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AÑO 17 -
Nº 141 - 12/2/99
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LIBERACION es el
órgano de prensa del PARTIDO DE LA LIBERACION (PL) de Argentina.
Se sostiene con el esfuerzo de militantes, simpatizantes y
lectores. Difundir LIBERACION es ponerle el hombro a las luchas
de la clase obrera y el pueblo, por la liberación nacional y
social, la revolución y el socialismo. El PL es un partido
marxista-leninista, revolucionario e internacionalista. Dirigir
correspondencia simple a Irina Santesteban,
Belgrano 1024 (CP 5000) Córdoba.
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| AGENDA POPULAR PARA 1999 | AGENDA DE MENEM PARA 1999 |
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NOTAS POLITICAS
LUCHAR POR
UN CAMBIO TOTAL
El presidente Menem es hijo de inmigrantes sirio-libaneses. Sin embargo, traicionando su árbol geneaológico, mandó la Policía Federal a apresar a peruanos, bolivianos y chilenos en las calles de Buenos Aires. Sus supuestos delitos eran «portación de caras» andinas. En materia de traiciones, ¿qué le hace una mancha más al trucho «tigre de los llanos»?.
En la Patagonia se quemaron 80.000 hectáreas de bosques, pastizales y hasta cascos de estancias. Los vecinos repudiaron a la mil veces denunciada como corrupta, María Julia Alsogaray, y la quisieron echar de Bariloche. La funcionaria fue respaldada enfáticamente por Menem. ¿Qué tendrá la Alsogaray, aparte de más de 2 millones de dólares en inmuebles aquí y en el exterior?.
Los jubilados están a punto de ser entregados junto al PAMI, por obra y gracia del interventor Víctor Alderete, ex socio del genocida Suárez Mason y Wenceslao Bunge. Alderete, quien proviene del negocio de la medicina privada, quiere entregarles aquel paquete a tres consorcios privados por 4 años, a 1.000 millones de pesos anuales en contratos. Lo quiere hacer a pesar de fallos judiciales adversos.
El jefe de la Federal, comisario García, es un lince para detener presuntos indocumentados. Pero no sabía que un alto jefe de esa repartición veraneaba en la costa en una «casita» de un millón de pesos pese a tener un haber mensual de 2.000 pesos.
El hambre hace estragos y muchas familias van a los hipermercados a pedir comida. El índice de desocupación sigue en aumento y la próxima lectura del INDEC podría reflejar una suba de tres puntos, hasta redondear el 15 por ciento. Unos 11.000 obreros del sector automotriz están suspendidos, con el telegrama de despido pendiendo sobre sus cabezas. Pese a la gravedad del asunto, los justicialistas siguen enfrascados en la fecha de las internas del PJ, en la «re-re» y en trenzar en torno a Duhalde y a Menem-Ortega. Los aliancistas juran lealtad al modelo neoliberal y discuten si el que acompaña a Fernández Mejide será Posse o el Japonés García.
No vaya a creerse que el verdugo es solamente el Partido Justicialista. El gobierno de la Unión Cívica Radical de Córdoba acaba de mandar la Guardia de Infantería de la Policía a desalojar de madrugada dos hospitales, secuestrando bebés, algunos en incubadoras, y parturientas.
Frente a este panorama no cabe quedarse de brazos cruzados ni elegir el mal menor, como hicieron los cordobeses al apoyar a De la Sota (PJ) contra Mestre (UCR), o, como piensa alguna gente, a votar a De la Rúa contra Duhalde u Ortega.
La solución es que los trabajadores y demás sectores populares se pongan de pie, con huelgas, cortes de rutas y una rebelión tan combativa como el Santiagazo, que ponga en fuga a los gobernantes. No se trata de lograr un pequeño cambio político sino uno total, que comience un ciclo revolucionario.
Acá se bifurcan los caminos de la izquierda. Las corrientes reformistas toman el que dobla hacia la derecha, centrando su esfuerzo en formar una lista para los comicios del 24/10. Para éstas, la intervención eleccionaria es el objetivo esencial de 1999.
Los sectores revolucionarios, en cambio, tenemos que mantener el énfasis en promover la lucha de masas, en la calle y por las reivindicaciones más sentidas de la gente: trabajo, salario, vivienda, educación, salud, libertad y soberanía.
Ninguno de estos objetivos vendrá de la mano de De la Rúa ni Duhalde. La pelea por las reivindicaciones es importante pero tiene que ir ligada a una solución política revolucionaria. Solamente la lucha de clases hará que «la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda». De otro modo el 10 por ciento más rico de la población seguirá ganando 25 veces más que el 10 por ciento más pobre, récord mundial de distribución regresiva del ingreso fijado por el menemismo.
Editorial
DOS MIRADAS, DOS
POLITICAS
La realidad política es «una», y a la vez «se divide en dos». Es única pero tiene luces y sombras. Está marcada por las victorias y derrotas del pueblo; en suma, por sus contradicciones concretas.
El reformismo tiene una lectura superficial de esa situación. Agranda sus costados negativos y los congela, como irreversibles. Hace la apología de la presunta fortaleza del poder y pinta al campo popular como derrotado «por goleada». Esta versión, además de errónea, es interesada y antipopular. Lo primero, porque busca fundamentar que -en vista del «retroceso»- no quedaría más que zambullirse en las componendas electorales. Lo segundo, porque le echa la culpa al pueblo del supuesto «no pasa nada», mientras se lava las manos a lo Poncio Pilatos.
