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RESOLUCION INTERNACIONAL DEL VII CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO DE LA LIBERACION (PL).
Córdoba, Argentina, 19, 20 y 21 de agosto de 1995
I.- Palabras preliminares.-
El campo revolucionario sigue sufriendo las consecuencias negativas provocadas por la derrota del campo socialista en Europa oriental y la URSS. Sin embargo, la euforia del imperialismo y los países capitalistas de los años '89, '90 y '91 ya pasó. A partir de '92 las dificultades de los países imperialistas fueron cada vez más notorias. Inclusive, hoy se puede hablar de un cierto cambio -mínimo todavía- en la correlación de fuerzas a nivel mundial. La profunda crisis que atraviesa el imperialismo yanqui, por ejemplo, es un dato no menor.
Por otra parte, el falso concepto del "Nuevo Orden Mundial" creado a partir de la caída del muro de Berlín, cuya esencia sería el "Fin de las Ideologías" y la proclamación de la supremacía del capitalismo, es ya un tema de revisión lo mismo que la receta neoliberal. Particularmente en los últimos años, las protestas sociales tanto en América Latina y el Caribe como en el resto del mundo, la catástrofe de Somalía, el genocidio efectuado en Ruanda, la guerra en la ex Yugoslavia y los enfrentamientos en Medio Oriente son, entre otros, los elementos que expresan los problemas y complejidades de nuestro tiempo. Y si sumamos las luchas de los trabajadores, queda claro que el "Nuevo Orden" es pura ilusión.
Esto es así porque los burgueses celebraban el comienzo de un "Nuevo Orden Mundial" construído sobre lo que ellos imaginaban como la victoria definitiva del capitalismo sobre el socialismo. Lo hacían con la supuesta garantía de traer al mundo abundancia económica, desarrollo permanente de libertades democráticas e instauración de la paz mundial.
Y hoy en los hechos el capitalismo le ofrece solamente al hombre un futuro de barbarie, marcada depresión económica, hambre, guerras y un avance importante de ideas fascistas. Toda la política mundial muestra claramente la debilidad del sistema del mercado, la intensificación de los conflictos interimperialistas, el crecimiento de la pobreza junto con el auge de guerras en distintas regiones del planeta.
Por todo ello, el Partido de la Liberación (PL) sigue considerando al imperialismo como enemigo principal de la humanidad, en particular el imperialismo yanqui. Asimismo, seguimos levantando la bandera del socialismo y del comunismo y reclamando la unidad mundial de los comunistas sobre la base del marxismo leninismo y del internacionalismo proletario.
Planteamos que las cuatro contradicciones fundamentales de nuestra época son:
- Contradicción entre los pueblos oprimidos del Tercer Mundo y el imperialismo.
- Contradicción entre el proletariado y las burguesías en los países capitalistas.
-Contradicciones entre los distintos monopolios y potencias imperialistas.
-Contradicción entre el mundo capitalista y los países socialistas sobrevivientes.
Todas estas contradicciones están agravándose en este tiempo y de ellas nos parece que es principal la que opone al imperialismo -encabezado por el norteamericano- con los pueblos de los países dependientes de Asia, Africa y América Latina. La desaparición del campo socialista hizo más agresivo y voraz al bloque imperialista, pero ésto a su vez impulsa la resistencia de los pueblos oprimidos de esos continentes, en especial los trabajadores. Los planes del FMI y los gobiernos locales reaccionarios, de ajuste, desocupación y entrega, hacen que la clase obrera incremente su lucha y genere en torno suyo a frentes populares con otras capas sociales.
II.- América Latina y el imperialismo yanqui.-
Asistimos a una mayor concentración política, económica y militar del imperialismo norteamericano en América Latina. En gran medida, influyeron en esta política agresiva de los EE.UU. problemas internos como recesión, déficits, desempleo, etc. Ante el avance relativo de Japón y Alemania, los EE.UU. crearon el NAFTA y pretenden formar a partir del 2005 una gran zona de libre comercio en todo el continente. A todas luces, ésto representa una movida del imperialismo norteamericano para defender también su hegemonía en la región y enfrentar en mejores condiciones a sus rivales de la lucha interimperialista (Japón y Unión Europea).
