Masas 130 - 26/9/98
Editorial
"Si hay decreto, habrá paro", gritaba a voz en cuello el Presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Pablo Javkin, ante el último fracaso parlamentario del gobierno para lograr quórum en el tratamiento de la
Ley de Flexibilidad Laboral.
El joven abogado radical fue fiel portavoz del carnavalesco arco político-gremial, que apostó todas sus fichas, una vez más (Y van ....!) al Parlamento.
Una semana después, los "combatibios opositores" quedaron en offside cuando, con el cuerpo presente del luego renunciante Presidente de la UIA (Sebastiani), las cámara de diputados aprobó la Ley Esclavista.
Las cámaras de Cronica TV no pudieron evitar mandar en cana a Palacios y Moyano (máximos dirigentes del MTA) cuando se convencian mutuamente de la inconveniencia de convocar a un paro general, por que el esclavismo se había legitimado mediante una ley de la sacrosanta democracia argentina!.
Estos crápulas, que junto con la CTA, el "perro" (ya sin dientes) Santillán y el miguelismo, venían bicicleteando la famosa convocatoria al paro, se las ingeniaron para no concretarlo y reemplazarlo con un ardiente llamado a "castigar al gobierno en las elecciones del 99".
Serán parte de la campa#a electoral las "cenas de agradecimiento" que organizará el MTA para los legisladores que no dieron el quórum?
Pero la traición de esta dirigencia queda aún más destacada ante la crisis capitalista mundial que golpea cada vez más intensamente nuestras pampas; los diferentes alineamientos electorales detrás de referentes burgueses (Fernández Meijide, De la Rúa, Duhalde, Cafiero, etc.) presentan dos obstáculos para el pueblo trabajador:
- El escenario pasivo de la elecciones, totalmente ajeno a la ACCIÓN DIRECTA de la clase obrera y los explotados de la ciudad y el campo.
- EL PROGRAMA ante la crisis, totalmente funcional al gran capital imperialista. Así, los burócratas forman cola para alinearse con una u otra "salida" burguesa (defensa de la convetibilidad, devaluación, etc.), que, como explicamos en nota aparte, significa que optar por uno u otro de estos métodos capitalistas equivaldría a elegir entre dos instrumentos con los que los explotadores se preparan para degollar a los trabajadores (León Trotsky, ante la Gran Depresión de 1930.).
Esta identificación de los obstáculos (escenario y programa burgueses que nos han impuesto) marca la TAREA no sólo de los revolucionarios, sino de todo activista conciente que pretenda luchar seriamente por las reivindicaciones postergadas.
Esta TAREA es conquistar la independencia de la clase obrera, para lo cual hay que:
- Recuperar nuestro propio escenario: a partir de las ASAMBLEAS DE BASE, avanzar en la coordinación regional y nacional de un PLAN DE LUCHA.
- Levantar nuestro propio PROGRAMA formulando la lucha por las reivindicaciones mínimas bajo la única perspectiva victoriosa: el combate anticapitalista, la lucha por el poder, por un Gobierno Obrero y Campesino, por el Socialismo.
El forjado de esta política exige la UNIDAD DE ACCIÓN, el FRENTE ÚNICO con tod activista, con todo militante que de un paso de ruptura con la política patronal infiltrada en las filas obreras.
Es en este sentido que los poristas impulsamos la concreción de encuentros y reuniones hacia un plenario nacional clasista y antiburocrático.