No le fue necesaria la segunda vuelta al ex coronel carapintada: Su partido, el Movimiento Quinta República, ganó las elecciones venezolanas con el 56% de los votos.
La coalición derechista de Acción Democrática y COPEI, que venía alternandose en el poder desde hace décadas, y que en 1988 reunió el 92% de los votos, fue aplastada.
La causa estructural de este cambio en la superestructura política venezolana hay que buscarla en la camda internacional de los precios del petróleo, atento a que fue el oro negro el que alimentó en los 70 y en los 80 la "prosperidad venezolana". Hoy, la monoproducción hace pagar su precio a la burguesía y a las propias masas que se encolumnaron detras de ella. El 80% del presupuesto del Estado depende de las exportaciones de crudo a Estados Unidos.
Este proceso de deterioro creciente de la economía, llevs a la creciente corrupción en las cumbres, y a la resistencia de masas, por abajo. Recordemos el "caracazo", violenta revuelta popular contra el ajuste neoliberal de Carlos Andrés Pérez.
La campa#a electoral de Chavez estuvo te#ida de un discurso pseudo-nacionalista: ambiguamente mezcló planteamientos anticorrupción, con "cumplir con el sueo bolivariano", llegando incluso a evaluar la posibilidad de una moratoria de la deuda externa.
Sólo un necio o un sectario puede negar, entonces, que el contenido del voto a Chavez expresa, bien que deformadamente, el sentimiento nacional y antimperialista de las masas explotadas, carentes de independencia política de clase.
Sin embargo, a poco de ser Presidente electo, Chavez dio "prioridad al ingreso de Venezuela al MERCOSUR", y declaró que "garantizamos 100% las inversiones extranjeras; somos amigos de la apertura petrolera a empresas privadas, nacionales y extranjeras".
Es por esto que los trotskystas no dimos ningún tipo de apoyo al Movimiento Quinta República ni al Polo Patriótico, luchando contra la corriente, y preparando el choque inevitable entre las ilusiones de las masas, y el propio Chavez en el Gobierno.
El desenvolvimiento de las consignas antiimperialistas en términos de programa de transición, luchando permanentemente con la tactica del frente único, permitiran fracturar a la base obrera y campesina de la tutela nacionalista burguesa, que encarna el ex-coronel. Por el contrario, los seguidores eternos del nacionalismo burgués, los stalinistas, embellecen al diminuto militar: En su expresión mas consecuente, el PTP, nos dicen en su Semanario Hoy: "La elección se polarizó en forma inédita. Chavez, un militar nacionalista y con posiciones democráticas y de izquierda, concitó a través de su coalición electoral -el Polo Patriótico- el odio de las masas populares de Venezuela al "modelo" del ajuste hambreador y proimperialista". Para quienes formaron parte de la "coalición" que llevó a Menem a la presidencia en 1989, los vientos de Venezuela brindan un poco de oxígeno para su alicaída política.
La propia realidad económica mundial, y las propias características de Chavez, que emerge mas de una necesidad de recambio burgués, que de un movimiento de masas en el terreno de la acción directa, estamos más cerca de un Menem que de un Perón. Estamos mas cerca de un "Síganme, que no los voy a defraudar", que de un "Braden o Perón".
Gustavo Gamboa