Esta política norteamericana se visualiza también con la ocupación militar de Haití, el agravamiento del bloqueo contra Cuba socialista y la agresividad de su embajada en Buenos Aires para lograr una mayor extranjerización de la economía argentina.
Indudablemente, el flujo de capital a América Latina está fuertemente dominado por el imperialismo yanqui. Este flujo ahora ha disminuido pero siempre va acompañado de privatizaciones, ataques a los salarios y condiciones de trabajo de los proletarios, los campesinos pobres sin tierra y la destrucción de los recursos minerales, la contaminación del ambiente, etc.
El desarrollo de dicha política provoca explosiones sociales. Lo vimos en Chiapas (México) y Santiago del Estero (Argentina) pero también en las huelgas de Brasil, Uruguay y Bolivia, la continuidad guerrillera en Colombia y Perú, etc. Al mismo tiempo se acentúa en América Latina el desarrollo combinado y desigual, hegemonizado por los monopolios y los banqueros. La región debe ya 550.000 millones de dólares de deuda externa. Los planes del FMI y Banco Mundial de "ajuste" y pobreza, realimentan las luchas obreras y populares.
III.- Características de la crisis del imperialismo.-
Hasta ahora los yanquis siguen sin poder resolver su grave crisis interna. Sus propios líderes reconocen que todavía no se puede hablar de recuperación económica, a pesar de la leve mejoría registrada en el '94. Los datos de la desocupación (casi 7%) y el aumento de la pobreza que afecta a más de 30 millones de personas son patéticos. Y si se suma a ello los datos de la recesión económica y los problemas interétnicos, el panorama es tétrico. En los EE.UU. hay 35 millones de personas sin cobertura de salud.
En este marco hay que interpretar la derrota electoral de Bush frente a Clinton en 1992 y la de los demócratas en las legislativas del '94. Por primera vez, en los últimos 40 años, los demócratas pierden el control de las dos Cámaras y la mayoría de los estados. Lo que, evidentemente, complica el panorama para Clinton en cuanto a las posibilidades de alcanzar un segundo mandato. Esta derrota demócrata tendrá su incidencia en el plano interno y externo.
De pronto, el capital estadounidense intenta destruir las barreras que afectan sus exportaciones de arroz, manzanas y carne a Japón, Taiwan y Corea. Pretende elevar los precios de los cereales que sus competidores venden en Francia, Canadá, Australia y otros países.
Durante esta guerra de proteccionismo desatada por los EE.UU. y sus rivales en los últimos 15 años, los dirigentes capitalistas en Europa occidental -sobre todo en Francia- desafiaron a sus competidores norteamericanos en el mercado mundial de trigo y otros productos agrícolas. Pero como su productividad agrícola sigue siendo inferior a la de los EE.UU., ésto exige a los gobernantes europeos pagar proporcionalmente mucho más en subvenciones a sus agricultores. Y no hay que olvidar que el poderío militar respalda la posición aún hegemónica estadounidense sobre sus rivales capitalistas de Europa y Japón.
Por otra parte, es evidente que los norteamericanos han recuperado algunas posiciones frente a sus rivales. Por ejemplo, las empresas norteamericanas Hewlett - Packard, Motorola, Compaq, Intel e IBM han reconquistado posiciones dominantes en la producción de computadoras y de piezas de computadoras. La Caterpillar sigue dejando atrás a la Komatsu como principal productora y exportadora de maquinarias pesadas para la construcción, y la John Deere sigue dominando en la producción y venta mundial de tractores.
Todo ello nos indica que van en ascenso los conflictos entre las potencias imperialistas, sobre todo son encarnizados entre EE.UU., la Unión Europea y Japón.