La izquierda revolucionaria tiene otra lectura de la realidad y subraya estos rasgos:
-El gobierno está absolutamente desenmascarado. El pueblo se ha desembarazado de las últimas expectativas que podía albergar en materia de «rectificaciones». Ha visto crecer el hambre y el desempleo. Sabe que Menem es un trapo de piso de Clinton. Ve a la Alianza cerrar hospitales públicos con la represión policial.
-Las condiciones de vida de la gente están bajo ajustes extraordinarios. Se pierden empleos, recortan salarios, flexibilizan más el trabajo, generalizan las suspensiones, cierran escuelas y hospitales públicos, aumentan los impuestos, etc. Se agrede a casi todo el mundo: este es el país real bajo una montaña de publicidad oficial. Esta opresión conduce, a la corta o a la larga, a los estallidos sociales.
-Las crisis nacional e internacional tendrán consecuencias políticas. Cuando en octubre de 1997 cayeron las bolsas asiáticas, el «cráneo» de Roque Fernández aseguró que el problema era menor y duraría una semana. Transcurrido un año y cuatro meses, la crisis se hizo financiera y económica, con remezones políticos. Esto provoca recesión, menores ingresos al fisco (con los consiguientes ajustes), caída de las exportaciones, encarecimiento del crédito, etc. En Indonesia se vio que el cortocircuito financiero se convierte en terremoto político: violentas movilizaciones echaron al dictador Suharto. Ese proceso está en marcha en Brasil e influye en nuestro país.
-La clase trabajadora se pone paulatinamente de pie. A raíz de la recesión y las suspensiones, las quiebras de bancos y los ajustes, hay asambleas en Renault, paros de docentes universitarios y médicos, toma del Banco Israelita, etc. Los hechos prueban que el rol de los trabajadores va en aumento.
-La re-reelección complica a las clases dominantes. El intento menemista por habilitar un tercer turno presidencial está «pudriendo» la interna del partido de gobierno y complicando seriamente la relación de éste con la Alianza. La embajada yanqui se ve tironeada por unos y otros, lo mismo que las cámaras empresarias, sembrando entre ellos más semillas de discordia. A la izquierda revolucionaria le conviene que durante 1999 siga Menem monopolizando el gobierno, poniendo a Duhalde y otros precandidatos en un segundo plano. La «re-re» es como un combustible derramado en una situación de por sí inflamada. Y Menem, temido por la Alianza, es un payaso siniestro ya calado por las masas.
Hasta aquí una enumeración sintética de los factores que impulsan hacia adelante la situación política. Esta va hacia un desemboque donde confrontarán el bloque del gobierno y los monopolios, de un lado, y la clase obrera y el pueblo, del otro.
Por supuesto, hay elementos negativos que «tiran hacia atrás»: las luchas no han llegado aún a la altura de una «acción histórica independiente». Pero tal circunstancia no debe ser cargada a cuenta de las masas trabajadoras sino explicada por dos circunstancias:
-Los partidos de la gran burguesía, como el justicialismo en decadencia y la Alianza en relativa alza, siembran confusión política e ideológica. La burocracia sindical hace de bombero, como se ve en el caso del SMATA: tiene 11.000 afiliados suspendidos y ¡aún no hizo ni un paro de 10 minutos!. Los reformistas critican de palabra al neoliberalismo pero actúan dentro del sistema capitalista dependiente y desmoralizan al pueblo con discursos derrotistas.
-El Partido de la Liberación es aún débil, lo mismo que otros sectores políticos que luchan, por lo que aún no son una real conducción de las masas. Esta falta de dirección revolucionaria no estimula al pueblo a pegar un salto de calidad en sus luchas, y alimenta la imagen de dispersión que el reformismo eleva a la categoría de «verdad absoluta».
Los problemas de dirección pueden resolverse en la medida que nuestros militantes y los de otras fuerzas combativas vayan directamente a la gran cantera de la lucha de masas. En este momento la crisis automotriz está aclarando más la conciencia del activismo, lo mismo que los impuestazos. La traición de peronistas y de radicales-frepasistas abre un mayor espacio a los marxista-leninistas, que no debemos perdernos en devaneos «por arriba» sino insertarnos «por abajo» en los movimientos de fábricas, barrios humildes y escuelas.
Un hecho que se presta a la reflexión sobre este asunto izquierda-masas es lo ocurrido en Bariloche. Al producirse los recientes incendios forestales hubo 500 vecinos que repudiaron a María Julia Alsogaray, quien los acusó de comportarse «como activistas de izquierda». Los aludidos aclararon que solamente eran «vecinos».
Por cierto que son vecinos. Y muchos de ellos no tienen siquiera ideas de izquierda. Pero también es verdad que autoconvocarse rápidamente frente al Hotel Panamericano y hacer un «escrache» a una representante conspicua del poder, es una táctica propia de la izquierda.
Esa experiencia ratifica que los sectores populares se inclinan objetivamente hacia la izquierda, al margen de su voluntad subjetiva. Debemos ver las inmensas oportunidades que se nos abren para convertirnos en la dirección político-gremial que las luchas necesitan. Claro que para ello habrá que estar bien metidos en éstas, «al pie del cañón», poniendo a andar nuestras verdades en la calle.
Editorial sindical
SOLUCIONES
OBRERAS
Aparte de las suspensiones de los mecánicos, la cuestión docente universitaria vuelve a estar sobre el tapete.
Once mil obreros mecánicos han sido suspendidos en las últimas semanas y muchos engrosarán la larga lista de desocupados, condenados a la marginación y el hambre por obra. Varios otros miles están suspendidos en fábricas de calzado, papel, lácteos, siderúrgicas, etc.
La gran excusa de los empresarios es la crisis brasileña y del Mercosur, porque -dicen- la disminución de las exportaciones hacia ese país genera una merma en la producción. En la lógica capitalista, eso «determina» ineluctablemente las suspensiones y cesantías.
