Análisis del capitalismo dependiente argentino

EL ENEMIGO PRINCIPAL SON LOS MONOPOLIOS NACIONALES Y EXTRANJEROS

 

 

NOTA ACLARATORIA

Este trabajo tiene la intención de precisar -a la luz del marxismo-Ieninismo y la política del Partido de la Liberación - quiénes son los enemigos del pueblo trabajador en la etapa de revolución democrática, popular, antimonopolista y antiimperialista, camino al socialismo.

Como planteó acertadamente Mao Tse Tung: "Y para distinguir a los auténticos amigos de los verdaderos enemigos tenemos que hacer un análisis generaI de fa condición económica de las diversas clases de la sociedad china y de sus respectivas actitudes hacia la revolución" (Análisis de clases de la sociedad china, Tomo I, Obras Escogidas, pág. 9).

Parafraseando al gran revolucionario chino, hoy apuntamos al corazón del capitalismo dependiente argentino y echamos más luz sobre la identidad de los monopolios, señalados por Roberto Cristina como los enemigos jurados del pueblo.

 

INTRODUCCION HISTORICA

El país fue hasta 1810 una colonia de España. Luego se convirtió en una semicolonia de Inglaterra, especialmente entre 1880 y 1940, cuando el Pacto Roca-Runciman nos engarzó como una "perla en el collar de su Majestad" británica. Lo esencial era entonces el dominio de la tierra y el ganado, el comercio exterior y la intermediación financiera-comercial parasitaria. En otras palabras, las palancas fundamentales eran la región pampeana, "la City" bancaria y la red ferrocarrilera colectora sobre eI puerto de Buenos Aires. Los británicos se apoyaron en la oligarquía vacuna y la burguesía burocrática, despuntando a fines del siglo XIX y sobre todo a principios del siglo XX los frigoríficos, molinos, trenes, puertos y usinas.

El dominio británico era abrumador en esta semicolonia. Sus inversiones en ella alcanzaban "el 42% de las inversiones del Reino Unido en la misma región-Améríca Latina" (Aldo Ferrer, 1963, pág. 104). El Banco de Londres y Rio de la Plata mandaba en "la City". En 1866 se había fundado la Sociedad Rural regenteada por las oligárquicas familias Alcorta, Santamarina, Martinez de Hoz, Frers, Tornquist, Zuberbuhier, etc. Un tiempo antes nacía la BoIsa de Comercio.

En la década del '30 comenzó un mayor desarrollo capitalista, en gran medida fruto de la reinversión de la renta agraria en la industria y de una mayor intervención estatal. Esto no fue casual: tuvo que ver la gran crisis internacional del '30 que afectó a WaII Street y el resto del mundo capitalista, paralizando a los "graneros del mundo" y economías agroexportadoras como la nuestra. Habíase iniciado la sustitución de importaciones, una coyuntura favorable para cierto desarrollo industrial.

Llegado a ese punto la vieja Sociedad Rural sirvió de matriz para la fundación de la Unión Industrial. La oligarquía se aburguesó y se hizo en parte "capitán de industrias", al igual que una fracción de la burguesía burocrático-comercial. Como Bunge & Born, por ejemplo, que invirtió algo de sus ganancìas de la intermediación comercial-agrícola en nuevas fábricas como Grafa, Centenera y Compañía Química, todas fundadas en 1932 (ver Jorge Schwarzer, "Bunge & Born", pág. 27).

Más adelante los Blaquier erigieron en Jujuy el moderno ingenio Ledesma. Los Zorraquín invirtieron en la metalurgia y varias décadas después en la petroquímica (Ipako) . Los Martínez de Hoz mantuvieron sus estancias, campos y puestos en empresas eIéctricas, pero también apostaron a la construcción y la metalurgia Ilegando posteriormente a los directorios de La Italo, Eternit y Acindar.

Una vertiente anterior de la industrialización era la ya mencionada inversión inglesa en frigoríficos, molinos, ingenios, transporte, energía, etc, que se sumó a su domínio de buena parte de las tierras. Desde el inicio aquellos negocios arrastraban el pecado original de la corrupción. Se lo vio en las coimas pagadas por la Chade, Cade, etc, para ganar las concesiones eléctricas en Buenos Aires, y en el escándalo de las carnes denunciado por Lisandro de la Torre y los ganaderos.

La tercera pata del capitalisrno fue la capa superior de la burguesía nacional desarrollada bajo la sombra del peronismo. En un primer momento ese proceso tuvo puntos de conflictos con el imperialismo: sobre todo con el británico. En menor medida los tuvo con el yanqui. Cuando los Estados Unidos pusieron un poco de "orden" en sus asuntos europeos y asiáticos -luego de la 2" Guerra- y se voIvieron hacia América Latina con la intención de cerrar brechas populistas aparecidas durante aquel conflicto, apretaron al gobierno de Perón(1945-1955). Este capituló sin tirar ni un tiro. Fue el pueblo peronista quien protagonizó la heróica resistencia entre 1955 y 1958, cuando el general "se había tomado el buque" sin pelear.

La capa superior de la burguesia nacionaI hizo su acumulación durante el peronismo, mediante contratos con el Estado, orientada al mercado interno y basada en el consumo. Ese sector beneficiado se convirtió -con el tiempo- en gran burguesía. Los casos típicos los encontramos en la evolución de Macri, Arcor, Pescarmona, Gelbard-Broner, Bagley, etc.

Desde 1930 en adelante el Estado mismo se había convertido en promotor de la industria y los servicios, con la Fábrica MiIitar de Aviones, Somisa, Altos Hornos Zapla, YPF, Gas del Estado, Agua y Energía, etc.

Así fue como se estructuró un país dependiente con determinado desarrollo capitalista basado en la industria. Por primera vez la industria -en general de tipo liviano- aportaba el grueso del PBI, con el consiguiente aumento en el número de obreros y concentración fabril. Era un tercer memento del desarrollo industrial, tomando al de 1930 como el primero y al del peronismo como el segundo. Desde la década del '60, con Arturo Frondizi y luego la dictadura militar de Onganía-Levingston-Lanusse, aquel modelo industrial limitado descansó en la alianza de los monopolios nacionales y extranjeros, ambos de inversiones múltiples. La población urbana Ilegó a prevalecer. significando en nuestros días el 80% del total de los 34 millones de argentinos.

El elemento ordenador pasó a ser desde la segunda mitad de los '50 y principios de los '60 el cinturón industrial bonaerense, los ejes Capital-Avellaneda-La Plata, Berisso y Ensenada; el cordón de Villa Constitución, San Lorenzo, San Nicolás-Ramallo y Panamericana-Pacheco; el polo industrial cordobés, etc. El campo había dejado de jugar el rol central en el aparato productivo.

