¡Plebiscito Ya!

 

El País, Montevideo 23 de noviembre de 2000. Hoy Importa

¡Plebiscito Ya!

La CGU (Corriente Gremial Universitaria, agrupación estudiantil, ha planteado el asunto en sus justos términos: son los estudiantes los que deben decidir, a través de un plebiscito con todas las garantías, la realización de una huelga en el ámbito universitario.

Las razones en que apoya la CGU su propuesta son muy claras: la FEUU no tiene legitimidad para decidir por sí sola la aplicación de medidas de fuerza. Si bien sus representantes ocupan el 80% de los cargos en el cogobierno, su fuerza electoral sólo alcanza al 44% del estudiantado, como lo demuestran tozudamente los resultados de las elecciones. Lo cual significa en buen romance que una amplia mayoría de estudiantes no vota las listas de la federación o no se sienta representada por ella. Tampoco demuestra claridad el proceso por el que se llega a la huelga u ocupación de las facultades en estos críticos momentos, agregan los voceros de la CGU; y traen a colación ejemplos patentes de ello. En la Facultad de Medicina, sobre una cifra total de 7.000 alumnos, apenas unos 2.000 asistieron a la asamblea convocada por la Asociación de Estudiantes y en el momento de votar, tras horas de interminables discursos y de todo tipo de tretas usadas por los fogueados militantes de la FEUU para prolongar la asamblea y llegar al momento de la decisión con un quórum mínimo y claramente favorable, los presentes en sala eran unos 1.300. Y de ellos apenas unas 800 manos se levantaron para apoyar la huelga.

Esta situación se ha vivido en términos casi idénticos en otros centros de estudio en los cuales, luego de extenuantes asambleas, la votación arrojó resultados favorables a la postura oficialista pero por muy estrecho margen, como en Economía, Odontología, Arquitectura (un 43% de votos en contra de la huelga) y Veterinaria (el apoyo a la huelga ganó por un solo voto). En Derecho la FEUU fue derrotada.

En definitiva, la postura de llamar a plebiscito entre todos los estudiantes respecto a la conveniencia o no de la huelga parece ser la respuesta más sensata y la más democrática para resolver esta situación. La voluntad de los interesados, libremente expresada, es el camino más genuino y sensato a recorrer en estos momentos. El otro, por el que transita la FEUU desde hace ya demasiado tiempo, es decididamente antidemocrático.

 

El Observador, Montevideo 21 de noviembre de 2000

Se encamina ocupación de todos los centros de estudio

Se agudiza el conflicto en la Universidad

El ministro de Educación, Antonio Mercader, llamó a levantar la huelga para retomar las negociaciones y sugirió un plebiscito estudiantil en la casa mayor de estudios.

Mercader quiere un plebiscito

En tanto los estudiantes, docentes y funcionarios de la Universidad de la República plantearon la "radicalización" de las medidas gremiales en rechazo al mensaje complementario enviado por el Poder Ejecutivo al Parlamento, el ministro de Educación, Antonio Mercader, llamó a los universitarios a levantar la huelga para mantener el diálogo.

El secretario de Estado cuestionó los procedimientos que se dieron en las diferentes asambleas para decidir el conflicto y dijo que en muchos casos "las decisiones se tomaron en la madrugada y por pocos estudiantes".

Al cierre de esta edición el Consejo Federal de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) analiza la ocupación general de todos los centros de estudio. Fuentes universitarias dijeron a El Observador que la mayoría de los centros de estudiantes apoyan la medida. La Facultad de Medicina está ocupada por los estudiantes y en la de Ciencias se sumaron a la ocupación docentes y funcionarios.

La Asociación de Estudiantes de Medicina (AEM) y el gremio de la Facultad de Química analizarán esta semana plantear a la FEUU no abrir las puertas de la Universidad el próximo año, dijeron fuentes universitarias.

Por su parte, la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR) creó un comité de huelga y manifestó la extensión de las medidas gremiales.

"Sangre y bombas"

"Cuando uno ve gestos que son de diálogo y pasa por la Universidad y ve carteles que hablan de violencia y sangre o el dibujo de una bomba, parecería que el ritmo con que se está procesando este tema en la Universidad no tiene relación con el ritmo con que se está tratando el presupuesto en el Parlamento", dijo Mercader.

El secretario de Estado se mostró seguro de que si la Universidad realizara un plebiscito con "voto secreto" para votar la huelga general la mayoría de los estudiantes manifestarían su apoyo a mantener las clases. "Yo me atrevo a conjeturar que gana el no a la huelga. Ojalá existiera un plebiscito. Me pregunto qué hay detrás de este conflicto", manifestó Mercader. "Los estudiantes tienen que cambiar su actitud."