El resto de los capitalistas «afectados» pide subsidios del Estado, barreras arancelarias, reintegros a las exportaciones, nuevas bajas de los aportes patronales, etc. La Unión Industrial y el ministro de Economía quieren aprovechar el momento para reintroducir la vigencia legal de los «contratos basura», y superexplotar más la mano de obra para «ganar competividad».
La burocracia sindical está detrás de esas movidas empresarias, exigiendo «ponerse firmes» con Brasil. El enemigo serían Cardoso y los productores y trabajadores brasileños, en vez de Menem-Fernández-FMI.
Para la burocracia del SMATA, la solución pasaría porque Menem implemente «el plan canje» para favorecer la venta de unas 100.000 unidades cero km. A lo sumo demanda que las patronales paguen el 75 por ciento de los salarios caidos en vez del 50 por ciento ofrecido.
Eso es lo que no se puede aceptar: que se tomen las suspensiones y despidos como hechos consumados, regateando por migajas y apoyando las soluciones patronal-gubernamentales.
Al contrario. Los trabajadores tenemos que pelear muy duro por nuestros derechos, con paros y planes de lucha reales, antes que depositar expectativas en «audiencias» con ejecutivos, secretarios o ministros.
Por otro lado hay que fijar objetivos propios, obreros, bien claros para la movilización. Por ejemplo, que todos los empleados de fábricas monopolistas como Ford, Fiat y Renault trabajen menos horas, obligando a las patronales a respetar el 100 por ciento delsueldo. Las grandes ganancias de éstos, de años anteriores, hace posible aquella solución.
El ejemplo es válido para los desocupados: hay que exigir empleo y subsidios al gobierno, cortando rutas como hicieron los compañeros de Pico Truncado (Santa Cruz) y Centenario (Neuquén).
Luchas y programas propios, tal la idea a llevar al seno de un movimiento obrero que empieza a levantar su nivel y en momentos en que varios sectores se aprestan a adoptar medidas de fuerza, como los docentes.
Si no aumentan el
presupuesto educativo
NO INICIAR
LAS CLASES
Faltan pocas semanas para el inicio del ciclo lectivo 1999 y el gobierno da señales de que profundizará el ajuste contra la educación pública. Por ejemplo, la ministra Susana Decibe ha dicho que recién a mitad de año los maestros y profesores podrían estar cobrando el aumento de 50 o 70 pesos, según lo que recaude el impuesto a los automotores.
La jefatura de Gabinete envió al Congreso un proyecto de ley que quita los 100 millones de pesos que -según el Presupuesto 1999- irían a engrosar las partidas universitarias. Por otro lado no se ha saldado la deuda de 50 millones de pesos que el año pasado debían entregarse como fondos para la paritaria de los docentes de universidades. La plata sigue retenida por Hacienda.
En esta situación es importante promover asambleas de docentes, alumnos, no docentes, padres y organizaciones populares para discutir qué hacer.
Nos parece que se impone una medida drástica, como podría ser el no inicio de clases y un plan de lucha para unir a los docentes con todos aquellos sectores sociales. Sería una forma de reclamar el aumento salarial y del presupuesto educativo, respaldándolo con una movilización diferente a la mera presión estilo Carpa del ayuno. Esta pudo ser útil en un primer momento, pero la dirección burocrática de CTERA, apoyada por sus similares de CONADU y FUA, persistieron en ella durante casi dos años como tapón de algo más contundente.
Hoy, junto con discutir cuáles son las medidas más conducentes para las reivindicaciones docentes y de la educación pública, hay que organizar a los activistas para disputar la dirección a las cúpulas de Marta Maffei en CTERA, Molina en CONADU y la Franja Morada en la FUA.
No a las suspensiones,
retiros y despidos en Renault
QUE ANTELO Y
LOS FRANCESES NO NOS ARRUINEN LA VIDA
Este volante fue distribuido por los compañeros de la Tendencia Clasista «29 de Mayo» en la asamblea de los mecánicos, el 6/2, y tuvo una buena recepción. Tal como advertía, la burocracia de SMATA iba a intentar la conciliación con la empresa a través del ministerio de Trabajo local, la cartera nacional, el gobernador, etc. Nos faltó enumerar al arzobispado de Primatesta, también visitado por José Campellone. Este drama necesita una alternativa diferente: un plan de lucha coordinado con otros sectores afectados por la crisis (obreros metalúrgicos, empleados públicos, médicos de hospitales, docentes universitarios, etc).
Después de dar muchas vueltas, la empresa anunció nuevas suspensiones para 1.200 compañeros, las que se suman a medidas similares que los trabajadores sufrimos a lo largo de 1998 y en lo que va de 1999. Con todo desparpajo, el caradura de Lardizábal declaró ayer a La Voz del Interior que «Renault necesita 90 días para ver cómo reaccionará Brasil».
Esa decisión es más grave que las anteriores, porque serán suspensiones por varios meses, se pagará sólo la mitad del salario y será la antesala del despido para 800 compañeros o más.
¿Adónde quedaron las promesas de Manuel Antelo y el francés Luc Ménard de ampliar la producción y hacer inversiones millonarias?. Así lo venían prometiendo hasta el año pasado, pero a la hora de la verdad lo único que quedó fueron las suspensiones y una amenaza muy concreta de despidos.
Esta situación saca a la luz no sólo las mentiras y la explotación del capitalismo, sino también las falsedades de los gobiernos de Menem y Mestre. Según éstos, la presencia de empresas multinacionales en Argentina y Córdoba sería una «garantía» de solidez y estabilidad. Los hechos probaron todo lo contrario: todas las automotrices son extranjeras (con Antelo y Macri como socios menores de Renault y Peugeot), y estamos peor que nunca.
