Lenin y los Bolcheviques en el poder (1917-1924)

Como resultado de su golpe, los bolcheviques se aseguraron el control de Petrogrado, pero en otras partes el cambio no se realizó tan fácilmente. En Moscú la lucha duró una semana antes de que el soviet alcanzara el mando y el fin de noviembre llegó antes de que otras ciudades pudieran ser sometidas. Las zonas rurales resultaron mucho más difíciles de dominar y, al principio, los campesinos se mostraron tibios hacia el nuevo gobierno, al que muy poca gente pronosticaba larga vida dada la complejidad de las problemas que lo aguardaban. Tan pronto como los otros partidos políticos recuperaran su compostura, surgiría sin duda una resuelta oposición a los bolcheviques, quienes tenían que arrancar a Rusia de la guerra para luego dedicarse a restaurar la destrozada economía, manteniendo al mismo tiempo sus promesas en cuanto a tierra y alimentos para los campesinos y trabajadores.

¿Con cuánto éxito manejó Lenin estos problemas?

Los bolcheviques no contaban con el apoyo mayoritario del país; el problema consistía en cómo sostenerse en el poder una vez que el pueblo se diese cuenta de lo que un gobierno bolchevique implicaba. Por lo tanto, uno de los primeros decretos de Lenin consistió en nacionalizar toda la tierra a fin de que pudiera redistribuirse entre los campesinos, lo que acrecentó el apoyo a los bolcheviques y fue una gran ayuda en su disputa con la Asamblea Constituyente.
Lenin sabía que tenía que permitir la celebración de elecciónes, luego de haber criticado tan ásperamente a Kerensky por posponerlas, pero comprendía que era poco probable que los bolcheviques obtuvieran mayoría. Hubo elecciones, los social-revolucionarios ganaron, hubo una clara mayoría antibolchevique. Esto no satisfazo a Lenin, cuyo objetivo era la creación de una "dictadura del proletariado" que permitiera que él y su partido, trabajando a través de los soviets, administraran el país en beneficio de los trabajadores y campesinos, no había cabida en el proyecto para ningún otro partido. Consecuentemente, luego de algunos discursos antibolcheviques pronunciados en la primera junta de Asamblea (enero 1918), ésta fue disuelta por la Guardia Roja bolchevique y nunca volvió a reunirse. La fuerza armada había triunfado por lo pronto, pero la oposición conduciría a la guerra civil a finales del año.

El siguiente problema era cómo retirarse de la guerra; en diciembre de 1917 se había acordado un armisticio entre Rusia y las potencias Centrales, pero siguieron varias negociaciones durante las cuales Trotsky trató de persuadir a los alemanes de moderar sus demandas. Por el cruel Tratado de Brest-Litovsk (marzo de 1918) Rusia perdió Polonia, Estonia, Lituania y Latvia, Ucrania, Georgia y Finlandia, territorio que que incluía un tercio de las tierras de cultivo de Rusia, un tercio de su población, dos tercios de sus minas de carbón y la mitad de su industria pesada. Terrible precio, pero Lenin insistió que valía la pena, aduciendo que Rusia debía sacrificar espacio a fin de ganar tiempo para recuperarse. Probablemente confiaba en recobrar el territorio perdido cuando, como esperaba, la revolución se extendiera a Alemania.