Y en el mismo campo se había desarrollado el capitalismo, en general mediante una vía prusiana original (ver al respecto un interesante caso pionero que expone el terrateniente Benigno del Carril sobre el método que utilizó en su establecimiento de Rojas, pcia. de Buenos Aires, en 1892, explotando arrendatarios, en Jorge F. Sábato, "La clase dominante en la Argentina moderna, pág. 64).

EI capitalismo argentino tenía un desarrollo medio, deformado y dependiente, incorporando desde los '50 ramas más modernas como la siderurgia, la automotriz, la petroquímica, etc. De todos modos nunca traspasó el techo impuesto por eI imperialismo, sobre todo cuando se clausuró la experiencia de tinte independentista del primer gobierno peronista.

Uno de los adalides del modelo desarroilista fue el frondicismo, impulsado por un sector político proveniente de fa UCR y la burguesía nacional. Frondizi abrió de par en par las puertas al imperialismo yanqui, sobre todo en los rubros petróleo y automotriz. En 1952 se había esbozado algo similar en el contrato de Perón con la petrolera California, pero fue con el frondicismo y gobiernos posteriores que se implantó el capitalismo dependiente con fuerte injerencia norteamericana. La fecha aproximada del vuelco es 1960.

Teorías revisionistas y delirantes como las del PCR-PTP sostienen que justamente en este período comenzó la dominación "prosoviética" con un supuesto eje histórico "prorruso'' Frondizi-Lanusse-Gelbard-Cámpora-Videla-Alfonsin. Carlos Echagüe, dirigente de ese partido, sostuvo: "Al anaiizar el peso de la multinacionaI rusa en la economía argentina es preciso poner en primer término la gravitación de sus personeros, amigos y socios en el área estatal. En el sector privado la multinacional rusa y sus socios nativos son hegemónicos en las finanzas". ("El socialimperialismo ruso en la Argentina", pág. 324). El imparialismo yanqui y la gran burguesía, agradecidos a ese enfoque revisionista que les permite zafar de la condición de enemigos de la revolución y cedérsela al "socialimperialismo ruso".

Las clases dominantes utilizaron a las Fuerzas Armadas como su "partido" político preferido para ejercer el poder (1930, 1955, 1966 y 1976). Pero -paradojalmente- consiguieron buenos negocios y más estables con políticos surgidos de partidos de la burguesía nacional, como Arturo Frondizi, Juan Domíngo Perón de 1973-1974, Raúl Alfonsin y Carlos Menem. Estos dirigentes les permitieron un mayor control político e ideológico de las masas, sobre todo el peronismo con los sectores más humildes.

Con esto no queremos negar que entre estas administraciones burguesas y el imperialismo hayan habido distintas contradicciones. Sí las hubo y en parte las hay aún hoy. Ni queremos sacar la errónea conclusión de que "da lo mismo una dictadura militar que una democracia burguesa", basado en que la misma clase social estuvo detrás de una y otra forma de gobierno.

Desde mediados de los '80 fue creciendo el peso específico imperialista en nuestra economía. Esto se vio favorecido porque el gobierno de Alfonsín y particularmente a posteriori el de Menem-Cavallo fueron adoptando medidas económicas y políticas reclamadas por EE.UU. y potencias europeas. Las privatizaciones, que concedieron más de 30 empresas estatales a los inversionistas foráneos y socios nativos, ejemplifica el entreguismo "democrático".

El nivel de entrega actual no tiene parangón histórico: la "Generación del '80", proinglesa, queda "hecho un poroto". Onganía-Krieger Vasena y Videla-Martínez de Hoz empequeñecen frente a Menem. Este se ganó el título de "campeón mundial de las privatizaciones" en opinión de George Bush. Cavallo, por su parte, ha sido respaldado reiteradamente por el embajador yanqui James Cheek y el secretario de Estado Warren Christopher, el First Boston y el Citibank, la cámara de laboratorios extranjeros (Caeme) y otros. Christopher lo Ilamó "héroe" en 1996.

El VII Congreso Nacional del Partido de la Liberacíón (PL), realizado en agosto de 1995, denunció que el sistema oprime a la mayoría del pueblo -especialmente a los trabajadores- por cuenta y orden de los monopolios nacionales y extranjeros. Este es el bloque de las clases dominantes y el lugar hegemónico lo ocupa en lo económico el imperialismo, en particular el norteamericano. Esto tiene, sin mecanicismos, distintas conformaciones y reflejos en el poder político.

La dependencia del país al imperialismo es un proceso global, que abarca las distintas esferas: Política, economía, cultura, fuerzas armadas, etc. Hoy vamos a profundizar el análisis en lo económico para actualizar quiénes son los enemigos fundamentales de la revolución.

Adelantamos una primera opinión: el capitalismo dependiente sigue hegemonizado por los monopolios y grandes capitalistas de inversiones múltiples. Este es el enemigo central. No lo es la oligarquía terrateniente, como sostenían los desarrollistas y revisionistas; ni lo es la "burguesía" abstracta (y si es Pequeña y Mediana Empresa -"Pyme", mejor) como pregona el trotskismo.

Hoy existe preponderancia del capital extranjero (sobre todo yanqui y europeo) en un modelo que trabaja para ciertas franjas del mercado interno, pero en medida creciente para el mercado externo, acicateado por los negocios del Mercosur. Por eso tienen una mayor incidencia que antes las agroindustrias: plantas Iácteas, aceiteras, molinos, etc. El grupo Bunge & Born vendió Grafa, Alba y Companía Química, para concentrarse sobre el renglón alimenticio con eje en Molinos SA.

Hay una menor injerencia industrial del Estado que entre 1930-1987, lo que no debe ser entendido como que el Estado "desertó".

Tienen más peso "táctico" las empresas de servicios, extractivas-mineras y el sector financiero, bajando parcialmente el aporte de la industria al PBI, salvo casos donde aumentó, como el sector automotriz. Los cambios generaron mayor desocupación e hicieron potencialmente más vulnerable al actual modelo frente a las rebeliones obreras y populares. Apareció la "flexibilización laboral" en la mayoría de las plantas dominadas por los monopolios, para elevar la tasa de ganancia de éstos.

Aparecieron rubros nuevos como la computación e informática. Creció el cuentapropismo y la economía informal con más de 1,5 millones de trabajadores "en negro". Los negocios deI narcotráfico pueden haber forjado un sector ahora semioculto. Se agrandó la influencia política de medios de comunicación como la televisión. Los hipermercados Carrefour y Wal Mart no tienen demasiado de novedoso: repiten la antiquísima historia del pez grande que se come a los chicos, a muchos medianos y a algunos grandes.