También se desnudó el verso de la Fiat. Cuando inauguraron la planta hablaron de 600 autos diarios y tres turnos de producción «flexibilizados». En 1998 pararon la planta 100 días, van a mantener un sólo turno y sacarán apenas 200 autos.
Si bien estas agresiones han sido perpetradas fundamentalmente por las trasnacionales y los gobiernos alcahuetes, no es menos cierto que las autoridades del SMATA nacional y local han tenido su responsabilidad. Estas firmaron en conformidad con todas las suspensiones, hasta el momento. Y en el caso de José Rodríguez, acordó con el parate de Ford General Pacheco contra 1.440 compañeros por diez meses: sus últimos sueldos serán a cuenta de la indemnización por despido. Esto fue el colmo de un sindicalismo propatronal. Algo nunca visto en la historia gremial.
Compañeros: la Tendencia Clasista «29 de Mayo» llama a no depositar ninguna confianza en las gestiones ante una patronal soberbia, ante el secretario de Trabajo Norberto Ciaravino ni ante Erman González.
Esta gente el único lenguaje que entiende es el de la lucha obrera, ligada a otros sectores populares (vecinos, estudiantes, jubilados, derechos humanos, chacareros, comerciantes, partidos políticos, etc). Sólo una pueblada puede torcerles el brazo.
Renault ha ganado buen dinero en estos años, lo mismo que las demás terminales, que duplicaron su producción superando las 400.000 unidades anuales. En 1996 Renault encabezó el ranking de las empresas de Córdoba que más plata habían ganado: 62 millones de dólares (Revista Mercado, agosto 1997, pág. 10). Ahora aduce la situación brasileña en forma artera, porque ese mercado nunca fue el principal destino de su producción. ¡Que con la plata ganada en este tiempo absorba la coyuntura!. ¡Fuimos convidados de piedra a la hora de las ganancias y ahora nos quieren hacer «socios» en las pérdidas!.
Si permitimos que la guardia deje afuera a los 1.200 suspendidos, le habremos dejado el campo orégano para su plan criminal. Si ocurre eso, nosotros y nuestras familias sufriremos un ´99 terrible, de ajuste en ajuste, sin tener lo mínimo para vivir como seres humanos.
Por eso le proponemos a la asamblea de hoy un PLAN DE LUCHA, que rechace las suspensiones y comience el lunes con una asamblea general en la planta de Santa Isabel. El trabajo no debe reanudarse si un solo compañero es suspendido. Tenemos que adoptar medidas de fuerza combativas, que no deberán ser interrumpidas ante los posibles llamados a la «conciliación obligatoria» del ministerio de Trabajo.
Al poner en marcha el Plan de Lucha hay que llamar en forma urgente a los demás gremios y sectores populares a formar una COORDINADORA que movilice contra la desocupación, la corrupción, los cierres de hospitales, etc.
Córdoba
COMBATIVA
MOVILIZACION CONTRA CIERRE DE HOSPITALES
A pesar de la derrota que sufrió en las elecciones de diciembre, el gobernador Ramón Mestre continúa aplicando el ajuste contra el pueblo cordobés.
Es así que siguió adelante con su intención de cerrar el Hospital Pediátrico (ex Casa Cuna) y las salas de Ginecología, Obstetricia y Neonatología del Hospital Misericordia. Ambos hospitales están ubicados en medio de barrios populares y atienden a un gran número de madres y niños de sectores humildes. Por ejemplo, el Misericordia es visto como propio por los vecinos de Villa Libertador, Las Flores, Bella Vista, etc.
La lucha de los médicos y de los equipos de salud de los hospitales públicos fue una de las más importantes de 1998, cuyas medidas de fuerza contaron con un amplio respaldo popular.
Apenas comenzado el año asumió el nuevo ministro de Salud, Néstor Costamagna. Pero nada cambió ya que el gobierno anunció que, como se inauguraba el Hospital Materno-Neonatal, cerraría el Pediátrico y las tres salas del Misericordia.
La Comisión Intergremial Médica, gremios y vecinos se plantearon resistir la medida. En la madrugada del sábado 6, igual que en los operativos militares de la dictadura, la Guardia de Infantería entró en ambos hospitales y se llevó por la fuerza a los bebés y parturientas, como si fueran rehenes. En el Hospital Misericordia la policía reprimió con balas de goma, golpeó y detuvo a seis jóvenes. Los presos fueron llevados al Precinto 5 (el mismo donde hace dos semanas los canas dejaron morir incinerados a siete jóvenes en una celda) y en el camino fueron amenazados de que morirían quemados como ellos.
El jefe del operativo, comisario Góngora, manifestó que sus efectivos «actuaron correctamente» y que no llevaban orden de allanamiento porque eran «lugares públicos».
Si bien los cierres del Pediátrico y de varias salas del Misericordia fueron una derrota para el personal de esos centros de salud y fundamentalmente para el pueblo que sufre la falta de atención médica, la lucha no ha terminado. El día de la inauguración del Materno-Neonatal un grupo de manifestantes abucheó a las autoridades. Los médicos del Pediátrico han armado un «consultorio popular» en una casilla rodante para atender los casos que siguen llegando a ese nosocomio, con apoyo de padres.
El jueves 11, 500 personas marcharon por las calles céntricas en repudio a la represión y por la reapertura de los hospitales. Luego de varios años, una marcha pudo llegar hasta las escalinatas de la Casa de Gobierno, previos empujones y algunas piñas con la policía para superar las vallas metálicas.
