todas las fuerzas antireformistas que se oponen a las dos líneas de la FUA, propiciando un "Encuentro Nacional de Estudiantes" como embrión de una nueva organización nacional de estudiantes universitarios. Finalmente, en septiembre, se desarrolla el "Encuentro Nacional de Estudiantes" en Ciencias Económicas de Córdoba con la participación de agrupamientos de izquierda, no alineados en ninguna de las 2 versiones de la FUA. Además de TUPAC, participan el FAUDI, los Grupos Revolucionarios Socialistas, el Movimiento Espartaco y la Acción Comunista de Córdoba; los Grupos de Base Socialistas (GBS) de Buenos Aires; la Línea Independiente Antiimperialista (LIA), la Agrupación Socialista Nacional (ASN), el Grupo Evolución Tucumán (GET), la Línea Antiimperialista Combativa (LAC), el Grupo de Base Independiente (GBI) y la Agrupación Renovadora de Estudiantes Socialistas (ARDES), todos de Tucumán; y la Línea de Acción Popular (LAP). Todos estos nucleamientos sostenían una política antielectoral.

7 - Para ilustrar la posición de los destacamentos peronistas véase el siguiente documento: "...no somos puristas cuando decimos que los centros de estudiantes están perimidos, sino que nos basamos en su ineficacia histórica para encabezar las luchas estudiantiles y su unificación con las del resto del pueblo. Antes del '66, los estudiantes y los centros de estudiantes ignorábamos la realidad de nuestro pueblo y navegábamos en otro mundo: el mundo "democrático" de la Universidad Reformista. En ella combatíamos, a veces, en defensa de nuestro intereses inmediatos, pero lo hacíamos marginados de la resistencia obrera, de la entrega de nuestra economía, de la proscripción de nuestro pueblo. Llegaban nítidas a las aulas las experiencias revolucionarias de otros países, pero éramos sordos a los estampidos fusiladores que destrozaron la vida del general Valle y sus compañeros, a los avasallamientos de las organizaciones obreras, a las persecuciones y torturas, a las huelgas revolucionarias de la resistencia peronista, al pisoteo de las conquistas nacionales y sociales del peronismo que los estudiantes y sus Centros habían caracterizado de "demagógicas" y "burguesas". Entonces, bajo los más variados matices ideológicos y hasta con lenguaje de "izquierda", jugábamos para el bando de la oligarquía y el imperialismo. En 1966, la intervención a las universidades, nos empujó a abrir nuestras conciencias a la realidad del país. Al ver que manos "extrañas" a la Universidad derrumbaban al aparato "democrático", fuimos comprendiendo que también los problemas por los que se luchaba: limitación, represión, etc., tenían también causas extrañas al marco universitario: dependían de la estructura socio-económica del país. Al comenzar a apuntar nuestras luchas en ese sentido verificamos la inoperancia de las formas tradicionales de organización estudiantil: los Centros y las Federaciones. Estos organismos convertidos en meros sellos y arrastrando la concepción liberal que les diera origen fueron perdiendo por si solo efectividad, quedando convertidos en utópicos organismos de masas manejados por el reformismo o neorreformismo liberal, según los casos". Documento anónimo publicado en "Cristianismo y Revolución" de septiembre de 1971, pp.3.

8 - Aquí nos diferenciamos del análisis presente en el trabajo de Levenberg, Rubén y Merolla, Daniel ("Un solo grito: crónica del movimiento estudiantil universitario de 1918 a 1988". Edición de la FUBA, 1988. pp. 96), donde se sostiene que en Buenos Aires las experiencias en torno a los cuerpos de delegados tienen menos fuerza que en Córdoba. Sostenemos la posición contraria.

9  - En esta posición sí coincidimos con el análisis del citado trabajo de Levenberg, Rubén y Merolla, Daniel, op cit, pp. 97.

10 - Esta política limitó durante todo el año el protagonismo del Partido Comunista Argentino en la Facultad, quedando reducido sólo a apariciones esporádicas. Un análisis en tal sentido véase en la nota publicada en el diario La Opinión del 4 de abril de 1972, página 16.

11 - La TERS decía: "no nos encontramos ante una mera reforma académica sino que concebimos a este plan como un método social reaccionario aplicado a la liquidación educativa". "Política Obrera". Nro. 89 del 10 de marzo. pp. 6.

12 - Esta agrupación denuncia a los "matoncitos y burócratas" de TUPAC de haberlos agredidos, explicando que se está imponiendo una conducción "centrista", "anti-democrática" y "ultraizquierdista" de carácter sectario en el movimiento que no deja expresar posiciones distintas a las de la mayoría; advirtiendo que "esto que es bastante nefasto para los estudiantes, lo es también para la posible acción común de los docentes". Por otra parte, denuncia al FEN, ARFyL y TUPAC por no proponer un órgano de gobierno de la Facultad con mayoría estudiantil, sosteniendo que éste debería integrarse por una Comisión del Ejecutivo del Cuerpo de Delegados, 10 ayudantes y 5 profesores. En su balance de inicios de junio, dice: "por un lado, se lograron obstaculizar los planes de la Intervención; pero, por otro, estamos todavía muy lejos de una movilización realmente masiva que logre derrotarla". Véase: "La Verdad. Semanario de Informaciones Obreras y Estudiantiles", Nro. del 26 de mayo y del 9 de junio de 1971.