IV.- Situación de las burguesías Latinoamericanas.-
En casi todos los planos, las burguesías latinoamericanas siguen acomodándose a las necesidades de los EE.UU. Continúan con sus políticas de privatizaciones, pago de la deuda externa y sometimiento, lo que provoca mayor desastre en las situaciones económicas ya precarias de nuestros países. De ahí se registran en los últimos tiempos los más altos índices en lo que se refieren al hambre, al desempleo, a la recesión y los problemas sociales. Es una actitud generalizada, pues va desde Carlos Menem hasta Jean Bertrand Aristide.
Los problemas no se resuelven sino que se agravan. Por ejemplo, la desocupación en la región alcanza al 12% y esto potencia las posibilidades de estallidos sociales.
El caso del PRI (Partido Revolucionario Institucional) en México es el más ilustrativo para comprender la grave crisis de las burguesías latinoamericanas. En efecto, en México, no sólo hizo su brillante aparición el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) en la escena política controlando algunos territorios en el sureño estado de Chiapas, sino que ese país sufre desde diciembre del '94 una debacle económica. Su peso ha sido devaluado en un 50%. Y si se suma a ésto que el 60% de la población vive en la miseria, no caben dudas de que estamos en presencia de una situación altamente explosiva. La crisis de la bolsa de México fué tan catastrófica que tuvo sus repercusiones sobre otras bolsas de la región. De alguna manera, Zedillo les dice a los Menem, Frei, etc, lo que les espera en un futuro no muy lejano.
Por otra parte, hace falta precisar que esa crisis generalizada en América Latina tiene su origen en factores externos e internos. En lo interno aquellas democracias burguesas estuvieron al servicio de los monopolios y el pago de la deuda externa, así como para ejecutar planes de ajuste pactados con el FMI-Banco Mundial.
Y por otro lado, las potencias imperialistas perjudican las vulnerables y dependientes economías de América Latina. El deterioro constante de los términos de intercambio, la caída del comercio exterior y la brusca reversión del flujo de capitales en el marco de un abrumador endeudamiento externo contribuyeron al incremento del desempleo (18,6%, en Argentina), en la sustancial caída de los ingresos per capita (200 dólares al año en Haití) y en el severo deterioro de los niveles de vida en la región. En consecuencia, la crisis de América Latina significa para sus pueblos sacrificios extraordinarios en forma de más hambre, miseria, explotación y opresión.
En la medida que los gobiernos latinoamericanos se inclinan completamente hacia las recetas indicadas por el imperialismo, se achican las salidas intermedias y populistas como la que en su momento expresó el peronismo en Argentina. Esto estratégicamente limpia el terreno para las alternativas revolucionarias.
V.- Crisis en el Foro de San Pablo y de la socialdemocracia en general.-
Frente a semejante panorama en el mundo y en Latinoamérica, se acentuó la crisis del Foro de San Pablo y de la socialdemocracia. No podía ser de otro modo, si recordamos que ésta es una corriente que introduce la ideología de un sector de la burguesía y hasta del imperialismo en el seno del movimiento de la clase obrera.
La derrota electoral de Lula en Brasil y la traición de Aristide en Haití son datos elocuentes acerca del fracaso de la socialdemocracia en América Latina. La derrota del PT brasileño representó un duro golpe para este bloque de fuerzas. Y colocado en rol "opositor", el PT ha traicionado huelgas históricas como la petrolera de 1995. Nuestro Partido ha criticado esta política en tanto el Partido Comunista Argentino sigue encomiando al PT y su dirección. Marta Harnecker desde la revista "América Libre" hace la apología de los municipios dirigidos por el PT y elabora "las 9 tesis sobre la democracia": todo un compendio de desviación reformista.
En cuanto al Nacionalismo Popular, sigue siendo una expresión incapaz de conducir un proceso revolucionario. Pues, entre otras cosas, sigue diluyendo el papel rector del Marxismo Leninismo en el proceso de transformación revolucionaria de nuestras realidades. Su postura de creciente electoralismo es preocupante. Sus planteos no clasistas sino "movimientistas" confluyen con el reformismo del PC y el CTA.
Pero lo más grave, es que esto ocurre cuando ya tuvimos el estallido popular de Santiago del Estero y otras ciudades de Argentina, las huelgas obreras y ocupaciones de tierras en Brasil, los paros docentes de Bolivia, los cinco paros y la lucha contra la extradicción de los etarras en Uruguay, las luchas estudiantiles en Venezuela, los paros en Paraguay, las movilizaciones democráticas en Chile y, sobre todo, el levantamiento armado en Chiapas.