El parasitismo que caracteriza al capitalismo dependiente se advierte hoy en que los grandes capitalistas hacen pocas inversiones nuevas y muchas veces toman el control de empresas existentes (por ejemplo con las privatizaciones). Surgen negocios financieros favorecidos por el gobierno, como la jubilación privada y las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo. Estas últimas tendrán un mercado de más de 1.000 millones de dólares anuales y entre las primeras anotadas están las estadounidenses Liberty e ITT Hartford.

Hay cambios pero sin modificar la esencia del modelo capitalista. Cada vez que el gobierno de turno quiere aparentar sensibilidad social ante el drama de la desocupación, presenta brillantes planes quinquenales de reactivación de la obra pública y construcción de viviendas.

Veamos eI proceso económico o al menos algunos capítulos importantes.

 

LA DEUDA EXTERNA

La deuda externa es uno de los tentáculos más poderosos que asfixian a nuestro pueblo. Y -en cambio - genera miles de milIones de dólares de ganancias para los acreedores externos, vía intereses y capitalizaciones.

El endeudamiento fue generado inicialmente por la dictadura militar, engrosado por el radicalismo y Ilevado a la enésima potencia por el menemismo. Este recibió en 1989 una cuenta en "rojo" de 50.000 millones de dólares y la llevó en febrero del '96 a casi el doble: 90.000 millones. Solamente en los úItimos doce meses nos endeudó en 10.000 millones y piensa seguir en ese camino.

¿Cuánto paga anualmente Argentina?. Según Cavallo en 1996 necesitará un financiamiento externo de 7.000 millones de dólares, pero otros economistas y consultoras estiran la cifra hasta 9.000 millones. La mayor parte de esa plata irá a pagar la deuda externa; no se afectará a los salarios y jubilaciones, a los presupuestos educativos y de la salud pública, en fin, a los gastos sociales.

La deuda Ilevó al vaciamiento de nuestro patrimonio. ENTel, Gas del Estado, Aerolíneas, Segba, Agua y Energía, Ferrocarriles, YPF, etc, se vendieron por un escaso contado y gran cantidad de títulos de la deuda. Y sin embargo el "rojo" siguió creciendo como una bola de nieve. Los nuevos propietarios son bancos y empresas extranjeras como Citibank, Telefónica-Telecom, etc, asociadas con capitales locales como Pérez Campanc, Soldati, Techint, etc.

Los pagos anuales favorecen a las entidades como el Citicorp, responsable del comité de bancos acreedores, el FMI, el Banco Mundial, etc. El primero formó un grupo empresario, CEI, que se posicionó como el sexto holding industrial de la Argentina. Ni el famoso hotel Llao-Llao, en Bariloche, se saIvó de caer en sus redes.

La deuda externa tiene otro costado perverso: los organismos financieros internacionales dictan buena parte de las medidas económicas internas. Por ejemplo, el FMI diseña los planes de ajuste que traen mayor pobreza a nuestro pueblo, en tanto sus privatizaciones engordan la desocupacion. El Banco Mundial impone la política universitaria privatista, la desregulación de las obras sociales y el remate de las empresas de agua potable.

El gobierno argentino capituló ante los reclamos del imperialismo. Los hizo suyos en general, aunque subsistieron diferencias sobre las leyes de patentes y Correos y algunos puntos del comercio bilateral. Como confesó el canciller Di Tella, la Argentina menemista mantiene "relaciones carnales" con Estados Unidos.

Lo que quedó desnudado como una enorme mentira fue el dicho del presidente Menem de que con el ingreso al "plan Brady" en 1993 había quedado solucionado el problema de la deuda externa. Los hechos prueban que fue al revés. La deuda crece todos los años en el país y la región latinoamericana, afectando el salario, el empleo y las condiciones de vida de la mayoría de los argentinos.

Frente a todos los socialdemócratas, "perestroikos"y renegados que nos quisieron hacer creer que el imperialismo había mudado de esencia, la deuda argentina muestra la vigencia del análisis leninista. Tomamos ese legado y el del Che, quien convocó a luchar contra el imperialismo donde quiere que esté. A hacer dos, tres Vietnam...

 

EL SECTOR BANCARIO

El sector bancario estuvo dominado en forma relativa por las entidades oficiales, repartiéndose el resto del mercado entre las privadas nacionales y extranjeras. El FMI y el Banco Mundial, actuando por cuenta de la banca comercial, impulsaron cambios en esa distribución y lo fueron consiguiendo en buena parte.

El presIdente del Banco Nación. Roque Maccarone, presidió durante muchos años el Banco Rio (Pérez Companc). El declaró el año pasado que había que privatizar todos los bancos estatales incluso el Nación.

Durante 1995 se vivIó un proceso de concentración: desaparecieron 52 bancos por cierres, fusiones y absorciones. Según la Fundación Capital, en 1994 había en total 205 entidades y a fines de 1995 quedaban 153.

Esa concentración aumentó el poderío de los más fuertes entre los nacionales (Galicia, Río y de Crédito Argentino) y los extranjeros (Citibank, Boston, Frances y Roberts). Estos, más los oficiales (Nación, Provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires) completan los 10 bancos que tienen más del 60% de los depósitos a nivel nacional, una muestra de monopolización. Sobre los 10 Iíderes, 4 son foráneos.

Desde el "efecto tequila" en adelante, los extranjeros liderados por aquel cuarteto pasaron a controlar el 20% de los depósitos y aparecen como los más sólidos, con el menor índice de morosidad.

Además pusieron en marcha negocios como las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones privadas, que en total ya captaron a 4.500.000 aportistas. Les capitalizan sólo 7 puntos y les cobran comisiones de hasta 4 puntos.

El Citibank y el Río se asociaron en Siembra. El Roberts, el Deutsche y el Quilmes se unieron en Máxima. El Boston y Bansud lo hicieron en Previnter, en tanto el Francés, el Galicia y el Crédito Argentino están en Consolidar, etc

Los bancos provinciales tenían el 20% de los depósitos, pero lo vienen cediendo a medida que avanza la privatización aconsejada por el Banco Mundial y reiterada en el Pacto Fiscal II firmado por las administraciones provinciales con el PEM. En Córdoba formalmente no había enajenación, pero sí en la práctica: el Banco Provincia había sido entregado por el ex gobernador Angeloz a la ITT.