13 - Este nucleamiento reivindica la figura del "delegado que representa el mandato práctico", esto es, lo discutido y aprobado en el aula de los trabajos prácticos sin ser como pretenden ciertas agrupaciones un mandato político que sustituya la decisión del práctico por la decisión de la tendencia". Afirman que "debemos terminar con los actos en los cuales la participación del estudiantado está limitado a escuchar a los oradores y gritar determinadas consignas".

14 - Como fundamento para impulsar el cuerpo de delegados, el Núcleo Estudiantil de Base señala: "Entendemos a los Cuerpos de Delegados como sistemas organizativo del estudiantado que superan los planteos ineficaces como: a) Centros de Estudiantes: Utiles sólo para la lucha legal. En tanto el movimiento estudiantil se plantea una clara perspectiva revolucionaria partiendo del cuestionamiento de su problemática específica, insertándolo en una crítica al sistema social en su conjunto, no puede darse una organización montada sobre una perspectiva burguesa de democracia formal donde priva el accionar verticalista impidiendo la participación concreta de las masas en la elaboración de sus instancias políticas. b) Mesas de acuerdo: Manijeos entre tendencias con total prescindencia del estudiantado independiente. Cuando aumenta la participación estudiantil en la lucha debe tenderse a la forma organizativa basada en el Cuerpo de Delegados. Estos constituyen la herramienta más eficaz para el trabajo en el plano estudiantil en todos sus niveles: 1) Por la participación masiva que se requiere para su funcionamiento. 2) Por garantizar el contacto permanente con las bases ya que el delegado será la expresión de las inquietudes del curso ante el Cuerpo, debiendo, asimismo, promover en su práctica la discusión sobre las iniciativas que toma éste. 3) Porque ese contacto permanente va elevando el nivel político del grueso del estudiantado que al asumir la comprensión de sus problemas se liga a las luchas político sindicales. 4) Porque son un obstáculo para los manijeos de las tendencias constituyendo el sistema de dirección más democrático. Su propia estructura asegura que el poder de decisión cabe a las masas estudiantiles y facilita a las mismas canales aptos para la remoción de los delegados que se aparten de sus planteos políticos. 5) Porque se renuevan constantemente nutriéndose de las bases y promoviendo nuevos cuadros con experiencias organizativas agitativas y políticas". Extracto de la entrevista publicada en el periódico "Pueblo Rebelde" del Movimiento Socialista Revolucionario. Nro. 22 de finales de octubre de 1971.

15 - Es muy interesante considerar el balance de la agrupación UAP/TAREA sobre esta asamblea. Evalúan que el número de participantes del evento indican que "no se masificó la movilización" y al respecto recuerdan que "La UAP fue la única agrupación de la facultad que llamó permanentemente a ser cuidadosos, a ir dosificando las medidas para lograr masificar la lucha, a no contraponer acciones combativas y violentas de una ínfima minoría a la posibilidad mucho más rica de ir incorporando al conjunto de los compañeros de los prácticos a la lucha. UAP fue la única agrupación que llamó consecuentemente a la unidad de acción contra la Intervención, a respetar el nivel de discusión y los mandatos de los prácticos". Sin embargo, destacan dos hechos positivos de la asamblea a pesar de que les fuera vedada la palabra; uno, "se comenzó en serio la discusión política", esto es, "cuestiones que hacen a las necesidades de la movilización" y "se inició el debate sobre el problema del poder en la Universidad"; dos, "comenzó a bajar a tierra la discusión sobre la situación nacional". Destacamos que este nucleamiento, en ese momento, diagnosticó que por "la altura del cuatrimestre" y "la falta de una movilización real en los prácticos" no se "producirán grandes hechos, por lo menos hasta el próximo cuatrimestre". "La Verdad", Nro. del 16 de junio de 1971, pp. 11.

16 - Surgida en esos días y que tenía como antecedente la organización Estudiantes Argentinos de Centro. Se define en contra de la política en la Universidad y denuncian a varios docentes por hacer proselitismo. Sobre la misma, el cuerpo de delegados opina que "no es más que una minoría instrumentada por el decano para no desprestigiarse", mientras bromeaban especulando que eran familiares del decano.

17 - Hacemos presente algunos aspectos de esta acción para ilustrar el grado de desarrollo organizativo alcanzado. La planificación estuvo a cargo de un grupo pequeño de estudiantes que también determinó el territorio donde se desarrollarían las acciones y las medidas de autodefensa, para lo cual se realizaron tareas de reconocimiento y selección de blancos. Con el fin de evitar infidencias, el plan se mantuvo en riguroso secreto hasta instantes antes de iniciarse el hecho. Cada grupo participante tuvo un encargado que recibió el informe del grupo principal por teléfono en clave, con estas indicaciones el responsable de cada grupo lo movilizó por medio de contraseñas, se tomaron medidas de seguridad para impedir que se infiltren integrantes de organismos de seguridad o provocadores. Se estipuló que los integrantes de los grupos movilizados circularan por la zona prefijada como simples transeúntes hasta que recibieron la orden de agruparse con movimientos veloces y sorpresivos, un grupo especial atacó los objetivos establecidos (empresas, bancos, etc.) con un riguroso orden de intervención, primero actuaron los "pedreros" que rompen las vidrieras indicadas, detrás intervinieron los "botelleros" que descargaron las bombas molotov por los agujeros hechos por las piedras. Luego se dispersaron en forma de abanico para que la represión no se concentre. Paralelamente, otros piquetes procedieron a cortar el tránsito en las calles adelañas con clavos miguelitos y molotov arrojadas sobre la calzada, buscando formar una barrera de contención al desplazamientos de los móviles policiales. Un grupo portó barretas de hierro para "levantar baldozas" y palanquear cercos de obras en construcción con el fin de proveer al resto de proyectiles y de elementos para la construcción de barricadas. Las bombas molotov fueron fabricadas sobre la base de la mezcla de nafta y ácido sulfúrico -una parte mínima de este activante- envasada en botellas taponadas con refuerzos de lacre; sobre la parte externa de la botella se realizó un aplicado de clorato de potasio molido, de manera que al estrellarse, el ácido entrara en acción sobre el clorhidrato y encendiera la nafta. Los miguelitos fueron fabricados preferentemente con varillas de bronce o aluminio para evitar ser atraídos por el imán de los carros de asalto.