Las luchas de masas plantean la otra cara de la realidad política de la región. Una cara que encontramos también en Colombia donde siguen peleando fuerzas revolucionarias como las FARC y ELN. En Perú, donde luchan Sendero Luminoso y el MRTA. En Guatemala, a pesar de todo, la URGN (Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca) mantiene ciertas actividades. Son datos que demuestran la falsedad de la política de apaciguación impulsada por el Foro de San Pablo. Inclusive, el aumento del nivel de las luchas al nivel mundial parece no interesar a los miembros del Foro de San Pablo como Chacho Alvarez en Argentina, rápido para aparecer al lado de Domingo Cavallo en temas como la ley de Correos.
En general el proyecto socialdemócrata adhiere al modelo capitalista dependiente en América Latina y hasta acepta los marines yanquis como el caso haitiano. Eso sí, dice que propugna un "capitalismo humano" que es como buscar la cuadratura del círculo. Hay un solo capitalismo. Su esencia es la explotación del trabajo asalariado y de la mayoría de las naciones débiles del mundo por parte de las grandes potencias.
VI.- Levantamiento militar en Chiapas.-
En los últimos tiempos México representa la prueba más cabal del fracaso de las políticas neoliberales en Latinoamérica. La propia crisis interna del PRI, visualizada a partir del asesinato del ex candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio, cuyos principales sospechosos son miembros del PRI, plantea también un problema de credibilidad y de gobernabilidad. Y cuando este país sufre una crisis económica global y la agitación social afecta en distintas zonas con denuncias de fraudes en las últimas elecciones, se trata de una situación explosiva.
En este marco es donde adquiere mayor importancia el levantamiento armado de los campesinos indígenas dirigido por el EZLN. A todas luces, este último es el más rescatable y alto de la región como movimiento revolucionario. En este sentido, hace falta mayor trabajo político de solidaridad con el EZLN. Esto es así, si tenemos en cuenta la conversión del FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua) y la del FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador) en partidos políticos socialdemócratas. Hoy, la trascendencia del EZLN es una realidad para todos los revolucionarios del mundo, más allá de algunas diferencias políticas que podamos tener con su dirección.
El movimiento revolucionario en Chiapas dio al traste con el mito promovido por la prensa capitalista, de que México caminaba sin problema hacia la modernización, la industrialización completa y el progreso. Los acontecimientos en Chiapas destruyeron otro mito: el del TLC (Tratado de Libre Comercio). Pues ni los capitalistas mexicanos ni los estadounidenses podían saber que uno de los resultados del TLC sería una acción de resistencia armada en la selva Lacandona fronteriza a Guatemala. Allí, los explotados descendientes de los mayas retomaron la vieja consigna del derecho a la tierra para los que la trabajan. Sucedió en Chiapas cuando el TLC entraba en vigor el 1º de Enero de 1994 y aún se mantiene.
Chiapas refleja mucho más el futuro de América Latina que la promesa imperialista de una América Latina más estable, "democrática" y con desarrollo económico permanente.
VII.- No al bloqueo yanqui contra Cuba.-
Nuestra solidaridad con la revolución cubana, su Partido Comunista, las FAR y la dirección de Fidel Castro sigue siendo firme. Los consideramos elementos básicos de una isla Socialista erguida tras casi 36 años de revolución. Y sus méritos son mayores si tenemos en cuenta que el bloqueo yanqui cumplió 33 años y tiende a endurecerse con la ley Helms-Burton.
Pero mantenemos también nuestras críticas fraternales. Nos preocupan una apertura económica cada vez más ilimitada, tipo China, y la falta de apoyo de Cuba a las organizaciones revolucionarias en el continente como el proceso revolucionario de Chiapas. Desestatizar el comercio cubano, establecer los mercados libres agrarios, desestatizar la tierra de hecho en beneficio de cooperativas, la dolarización de la economía, admitir para el futuro mecanismos de "capitalización de la deuda externa", etc, son medidas ensayadas ya en otras partes. Sabemos sus consecuencias negativas para el socialismo más allá de avances económicos parciales.