Una asamblea decidió impulsar un paro general en toda la provincia en protesta por la política de salud y el cierre de los hospitales. Pero no se puede dejar librada esta medida a los acuerdos de cúpulas burocráticas como la CGT y el MOAS, sino que hay que impulsarla desde abajo.
La campaña maccartista del gobierno, de que actuarían «infiltrados» y «desestabilizadores», lejos de dividir, unió aún más al movimiento de protesta.
Aunque comprendemos a los vecinos que dicen que «Mestre se vaya ya», antes de que venza su mandato el 12 de julio, hoy no compartimos esa consigna: pensamos que un gobierno desacreditado como éste, provocará más agitación popular. Que Mestre se quede hasta julio y coseche todo el repudio que sembró. Y que sobre esta base será posible recibir más movilizados al nuevo gobernador justicialista, De la Sota, un hombre ligado a Menem y al que hay que desenmascarar porque será igual o peor que el actual.
CORRESPONSAL
ECHEMOS A MENEM, NO A LOS INMIGRANTES
Desde que el gobierno menemista anunció el proyecto para cambiar la ley de Migraciones, se desató -sobre todo en Buenos Aires, una «cacería de inmigrantes» bajo la forma de operativos policiales contra ciudadanos bolivianos, peruanos, paraguayos, chilenos, etc. Pese a las excusas que ensayan los funcionarios, estos operativos denotan que una nueva lacra se ha instalado en el gobierno: la xenofobia.
Con cinismo, los voceros oficiales teorizan sobre la incidencia de la inmigración ilegal en el aumento de los índices de la delincuencia y en agravar el problema de la desocupación. El ministro de Justicia, Raúl Granillo Ocampo, admitió que «es probable que en algunos casos particulares se hayan cometido excesos» y reconoce que hasta 1996 -no hay datos de los dos últimos años- las estadísticas de su Ministerio indican que «sólo un 15% de los delitos fueron cometidos por inmigrantes».
Contradiciendo estas cifras, el director de Migraciones, Hugo Franco, sostuvo que «en la Capital Federal se extranjerizó el delito», afirmando que «más del 60% de los delitos menores son cometidos por extranjeros». Carlos Corach elevó incluso esas proporciones hasta el 77 por ciento (Clarín, 25/1).El Director General de Orden Urbano, comisario Roberto Galvarino, de quien dependen todas las comisarías de la Capital y el Comando Radioeléctrico, indicó que «la participación de extranjeros en asaltos, robos y homicidios es ínfima». Algo similar afirmó el gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid, al estimar que en su provincia el porcentaje sólo llega al 0,4 por ciento (Página/12, 26/1).
Esta xenofobia tiene como destinatario claro los ciudadanos pobres provenientes de países vecinos como Bolivia, Paraguay, Perú, etc., pues jamás el gobierno ataca a los capitalistas extranjeros que llegan con inversiones desde los países europeos o del «Primer Mundo».
Como buscando un chivo expiatorio para la crisis económica que se agrava día a día, el gobierno trata de esconder el fracaso del «modelo» del que tanto alardeó, señalando a los inmigrantes. Con argumentos mentirosos pretende desviar las luchas populares.
Y su táctica es muy peligrosa, pues la humanidad no debe olvidar las atrocidades que se cometieron con la xenofobia, el racismo, la discriminación, las guerras, el genocidio, etc.
No es casual que esta campaña racista del gobierno coincida con la principal consigna de los grupos neonazis: «inmigrantes ilegales, deportación ya».
A pesar de las mentiras de los funcionarios menemistas, a esta altura nadie puede engañarse sobre quiénes son los responsables de los graves problemas que enfrentan los trabajadores y el pueblo. El mal viene del ajuste y las políticas de hambre y miseria del gobierno, aliado de los monopolios y el FMI. Y no de los inmigrantes -documentados o no- que llegan a la Argentina huyendo de condiciones de vida aún peores.
Es la reforma laboral esclavista que nos impusieron los empresarios y el Congreso, con la complicidad de los traidores de la CGT, a quien debemos culpar por la desocupación y no a nuestros hermanos bolivianos, peruanos o paraguayos. Si éstos soportan condiciones laborales infrahumanas, no es porque «vengan a quitarnos trabajo a los argentinos» sino porque es la única forma que tienen para sobrevivir -ellos y sus familias- en medio de la ferocidad de la sociedad capitalista.
Pero este gobierno y sus funcionarios, que hoy acentúan su despreciable atributo de la xenofobia, tendrán que enfrentarse a la lucha de todos los explotados, argentinos o extranjeros, quienes se unirán para terminar con las injusticias y para hacer realidad una sociedad sin explotadores ni explotados.
EDSON DONAIRES-DARIO MACHADO
Más
extranjerización de la economía
EL
EXXEL SE QUEDA CON CASI TODO
El Exxel Group es un fondo de inversión formado mayoritariamente por capitales estadounidenses en 1991, con el mascarón de proa del uruguayo Juan Navarro (ex Citibank).
Los que pusieron el capital inicial de 50 millones de dólares fueron el Chase Manhattan, Bankers Trust, Fundación Ford, General Electric y Paul Getty.
Al compás de compras, fusiones y ventas, el grupo pasó a controlar un conglomerado de empresas que factura 5.500 millones de dólares y reporta una ganancia anual de 750 millones de dólares. En 1999 esta suma será mayor porque incluirá los dividendos de Casa Tía, la última adquisición en materia de supermercados, que factura mil millones al año.
Del total de inversiones, uno de los rubros prioritarios son las bocas de supermercados. Al sumar su cadena Norte con la Casa Tía, el Exxel estará disputando el número 1 del ranking a los franceses de Carrefour.