18 - Sensible con esta posible alternativa, el movimiento estudiantil de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba envía en esos días una nota expresando su compromiso de extender su lucha en apoyo al "poder docente/estudiantil" de esa Facultad.

19 - Sostiene que ese "petardismo" es producto de una política "pequeño-burguesa", propone "un cambio radical en la orientación" y "reemplazar al ejecutivo, hacia la unidad de acción y de masas". Postula que para la profundización de la lucha es "imprescindible orientarlo hacia la ligazón directa con las luchas estudiantiles y obreras. La subordinación del Control Estudiantil al programa y la dirección concretas del proletariado es, en definitiva, la única base sobre la cual puede tener consistencia la movilización estudiantil, y enrolarse en una perspectiva revolucionaria". "Política Obrera", Nro. 92 del 5 de julio de 1971, pp. 9.

19 - "La Verdad". Nro. del 9 de julio, pp. 10, 11 y 12.

20 - En el mismo, se explicaba que "La revisión crítica no es añadir temas al programa, sin aprender o, más bien, reaprender los temas existentes en función de sus implicaciones políticas y sociales", añade: "La investigación científica (en la ciencia social, por ejemplo en la Estadística) es un producto social; dependen de la sociedad que permite o prohibe y comporta inevitablemente juicios de valor acerca de la realidad que estudia. En este sentido, la investigación es un producto político".

21 - El nuevo programa elaborado por la asamblea docente/estudiantil comienza relatando el proceso de rebeldía en la carrera y en la Facultad y se propone "precisar la posición de la cátedra e iniciar la tarea crítica con un material destinado a la discusión", es una "crítica ideológica en psicohigiene", las clases grabadas del profesor Ipar son analizadas y consignadas sus contradicciones "a través del estudio de su forma lógica, su contenido empírico, el instrumental teórico empleado, la pertenencia ideológica y los intereses sociales representados". Afirman que los materiales utilizados por Ipar son superficiales, eclécticos, anecdóticos, vacíos y burgueses: "Consecuentemente con ello, en su manera de abordar el campo teórico y la práctica profesional que nos ocupan, intenta fascinar la conciencia de los intelectuales al servicio de los grupos hegemónicos, alejándolos de aquellas tareas que puedan tornarlos peligrosas, sea en el plano del conocimiento, como críticos de la ideología y productores de verdades, sea en el plano político como opositores combatientes del sistema y productores de un nuevo orden social en nuestra patria".

22 - Nro.326 del 14 de septiembre de 1971. pp. 18.

23 - Frente a las sanciones, TAREA propone "exigir que todos los docentes permanezcan en sus puestos, y que inmediatamente se llame a concursos democráticos y controlados por el movimiento estudiantil en todas las materias" como la manera "de continuar frenando los planes de la intervención e ir avanzando en el camino de imponer el Poder Estudiantil para poner a la Universidad al servicio de la Revolución Obrera y Popular".

24 - El SUD desmintió inmediatamente que el rehén, Borrajo/Conde, sea miembro de esa organización. Por su parte, luego de este suceso, ante el temor a represalias, el cuerpo de delegados designó guardias en las puertas de la Facultad durante las asambleas.

26 - Esta dualidad de interpretaciones recorrería toda la segunda parte del año. Presentamos un balance, críticas y la propuesta del Núcleo Estudiantil de Base a partir de un reportaje: "Los Cuerpos de Delegados mostraron su eficacia en Filosofía durante el primer cuatrimestre del año, la que podía haber sido mayor aún si: 1) No se hubiera adoptado posiciones petardistas como las registradas en las últimas manifestaciones y si éstas se hubiesen realizado en barrios populares. 2) Si las luchas se hubiesen relacionado con los conflictos obreros (telefónicos, gráficos, papeleros, etc.). Consideramos que toda movilización que no se incorpore a la lucha del proletariado pierde su contenido revolucionario y carece de efectividad política. En tanto no se logra una ligazón efectiva con la clase obrera las luchas son asimiladas por el sistema, transformándose las banderas y slogan estudiantiles en fraseología hueca. 3) Si la integración con la clase obrera se hubiera dado encuadrada en un accionar que sintetizara la práctica política con una teoría revolucionaria correcta. Pregunta: ¿Cómo definen a los Grupos de Base y cuál es su función? "El grupo de base es un organismo de acción y discusión donde impera la democracia interna y la decisión colectiva. El trabajo se dirige a la masa (prácticas) y no a nivel superestructural (asambleas). Por ser parte de la masa no debe "insertarse" en ella. El trabajo se plantea en torno a un programa mínimo. Funciones del Grupo de Base: a) Apoyar la reestructuración del Cuerpo de Delegados mediante el trabajo de base. b) Canalizar la lucha de sectores no tendenciados en la perspectiva de la profundización política y el desarrollo de una práctica consecuente. c) Cuestionar permanentemente el contenido de la enseñanza, desnudando que detrás de su pretendida objetividad, se mueven los oscuros intereses de las clases dominantes y el imperialismo empeñado en formar profesionales que sirvan a la estructura de dominación y dependencia vigente. d) Aportar elementos para la construcción de una ciencia al servicio del pueblo que resulte de un profundo trabajo de estudio y discusión política". Pregunta: ¿Alrededor de qué ejes políticos gira el "Grupo de Base"? "Contamos con una propuesta de programa mínimo que es el siguiente: 1- Contra la Intervención, la Dictadura y el Imperialismo. 2- Por la democracia directa y el Cuerpo de Delegados. No a los Centros de Estudiantes. 3- Contra la represión y la tortura. Por la liberación de los presos del pueblo. 4- Contra la penetración imperialista en la cultura. 5- Por una Universidad libre en una Argentina Liberada. 6- Ni golpe ni elección, Revolución. Por la Patria Socialista. 7- Contra el llamado Gran Acuerdo Nacional y sus pilares la Hora del Pueblo y el Encuentro Nacional de los Argentinos". Publicada a fines de octubre en el periódico "Pueblo Rebelde", Nro. 22, op cit.