Por otra parte, la actitud de la dirección cubana de priorizar en forma unilateral su relación con el gobierno del PRI de México y no con el EZLN es una prueba de su cambio en materia de política internacional.
Seguimos reclamando el fin del embargo yanqui contra Cuba y el retiro del imperialismo de la base de Guantánamo. Asimismo seguimos defendiendo los extraordinarios logros de Cuba en materia de Salud, Educación y Deportes, como consecuencia directa de la aplicación del Socialismo y el antiimperialismo. El gobierno de Fidel hizo disminuir la mortalidad infantil a sólo el 10 por mil de nacidos vivos, una tasa mejor que la de los países desarrollados (en el noroeste argentino es del 50 por mil, cinco veces la tasa cubana).
Pero el mayor logro sigue siendo la revolucionarización de su pueblo y su democracia, mal que les pese a los Menem y demás gusanos que dicen que Cuba vive bajo una "dictadura".
VIII.- Perestroika y la situación actual en el este Europeo.-
Una vez más, el PL reitera que la "perestroika" de Gorbachov atentó contra el socialismo y le impuso reveses transitorios. No fue una "revolución obrera democrática" como lo pretendieron los trotskistas de diversas capillas. Tampoco fue "más socialismo y más democracia" como lo quiso ver el PC argentino por medio de declaraciones en su momento de Athos Fava y Patricio Echegaray. Y ahora, cuando la guerra en la ex Yugoslavia y en Chechenia siguen sin resolver nada positivo para los trabajadores y la miseria alcanza un nivel preocupante, comienza una resistencia obrera en esos países. También se ve caos, descontento, mafias y violencia en el panorama de esos países donde se restauró el capitalismo.
Las derrotas electorales sufridas por los "vencedores" del socialismo a manos de los reformistas en Polonia, Hungría, etc, marcan un cierto cambio en las posiciones políticas e ideológicas de las masas. En Rusia se reagrupan las fuerzas revolucionarias y las movilizaciones dirigidas por éstas van en aumento, como vimos en el último 1 de mayo. Las banderas rojas y los retratos de Lenin y Stalin vuelven a aparecer en las marchas. Además, el capitalismo demostró rápidamente a la gente su capacidad para generar carestía, desempleo y marginalidad, así como su incapacidad para resolver problemas múltiples y complejos, por ejemplo el de las etnias, que sí el socialismo había controlado.
Si bien Yeltsin ha colaborado con Clinton y la OTAN en el Golfo Pérsico, ha disentido con las políticas a aplicar en Bosnia. Y hay contradicciones con la OTAN porque Moscú no quiere la extensión de esta organización hasta sus propias fronteras. El año próximo hay elecciones presidenciales en Rusia y eso agregará más inestabilidad política.
Da la impresión que las fuerzas marxista-leninistas en Europa oriental y Rusia han comenzado a vivir un proceso de acumulación de fuerzas, de avance político y organizativo.
IX.- Malvinas.-
Repudiamos la estrategia de "la seducción" y de "relaciones carnales" de Menem-Di Tella con los kelpers e ingleses, con quienes se firmaron acuerdos pesqueros y petroleros. El gobierno mantiene la desmalvinización. Nosotros, sostenemos como siempre: Fuera ingleses de la Malvinas. Es importante avanzar con esta línea política, económica y diplomática -sin renunciar a la recuperación militar en condiciones de un poder popular- pues vivimos un momento donde hace falta una revalorización de las banderas antiimperialistas sin caer en el populismo.
X.- Medio Oriente y los llamados Acuerdos de Paz.-
En los últimos tiempos se confirmó la línea de traición impulsada por Yasser Arafat y la dirección de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina). La reconciliación sin principios con Israel, la firma de Acuerdos de Paz por separado, etc, nos llevan a esa apreciación. Israel entregó solamente algunas migajas de autonomía limitada en Gaza y Cisjordania. Pero hasta 1999 no acepta ni hablar de un estado palestino independiente. Bill Clinton y la Casa Blanca son los anfitriones de esas ceremonias que muchos palestinos y el resto del mundo árabe ven con recelo.
