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Cuidados parentales de cíclidos Texas Cichlasoma (Herichthys) cyanoguttatum (Baird y Girard, 1854) en acuario. 

Por: Biól. David Salinas Torres

 

 

I.- Introducción

 

La estrategia de los peces para proteger a su desove varía grandemente de una familia a otra, en algunas consiste en desoves muy grandes  de los cuales los padres ni se ocupan, es decir no hay cuidado parental, basan su sobrevivencia en el número con la intención de que algunas de estas crías lleguen a la edad adulta; la familia que representa a este tipo de estrategia reproductiva es la familia Salmonidae cuyos organismos más conocidos son los salmones. 

En otros hay una retención de los huevos fecundados y al nacer, la cría esta muy desarrollada y ya puede escapar incluso de sus padres (estos también buscan comérselo) para evitar ser depredado, la familia que ilustra este ejemplo es la Poeciliidae con los conocidos gupies y platys. 

En los Belontiidae (Betas y Gouramis) ya hay una protección parental, si bien esta no es muy prolongada, pues poco tiempo después de que las crías pueden nadar estas se disgregan rápidamente. 

La principal característica de la familia Cichlidae consiste precisamente en la protección que le dan a sus larvas, la cual se prolonga por bastante tiempo después de la eclosión. Es precisamente esta característica una de las que hace a esta familia muy popular entre los acuariófilos. 

Sin embargo en esta familia hay variantes en esta conducta, hay los que desovan en el sustrato y el cuidado parental se lleva a cabo en el mismo sustrato; los que desovan en hojas de plantas acuáticas y el cuidado es a media agua; los que desovan en sustrato, el desarrollo embrionario es en el mismo y el cuidado parental de las larvas es en la boca y por último los que desovan en el sustrato y el desarrollo embrionario y cuidado parental de las larvas es en la boca de alguno o de los 2 padres (Keenleyside, 1991). 

Este artículo se enfoca al cíclido Texas Cichlasoma (Herichthys) cyanoguttatum.

 

  

II.- Antecedentes

 

2.1 Descripción de la especie.- Aspecto: Esta especie es grande, 30 cm., comprimida lateralmente. La aleta dorsal es larga y puntiaguda en el caso de los machos y más roma en el caso de las hembras. La coloración es de un gris-azuloso con un patrón irregular en color azul-verdoso que llega incluso a las aletas dorsal, anal y pélvicas; las aletas pectorales son transparentes y los radios de la aleta caudal son de un azul-verde muy brillante. En los individuos jóvenes la coloración básica es grisácea con un par de manchas negras en los flancos (Ver fig. 1) (Mills, et al 1989).  

La coloración cambia al llegar la época de desove por un patrón de coloración en donde la parte anterior del cuerpo se torna gris blanquecino y la porción posterior de color negro intenso (Ver fig. 1).  

Su madurez sexual se presenta antes de que alcancen la talla antes descrita, aproximadamente a los 6 cms. de longitud.

Fig 1.- Cíclidos Texas coloración reproductiva () y no reproductiva (♂)

 

Distribución: Se distribuye naturalmente en el Noreste de México. Principalmente en los Estados de Veracruz (en la Laguna de Tamiahua según lo reporta Kobelkowsky, 1991), San Luis Potosí y Nuevo León. Su distribución más al norte alcanza los Estados Unidos de Norteamérica solamente en el Estado de Texas (De ahí uno de los nombres comunes de la especie).  

Según Zárate (1987) es la hembra la que se dedica al cuidado del desove, habiendo poca participación del macho o incluso nula. Pero en datos aportados por Itzkowitz y reportados por Keenleyside (1991) divide esta conducta según las etapas de desarrollo, en huevos (H), larvas (L) y juveniles (J) en donde la única participación del macho es en la defensa de los juveniles y muy poca en “abanicar” al desove.  

 

 

III.- Metodología 

 

Se colocaron 10 individuos juveniles (4-5 cms.) en un acuario de 260 lts. de capacidad sin filtro biológico, sólo con filtración externa por un filtro de cascada marca Penguin, y un calentador con termostato regulado para mantener una temperatura de 27° ± 1°. 

Fueron alimentados con artemia salina gelatinizada y alimento seco Wardley “Hojuelas generales”. 

Después de cierto tiempo el crecimiento fue diferencial, creciendo un poco más los machos que las hembras, poco después se formaron las primeras parejas las cuales fueron delimitando territorios. 

En una de estas parejas se tuvo un desove que sin embargo poco después fue devorado, en aproximadamente 2 semanas esta misma pareja tuvo otro desove el cual a diferencia del primero si fue protegido y llegó a término. Este desove fue pegado a una roca dentro del territorio de la pareja  (Ver fig.2) y tal y como fue documentado por Itzkowitz, fue la hembra la que mantuvo por más tiempo el contacto con los huevecillos.

Fig. 2.- Pareja con el desove (en la roca)

 

 

IV.- Resultados

 

Para fines del proyecto de investigación que yo estaba realizando en el Laboratorio de Biología de la Reproducción Animal; Área de Peces Teleósteos de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); se retiraron para su análisis de algunos de estos que se extrajeron del nido con ayuda de una pipeta y se colocaron en una caja de petri.