El ministro resaltó la actitud de diálogo de los legisladores de la coalición de gobierno y la "inquietud" que muestran en darle a la Universidad otros beneficios. "Los jóvenes deberán seguir dialogando y no con una actitud de puño cerrado. Acá hay un solo perjudicado y es el estudiante. Yo quisiera saber si los docentes y los funcionarios no siguieron cobrando su sueldo durante este mes de huelga", se cuestionó.

 

El País, Montevideo 21 de noviembre de 2000

FEUU ENDURECE MEDIDAS DE LUCHA

Ocuparían todos los centros universitarios

La Federación de Estudiantes Universitarios (FEUU) definía al cierre de esta edición si en los próximos díás se procede a ocupar todos los centros universitarios, dijeron a El País fuentes de la gremial.

Las fuentes señalaron que existían votos suficientes para que la ocupación de toda la Universidad se llevará a cabo en breve "de modo de incrementar la protesta por mayor presupuesto para la enseñanza al no haberse incluido en el mensaje complementario del Poder Ejecutivo una partida adicional para la casa de estudios".

En la agenda de los dirigentes estaba además la consideración de medidas de fuerza, movilizaciones y manifestaciones, a realizarse en los próximos días. Entre ellas se prevén marchas y acampadas frente a la residencia presidencial de Suárez y Reyes.

Los informantes advirtieron además que en caso de que llegado el 9 de diciembre, cuando la discusión presupuestal se dé por terminada, la Universidad no haya recibido un incremento en la asignación financiera, la FEUU evaluará "cerrar la Universidad", lo que implicaría suspender todo tipo de actividades que se puedan realizar a este nivel e iniciar un plebiscito por la educación pública, para reclamar que se le otorgue el 4,5% del PBI.

El objetivo de las movilizaciones estudiantiles es concientizar a la opinión pública, al gobierno y a los legisladores de las necesidades de la casa de estudios oficial.

AGRESIVOS. Por su parte el ministro de Educación y Cultura (MEC), Antonio Mercader, cuestionó ayer "el nivel de agresividad, beligerancia y hostilidad" expuesto por los estudiantes universitarios en sus reclamos, al tiempo que subrayó que se propone un 10% de aumento respecto al actual Presupuesto.

"Esa hostilidad sigue creciendo", dijo Mercader a El País tras participar en la una reunión de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Senadores.

"Está propuesto un aumento del 10% y la respuesta es más medidas", insistió.

El titular del MEC mostró su preocupación por el hecho de que "uno pasa por los centros universitarios y ve carteles con bombas dibujadas, con las palabras sangre y violencia" y se preguntó si esa no será la respuesta que preparan los estudiantes al aumento presupuestal que el gobierno está en condiciones de aprobar para la Universidad.

El jerarca señaló que si hubiera un plebiscito con voto secreto para decidir las medidas las mismas no se aplicarían porque "dos de cada tres se opondrían a la huelga".

"El sistema político ha demostrado buena voluntad pero la respuesta cada vez es más enardecida", dijo el ministro.

 

 

El País, Montevideo 30 de noviembre de 2000

EDITORIAL

El otro plebiscito

LA Corriente Gremial Universitaria (CGU) está juntando firmas entre los estudiantes para que se plebiscite la huelga, que además de ineficiente para alcanzar los objetivos que se proponen, y de los inútiles perjuicios ocasionados a los propios muchachos, no representaría la voluntad real del estudiantado.

Su ineficiencia radica en que las mejoras que se anuncian para la Universidad, que no estaban primariamente contempladas, no se alcanzarán por este procedimiento gastado, repetido estérilmente hasta el cansancio. Se lograrán por la vía del diálogo y de la persuasión, tal como lo ha demostrado precisamente la CGU, que ha jugado un papel no desdeñable en esa búsqueda de nuevos recursos.

NATURALMENTE que con la huelga se perjudica, en algunos casos seriamente, a los muchachos que quieren estudiar, y necesitan que las carreras, ya demasiado dilatadas en gran parte de las Facultades, no sean además estiradas con ligereza por decisiones en las que las motivaciones políticas, o de predominio, suelen ocupar el lugar que debían ocupar la suerte del estudiante y el mejor funcionamiento de esa Casa de Estudios. Por supuesto que ese dilapidar del tiempo, castiga en forma más severa a aquel que por su situación económica, o la de su familia, más requiere de la pronta terminación de los estudios.

El perjuicio es también para la propia Universidad, pues una de las deficiencias que aún sigue acusando es la relación profundamente insatisfactoria entre el bajo número de egresos y el tan elevado de los ingresos, lo que seguramente acentúa sus problemas, baja su eficiencia, y aumenta sus costos. La paralización de los estudios, que hace perder años, tiempos de estudio, frustra empeños, que ha sido practicada reiteradamente casi como un ejercicio de rutina, no ha hecho otra cosa que remar a favor de su ineficiencia. Además de estimular una y otra vez la confrontación, lo que ha distanciado a la Universidad, en largos y dolorosos períodos, de la realidad nacional e institucional. Mucho le ha costado esa lejanía al país y a la propia Universidad. Todo induce a pensar que se ha dado definitivamente vuelta la página, aunque no falten todavía, quienes quieren quedarse en la vieja lectura.

