Cuando la libre autodeterminación de los pueblos exige de la lucha antimperialista
De un tiempo a esta parte, los gobiernos de la India y Paquistán vienen denunciándose mutuamente de ser víctimas de agresiones en la frontera entre ambos países, mejor dicho, en la provincia de Cachemira y las regiones de Jammu y del Rann de Kuth.
Esta situación que coloca a los pueblos indio y paquistaní al borde de una nueva. La cuarta, puesto que con anterioridad se enfrentaron durante 1947, 1965 y 1971. Es la consecuencia directa de la herencia que dejara el colonialismo británico, expresado a su máxima potencia durante la Segunda Guerra Mundial cuando nada menos, 2,5 millones de soldados indúes se vieron obligados a combatir bajo la bandera de "SU Majestad" británica, contribuyendo con una cuota de sangre enorme al rechazo de la ofensiva militar del imperio japonés.
Como es conocido, al culminar la guerra, los imperialistas británicos se encontraron en una situación de enormes dificultades y crisis producto del golpe que recibieran sus colonias y el propio territorio metropolitano a manos adversarias, potenciándose del otro lado del Océano Atlántico el gran capital estadounidense.
El alza de masas que comenzó a operarse desde el vientre mismo del conflicto mundial (Grecia, Yugoslavia, Italia, etc.), no pasó en forma desapercibida para los países coloniales de Africa y Asia.
El caso de la lucha contra el colonialaje británico que se desarrolló en la India, tampoco estuvo exento del desarrollo histórico de estos pueblos, que habían pasado con anterioridad por múltiples sojuzgamientos a manos de naciones extranjeras, pudiéndonos remontar a los tiempos antiguos del macedonio Alejandro Magno, los Persas, Mogoles, Chinos, Turcos, y otros. Este mosaico histórico dió como resultado una tierra donde las razas, etnias y religiones se mezclaron continuamente en la lucha por el poder político, pero que sirvió al imperialismo para profundizar las diferencias raciales, incrementando la división ya existente, a fin de poder gobernar sin mayores contratiempos.
El término "cipayos", proviene justamente del nombre que adoptaron las tropas de origen colonial en la India, sirvientes del imperialismo británico, represoras de su propio pueblo y como en el caso de los "Gurkas" del Nepal, carnes de cañón en otras latitudes.
Del Commonwealth a "La Guerra de los Pobres"
En medio de una situación de crisis del imperialismo británico como ya hemos señalado anteriormente, éste se ve en la obligación de conceder la independencia al vasto territorio. El 15 de agosto de 1947 se surge como unidad política "La Unión India", y al norte, Pakistán, separados desde un comienzo por la distinción religiosa que ambos pueblos practicaban: el hinduismo en la India, y el musulmán en Pakistán.
Tanto en un estado como en otro, la lucha por la independencia contra el colonialismo fue conducida por la burguesía, que recurrió a los valores de la fe religiosa a fin de contener a sus pueblos respectivos, y evitar un combate sin cuartel contra la ocupación imperialista. El caso más notable y ejemplificador de todo este proceso que duró décadas, es el del hindú Mahatma Gandhi, forjador del acuerdo de independencia de la India con Gran Bretaña y que será asesinado el 30/1/1948 por un fanático musulmán. La burguesía impulsaba una línea de conciliación y negociación con el imperialismo. De allí que la clave para llegar a la independencia nacional fuera la llamada "Resistencia Pacífica", en donde movilizaciones multitudinarias eran masacradas por las fuerzas imperiales sin que mediara ninguna oposición al respecto, tan sólo la resignación y continuidad de dicha política.
Luego de la declaración de la independencia nacional, tanto la India como Pakistán pasaron a integrar el Commonwealth, un nucleamiento de naciones y colonias que continuaban atadas al carro de los intereses británicos. El crecimiento de ambas naciones, en especial el de la India, y con ello su ingerencia política cada vez mayor en la región, rompió con esta suerte de alianza histórica con el imperialismo británico para intentar llevar a cabo otra política, totalmente distinta pero de firme naturaleza nacionalista burguesa.
La India y Pakistán, conjuntamente con Ceilán, Birmania e Indonesia, convocan a la Conferencia de Bandung, del 18 al 25/4/1955, para luchar por la liberación de los pueblos. De esta Conferencia, de la que también participara China, surgió la formación de un bloque de países "No Alineados" del llamado "Tercer Mundo". Allí cobraron importancia hombres como Sukarno, Nerhu, Nkrumah, etc, todos fieles representantes del nacionalismo burgués. Vale recordar que en Argentina, el peronismo, se nutre y desarrolla en medio de toda esta situación política mundial.
No obstante los intereses políticos en común, la India y Pakistán comienzan a enfrentarse por el liderazgo en la región, especialmente por provincias que no habían quedado anexionadas tras el tratado de independencia.
Las escaladas militares y equipamiento armamentista fueron adquiriendo mayor peligrosidad, a tal punto, que hoy en día ambas naciones cuentan con misiles armados con cabezas nucleares.
Este desarrollo en el campo bélico, contradictoriamente, choca con las miserias y penalidades de estos pueblos, arrastrados tras cientos de años de opresión y humillación nacional, de las que ambas burguesías, tanto la de Pakistán como la India, demostraron y demuestran su incapacidad para resolver.
Una nueva guerra entre ambas naciones, sumergiría las actuales condiciones de miseria y explotación aún en mayor grado al conocido. Estas burguesías nacionales, que pactaron su independencia con el imperialismo británico, que sirvieron a sus intereses dentro del Commonwealth, que hoy prestan con agrado sus fuerzas militares a las campañas "de paz" que realiza la ONU, son incapaces de terminar con la sumisión histórica.
Otra "Guerra de los Pobres", condenaría a las masas del Indo y el Pakistán a tener que soportar más calamidades y una mayor ingerencia en sus asuntos por parte del capital financiero imperialista.
Por ello, la tarea de estos pueblos es terminar con sus respectivas burguesías, cambiando el ángulo falso que hoy se encuentra en la mira de los fusiles fronterizos, para apuntarlos al corazón de quienes en nombre de representar los intereses de los "Pueblos del Tercer Mundo", colaboran decididamente con el imperialismo contribuyendo a su explotación.
Esta tarea es la revolucionaria, lo otro, propiciar el enfrentamiento entre la India y Pakistán es pura reacción que debe ser combatida firmemente. Por ello, para lograr una verdadera independencia, para terminar con guerras que han desangrado a las grandes mayorías, la lucha contra el imperialismo, sus tributarios nativos y el atraso religioso se presenta más que nunca vigente.
Esta es la tarea a la cual deberán estar decididamente comprometidos los marx-leninistas-trotskistas en el Indo y el Pakistán.
T.M.