Otros bancos del interior pasaron a manos privadas, como los de Salta y Jujuy que cayeron en la bolsa del Macro. Los holandeses de Mildesa se adueñaron del Banco de Río Negro, los yanquis de Hamilton casi se Ilevan el de Tucumán y el Boston anhela las sucursales del cerrado BID con asiento en Venado Tuerto, etc. En los dos últimos casos hubo impugnaciones judiciales y trabas. El Roberts adquirió el Popular Argentino, de capitales españoles; el Bansud-Banamex mexicano compró el Banco Federal; el francés Credit Agricole se quedó con la mayoría del Bises.

Nicholas Brady, quien le dio nombre a la reprogramación de pagos de la deuda externa, compró el banco mayorista MBA en Buenos Aires. David Mulford (ex vicesecretario del Tesoro yanqui) es el vicepresidente del First Boston: ganó la mayor parte de las asesorías solicitadas por Cavallo en privatizaciones, como la del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, y actuó como agente para la colocación de títulos del Estado.

La extranjerización alcanza también a las tarjetas de crédito. Una de las Iíderes es Visa (del Francés, Río y Galicia). La otra es Argencard, que pertenecía a la Banca Nazionale del Lavoro y el Liniers Latinoamericano. Fue comprada por el Exxel Group, un fondo estadounidense que para esta compra sumó al First Boston, el Credit Suisse, el Chase Manhattan y Mastercard.

La "Patria Financiera" recuperó la sonrisa con la vuelta de los depósitos que habían huido luego del "tequila", recomponiendo los 45.000 millones de pesos y dólares. Sus negocios son brillantes porque prestan al 3% o más mensual y la inflación anual fue del 2,6% según el INDEC. En los últimos tiempos han orientado sus créditos hacia las administraciones provinciales a altas tasas, con la garantía de la coparticipación federal de impuestos.

Ni hablar de que el crédito cumpla con fines sociales. Al contrario. Además de las superganancias "normales", hubo negociados como los denunciados en el Banco Social de Córdoba (hay 20 causas judiciales, una por 70 millones de pesos) y en el Banco Nación, por los sobreprecios equivalentes a la mitad del contrato informático de 249 millones de dólares con los yanquis de IBM.

La otra cara de este proceso es la desocupación de los empleados bancarios, que perdieron 9 mil puestos de trabajo en 1995.

Los bancos cooperativos, menos consolidados, retrocedieron posiciones, pero algunos como el Banco Mayo aprovecharon la coyuntura para "comerse" a otras seis entidades y además formar la AFJP Previsol. Su presidente es Ruben Beraja, titular de la organización judía Daia, quien modera sus críticas al gobierno menemista por la lenta investigación del atentado a la Amia porque como Banquero las cosas le salen a pedir de boca. El Galicia, el Río y el de Crédito Argentino mantuvieron sus sitiales de avanzada entre los privados pero el sector tiene nuevas estrellas como el Mayo del sionista Beraja.

 

LOS SERVICIOS PRIVATIZADOS

La política de privatizaciones comenzó con la administración alfonsinista impulsadas por su ministro de Obras Públicas Rodolfo Terragno, actual presidente de la UCR. Pero con Menem-Cavallo Ilegó a ser un remate a precio vil. Y no estaban entregando empresas menores sino estratégicas, como las de comunicaciones, petróleo, gas, electricidad, transporte ferroviario y aéreo. etc.

ENTel fue dividida en dos zonas. La norte fue para Telecom, que abonó 220 millones de dólares de contado y el resto en papeles. El consorcio está dominado por France Tefecom y Stet de Italia, ocupando un rol menor Pérez Companc y el banco JP Morgan. La sur fue para Telefónica, que abonó 220 millones de dólares y el resto en títulos. El consorcio está en manos de Telefónica de España y el Citibank, con socios menores en el Banco Río y Techint.

Desde noviembre de 1990, cuando Maria Julia Alsogaray, Roberto Dromi y Erman González entregaron ENTel, hasta la fecha, las ganancias de las telefónicas privadas fueron astronómicas. Cada una gana un millón de dólares diarios, 365 millones al año. Quiere decir que al cabo del primer año de gestión habían recuperado más de lo pagado "cash" y desde entonces todo fue pura ganancia. Así será por 30 años...

No conformes con esos chorros de riquezas, quieren más. En estos días siguen insistiendo con aumentar los abonos telefónicos casi un 100% y las tarifas urbanas un 50%, con leve baja de las interurbanas e internacionales. En este memento una Ilamada de 3 minutos a más de 840 km, cuesta 5,68 pesos en Argentina, 1,32 en Estados Unidos, 1,49 en Italia, 1,53 en España y 1,38 en Francia.

Estas empresas quieren meterse en la televisión por cable, influyendo en la ley de radiodifusión que actualmente esta en el Congreso y que en principio les pone obstáculos. Por lo pronto Telefónica compró el 25% de Multicanal, el cable donde el grupo "Clarin" mantiene mayoría y está asociado al Citibank. Dicho sea de paso, los yanquis de Continental pagaron 750 millones de dólares por el 80% de Cablevisión del grupo Eurnekian (Multimedios América).

Otro negocio rentable para Telefonica y Telecom fue el monopolio de las comunicaciones internacionales (Telintar) y una telefonía celular (Miniphone). En este memento están por lanzar la segunda telefonía del interior, Ilamada CCPI. Los dos holdings son insaciables. Entre otras irregularidades, cobraron mal el impuesto a los ingresos brutos durante 4 anos, por lo que tendrán que devolver 43 millones de pesos a los usuarios de Capital Federal.

Hasta aquí, con algunos detalles la privatización telefónica. El cuadro general se repite con variaciones en el gas, electricidad, etc.

Gas del Estado fue seccionada en ocho zonas. Cada una fue entregada a un operador extranjero y un par de socios locales. La región más rentable fue la metropolitana, para British Gas acompañada de Astra y Pérez Companc. Otra valiosa fue la del norte del conurbano, para los españoles de BAN y el grupo Soldati. La pampeana y la patagónica fueron para los italianos de Camuzzi y el Citibank, que le abrieron un lugar a Amalia de Fortabat (Loma Negra-Ferrosur).

La concesión de Obras Sanitarias tuvo la particularidad de que al consorcio ganador Aguas Argentinas no se le pidió dinero a cambio sino compromisos futuros de inversión. Los agraciados fueron los franceses de Lyonnaise des Eaux, con Comercial del Plata-Soldati como socio argentino (posteriormente ingresó el Banco Mundial por medio de la CFI). La entrega se hizo a pesar que desde 1992 el cólera planteaba la necesidad de una eficiente empresa pública dedicada a la provisión de agua potable y cloacas. Lyonnaise y Soldati se adjudicaron también las empresas de agua de Santa Fe y Córdoba, aspirando a quedarse con la de Mendoza. La entrega en Córdoba está suspendida por la justicia ante irregularidades de la licitación (tráfico de pliegos, consultora Paribas ligada a la Lyonnaise, etc). La Compagnie Générale Des Eaux y Roggio tomaron el servicio en Tucumán, pero esta adjudicación esta cuestionada: aumentaron 67% las tarifas y entregaron agua color marrón.