Sin embargo, a pesar de las entregas la lucha palestina sigue su curso. Los enfrentamientos armados no han desaparecido. La paz no reinará si no hay justicia, si no se pone fin a la ocupación de tierras por parte del sionismo, la explotación y el genocidio que lleva adelante desde la sangrienta irrupción del Estado de Israel en 1948.
XI.- Africa y la actual situación mundial.-
Africa es el continente que más sufre los embates capitalistas y las consecuencias de las políticas neocoloniales. La miseria que se registra en esta región es patética y no tiene comparación. Lo mismo se puede decir en cuanto al desarrollo de las guerras. Los casos de Somalía y de Ruanda permiten afirmar que se trata de tragedias, aumentadas por la injerencia de potencias imperialistas. Son también dos pruebas tangibles para medir el fracaso de los organismos internacionales, particularmente la ONU (Organización de las Naciones Unidas),
funcionando como ministerios bajo órdenes de Estados Unidos y Francia respectivamente.
Y en el preciso caso de Sudáfrica, es importante resaltar el fin del régimen del apartheid. Pero desgraciadamente no se implantó allí un gobierno revolucionario, sino uno dirigido por Nelson Mandela (Frederik de Klerk es vicepresidente) cuyas capitulaciones y traiciones no dejan dudas acerca de la condición de Sudáfrica como país dependiente de las grandes potencias capitalistas. Lo que significa la continuación del proceso de explotación y sometimiento de los trabajadores sudafricanos bajo otras formas.
XII.- Populismo y su límite principal.-
El populismo tiene posibilidades de cierto desarrollo frente a la crisis del liberalismo, neoliberalismo y socialdemocracia. Pero grupos como el del teniente coronel Hugo Chávez en Venezuela no quieren luchar hasta el final contra el imperialismo y los sectores dominantes de nuestro países.
La revalorización de las banderas antiimperialistas que reclamamos es a partir del Marxismo Leninismo, única guía para tomar el poder de manera revolucionaria, y no para recrear el nacionalismo como pueden visualizarlo sectores peronistas o venidos del peronismo.
XIII.- China y nuestra posición.-
Entendemos como negativas las medidas de "apertura económica" a ultranza tomadas por la dirección de China Popular encabezada por Jiang Zemin. La profundización de dichas medidas permitirá, tarde o temprano, que la contraofensiva del capitalismo doméstico y extranjero se apodere completamente del poder político. Desde 1978 está en marcha un proceso de restauración capitalista de menor a mayor, que si bien comenzó por la política económica se extendió a otros planos políticos e ideológicos. Lamentablemente no podemos caracterizar de socialista a un país que se vanagloria de contar con 150 mil empresas extranjeras que comprometieron una inversión total de 190 mil millones de dólares.
En China el resurgimiento del capitalismo en lo económico y del revisionismo en lo político son parte de la realidad. Desde 1988, 22% de las inversiones en bienes inmobiliarios han sido realizados en el sector privado. El valor de la producción industrial del sector privado tuvo un aumento del 64% en 1988 y en 1994 superó esta cifra. El "Far Eastern Economic Review" estimó que del 37% de la producción industrial realizada en China por el sector privado en 1988 se pasó al 50% en 1993.
Por otra parte, en "Beijing Informa" se ventila la influencia ideológica burguesa. Se muestran como modelo para seguir los éxitos de los chinos en actividades privadas acorde a la consigna propugnada en su momento por Den Xiaoping: "enriquecerse es grandioso". El propio Partido Comunista de China hace propanganda de los "millonarios exitosos" y un capitalista nacional es vicepresidente de la República Popular. Hay unas 4 mil empresas chinas ubicadas en el exterior que naturalmente explotan trabajao asalariado en esos países. Se toma como ejemplo a la sociedad de consumo norteamericana. Las consecuencias de esta degeneración del socialismo están ya a la vista: hay 120 millones de desempleados en el campo y otros 50 millones en las ciudades.