27 - Presentamos una declaración de septiembre de esta agrupación para ilustrar esta posición y otras: "Considerando, que la dictadura capitalista ha llevado a la Universidad a una situación de descomposición y desquiciamiento total, que se expresa en el limitacionismo, en el chantaje presupuestario proimperialista y en la imposibilidad de mantener a sus profesores adictos sin que esto provoque la respuesta de lucha de los estudiantes; Considerando, que a pesar de esta situación, la intervención no ha abandonado sus objetivos reaccionarios (oscurantismo ideológico, limitación, represión, etc.) y que cualquier solución provisoria para una u otra Facultad (para Filosofía han otorgado un presupuesto de emergencia) no resuelve el problema de fondo de las mismas; Considerando, que la política de la intervención se rige bajo el principio de la política del estado que la mantiene, de carácter burgués semicolonial; Considerando, que la respuesta estudiantil es la de restablecer con sus propios métodos el funcionamiento de la Universidad, mediante un control estudiantil que imponga los profesores, programas, dictado de las clases y también, la expulsión de la policía de la Facultad, y el levantamiento de sanciones a docentes y estudiantes. Y Considerando, por último, que todas estas expresiones encuentran su efectivización más acabada en nuestra propia Facultad, donde respondimos con el control estudiantil para frenar el intento de la dictadura de imponer nuevos planes de estudio reaccionarios, y el intento posterior de pasar al limitacionismo y represión más compulsivos, ante la incapacidad de efectivizar sus planes mediante el desquiciamiento de las materias fundamentales, el sumario o expulsión a docentes y ayudantes y el chantaje presupuestario. Declaramos: 1) Que todas las conquistas actuales alcanzadas deben colocarse bajo el principio de la POLITIZACION del movimiento estudiantil. 2) Que este principio de la politización significa poner a la Universidad, en cada una de sus fases al servicio de la revolución obrera en el país. Esto significa inscribir cada una de nuestras luchas en la única perspectiva verdaderamente popular, vale decir la constitución del Frente Antiimperialista, que nucleé a todos los sectores militantes de la lucha antiimperialista y antidictatorial, basado en el principio de lucha de clases, en la lucha intransigente contra la dictadura, es decir, por un gobierno de los trabajadores organizados, apoyando a las organizaciones campesinas, estudiantiles y populares, contra la burguesía, y que mediante el armamento del proletariado impongan su voluntad política. 3) Que las conquistas logradas, desde la imposición de nuestros programas de estudio, hasta la elección de profesores y ayudantes, son conquistas POLITICAS; porque cada una de ellas escalona un paso más adelante en la lucha contra la dictadura. 4) Que, sin embargo, estas conquistas no son autosuficientes, y por ello, no podemos permitir que prenda la desviación pequeño-burguesa en el movimiento estudiantil, que crea una ilusión de poder, al margen de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía. Algunos intelectuales pequeño burgueses pretenden convencer al estudiantado de que en las aulas y laboratorios construiremos la nueva sociedad y que el disentimiento intelectual con el sistema capitalista nos da el sello de revolucionarios. Esto encierra un grave peligro, ya que quiere eludir la alienación del estudiantado detrás del proletariado, único medio por el cual éste puede cumplir su rol auxiliar en la revolución. 5) Que en esta perspectiva, la discusión sobre los planes y programas de estudio, particularmente en Sociología y Psicología, debe tomar como elemento conductor los principios y las tesis de la revolución permanente, esto es, de la teoría revolucionaria que, desde Marx, explica las transformaciones sociales a partir de la conquista del poder por el proletariado, que expulsa al imperialismo y realiza la liberación social y nacional en nuestro país. 6) Que la unificación de la lucha antidictatorial y antiimperialista de la clase obrera y los demás sectores explotados, requiere la más completa independencia política de todas las fracciones de la burguesía. Y que esta unificación para el combate sólo puede lograrse sobre la base de la organización y movilización DE MASAS; con los métodos y objetivos de la lucha obrera y nunca mediante el acuerdismo con los programas "electorales" con fuerzas políticas burguesas o proburguesas (ENA, Hora del Pueblo y burocracia sindical peronista). 7) Nuestra solidaridad activa con las masas bolivianas en contra del golpe fascista, apoyado por la dictadura brasileña, paraguaya, y, especialmente la de Lanusse; realizado con el propósito de aplastar el extraordinario avance revolucionario de la Asamblea Popular Boliviana. 8) Que debemos extender el control estudiantil de la Facultad, consolidando y fortaleciendo nuestro cuerpo de delegados e impulsar un COMITE REGIONAL que centralice todas las luchas de la capital (Ingeniería, Bellas Artes, Derecho, los colegios secundarios y el resto de las facultades). 9) Que ese comité regional unifique los combates antidictatoriales en lucha contra la ley universitaria y las actuales autoridades, y contra la represión vestida de gran acuerdo nacional; que organice la lucha conjunta con los docentes y secundarios, en contra de la reforma educativa y por mayores salarios; que organice un gran mitin de masas contra la represión y en apoyo a los estudiantes en huelga de Santa Fe, por la libertad de los detenidos y en solidaridad con la heroica lucha del pueblo boliviano en contra del golpe fascista; y que agite una gran asamblea general universitaria que vote planes de lucha para todos los estudiantes de capital. 10) Que este programa y plan de lucha plasmado en el comité regional permita superar las actuales direcciones pequeño-burguesas nacionalistas y petardistas de los organismos existentes, y construir una gran Federación Universitaria de Masas y Antiimperialista. Defendamos las conquistas alcanzadas. Marchamos adelante en la organización y lucha para librar batallas más profundas y conseguir triunfos mayores. Impongamos el control estudiantil generalizado con el programa de combate, extensión y centralización de las luchas".