Hacia abril de 1918 la oposición armada contra los bolcheviques estalló en muchas regiones, orillando al país a la guerra civil. Los Blancos eran un clan mixto que incluía social-revolucionarios, mencheviques, ex oficiales zaristas y a todos los otros grupos que no estaban satisfechos con lo que habían visto de bolchevismo; no pretendían reinstaurar al zar, sino simplemente construir un gobierno parlamentario de acuerdo a los lineamientos occidentales. La situación se complicó cuando algunos países extranjeros intervinieron para ayudar a los Blancos, con la excusa de que querían un gobierno que continuase la guerra contra Alemania. Al continuar la intervención, aún después de la derrota de Alemania, se hizo evidente que el objetivo era destruir al gobierno bolchevique, que ya preconizaba una revolución mundial.
E.E.U.U., Japón, Francia y la Gran Bretaña enviaron tropas. A principios de 1919 el panorama se ensombreció para los bolcheviques cuando Kolchak, a quien los Aliados patrocinaban para encabezar un nuevo gobierno, avanzó con tres ejércitos hacia Moscú, la nueva capital. Sin embargo, Trosky, ahora Comisario de Guerra, había realizado una magnífica labor en la creación del disciplinado Ejército Rojo, que incluía miles de oficiales expertos de los antiguos ejércitos zaristas. Los rojos hicieron retroceder a Kolchak y más tarde lo capturaron y ejecutaron; la Legión Checoslovaca fue vencida y Denikin (general blanco en el Cáucaso) fue obligado a replegarse; luego escapó con ayuda británica. Para fines de 1919 era aparente que los bolcheviques (que ahora se hacían llamar comunistas) sobrevivirían, aunque en 1920 hubo una invasión de la Ucrania por tropas polacas y francesas que forzó a los rusos a abandonar parte de Ucrania y de la Rusia blanca (Tratado de Riga, 1921). Desde el punto de vista comuinsta, lo importante era que habían ganado la guerra civil.

Los bolcheviques alcanzaron la victoria porque:

  • Los Blancos carecían de organización central; Kolchak y Denikin no lograron hacer contacto y cuando más se aproximaban a Moscú, tanto más se entorpecían sus líneas de comunicación. A causa de su brutal comportamiento, perdieron el apoyo de los campesinos quienes, además, temían que una victoria blanca significaría la confiscación de la tierra que acababan de adquirir.

  • Los ejércitos rojos contaban con un mayor número de hombres, además de la inspirada guía de Trotsky.

  • Lenin tomó medidas decisivas, conocidas como comunismo de guerra, para controlar los recursos económicos del estado: todas las fábricas de cualquier tamaño fueron nacionalizadas; se proscribió el comercio privado y se incautaron a los campesinos combustibles y granos para alimentar a los obreros y a las tropas. Al principio estas medidas fueron fuero eficaces porque hicieron posible que el gobierno sobreviviese a la guerra civil, pero sus consecuencias posteriores fueron desastrosas.

  • Lenin presentaba a los bolcheviques como un gobierno nacionalista que luchaba contra los extranjeros, y aunque el comnismo de guerra era impopular entre los campesinos, los Blancos se hicieron aún más impopulares debido a sus contactos con el exterior.


Desde los primeros meses de 1921 Lenin tuvo ante sí la formidable tarea de reconstruir una economía hecha añícos por la primera Guerra Mundial y luego por la guerra civil. El comunismo de guerra no había gozado de popularidad, y los campesinos se limitaron a producir sólo lo suficiente para sus propias necesidades. Esto causó carestías severas que fueron agravadas por las sequías en 1920-21.
En marzo de 1921 tuvo lugar un serio motín naval, que únicamente pudo ser reprimido por Trotsky, quien envió tropas a través de la congelada bahía de Finlandia.
Para reconquistar el apoyo del campesinado, Lenin puso en operación lo que vino a conocerse como la Nueva Política Económica (NEP). Ahora se permitía a los campesinos conservar la producción excedente mediante el pago de un impuesto que representaba cierta proporción de excedente. Esto, sumado a la reintroducción del comercio privado, revivió el incentivo y la producción agrícola aumentó. La industria pesada se dejó bajo manos estatales aunque algunas fábricas menores fueron devueltas. Lenin advirtió que era preciso recurrir a incentivos capitalistas, tales como bonificaciones y precios por pieza; además consideraba la NEP como una concesión temporal: el retorno limitado de la empresa privada hasta que la recuperación estuviese asegurada. Gradualmente, la economía comenzó a recuperarse aunque hubo recurrencias de escasez de alimentos durante muchos años.

Los problemas políticos se resolvieron con eficiencia típica. Rusia era ahora el primer estado comunista del mundo, la Unión de Repúblicas Socialistas Sovieticas (URSS). En marzo de 1921 Lenin proscribió a los grupos que criticaban sus políticas, y su partido tenía el control absoluto.
En mayo de 1922 Lenin padeció el primer ataque de su enfermedad. Murió en 1924 a los 53 años.