También se advierte que el fondo apuesta a la medicina prepaga, privada, como uno de los negocios florecientes de la Argentina menemista. La presión del Banco Mundial para la privatización de la seguridad social y la medicina, dejó un filón de oro para este tipo de inversionistas mientras millones de compatriotas pobres no tienen médico que los cure.
Una de las operaciones más resonantes fue cuando compró a grupo Yabrán en 600 millones de dólares todo el paquete de empresas: OCA y Ocasa (correos privados), Villalonga Furlong (transporte), Interbaires (Duty Free Shops de los aeropuertos internacionales) y Edcadassa (depósitos fiscales en Ezeiza). El ex embajador yanqui Terence Todman, directivo del Exxel, colaboró en la juntada de dinero para esa operación.
Si uno come un alfajor Havanna, paga con tarjeta Argencard-Mastercard, regala ropa infantil Coniglio o un compact en Musimundo, manda una carta por Oca o recibe la patente del auto por Ocasa, se atiende en clínicas Galeno/Life o hace sus compras en Norte o Casa Tía, etc, estará ampliando las ganancias de estos capitales financieros internacionales.
¡Y eso que Navarro perdió sólo por el pescuezo ante Pérez Companc la carrera por la adquisición de la alimentaria Molinos, de Bunge & Born!.
EXXEL: Facturación anual: 5.600 millones de dólares ALIMENTOS INDUMENTARIA SERVICIOS SERVICIOS
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A 80 años de la
«Semana Trágica»
UNA LUCHA
PARA IMITAR
En enero de 1919, los obreros de los talleres Vasena protagonizaron una heroica lucha en Buenos Aires, conocida como la «Semana Trágica». A 80 años de ésta, es bueno que saquemos conclusiones y rindamos homenaje a esos mártires, algunos de los cuales eran argentinos y muchos otros, inmigrantes.
Por esos años, el mundo se había conmocionado con el triunfo de la Revolución Socialista de Octubre en Rusia, el 7 de noviembre de 1917. En la Europa de posguerra se vivía un auge de luchas aunque con algunos retrocesos, como en Alemania en 1919.
La Argentina no era ajena a este proceso, formándose a principios de siglo las centrales sindicales FOA, FORA y UGT, dirigidas por los socialistas, anarquistas y sindicalistas. En 1872, se había formado la Asociación Internacional de Trabajadores.
La respuesta de las clases dominantes no se hizo esperar. En 1902 dictaron medidas antiobreras como el Estado de Sitio y la Ley de Residencia. Entre 1905 y 1909 los trabajadores sufrían sus primeros mártires a manos de la policía.
Los sucesos de la «Semana Trágica» comienzan el 2 de diciembre de 1918, con una huelga de los 2.500 obreros de la metalúrgica Pedro Vasena e Hijos, quienes exigían la reducción de la jornada laboral de 11 a 8 horas y el descanso dominical. Luego el reclamo incluiría la reincorporación de los despedidos en los primeros días de huelga. La patronal acude a «rompehuelgas».
Los enfrentamientos se dieron el 7 de enero de 1919, cuando el escuadrón de seguridad que custodiaba las chatas que se dirigían a los depósitos de Nueva Pompeya fue apedreado por los piqueteros. Los soldados responden con las armas, desencadenándose un tiroteo generalizado que deja un saldo de cuatro muertos y una veintena de heridos.
Inmediatamente los sindicatos convocan al paro general. El día 9, durante el sepelio de los caídos, se congregan unas 300 mil personas, que vuelven a sufrir la represión. Esta vez, son cuarenta los muertos y ochenta los heridos.
Junto a las fuerzas represivas del Estado, en esta oportunidad hicieron su aparición los primeros grupos civiles «de apoyo». Al principio se autodenominaron «Guardia Cívica», integrada por jóvenes de familias acaudaladas agrupados en el Comité Nacional de la Juventud, quienes alarmados por el peligro que corrían sus intereses, ofrecieron sus servicios al jefe de policía.
El día 10 se reúnen en el Centro Naval, donde el contraalmirante Domeq García les imparte instrucción militar. Durante esa semana cometieron todo tipo de atropellos contra cualquiera que consideraban «sospechoso», incluyendo torturas y asesinatos. Semilleros del fascismo, estos «guardias cívicos» veían por todos lados el fantasma de Radowitzky (joven anarquista que en 1909 ajustició al jefe de la policía, coronel Ramón Falcón).
Después se constituirían en organización permanente como Liga Patriótica, predecesora de la Legión Cívica de los ´30, las AAA del peronismo y los Grupos de Tareas de la dictadura.
Los trabajadores pusieron en vilo al gobierno radical, paralizando Buenos Aires con piquetes, ataques a comisarías, asaltos de armerías, etc. La patronal tuvo que acceder a la totalidad de los reclamos y el día 12, cuando ya estaban casi finalizadas las negociaciones, la FORA decide el retorno a la actividad laboral. Los obreros de Vasena no levantaron el paro porque exigían la libertad de todos los presos. Una vez cumplido este requisito, los metalúrgicos retornaron a la fábrica el lunes 20.
Los trabajadores volverían a repetir heroicas luchas en la Patagonia en 1921-22, la huelga del ´36, el Cordobazo de 1969 y, más cerca en el tiempo, el Santiagazo de diciembre de 1993 y los cortes de ruta de 1997.