Del entreguismo menemista no se salvó ni la aerolínea de bandera, concedida a los españoles de Iberia en medio de mil irregularidades. Es ahora una empresa quebrada que Madrid trata de vender a American Airlines o United. Durante las negociaciones que condujeron a la venta de Aerolíneas, el empresario mendocino Enrique Pescarmona popularizó el cínico concepto de que "cualquiera hace negocios con plata, lo difícil es hacerlos sin plata". Un coterráneo suyo, Dromi, reconoció en una comisión parlamentaria que el gobierno argentino estaba "absolutamente arrodillado" frente a los inversores. No conforme con la privatización de los aviones, el gobierno piensa entregar a manos privadas unos 70 aeropuertos.

Una de las operaciones más criticables fue la concesión de 9.800 kilómetros de rutas nacionales para la explotación por peaje. Son caminos construidos por Vialidad Nacional y financiados con impuestos pagados por la gente. Los que embolsaron esta oferta fueron los grupos nacionales como Benito Roggio en la ruta 2 y Sideco-Macri en la 9. Coviares (donde Roggio es socio) construyó la autopista Buenos Aires-La Plata: en los 18 kms. entre la Capital y el partido de Quilmes los usuarios pagan en total $3,80, la tarifa más cara del mundo.

Lo que se hizo con los ferrocarriles no tiene nombre. Primero se separó el rentable sector de cargas de los servicios de pasajeros. Estos últimos fueron directamente suprimidos, afectando al público de regiones enteras. Los ramales de cargas se dieron a monopolios nacionales con algún operador extranjero: el Roca fue para Amalia de Fortabat (Ferrosur); el San Martín y el Urquiza para Pescarmona (BBP y Mesopotámico); el Mitre para la Aceitera Gral Deheza (Nuevo Central Argentino); el de Rosario-Bahía Blanca :para Techint (Ferroexpreso Pampeano); los trenes suburbanos de Buenos Aires para los norteamericanos de Burlingston; los subtes para Benito Roggio (Metrovías), etc.

Entre la supresión de los servicios de pasajeros y la transferencia a manos privadas del sector cargas, 170 mil trabajadores del riel quedaron sin empleo.

En general las privatizaciones beneficiaron al capital financiero internacional y empresas extranjeras, quienes oblaron muy poco dinero de Contado y muchos papeles de la deuda, con brumosos compromisos de inversión. También se hicieron un lugar los grandes capitalistas nativos, socios menores de aqueIlos.

Los supuestos campeones de la "libertad de mercados" entregaron en forma monopólica las empresas públicas a grupos nacionales y trasnacionales, por plazos de hasta 30 años. Muchas adjudicaciones estuvieron plagadas de irregularidades y actos de corrupción, que para ser vadeados necesitaron la justicia adicta.

Está comprobado que el proceso privatizador fue el mayor expulsor de mano de obra, acelerando la desocupación. Ya citamos el ejemplo máximo, el ferroviario. En YPF, José Estenssoro redujo la plantilla de empleados de 55.000 a sólo 5.000. El traspaso de ENTel implicó la cesantía de 4.000 telefónicos y el cercenamiento de conquistas de convenio. Una cifra algo superior se sufrió en Edenor y Edesur. En junio de 1994 el secretario de Hacienda Ricardo Gutiérrez admitió que la administración nacional había despedido a 300 mil agentes. La "Segunda Reforma del Estado" y el ajuste en las provincias provocará una nueva oleada de despidos, que -como la anterior- no será reabsorbida por los capitalistas privados sino en ínfimas cantidades por la recesión de la mayoría de las ramas de la economía.

 

LAS TERMINALES AUTOMOTRICES

Este sector estuvo compartido por capitales extranjeros y nacionales con predominio de los segundos entre 1990-1995, curso que ha comenzado a revertirse.

El "boom" automotriz comenzó con la protección del mercado y facilidades del gobierno, plasmadas en el Convenio firmado en 1991. Fue renovado anualmente por las patronales, el gobierno y -figuras decorativas- el Smata y la UOM. Así se Ilegó en 1994 a una producción récord de 400 mil unidades, que decayó al año siguiente.

Sevel fue la empresa Iíder, con el 36% de las ventas, seguido por Ciadea con el 23% y Autolatina (Ford-Volkswagen) con el 20%. Los autos importados Ilegaron a constituir el 15% del mercado y el resto se distribuía entre fábricas menores.

Al frente de Sevel están los Macri, asociados a los italianos de Fiat. Al tope de Ciadea está Manuel Antelo, ligado a los franceses de Regie Renault. Por eso decirnos que la mayoría relativa fue de capitalistas locales aliados a imperialistas.

Pero la correlación de fuerzas comenzó a cambiar. En gran medida lo hizo al calor de los acuerdos automotrices del Mercosur y la influencia del mercado brasileño, que fabrica 1,8 millones de unidades anuales y paga salarios menores a los deprimidos argentinos.

Renault anunció una ampliación de su inversión en Argentina y la construcción de una fábrica en San Pablo. Fiat construirá su propia planta en Córdoba, dando por finalizada su sociedad con Sevel, y además invertirá en Brasil. Ford y Volkswagen se separaron y la segunda inauguró su planta en General Pacheco. Chyrsler anunció su radicación en Córdoba y Toyota lo hará en Zárate.

Todos estos movimientos darán la mayoría a los extranjeros. Macri se refugiará en la alianza con Peugeot y Antelo en su sociedad con Renault, pero habrá cambios de correlación a favor de las multinacionales. A Brasil irán las mayores inversiones y su producción gozará de trato preferencial aquí. Las fábricas que estén instaladas en ambos países podrán colocar sus unidades en Argentina como si fueran "nacionales". Esto descolocó a Macri, quien salió a criticar el convenio porque dijo que nos condenaría a ser "una provincia del Brasil" Esto nos da la pauta de que los reacomodamientos empresarios se hacen en medio de feroces disputas. Hay contradicciones intermonopolistas que debilitan a Menem y sus colegas Cardoso, Wasmosy y Sanguinetti. Las fisuras pueden ser aprovechadas por el proletariado revolucionario con un proyecto político independiente que no haga seguidismo al "menos malo". Ya hubo una pelea entre Siderar-Techint, proveedora de chapas, y las terminales agrupadas en Adefa.

