LA CHISPA EN BARILOCHE
El 9, 10 y 11 de octubre pasado se realizó el XIV Encuentro Nacional de Mujeres en la ciudad de San Carlos de Bariloche. Al mismo concurrimos cerca de 10.000 mujeres de distintos puntos del país y hasta 13.000 personas participaron de la marcha que se realizó el día domingo. Algunos lugareños decían que había mujeres para hacer dulce, lo cual, hasta el día de hoy no sabemos si se referían a la cantidad o al estado de madurez (de nuestras conciencias, por supuesto!). Bromas aparte, fue un movimiento importante que "extrañamente" no tuvo repercusión en los medios periodísticos nacionales, teniendo en cuenta que se realizó dos semanas antes de las elecciones presidenciales y que se exigía una posición comprometida ante temas tan polémicos como la legalización del aborto.
Los encuentros que se vienen sucediendo desde hace catorce años , se caracterizan por ser autoconvocados, (de allí su heterogeneidad), donde no se aceptan banderismos políticos al interior del mismo.
La forma de participación suele ser de forma individual o representación a algún grupo de mujeres, institución u organismo, mediante el debate en uno o dos ( y no dá para más), de los 31 talleres organizados con diversas temáticas,entre ellos:derechos humanos, sexualidad, anticoncepción y aborto, violencia, familia, religión, participación en el poder, etc, etc. El último día se escriben las conclusiones y luego se mandan por correo al lugar de cada participante.
Con La Chispa participamos del encuentro, no sólo en el debate en los talleres sino con una ponencia, en una defensa clasista del género, para que otras mujeres se hagan eco de ese material y poder seguir no sólo la discusión mas allá de los días compartidos en Bariloche sino para la organización y coordinación de un programa de actividades en conjunto. De hecho, se fijaron como fechas fijas para realizar actividades, el 25 de noviembre(día de la no violencia) y el 8 de marzo (día internacional de la mujer).
Un común denominador en los talleres ha sido la resistencia a relacionar los distintos temas como podrían ser la sexualidad, el aborto, la violencia o los aborígenes, con un análisis económico, político y social. Como si fueran problemáticas individuales, atemporales, encasilladas,y sólo de mujeres, lo cual lleva al grave error de pensar en una solución parcial y casi ficticia de estos problemas, así como a dividir las luchas que surjan, casi siempre sectorizadas. Las mujeres solas no podemos desenmascarar este sistema (capitalista y patriarcal), así como tampoco podemos construir una nueva civilización, aunque aportemos mucho a ello. El sujeto de la revolución sólo puede ser plural: de mujeres y varones.
La necesidad de dar ese paso organizativo y de superación es imperativo ante la cada vez más explotación y opresión de los trabajadores en general.
La Chispa no ha sido la que ha iniciado el incendio en los bosques, ¡sino la que contribuye con su vanguardia a la revolución!