A ochenta años de las jornadas de enero de 1919, la principal tarea de la vanguardia obrera tiene que ser retomar la posta que dejaran los obreros de la «Semana Trágica» y tantos otros luchadores a lo largo de todos estos años. La grave crisis que atraviesa actualmente el capitalismo a nivel mundial arroja día a día a millones de seres humanos al desempleo, la marginación y el hambre. Esto provocará y potenciará la lucha contra este sistema explotador. El ejemplo de los obreros de los Talleres Vasena debe servirnos de guía permanente para alumbrar una nueva sociedad socialista.
CRISTIAN CALARY
VIII Congreso del PL
VISTAZO SOBRE
UNA REUNION CLAVE
El Partido de la Liberación, realizó su VIII Congreso Nacional, que fue una instancia soberana de discusión y resoluciones, revitalizadora de la vida orgánica. Permitió la vinculación estrecha entre las organizaciones de base y el Comité Central. Y que ésta se fortalezca a través del debate político, en un plano de igualdad y absoluta democracia.
En este sentido es oportuno
resaltar el carácter franco con que los cuadros con más tiempo
de militancia escucharon y transmitieron sus experiencias a los
delegados jóvenes. Estos constituían un tercio de los
asistentes y dotaron al Congreso de más energía.
Otro hecho destacable es la calidad de los documentos aprobados.
Se notaba que fueron el fruto de largas horas de estudio y
análisis de la realidad, enriquecidos permanentemente por los
aportes teóricos del marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao y
el Che y, sobre todo, por la práctica revolucionaria de muchos
camaradas.
Por todas estas razones, mi conclusión como delegado a este VIII° Congreso es que contamos con un partido unificado en su línea política y fuerte en lo ideológico. Salí con la convicción de que debemos esforzarnos por desarrollar más organismos y frentes de masas para enfrentar el modelo de explotación capitalista, en cualquiera de sus versiones: "salvaje o humana".
Como decía el Che "... el
deber de todo revolucionario, es hacer la revolución".
El Congreso generó en todos nosotros el compromiso de practicar
con mayor énfasis el internacionalismo proletario y la
solidaridad con los pueblos que luchan por su liberación, sobre
todo luego de la intervención del invitado de las FARC-EP de
Colombia.
Munidos de una línea política revolucionaria, adecuada al
momento político y representativa de los intereses de los
trabajadores, tenemos por delante el desafío de la práctica
perfeccionadora.
ZEZE
Lo afirmó la abogada
de Pinochet
«LA TORTURA
NO ES DELITO»
La suerte del genocida Augusto Pinochet se vio amenazada cuando el Foreign Office británico envió a las partes que intervienen en el proceso, una carta precisando que el gobierno chileno fue reconocido 11 días después del golpe militar de 1973.
Por su parte, la Fiscalía afirmó que no son funciones de un jefe de Estado cometer crímenes penados por la ley internacional, como los cometidos por el ex dictador chileno.
Los lores de la Justicia británica tienen que fallar pronto sobre este asunto. El futuro de Pinochet parece incierto, pues si los lores consideran que entre el 11 y 22 de setiembre de 1973 su gobierno no fue reconocido por Londres, Pinochet no sería considerado jefe de Estado durante ese período. En consecuencia, no puede alegar inmunidad por las atrocidades de su régimen fascista.
En este proceso, tiene importancia determinar la fecha de reconocimiento de la dictadura por parte del Reino Unido, pues recién ahí adquiriría el rango de jefe de Estado y su consiguiente inmunidad.
Una de las abogadas de Pinochet, Claire Montgomery, llegó a justificar la tortura alegando que no sería delito internacional si se practica contra «elementos terroristas», lo que provocó críticas entre los propios lores y el periodismo.
Entre los defensores de Pinochet, llegó a Londres el canciller «socialista» José Miguel Insulza, quien en nombre del gabinete chileno se adhirió a la defensa del ex dictador, desenmascarando el carácter reaccionario de la socialdemocracia.
La posición del derechista Eduardo Frei se vio además condicionada por la presión de las Fuerzas Armadas que defienden a su «comandante en jefe benemérito» y siguen reprimiendo a los presos políticos del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, MAPU Lautaro, MIR, etc. Estos compañeros han sido nuevamente castigados y golpeados en las cárceles de máxima seguridad donde se encuentran recluidos por la «democracia pinochetista», que son muy diferentes a la cómoda mansión londinense donde se aloja el chacal.
En los últimos días se conocieron más datos irrefutables sobre la colaboración del imperialismo norteamericano con la dictadura chilena, a través del FBI y la CIA, lo que arranca a aquél la careta de «defensor de los derechos humanos».
Frente a este panorama, el optimismo ha disminuido entre los partidarios del general. De todos modos, habrá que esperar el fallo de los lores, continuando con las movilizaciones para hacer realidad la consigna de «Pinochet, hoy en prisión mañana al paredón».
EDSON DONAIRES
Infame proceso penal
en Bélgica
APOYO A LOS
OBREROS DE CLABEQ
La siderúrgica Forges de Clabeq se viene convirtiendo en un escenario de la lucha de clases en Bélgica. En los últimos dos años, sus 2.000 trabajadores pelearon contra su cierre. Hubo grandes marchas por el empleo y batallas campales contra la Gendarmería.
Desairando las predicciones derrotistas del gobierno, la socialdemocracia, la democracia cristiana y los burócratas sindicales, la fábrica pudo ser reabierta. Pero los delegados más combativos encabezados por Roberto D´Orazio fueron despedidos y excluidos.
El Partido del Trabajo de Bélgica (PTB) fue el único que apoyó a los de Clabeq desde el primer día.