28 - En esta dirección véase el artículo "Los condenados del sistema" en "Primera Plana", Año IV del 31 de agosto de 1971, pp. 17.

29 - Este listado no es exhaustivo y excluye deliberadamente los cuerpos de delegados de la Universidad Nacional de Córdoba, que merecen una atención especial (aquí entre las experiencias en Arquitectura, Odontología y Filosofía y Humanidades se destaca el cuerpo de delegados de Ingeniería, la entidad más desarrollada que contaba con un ejecutivo de 33 miembros y la hegemonía en su conducción de la Agrupación Reformista de Estudiantes de Ingeniería (AREI), ligada al Partido Comunista). Sólo hemos reseñado algunas de las organizaciones que explícitamente tomaron como referente y modelo al cuerpo de delegados de Filosofía y Letras de la UBA.

30 - Tanto los CEP como la CEPRE expresan la línea político-militar de Montoneros, que cuando precisa su estrategia define los métodos, a saber: "la guerra total, nacional y prolongada. Esta guerra, por sus objetivos revolucionarios necesita de la construcción del ejército popular que implica la participación del pueblo de diferentes maneras. Como esta incorporación es paulatina y las relaciones de fuerza militares son desfavorables durante una larga etapa, la construcción de ese ejército y el desgaste de las fuerzas enemigas es un proceso largo en tiempo,d e ahí su carácter prolongado". Montoneros: "Documento Interno de 1971". Publicado en "Documentos 1970-1973. De la guerrila peronista al gobierno popular". Editorial de la Campana. La Plata, 1995. pp. 262.

31 - Documento de TAREA respecto al debate: "¿Insurrección o guerra prolongada?: "Hemos dicho [...] que la verdadera cuestión es si el papel protagónico en el proceso revolucionario, corresponde a la masas o a los grupos aislados de elementos de vanguardia. Hemos dado nuestra respuesta, que no es otra que la del marxismo leninismo; los protagonistas de la lucha de clases son las masas, y en primerísimo lugar, el proletariado. La respuesta de los prolongadistas deja, por ahora, el peso fundamental de la lucha en manos de los grupos armados, y relega la intervención de las masas en la "guerra" para un futuro inmediato.

Pero no estará de más que aclaremos que el papel protagónico y fundamental de las masas no tiene nada que ver con el espontaneismo. Esta es otra confusión introducida en la polémica por los partidarios de la guerra prolongada, afirmando que la insurrección es sinónimo de espontaneismo. Es cierto que las masas, espontáneamente, tienden a la insurrección (con lo cual demuestran que su instinto de clase es más certero que las elucubraciones de muchos elementos de vanguardia) pero esto no significa que toda insurrección deba ser espontánea, ni, mucho menos, que la estrategia revolucionaria que, no renunciando a ningún método, reconoce en la insurrección el mejor para la toma del poder; deje todo librado a la espontaneidad de las masas.

El papel del Partido: Precisamente, la estrategia revolucionaria que pone el eje en "la acción de masas (en su acción presente, no en la que debería hacer, intimando a los que hoy actúan) exige la presencia de un partido marxista revolucionario sólido y con influencia de masas. Esto es así, porque sólo un partido armado con el programa y la estrategia correctos y con la posibilidad de influir amplios sectores de la población, puede ser capaz de elevar las luchas cotidianas (sindicales o políticas) de la clase obrera y el pueblo a la lucha generalizada por el poder. Sólo el partido revolucionario puede formular la política que en cada momento responda al nivel de conciencia imperante y que lo lleve a un nivel superior. Sólo el partido puede organizar y dirigir el indispensable trabajo sobre las fuerzas armadas, que garantice su descomposición en el momento del asalto decisivo. Sólo el partido, en fin, es capaz de organizar los piquetes obreros, que el Programa de Transición define como "las células fundamentales del ejército proletario"; y de garantizar el armamento del proletariado y su preparación militar, a partir de la defensa de sus acciones, huelgas y manifestaciones.