El enfrentamiento de Sevel con Cavallo se trasladó a la UIA que elevó el tono crítico hacia el plan económico y denunció el contrabando. Coincidentemente la UOM de Lorenzo Miguel criticó a Economía. El ministro contragolpeó amenazando con exigir a las automotrices el pago de una deuda no saldada con la DGI, de 1.200 mIllones de dólares. Quiere decir que mientras "los sabuesos" cerraban boliches por irregularidades menores, las terminales debían un dineral y nadie les decÍa nada. Es más, hubo un proyecto de ley presentado por José Rodríguez (Smata y PJ bonaerense), Rodolfo Terragno (UCR), Juan González Gaviola (Frepaso), etc, proponiendo la condonación de esa deuda empresaria.

Las ganancias fueron para las terminales evasoras, en tanto que los obreros mecánicos y metalúrgicos sufrieron recortes salariales, suspensiones, despidos y quitas en el convenio. Por ejemplo, Macri reconoció ("Clarín" 13/2/96) que despidió "a 2.500 obreros y empleados directos" durante 1995. Antelo hizo que 1.000 trabajadores se fueran en ese mismo período por "retiros voluntarios". Otros 500 sufrieron una suspensión ininterrumpida desde comienzos del año pasado.

Compárese esa sangría con los mil puestos que el Mercosur generaría entre las autopartistas, según la optimista visión del secretario de industria Raúl Magariños.

Estos atropellos, como los sufridos por los estatales a raiz de las privatizaciones y planes de ajustes provinciales, no podrían explicarse sin la abierta traición de las cúpulas gremiales burocráticas en sus diversas siglas (CGT y también, en menor escala, MTA y CTA). La UOM firmó con Macri un acuerdo de reducción salarial en la planta de El Palomar. El Smata aceptó las suspensiones de Ciadea, además de firmar convenios de flexibilización laboral con General Motors y Fiat. En este último, el salario pactado por dos años es un 50% inferior a los que el gremio tiene suscriptos con otras terminales, recurrido judicialmente por la UOM.

Por eso el Partido de la Liberación (PL); a la vez que combate a los monopolios extranjeros y nacionales como enemigo principal, mantiene una lucha de principios contra la burocracia sindical en todas sus variantes. La burocracia -como dijo Lenin- es la representante patronal al interior del movimiento obrero: hay que derrotar y expulsar esta quintacolumna. Queremos un sindicalismo clasista que recoja el legado de Sitrac-Sitram, impulse las puebladas e incursione en el terreno político junto a los sectores revolucionarios.

 

LA SITUACION DEL CAMPO

En el campo argentino prevalece largamente el capitalismo y desde hace muchísimo tiempo. La gran burguesía agraria es el factor dominante en el campo. Una parte viene de origen terrateniente (Menéndez Behety, Martínez de Hoz, Anchorena, Blaquier, etc). Otro afluente fueron los establecimientos de capital extranjero en la región pampeana y las estancias británicas en la Patagonia. También hay que tomar en cuenta a la capa superior de la burguesía de origen chacarero, ganadero o de extracción cooperativista: se ha convertido en gran burguesía agrícola ganadera (como Sancor, ACA, la cúpula de Coninagro y los ganaderos de Carbap).

La gran burguesía agraria explota sus campos mediante la mano de obra asalariada y con técnicas e instrumentos propios del capitalismo. En la zona pampeana cuenta con modernos tambos, instala plantas procesadoras de leche, quesos y yoghurt, cría ganados de raza que expone en la Rural o simplemente hacienda para el consumo interno y de exportación. En la misma región se dedica a cultivar soja, trigo, maíz y girasol. En el litoral y noroeste cosecha cítricos, además de cultivos industriales como té, algodón, caña de azúcar y yerba mate. En Cuyo apuesta a la vid y la producción fruti-hortícola. En todo el país los monopolios hacen el acopio y venden las semillas de mayor rinde, pesticidas y fertilizantes, etc.

A diferencia de los enfoques revisionistas, el Partido de la Liberación sostiene que el enemigo del pueblo en el campo no es el viejo terrateniente u oligarquía vacuna. Sin desconocer que subsiste ese tipo de propietarios (aunque dividen sus tierras para pagar menos impuestos), el enemigo central son los grandes burgueses, monopolios intermediarios y banqueros.

Los monopolios como Bunge & Born compran cosechas de algodón, cereales y oleaginosas a bajos precios y luego venden cuando los precios se van para arriba. Cargill, Nidera, La Plata Cereal y Monsanto venden las semillas, insumos y copan el comercio exterior. Empresas extranjeras como Agar Cross, Basf, Bayer, Ciba Geigy y Cyanamid proveen fertilizantes y plaguicidas. Las aceiteras como General Deheza se adueñaron de Iíneas férreas y Ilevan su producción hasta puertos privados rumbo a la exportación. Ford y GM proveen utilitarios, John Deers y Deutz venden las máquinas y tractores o bien éstas son alquiladas por capitalistas, en tanto los ferrocarriles privados cobran altísimas tarifas por las cargas. Unos pocos grupos empresarios y frigoríficos se quedan con la cuota Hilton de exportación cárnica. El frigorífico Swift modernizó su planta de Rosario, origen de la denuncia por cobro de "comisiones" contra la familia Yoma. Los bancos perciben intereses usureros por los préstamos, etc.

Dirigentes de la Federación Agraria aseguran que hoy el "rojo" del campo Ilega a los 8.000 millones de dólares. Piden refinanciaciones y rebajas pero ni el Banco de la Nación escucha esas demandas y -como los bancos privados- ejecuta los bienes de los deudores. Esto originó la aparición del Movimiento Nacional de Mujeres Agropecuarias en Lucha, que expresa a la burguesía nacional en el campo y sectores de ganaderos y chacareros medianos de zonas pampeanas. Su principal reivindicación burguesa es la refinanciación de las deudas (no hay ninguna bandera de los trabajadores rurales y de los campesinos pobres y medios).

Una de las entidades más tradicionales de la oligarquía devenida en gran burguesía es la Sociedad Rural, que tiene unos 10 mil socios. Su presidente anterior, Guillermo Alchourrón, tiene establecimientos de cría de ganado de raza y actualmente es el presidente de la AFJP Orígenes, donde el Banco Provincia de Buenos Aires está asociado a la norteamericana Life y el Banco de Santander la entidad número uno de España. Su titular actual, Crotto, presume de ganadero que aún tiene "olor a bosta" en las botas.

Los propietarios oligárquicos locales son dominantes en control de tierras en el campo. Bunge & Born, por ejemplo, es propietario de unas 500 mil hectáreas de buenas tierras. El holding Arcor, tiene mas de 200 mil has. y tambos en Córdoba y Santa Fe.

