Contra los misiles de la OTAN y las bombas de tiempo de Menem, la victoria obtenida nos da un mandato:
Extender, profundizar y coordinar la lucha a todo el estudiantado, a los docentes, y al resto de los explotados de la ciudad y el campo para preparar la huelga general contra el régimen e imponer nuestros reclamos postergados. Poner en pie una nueva dirección, clasista y revolucionaria
Contra los misiles de la OTAN y la bomba de tiempo de Menem SÓLO se puede oponer una lucha a fondo. Es que la masacre contra el pueblo yugoeslavo tiene las mismas raíces que la miseria, el hambre y la destrucción de la educación y salud públicas que instrumenta este régimen: el capitalismo en descomposición, el Imperialismo, NO TIENE OTRA FORMA que la destrucción y la muerte para que le cierren las cuentas. Si los miles de millones de dólares cobran vidas humanas a mansalva en Pristina y en Belgrado, la bomba de tiempo de una economía endeudada al capital usurario también va matando día a día en Rosario y en Córdoba; en Neuquén y en Buenos Aires; en Jujuy y en Tierra del Fuego. El sometimiento de Menem al FMI (agachada compartida por De la Rúa, Cavallo y Duhalde), es la consecuencia lógica del sistema capitalista que defienden los políticos y partidos burgueses. Por eso es una UTOPÍA pretender mejoras reales en educación, salud, condiciones laborales y de vida "humanizando al capital" , obteniendo "reformas parciales a través de las instituciones democráticas". Por eso cobra enorme importancia la victoria obtenida por la imponente movilización estudiantil-docente en curso: no ha sido la gracia del Parlamento la que obligó al Gobierno a recular con el Recorte al presupuesto: fue la acción directa, la huelga, la toma de colegios y facultades, el corte de calles, puentes y caminos, lo que hizo recular a todos. Así, tan sólo dos semanas de esta ejemplar lucha estudiantil-docente pudieron más que dos años de carpa blanca. Todos sabemos, sin embargo, que el triunfo es parcial. Que en relación a la miseria presupuestaria en educación, a la aplicación de la Ley de Educación Superior, y a la realidad de hambre miseria y desocupación que sufrimos como pueblo trabajador, derrotar al Gobierno imponiendo que dé marcha atrás con el recorte, es tan sólo una ínfima parte de nuestros derechos postergados. Pero la importancia de este triunfo parcial es que indica un camino, nos da un mandato para extender, profundizar y coordinar la lucha.
Es que está muy claro, compañeros, que esta semana se presenta una divisoria de aguas: por un lado, las conducciones de nuestras centrales obreras y estudiantiles (FUA, CTERA, CTA, etc.), que ya nos están diciendo (con gran acto de festejo el próximo miércoles en Plaza de Mayo), que "triunfamos", y que ahora hay que terminar con las tomas, movilizaciones y huelgas, para "luchar" por...¡la victoria electoral de la Alianza el 27 de octubre!. Y por otro lado, la tendencia natural e instintiva de miles de estudiantes que sigue recorriendo el país, que expresa la necesidad de seguir la lucha en el terreno y con los métodos que dieron resultados: aquéllos basados en la democracia de las Asambleas, y en la acción directa de la movilización popular. Esta tendencia (¡justamente por ser natural e instintiva!) es desigual en su masividad y en su claridad: Así, instancias de coordinación como las surgidas en Buenos Aires y Rosario, tienen aún su base tan sólo en algunas facultades (Sociología, Filosofía, Humanidades), no logrando sumar todavía al grueso del movimiento estudiantil. Así, mientras en Neuquén miles de estudiantes cortan el puente que los une con Cipolletti bajo el llamado de la Federación Universitaria del Comahue, logrando sumar a cientos de trabajadores y desocupados, en Córdoba el movimiento parece mantenerse controlado institucionalmente: 20.000 se movilizaron la semana pasada, con el apoyo de todas las centrales sindicales, los partidos patronales y hasta la Iglesia. Se trata, compañeros, de que los sectores más avanzados y más organizados sean referencia para el resto. Se trata, compañeros, de que tomemos conciencia que hasta la victoria parcial obtenida nos será arrebatada si la lucha no continúa y se extiende a los estudiantes secundarios y terciarios; a los docentes y a los obreros; a los desocupados y a los chacareros. Se trata, por lo tanto, de definir un PROGRAMA DE ACCIÓN, que una todas la reivindicaciones en un pliego único. Para que todos juntos luchemos por la educación y la salud; por el trabajo y por el salario equivalente al costo de la canasta familiar; por la tierra, la vivienda y las condiciones laborales. En esto consiste crear las condiciones, avanzar hacia preparar la huelga general.
No nos referimos, desde luego, a los clásicos paros generales de 24 hs. que cada tanto decretaban (¡ahora ya ni eso!), las centrales sindicales. Nos referimos a la paralización general de la producción y de los servicios, poniendo de relieve la fuerza de los trabajadores cuando están unidos y hacen valer su fuerza de trabajo, su capacidad de movilización. Nos referimos a la huelga general como acción política de los explotados, que ocupan colegios, facultades, fábricas y bancos hasta imponer sus reclamos. La PREPARACIÓN de esta perspectiva, a partir de las conquistas organizativas logradas (interestudiantiles, cuerpo de delegados, interfacultades, asambleas), exige entre otras tareas la convocatoria a un CONGRESO DE DELEGADOS Y ACTIVISTAS DE BASE, que resuelva el PLAN DE LUCHA a seguir, y en el que surja una nueva dirección, clasista y revolucionaria. Compañeros: Cuando las columnas combativas en las marchas y actos cantan "La FUA chamuya, los estudiantes luchan", se deja planteada una TAREA: no alcanza con putear a la Franja Morada y a sus socios; no alcanza siquiera con desenmascararlos. Se trata de construir concretamente una nueva dirección, que definida por un programa, dé expresión concentrada y organizada a las tendencias instintivas a la lucha. Esas tendencias se expresan en múltiples grupos y organizaciones, que tenemos el DEBER de forjar el FRENTE ÚNICO para avanzar en la resolución de la crisis de dirección de los explotados. Los firmantes de esta declaración nacional estamos jugados a esta tarea, y nos colocamos al servicio de los cientos de nuevos activistas que han surgido en estas últimas luchas. Pero además les decimos: ¡hay que sumarse a la construcción de una dirección clasista y revolucionaria que sepa unir estas peleas por las reivindicaciones inmediatas con la lucha por la Revolución y el Socialismo! ¡Manos a la obra!
16-5-99, Tendencia Estudiantil Revolucionaria Socialista, Docentes del Partido Obrero Revolucionario e Independientes