INUTIL y perjudicial, pues, es la huelga. Si al menos fuera la auténtica voluntad del estudiantado, no por eso dejaría de lado su inutilidad, pero los perjuicios, entonces, tendrían de respetable el que consciente y libremente son los propios doloridos los que lo han decidido así, creyendo, de esa manera, alcanzar objetivos que darían razón de tales sacrificios.

Pero ocurre que los procedimientos a través de los cuales se tomó la decisión de paralizar por parte de los estudiantes el funcionamiento universitario, no parecieron garantizar en este caso la representatividad de la actitud adoptada. Por el contrario, la resistencia a la solicitud de plebiscito, y la denunciada manipulación que se hizo en diversas asambleas, hacen naturalmente pensar que la huelga decretada no es la expresión del sentir de la mayoría de ese estudiantado.

EL perjuicio lealmente asumido mediante votaciones que traducen la voluntad real de quienes estudian, es un sacrificio, que en el error o en el acierto, llama a la consideración en cuanto exhibe además su legitimidad. Pero cuando es la imposición de minorías organizadas, entonces ya tiene más de agresión que de sacrificio libremente asumido. No es una menudencia la distancia que separa uno y otro pronunciamiento, y parecería que tan interesados como los que proponen procedimientos que aseguren que no fueron minorías las que decidieron, deberían ser precisamente, quienes han tomado las decisiones. Sin embargo la FEUU ha resistido el plebiscito, por lo que la Corriente Gremial Universitaria procura la firma de estudiantes para ver de llevarlo adelante.

ES una de las tantas paradojas que caracteriza las actitudes de ciertos sectores de izquierda: por un lado son los abanderados de los plebiscitos y en ellos la junta de firmas se convirtió en rutina, cada vez que el país quiso ajustar su pulso al del mundo que lo rodea. Pero cuando se lo propone para pronunciarse sobre una decisión cuestionada en su legitimidad, porque lo es en su representatividad, que además infiere graves perjuicios al estudiantado, entonces se le rechaza de plano.

Las firmas recolectadas deben ser una respuesta elocuente a esa tozuda y contradictoria negativa.

 

Montevideo, 11 de Diciembre de 2000

La Mesa Central de la Corriente Gremial Universitaria ( CGU ) reunida en Facultad de Veterinaria ante la finalización de la Campaña Nacional de recolección de firmas a favor del 4,5 % del PBI para la enseñanza y en oposición a la huelga como medida de solución para arribar a mejoras presupuestales DECLARA:

  1. Que se lograron 11.353 firmas de estudiantes de toda la Universidad las cuales representan un 17 % de la matrícula total de estudiantes de la Universidad de la República (UDELAR).
  2. Que este 17 % es a todas luces superior al 5 % que representaron las voluntades que se expidieron a favor de la huelga en las distintas asambleas estudiantiles.
  3. Que las mejoras presupuestales que hemos obtenido mediante la negociación por medio del diálogo para el próximo quinquenio nos conducen a sostener enfáticamente que están dadas las condiciones objetivas para levantar la huelga universitaria.
  4. Sin perjuicio de entender justo y más que necesario la inversión del 4,5% del PBI en educación, la CGU considera satisfactorio el aumento presupuestal logrado para la UDELAR. Es por esto que continuaremos bregando en pos de este objetivo.
  5. Este conflicto ha marcado un importante precedente en materia de lucha presupuestal por parte del Orden Estudiantil. Esta instancia, más allá de discrepancias, debe obligar a todos sus actores a replantearse el accionar del Movimiento Estudiantil. Una contundente mayoría se pronunció a favor de la democracia y de la puesta en práctica de mecanismos de decisión como el Plebiscito Estudiantil que permitan a los estudiantes de la UDELAR poder tener más participación e incidencia en decisiones tan importantes como por ejemplo embarcarse en una ocupación o una huelga general.
  • Esto nos debe de servir como reflexión a todos, porque aspirar a que el movimiento estudiantil sea cada vez más democrático no es estar en contra de querer más presupuesto para nuestra Universidad , sino que es ser contestes a una tradición que impera en nuestro país que es acentuar nuestros valores democráticos y republicanos en todos los ámbitos de nuestra sociedad.

    Esperamos que el Plebiscito sea en el futuro el mecanismo habitual de toma de las grandes decisiones del Orden Estudiantil.

    Por Mesa Central de la CGU,

    Br. Silvana Sergio

    Br. Pablo Lacasa

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