De todos modos vienen creciendo los inversionistas extranjeros. El inversor húngaro-norteamericano George Soros se dedicó a adquirir campos por medio de Cresud "habiéndose transfermado ya en una empresa de las más importantes, en extensión, del país" (Ambito Financiero, 9/ 1/96).

Cresud era del grupo belga Emsems y tenía 20 mil hectáreas. Fue comprada por Soros en 1994 y desde entonces operó como la base de un emporio que hoy tiene 360 mil hectáreas repartidas entre 17 estancias. Las dos úItimas fueron La Juanita, de 4.302 has. en Trenque Lauquen y Cañada del Coro, de 10.300 has. en Córdoba. Soros posee 262 mil has. en Salta, 12.700 en Catamarca, 5.720 en áreas marginales y el resto en las ricas zonas de la Parnpa.

Como Soros, otras compañías foráneas vienen comprando campos y abriendo establecimientos con la clara intención de vender la producción al Mercosur aprovechando las "ventajas comparativas" de Argentina. La industria Iáctea ya factura 4.500 millones de dólares anuales (Clarín, 18/2/96). La perspectiva de vender a Brasil y demás socios regionales aceleró inversiones de la italiana Parmalat y las cooperativas Milkaut y Sancor. También se está expandiendo la empresa de Pascual Mastellone, La Serenísima, que factura 900 miIlones de dólares al ano y explota a 4.000 empleados.

En la industria de la alimentacíón se produjo el traspaso de Terrabusi a los yanquis de Nabisco en 300 millones de dólares, de Bagley y una parte de La Serenísima a los franceses de Danone, de Suchard y Alimentos Especiales al sector alímentos de Masalín Particulares (su dueño es Philip Morris).

Pero esos pases de mano no significan que los monopolios nacionales hayan desaparecido del ramo. Molinos ha sido fortalecida como empresa base del monopolio Bunge & Born. Arcor también está firme e inauguró en Córdoba su moderna planta de fabricación de chocolates. Hasta Macri se abalanzó sobre el rubro mediante la compra de Canale y la apertura en Tucumán de una procesadora de limón para la exportación.

Echar un vistazo al cuadro exportador de Argentina (ver ranking de las 20 primeras firmas, de "Prensa Económica" de junio de 1995) sirve para comprobar:

_ La limitación del capitalismo dependiente, ya que el 70% de las exportaciones son bienes agropecuarios por 10.000 millones de dólares.

_ Sobre los 10 primeros exportadores, 4 son extranjeras, 1 estatal-sociedad anónima y 5 privadas (una sola tiene "forma" cooperativa, ACA).

_ Cavallo presumió que por primera vez en mucho tiempo el comercio exterior no es deficitario. Pero al margen de los números, que ahora vuelven a ser negativos, el perfil exportador dista de ser industrial. El modelo cavallomenemista toma un mayor sesgo agroindustrial en función del Mercosur y las inversiones extranjeras. Los grupos industriales como Macri y la Unión Industrial podrían buscar propuestas desarrollistas en otros sectores del menemismo e incluso en el Frepaso y la UCR.

 

LA DEPENDENCIA CIENTIFICA Y TECNOLOGICA

La dependencia del imperialismo se expresa mediante la sujeción de la deuda externa y la influencia de los bancos foráneos, eI peso de las inversiones directas en el mercado interno y con destino al Mercosur, el copamiento de ciertas ramas de la economía, el comercio desigual, etc. Estos tentáculos se engrosan con el accionar de gobiernos como el de Menem.

Pero hay más. Otro de los mecanismos utilizados es la dependencia cIentífica y tecnológica que procura obtener beneficios para las casas matrices, achatar los conocimientos en nuestro pais y mantenerlo en el atraso.

Eso se transparenta en el debate por la nueva ley de patentes medicinales. El negocio de los medicamentos mueve más de 3.000 millones de pesos anuales, con grandes ganancias de los laboratorios nacionales y extranjeros. Ambos son socios-adversarios en la carrera por vender 15 mil medicamentos, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce 300 genéricos. El resto son nombres de fantasía para ganar plata a costa de la salud del pueblo.

El mercado está repartido en partes parejas, con leve predominio de los nacionales agremiados en Cilfa. Entre éstos sobresalen Roemmers y Bagó. Sus rivales extranjeros están unidos en Caeme, que expresa a Sharp, Dome y Merck, Hoescht, Abbot, Lepetit, Schering, Bayer, Ciba-Geigy, Rhone Poulenc, Glare, etc.

Estas presionan a Menem para lograr una normativa de patentes a su medida. George Bush, gran amigo de Menem, representa a Eli Lilly y vino a Buenos Aires a presidir un congreso latinoamericano farmacéutico. El príncipe pirata Andrés de Inglaterra vino a visitar la flamante planta de Glare en Munro.

Los laboratorios argentinos menos fuertes, que forman parte de la burguesía nacional, están organizados en Coperala. Por supuesto que su rol es menor comparado con los pertenecientes a Cilfa y Caeme.

Estados Unidos amenaza con sanciones comerciales si Argentina no aprueba la ley o un decreto que asegure el pago inmediato de patentes. ''Según el secretario de Comercio yanqui Mickey Kantor, sus laboratorios estarían perdiendo 500 millones de dólares anuales por la falta de aquel instrumento legal. Menem y Cavallo, apurados por James Cheek, han manifestado su disposición favorable a aceptar eI reclamo de Kantor. Pero el Congreso, influenciado por la gran burguesía de Cilfa, sancionó una ley que prevé esos pagos dentro de 5 años, alegando que concuerda con el GATT (hoy OMC).

Este conflicto muestra que pese al "primermundismo" de Menem, hay contradicciones objetivas entre la superpotencia y Asia, Africa y América Latina.

Los dos bandos enfrentados dicen que la otra parte sobornó a legisladores en el Congreso. Pablo Challú, de Cilfa, admitió que entregó aportes "oficiales" a los partidos burgueses durante la campaña de 1995.

La ley de patentes del gobierno es antinacional. No es sólo una cuestión de plata. Nos impedirá un desarrollo científico independiente y nos hará más subordinados a los inventos del imperialismo. Si sumamos la falta de presupuesto universitario, la intromisión del Banco Mundial en los proyectos de investigación por medio de Fomec, el desmembramiento del Conicet, Inti, Cnea, la privatización de las centrales nucleares, el fin del proyecto misilístico "Cóndor II", etc, concluiremos en que el modelo menemista acepta la primarización del capitalismo dependiente.