Como se ve, estamos muy lejos del espontaneismo. Todo lo contrario del foquismo, que es la respuesta espontánea de los revolucionarios pequeñoburgueses, que desconfían de la capacidad de las masas de hacer la revolución. El sarampión espontaneista: Esto no niega, entre quienes defiende la estrategia correcta para la toma del poder, no haya quienes efectivamente tienen una postura espontaneista. Este espontaneismo insurreccionalista es una enfermedad del crecimiento del movimiento revolucionario. Y se cura a medida que la vanguardia obrera va acumulando experiencia. Sufren de este sarampión; entre otros, los compañeros del FAUDI, que creen tener entre las manos una insurrección cada vez que se encuentran con más de diez activistas estudiantiles juntos. O cuando vociferan "queremos la revolución ¡ya!, dejando de lado algunos pequeños detalles como la falta de partido con influencia de masas, de organismos del poder obrero, y de las milicias obreras fogueadas en la defensa de las luchas cotidianas. De esta forma, los compañeros de FAUDI regalan al prolongadismo una de las mejores armas de su arsenal polémico: la confusión entre la estrategia marxista-leninista y el espontaneismo. Señalemos que el Nro. 79 de Nueva Hora ha publicado un artículo sobre la insurrección en el que se indica la enorme distancia que hay entre ésta y la espontaneidad de las masas. Esperemos que el FAUDI, que tiene posiciones políticas similares, refleje este avance en su política diaria.

El camino hacia el poder: En conclusión, podemos decir que es camino pasa, en este momento, por la construcción de los organismos de masas y del partido revolucionario con influencia en esos organismos. Toda acción que se aparte de ese camino, por heroica y espectacular que sea, sólo puede distraer esfuerzos y magníficos y abnegados militantes, de esa tarea central. Por otra parte, el aprovechamiento que hace el peronismo de la antigua consigna de "guerra prolongada", permite confundir en la misma bolsa a quienes acatan la dirección burguesa de Perón y a quienes reivindican el marxismo. Ejemplo de este peligro es el documento de la TAR de Filosofía y Letras de Buenos Aires (tendencia marxista prolongadista), donde acusa a otras tendencias de izquierda de "plantear en términos absolutamente estériles y sectarios la polémica peronismo-izquierda". Total, tenemos un "tiempo prolongado para hacerla". Este error es grave. Si el camino de la revolución para por la construcción de los organismo de masas (lo que sólo podrá hacerse contra la burocracia peronista) y del partido revolucionario (lo que sólo podrá hacerse contra la influencia de Perón sobre las masas), la lucha contra el peronismo no se puede hacer en un "tiempo prolongado". Es de extrema urgencia. Este es el único camino hacia la Revolución Obrera y Socialista. En él, todas las tácticas son válidas; fuera de él, ninguna puede ser efectiva". Publicado en "La Verdad" del 8 de diciembre de 1971.

32 - "La Opinión" del 24/10/71, pp. 12. La TAR precisó que con "respecto a la asamblea del miércoles 20, queremos dejar aclarado que éste no se definió por una estrategia de guerra popular prolongada como lo indica un matutino [La Opinión]. Por lo que si se definió fue por una propuesta presentada por un conjunto de agrupaciones y compañeros independientes que comparten esta estrategia, y que como se nos pidió una fundamentación política la dimos pero teniendo en claro que una estrategia será asumida por el movimiento estudiantil en un proceso prolongado de concientización y de lucha acorde con el desarrollo de la estrategia a nivel nacional".