Nuestras críticas a la dirección china no son la de los trotskistas, que ponen énfasis en la represión de 1989 en Tian'anmen. El PL sostiene que allí se reprimió una conjura contrarrevolucionaria que portaba la réplica de la Estatua de la Libertad neoyorquina y pretendía que la caída del Muro de Berlín también se diera en Pekín. Nuestra crítica a los dirigentes chinos es otra: haber abandonado la línea de Mao Tsé tung y abrirse completamente al capital extranjero.
XIV.- El Mercosur.-
En el plano económico regional empezó a funcionar desde el 1º de enero de 1995 el MERCOSUR. Este Mercado Común del Sur hasta ahora está conformado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, siendo posible la incorporación de Chile. Juntos reúnen el 45% de los habitantes de la región y 60% del territorio latinoamericano. Es una especie de Unión Aduanera, donde las burguesías de dichos países tratarán de controlar mejor un mercado de 200 millones de personas y la riqueza producida (unos 766.000 millones de dólares de Producto Bruto).
Pero este control no tiene la mínima intención de resolver los problemas del hambre, el desempleo, de la explotación y del subdesarrollo que afectan gravemente a millones de habitantes. Al contrario, se habla que antes del año 2000, América Latina alcanzará la cifra récord de 240 millones de pobres. Casi la mitad de esta cifra se concentra en los 4 países.
Aunque los gobernantes hablan de "integración regional", se trata de una "integración" planificada por los monopolios que tienen inversiones múltiples en la región. No se trata de ningún proyecto popular ni progresista a "mejorar", como plantea el Foro de San Pablo.
XV.- Nuestras tareas internacionalistas.-
Frente a semejante panorama mundial nuestras tareas internacionalistas son -entre otras- las siguientes:
1) El EZLN y Cuba socialista merecen de todo nuestro apoyo y solidaridad. Debemos participar de actos y campañas que tengan estos ejes y sean amplios. Viva la guerrilla zapatista. Viva Cuba Socialista. Nuestra reivindicación de esos procesos revolucionarios tienen como marco ideológico el rescate del pensamiento y el ejemplo de Ernesto Che Guevara.
2) Denunciamos que las Cumbres Iberoamericanas sirven para que los gobiernos del continente les mientan a sus pueblos, excepto el de Cuba. Rechazamos la conferencia de ejércitos americanos realizada en Bariloche en 1995, así como la realización del ejercicio naval conjunto Unitas XXXVI con la marina yanqui.
3) Exigimos el retiro de las tropas yanquis de Haití, Panamá, Guantánamo, etc, así como de los británicos de nuestras Malvinas.
4) Trabajamos para la formación en un mediano plazo de un bloque de fuerzas revolucionarias junto a EZLN, el PC cubano, el PTB (Partido del Trabajo de Bélgica), MRO (Movimiento Revolucionario Oriental del Uruguay), la Coordinadora Simón Bolívar de Colombia y otros que en la práctica demuestren su condición revolucionaria. Queremos aportar a la formación de un bloque político enfrentado con el Foro de San Pablo.
5) Exigimos la libertad de Abimael Guzmán en Perú y la de los demás presos políticos peruanos, chilenos, bolivianos, etc. Reiteramos el reclamo de libertad a fray Antonio Puigjané y todos los militantes presos de Tablada en Argentina así como condenamos el indulto, el punto final y la obediencia debida.
6) Participamos de campañas populares que exijan la expulsión de los ingleses de las Islas Malvinas y ratifiquen la soberanía argentina sobre estas y otras islas del Atlántico Sur.
7) Debemos practicar un internacionalismo proletario consecuente con todos los movimientos revolucionarios en el mundo y apoyar la construcción de fuerzas revolucionarias, particularmente en América Latina y el Caribe.
8) Esa unidad debe forjarse en la práctica entre quienes luchamos consecuentemente contra las políticas de ajuste fondomonetaristas, contra el pago de la deuda externa, las privatizaciones y la represión.
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