 

Se observó a simple vista que estos se hallaban pigmentados presuponiéndose que eran los ojos, sin embargo al realizar una observación en un microscopio de disección se vio que lo que estaba pigmentado era el saco vitelino y no los ojos (Ver fig. 3 y 4).

 

Fig. 3.- Microscopio de disección y la caja de petri con huevecillos.

 

Fig. 4.- Embrión con el saco vitelino pigmentado

 

Debido al poco volumen de agua y a la lámpara que incremento la temperatura en la caja de petri en donde fueron colocados los huevecillos y se observó que se presentó la eclosión y fue posible fotografiarla (ver Fig. 5).

 

Fig. 5.- Larva recién eclosionada

 

Los parámetros de calidad del agua durante el desove fueron:

 

Parámetro

Valor

Temperatura

28.5 a 29 °C

PH

7.4 a 7-6

NH3«NH4

0.25 ppm

NO2

0 mg/lt.

 

Es importante aclarar algo, en peces en donde las crías tienen el mismo aspecto que los padres al poco tiempo después de eclosionar se les llama alevines, pero en aquellos peces cuyas crías no se parecen sino hasta que ya tienen una talla mayor se les denomina larvas, esto porque posteriormente se da una metamorfosis en la cual cambian hasta parecerse a los padres, en el caso de los cíclidos se presenta esta última situación, se observa más claramente en peces como los peces ángel (Pterophyllum).  

También es importante mencionar que mientras el macho no participó en los cuidados previos a la eclosión de las larvas y su coloración no denotaba ninguna diferencia con respecto a los individuos que no estaban reproduciéndose (ver. Fig. 1) cuando las larvas comenzaron a nadar entonces sí se presentó el cambio de color, aunque no tan marcado como el de la hembra (ver Fig. 6).

 

Fig. 6.- Macho cuidando de las crías

 

Las larvas que fueron separadas de los padres para la realización de las fotografías fueron puestas en una “incubadora” que en realidad era una jarra de 3 lts. adaptada con una bomba y un difusor (Fig. 7) en donde crecieron protegidas aunque sin los cuidados parentales; esta “incubadora” fue suspendida en el interior del acuario con el objeto de que conservara una temperatura del agua similar a la de el resto de el agua en donde estaban las crías y los padres.

 

Fig. 7.- “Incubadora” dentro del acuario

 

Después cuando ya se había presentado el cambio de color parcial en el macho se procedió a juntar a las crías de la incubadora con las que habían permanecido con los padres. Entonces sucedió algo muy peculiar, las crías que crecieron en la incubadora no se mantenían nadando en cardumen como las que crecieron con los padres, mostrándose estos tan nerviosos que se esforzaban por regresarlas al grupo mediante la manipulación oral, esto es, las perseguían las tomaban con la boca y las devolvían con fuerza, cuando más se desesperaban hasta daba la impresión de que las “masticaban” pero soltaban a la aturdida cría en el cardumen. 

Casi 2 horas más tarde ya todas las crías nadaban en cardumen situándose a los flancos ya sea del padre o de la madre, previamente se habían retirado todos los otros cíclidos.

 

V.- Conclusiones

En este experimento se comprobó que si bien el macho casi no interviene en las primeras etapas del desarrollo de las crías si cumple su función de proteger e incluso de guiar a las crías cuando estas ya están nadando, dados los experimentos que se han realizado con otros cíclidos en donde son retirados los padres y sustituidos con figuras geométricas que siguen siempre y cuando estas tengan el mismo patrón de coloración que los padres; se denota que el seguir este patrón es muy probablemente debido a la “impronta” que Noakes (1991) ha reportado que se presenta en los cíclidos. 

Esta “impronta” consiste en que lo primero que ve la cría al nacer queda grabado en su cerebro y es a lo que sigue; sin embargo como este mismo autor ha propuesto no sólo son estímulos visuales sino químicos y posiblemente otros. 

En las aves esto ocasiona que si una cría de ave es abandonada por sus padres y ve a su cuidador humano, intente reproducirse con humanos cuando alcance la madurez sexual. Esto no ocurre en los peces, debido a que muy posiblemente esta estrategia sólo funciona cuando son crías y necesitan de protección, conforme crecen esta conducta poco a poco desaparece conforme el grupo de juveniles se disgrega. 

 

VI.- Bibliografía 

Keenleyside, M.H.A. (1991) Parental care in: Cichlid Fishes: Behaviour, ecology and evolution. 1a Chapman & Hall Canadá pp-191-208 

Kobelkowsky, D. A. (1991) lctiofauna de las Lagunas Costeras del Estado de Veracruz. Fisícoquímica y Biología de las Lagunas Costeras Mexicanas. Tomo 1 

Mills, D. (1989),Tropical Aquarium Fishes. Ed. Salamander. United Kingdom. Pp 08. 

Noakes, D.L.G. (1991) Ontogeny of behaviour in cichlids in: Cichlid Fishes: Behaviour, ecology and evolution. 1a Chapman & Hall Canadá pp-209-224 

Zárate, R.R.(1987). Algunas notas sobre la Guapota Tigre en: Folleto para la explotación de las poblaciones salvajes. Ed. Secretaría de Pesca México D.F. pp-225.

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