La venganza del poder político y empresarial contra D´Orazio y doce de sus compañeros tomó la forma de un proceso penal bajo acusación de terrorismo. El juicio comenzó el 26/11/98 en Nivelles y continuó con otras tres sesiones públicas en diciembre. Como nos escribió el compañero Jean Pestieau (PTB), «pese a la manipulación de los medios de comunicación, los trece acusados pudieron aparecer ante el público con su verdadero rostro de trabajadores honestos, inteligentes y decididos». Ellos se convirtieron, de acusados, en acusadores.
Luego el tribunal burgués decidió seguir las audiencias a puertas cerradas, prohibir la publicidad de los debates, no permitir que los acusados, abogados y la prensa estén presentes, etc. Esto ha sido un «manotón de ahogado» visto el cariz adverso que había tomado el juicio para la burguesía. Este era seguido en la calle por entre 100 y 400 trabajadores según los días. Esa «justicia» ha comenzado a violar su propia legislación: ahora decidió procesar al decimocuarto trabajador, cuando se reanude el juicio el 18 de febrero.
El PTB ha lanzado una campaña nacional en apoyo a los procesados. El 7/3 se hará una manifestación en la ciudad de Tubize, organizada por el Movimiento de Renovación Sindical. El Partido de la Liberación (PL) reitera su adhesión a esos catorce compañeros, símbolos de la resistencia obrera en Europa contra el capitalismo y embrión de una nueva dirección sindical de clase.
IRINA SANTESTEBAN
Fuga de los Tupamaros
en 1971
LIBRO
RECOMENDADO
En diciembre de 1998 se publicó en dos tomos el libro del dirigente tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro referido a la histórica fuga del penal de Punta Carretas en 1971, protagonizada por los presos del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros,
La obra se titula «La fuga de Punta Carretas» (Tomo I: La Preparación y Tomo II: El Abuso - Ediciones de la Banda Oriental). El autor la dedicó «a los miles de tupamaros que participaron de esta batalla por la libertad; a todos los presos de mi país».
A lo largo de páginas muy bien escritas, Fernández Huidobro nos narra la organización y concreción de la fuga de 106 tupas, quienes cavaron un túnel desde adentro hacia afuera de la cárcel para conquistar la libertad. El país era gobernado por Pacheco Areco y los militares, con un régimen represivo de medidas de seguridad, detenciones, torturas y primeras desapariciones de militantes populares.
Esa labor titánica de los presos tupamaros, coordinada con la organización político-militar desde afuera, posibilitó que el dirigente histórico Raúl Sendic y sus 105 compañeros se evadieran sin derramar sangre y dieran un golpe político sensacional al gobierno y las clases dominantes.
El autor formaba parte del lote que se fugó de Punta Carretas. Por eso su testimonio tiene el sabor especial de quien habla de cosas vividas. A lo largo de sus recuerdos van surgiendo unas cuantas enseñanzas políticas. Una de ellas es que a los revolucionarios presos no los detienen las celdas, rejas, paredones, castigos ni guardias, a condición de que trabajen unidos, con inteligencia, convicción y, sobre todo, como integrantes de una organización revolucionaria ligada al pueblo.
Negociaciones de paz
congeladas en Colombia
LAS FARC-EP,
FLEXIBLES Y FIRMES
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo asistieron el 7 de enero al inicio de los diálogos de paz en San Vicente del Caguán. Sus delegados Raúl Reyes, Joaquín Gómez y Fabián Ramírez fueron para hablar con la prensa, el presidente Andrés Pastrana y otros representantes del gobierno y sectores sociales.
Un par de días más tarde hubo un primer intercambio de propuestas. Los jefes guerrilleros entregaron su conocida Plataforma de diez puntos para un gobierno democrático. El ánimo no era el mejor, ya que en ese momento los paramilitares ligados al estado y las FF.AA. habían comenzado una masacre donde al final mataron a 200 campesinos.
El secretariado del Estado Mayor Central de las FARC evaluó ese baño de sangre y decidió «congelar los diálogos iniciados, dejando las propuestas sobre la mesa, hasta ver resultados satisfactorios contra el paramilitarismo» (comunicado del 18/1/99).
El documento afirmaba que «la gente sensata de la comunidad nacional e internacional no entiende cómo las FARC mantienen diálogos dirigidos a buscar la convivencia con un Estado que, argumentando la incapacidad de la fuerza pública, no da muestras contundentes de desmontar y castigar ejemplarmente a los gestores y actores de estas organizaciones que asesinan indiscriminadamente en nombre del propio Estado».
De ese modo quedó «pagando» Pastrana, quien ya había viajado a Cuba para pedir la mediación de Fidel Castro y Hugo Chávez. En condiciones de paramilitarismo impune, la fuerza rebelde dirigida por Manuel Marulanda Vélez (Tirofijo) no estaría sentada a esa mesa.
El congelamiento no significa que la guerrilla haya cambiado de opinión sobre la necesidad de un diálogo de paz. Al contrario, en el comunicado del 24/1, reafirmó la «invariable disposición política de continuar los diálogos de paz en Colombia, apenas se descongelen las conversaciones, siempre y cuando estén desmilitarizados los cinco municipios».
La guerrilla entregó al gobierno un primer listado de generales vinculados con los paramilitares de las «Autodefensas Unidas de Colombia» del narcotraficante Carlos Castaño Gil. Marulanda Vélez había calificado a los «paras» como «hijos legítimos del Estado». El 20 de abril entregará un segundo listado, dando tiempo que Pastrana tome medidas contra los «paras». Si el mandatario no muestra resultados, es improbable que ese día se reanuden las negociaciones.
Mientras las FARC exigen combatir el paramilitarismo, ellas mismas libran una guerra frontal contra éste. Recientemente atacaron su campamento central, destruyéndolo y causándoles decenas de bajas.
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