33 - El 29 de octubre se realizó un acto en solidaridad con SITRAC/SITRAM organizado en cinco columnas descentralizadas en distintos lugares de la ciudad (con escasa concurrencia). Esta iniciativa de desarrollar actos simultáneos y descentralizados se inscribe el la línea de acción "prolongadista"; por ejemplo, la TAR propuso este tipo de actos descentralizados con reconcentración, de carácter propagandístico y agitativo con ataque a objetivos, señalando que su proposición se fundamenta en que "los [sus] criterios son político-militares". Dice: "En el proceso de guerra popular prolongada presupone para ser llevada adelante la incorporación del pueblo a la guerra. ¿Cómo será esa participación? a) Importantes sectores del pueblo en especial de la clase obrera, a través de su incorporación al Ejército Regular, y de otros sectores a través de un proceso de resistencia. Este es el papel que creemos jugará el movimiento estudiantil en la guerra. ¿Cómo se realiza esta propuesta de resistencia popular? ¿Se organizará espontáneamente el pueblo? ¿Adquirirá como por arte de magia un grado de conciencia, de preparación militar y de organización que le permita enfrentar realmente a esa fuerza organizada que nos opone el régimen con sus Fuerzas Armadas? ¿O se logrará a través de un largo proceso en el que lentamente irá comprendiendo la necesidad de la lucha por el socialismo, del desarrollo de la guerra, de su organización celular, de la preparación militar en un frente de masas, de la formación de grupos de autodefensa, de todo este complejo arte de la guerra del pueblo, en fin, que ya ha comenzado en la Argentina? Nosotros creemos que de esta segunda forma". Continúa diciendo: "En una movilización masiva y única al espontaneísmo sólo le hace falta decirle al conjunto: participen en la movilización; y las tendencias: háganse cargo de la autodefensa. Con lo cual ningún papel protagónico le está reservado al conjunto, sino más bien ser una masa que pone el cuerpo para enfrentar la represión. Esto no es sólo una diferencia de concepción, de política, sino incluso de respeto hacia los compañeros que participan en una movilización. Se los lleva al enfrentamiento de una manera suicida... y luego se los acusa de cobardes cuando retroceden ante la primera granada de gases. No compañeros, no es esta la forma en que debe participar el pueblo en la revolución. Nosotros pensamos que al descentralizar los actos, ya no pueden ser sólo las tendencias las que ocupen las "tareas especiales", puesto que ya no podrían cubrirlas todas. Esto plantea una necesidad: preparar al conjunto para que asuma estas tareas. Cada grupo práctico debe garantizar una tarea específica". Concluyen sosteniendo: "Una guerra es popular porque participa en ella TODO el pueblo, y es prolongada porque ese pueblo debe prepararse y construir su partido y su ejército para lograr la derrota total de sus enemigos. Los grupos armados no pretenden reemplazar la acción de masas por su accionar, sino mostrarle a la clase obrera y al pueblo el camino que deberá recorrer, o sea la formación del partido y el ejército para librar la guerra de liberación nacional total y definitiva. No hay guerrillerismo sino que hay guerra. No hay comandismo sino que hay organización celular para la resistencia. No hay militarismo sino que hay preparación militar para la resistencia". Respecto de la polémica peronismo-izquierda planteada por sectores de izquierda, dicen que es estéril y sectaria y que "no rehuimos la polémica sino que estamos dispuestos a darla en cada uno de nuestros prácticos y con cada una de aquellas organizaciones con las que tenemos un tiempo prolongado para hacerla porque compartimos una estrategia". Documento sobre los actos del 29 de octubre. "Hombre Nuevo", del 6/12/71, Nro. 20.

34 - En este momento, TAREA hace un balance de la situación con el siguiente diagnóstico: "Durante el primer cuatrimestre, es ésta facultad hubo una importante movilización de una vanguardia numerosa. En el cuatrimestre actual, hay un relativo reflujo, que se expresa en una gran disposición del conjunto de los estudiantes a discutir, pero cierta apatía frente a las propuestas de movilización. Al plantearse la carta de Lanusse a los rectores, la gran preocupación de las tendencias peronistas fue la de evitar que la situación cambiara, y que se produjera una movilización. En efecto, con el Gran Acuerdo Nacional en marcha, Quartino (peronista) de rector, y Serrano Redonnet (peronista) de decano, no era cosa de tirarse contra los compañeros. En esta acción de frenado, los acompañó el basismo, formado por los dirigentes del cuerpo de delegados del primer cuatrimestre, y compañeros de ruta del peronismo.

La vanguardia de la facultad, en medio del reflujo y en ausencia de un polo clasista en el movimiento obrero, tiende a ser arrastrada por el peronismo y el basismo. En tan difíciles condiciones, la izquierda dió una gran batalla para generar la movilización. Ni peronistas ni basistas tenían la seguridad de poder controlar a la vanguardia, y, por lo tanto, se oponían a llamar a una asamblea hasta que hubiera un "cuerpo de delegados representativo",

Fue la actividad de las tendencias de izquierda la que impuso que se realizara la asamblea del miércoles 20. En este sentido, fue una derrota para los grupos frenadores, que la asamblea se realizara, y que llegara a votar algo. Aún cuando impusieron su posición, no tuvieron más remedio que ofrecer un "plan de lucha" (o una ridícula parodia de tal) para hacerlo". "La Verdad". Nro.del 3 de noviembre de 1971.

35 - El diario "La Nación" del día de la fecha califica a la situación que se abre por la movilización estudiantil de "inquietante".

36 - "La Opinión" del 13/11/71, página 12. La revista "Primera Plana" analizaba que "La actitud decidida del Decano Antonio Serrano Redonnet muestra los límites de la actitud desarrollada por el cuerpo de delegados, que proclamó haber tomado el poder político de la Facultad. El boicot a programas y profesores obligó inclusive a tomar exámenes en bares y casas particulares, pero bastó la presencia policial en el edificio de la calle Independencia para disipar la ficción". Nro.463 del 14 de diciembre de 1971. pp. 12.

37    - Declaración del Cuerpo de Delegados de Introducción a la Antropología del 26/11/71: Contra el Funcionalismo, la Fenomenología y los fascistas Bórmida y Sifredi: "Nuestra materia dictada por los profesores Cortazar, Sifredi, capitaneados por el integrante del consejo académico Marcelo Bórmida, fachista antisemita declarado, tiene un profundo contenido reaccionario y antipopular. Los alumnos de la materia, 1.300 aproximadamente (la materia más numerosa de la Facultad) la hemos cursado regularmente, asistiendo a todos los prácticos y desconociendo el programa que intentó desarrollar la cátedra, impregnado de fenomenología, funcionalismo y otras corrientes que dejan a la antropología el triste papel del estudio de lo "exótico" o el muy útil de descubrir la forma de super-explotar a sectores marginados. Paralelamente hemos trabajado en los prácticos elaborando y desarrollando programas alternativos que recurren a la antropología como disciplina útil para el conocimiento y transformación de la sociedad en que vivimos, ya que somos concientes que nuestras villas, las reservaciones del Chaco, etc., no tienen nada de exótico.