Las patentes son algo sensible para la salud del pueblo. La Iegislación reforzará el peso de los monopolios extranjeros, aumentará los precios de los medicamentos en un 30% o más y dejará en la calle hasta 40 mil empleados del sector laboratorio-farmacéutico.

Hay demasiadas cosas en juego, los trabajadores, sectores populares y la izquierda revolucionaria debemos ponernos al frente de una gran rebelión contra el dominio imperialista. No nos dejaremos estafar por los grandes capitalistas nacionales (Roemmers y Bagó) que defienden sus cuotas de mercado y están siempre listos para transar con los extranjeros y la Casa Rosada.

El Partido de la Liberación enfoca la lucha antiimperialista desde un ángulo de clase, dispuesto a golpear sobre la alianza de los monopolios nacionales y ext ranjeros, dirigiendo el filo principal contra éste último, sin dejar de combatir contra los socios menores del imperialismo.

No dejaremos las campañas antiimperialistas en el plano del populismo y en manos de la burguesía nacional. Esta, desde tiempos del yrigoyenismo y peronismo, demostró que en lo económico no sale de la matriz dependiente. Y que en lo político no sostiene un enfrentamiento serio con el imperialismo. Llegado el memento crucial, sus gobiernos capitulan no sin antes superexplotar a los trabajadores y reprimir sus movilizaciones. Los herederos del nacionalismo burgués, como Carlos Menem y Eduardo Duhalde, se convirtieron en políticos al servicio de la gran burguesía y los monopolios.

 

EL CONTEXTO INTERNACIONAL

"Nuestro" capitalismo dependiente es parte del capitalismo mundial que tiene en la cúpula al imperialismo yanqui acompañado por Japón y la Unión Europea.

Lenin señaló en 1916 (ver "El imperialismo etapa superior del capitalismo", Obras Escogidas, tomo lll, págs. 490-491) que ese sistema se sigue caracterizando por los monopolios, el dominio del capital financiero, un altísimo grado de parasitismo, la explotación de los pueblos dependientes y las guerras por el reparto del mundo.

La desaparición de la ex URSS a fines de 1991 dejó las manos libres a Estados Unidos y el "Grupo de los 7" para manejar casi a voluntad los asuntos mundiales. Lejos de dar un mínimo de prosperidad para los 185 países miembros de la ONU, se profundizó el abismo entre unas pocas potencias y la mayoría explotada.

Incluso en el Primer Mundo se viene polarizando la sociedad entre un puñado de banqueros y grandes capitalistas y el resto de la población. Hay 18 millones de desocupados en los quince miembros de la Unión Europea. En Alemania, locomotora del capitalismo, existen 4 millones de desempleados. En España la desocupación Ilegó al 23% de la población económicamente activa, unos 3.500.000 "parados". En Estados Unidos viven casi 3O millones de pobres de los cuales la mitad son niños. Una empresa de punta en las comunicaciones, AT&T, anunció una "reestructuración" que dejará 40 mil cesantes. Si se suman los decididos por IBM, Scott y Digital se perdieron 130.000 puestos de trabajo en febrero pasado. Tanto los demócratas (Clinton) como los republicanos (Dole y Gingrich) están de acuerdo en recortes presupuestarios que afectarán programas sociales. Francia quiso desmantelar el sistema previsional, Pero Le Pen fue frenado por el movimiento huelguístico.

EI agotamiento de las economías centrales se trasunta en un reverdecer de ideas fascistas y xenófobas que toman a los trabajadores extranjeros como "chivos expiatorios". El problema no es solamente el nazi Le Pen, cuyas patotas ahogan marroquíes en las aguas del Sena y los "cabezas rapadas" que matan mujeres y niños al incendiar hotelitos donde se hacinan familias turcas y polacas en Alemania. En California el gobernador Pete Wilson hizo aprobar la Propuesta 187 contra los inmigrantes, a cuyos hijos les niega el derecho a la escuela y atención medica. El republicano Pat Buchanan dice que echará a los inmigrantes de Washington para que haya lugar para estacionar las limusinas de los blancos ricos.

El control del mundo se basa también, Ilegado el caso, en el envío de contingentes militares que sirven al imperialismo tras la máscara de la ONU. Así ocurrió en el Golfo Pérsico, Somalía, Ruanda, Bosnia y Haití.

Uno de los pocos rubros florecientes en las economías capitalistas es el narcotráfico y el lavado de dinero, que deja entre 300.000 y 600.000 millones de dólares anuales. La mayor parte se lava en EE.UU., aunque la DEA y el FBI le cuelguen el cartelito de "malo de la película" a los carteles colombianos.

 

Si en las metrópolis opulentas se trata así a sus propios trabajadores, desocupados e indigentes, sin hablar del triste destino de los inmigrantes, ¿qué se puede esperar en la periferia del mundo, fuera de mayor ajuste y degradación del nivel de vida de millones de personas?. Ya hay 1.300 millones de seres humanos que viven con menos de un dolar diario, en gran pobreza No se advierte que en el "Grupo de los 7" exista un ciclo de bonanza capitalista ni un remedo del "Estado de bienestar". Hay recesión, desempleo, ajustes y parasitismo. Estos son fenómenos propios, aunque quisieron ser explicados por eI "efecto tequila" en México. En ese contexto mundial se quieren insertar Menem y Cavallo, lo que no augura éxitos para su modelo (pueden beneficiarse ciertas áreas).

Los países imperialistas quieren solventar sus propias crisis mediante recursos financieros arrebatados a las naciones oprimidas. La deuda externa de América Latina creció hasta 550.000 millones de dólares en 1995, aumentando 1,5 veces desde el inicio de la crisis de la deuda externa en México en 1982. Ocurrió eso pese a que la región pagó un promedio de 35.000 millones de dólares anuales por intereses y entregó empresas estatales a los bancos acreedores.

Los monopolios y el capital financiero están actuando como las mayores trabas al desarrollo de las fuerzas productivas, incubando la revolución social.

El plan Cavallo, que depende cada vez más del financiamiento externo, tiene inconvenientes para lograrlo, mientras 1.300 paros le impiden quebrar al movimiento obrero. El horizonte de crisis y mayores sacrificios impulsará una mayor lucha de clases en Argentina y a niveI mundial, como se puede advertir en las puebladas en nuestro país, las ocupaciones violentas de tierras en Brasil, la guerrilla zapatista en México, las huelgas en Francia, los paros mineros en Rusia, las movilizaciones estudiantiles en Corea del Sur, etc.

Sectores crecientes de las masas se rebelarán contra el "nuevo orden mundial" organizado por el imperialismo yanqui, símbolo de la explotación, la barbarie y las intervenciones armadas. La situación argentina es parte de ese contexto internacional.

 

SERGIO ORTIZ

 

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