Por todo ello nos negamos a dar parciales recuperatorios, el conjunto de los compañeros de la materia, lo que demuestra la coherencia en el repudio del programa oficial y el nivel de desprestigio alcanzado por la cátedra. -Porque seamos considerados todos alumnos regulares. -Queremos finales basados en nuestras monografías, evaluados colectivamente con los ayudantes que nos apoyaron! -Que ningún docente sea sancionado!"

38 - Balance de TAREA: "El segundo cuatrimestre fue de reflujo para el movimiento estudiantil de Filosofía. Solo hubo conflictos aislados por materias y se desbarató la organización de los estudiantes: el Cuerpo de Delegados. La represión contra Historia sorprende así a los estudiantes en un muy mal momento. Hay que añadir que la aparición del activo dividido con sectores que plantean directamente dar los exámenes (y, pese a la verborragia, no hace nada), contribuye a confundir y no presenta a los estudiantes una opción clara que les permita vencer ese mal momento.

Este es el camino de la derrota, de la división de la facultad y de la profundización del reflujo estudiantil. La tarea es impedir que se tome ese camino". "La Verdad". Nro. del 15/12/71, pp. 11.

39 - Esta estudiante de Arquitectura de la Universidad de Mar del Plata fue asesinada el 6 de diciembre de ese año por un grupo de la CNU.

40 - En tal sentido, se destacan la TERS y la FAUDI que el 4 de marzo promovieron una reunión de delegados del ingreso de Córdoba, Rosario, La Plata, UTN Avellaneda y Buenos Aires, donde se recalcó "la necesidad de mantener a fondo la organización estudiantil para garantizar las conquistas logradas, impulsando la disposición combativa de las distintas regionales hacia la obtención definitiva del ingreso irrestricto, de todo estudiante y trabajador, a la enseñanza superior".

41 - Claro que esos matices no eran menores. En marzo, la Junta Representativa de la FUBA reunida en sesión permanente elabora un plan de lucha contra el ingreso limitativo y la orientación de la enseñanza, contra la Ley Universitaria y en GAN en la Universidad, por el aumento de presupuesto y por la libertad de los presos estudiantiles. Recibe el apoyo de la Federación de Estudiantes del Salvador, de la Tendencia Antiimperialista Revolucionaria, Franja Morada, Partido Obrero Trotskista, Juventud Universitaria del Socialismo Argentino (sector Coral) y el MOR. En cambio, no apoyan dicho plan de acción TUPAC, FAUDI y el peronismo universitario por negarle representatividad a la FUBA.

42 - El intento de reeditar los cuerpos de delegados o se circunscribe únicamente a la Facultad de Filosofía y Letras; en otras Facultades se inicia el mismo proceso.

43 - Cuando el Ingeniero Ubertoni, profesor de la cátedra oficial, dictó su primer teórico fue abucheado por un grupo numeroso de estudiantes que lo persiguió dos cuadras. Detallamos los acontecimientos: Al inicio de año, el Decano nombró al profesor J.M.Carro en la cátedra de Estadística del Departamento de Sociología, para ocupar el cargo que había quedado bajo control estudiantil/docente cuando el Cuerpo de Delegados logró la expulsión de Nuria de Kohan. El nuevo profesor no llegó a asumir el cargo ofrecido por el Decano, ya que le pidió a Serrano Redonnet la confirmación del equipo de auxiliares docentes existente que venían de la experiencia de "doble poder". Ante la presión estudiantil, el Secretario Académico González del Solar reconoció la titularidad del profesor Balán, afín al Cuerpo de Delegados, para conducir la cátedra de Estadística para las carreras de Sociología y Psicología unificadas y así descomprimir el conflicto; esta nueva cátedra logró una inscripción de 800 alumnos. Con el apoyo de los estudiantes, Balán designó en la cátedra al profesor Vull para atender a los estudiantes de la materia que provienen de la carrera de Psicología. El Decano Redonnet, entonces, designó al profesor Ingeniero Ubertoni en el mismo cargo. El repudio estudiantil se expresó, como ya apuntamos, en las inscripciones. Ante esta situación el Decano anuló las inscripciones y determinó que se repitan por medio de cartas certificadas, evaluando que con esta argucia Ubertoni lograría una mayor inscripción; ante esta situación, el Cuerpo de Delegados levantaba como bandera de lucha la inscripción con el profesor Vull.

44 - El Decano había nombrado a la profesora Nella Garnello al frente de la cátedra, luego de que el concurso quedara desierto y donde se había presentado Silvio Frondizi. La citada profesora era graduada en la Universidad del Salvador y con antecedentes posgraduados en España. Los estudiantes cuestionaron sus horarios matinales, la bibliografía íntegramente francesa y la orientación de la cátedra; pero la ruptura se produjo cuando la profesora dijo que "aquí venimos a estudiar ciencia política y no política activa".

45 - En la carrera de Psicología un grupo de estudiantes marxistas redactó un folleto que analiza críticamente los distintos planes de estudio aplicados a la carrera.

46 - Este trabajo es sólo la exposición de algunos de los datos construidos en el marco de una investigación que pretende abarcar las distintas experiencias de organización de los cuerpos de delegados durante 1971/72.

47 - Para analizar la relación "organización-orientación política", véase: Elaboración Colectiva de la Liga Marxista con la colaboración de J.Brunello: "Superar los viejos métodos en la militancia y la organización". Revista Debate Marxista. Nro. 7. Buenos Aires, junio de 1996. pp. 33, 34 y 35.

 

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Última modificación: 28-03-1998