La Magnetoterapia
En la medicina alternativa un nuevo concepto de la atención médica
Por: Dr. José A. Peña G. Tel. 01(4)272-35-29
Al eminente cardiólogo e investigador Dr. Demetrio Sodi Pallares, quien para orgullo para orgullo nuestro es mexicano de nacimiento y un estudioso incansable de la medicina integral y holistica, se le debe al replanteamiento de esta rama de la terapéutica médica como es la magnetoterapia, terapia con "imanes" o aplicación de "campos magnéticos" en el organismo humano para la curación de múltiples dolencias que de antaño han azotado a la humanidad como son: la artritis reumatoide, artrosis, reumatismo articular en general, espondilitis anquilosante; daño de vértebras y de la columna vertebral en general; neuritis, parálisis facial, etc; ulceras varicosas, llagas y ulceras arteriales; entidades nosológicas, todas ellas de muy difícil tratamiento con la medicina tradicional (alópata). Por ejemplo: las ulceras varicosas y llagas o ulceras arteriales de las piernas, con un tratamiento convencional llegan a tardar en curarse meses o largos años sin tener resultados evidentes y convincentes.
En cambio, con la magnetoterapia o aplicación de campos magnéticos, se llegan a observar recuperaciones ad integrum que convencen al más escéptico de los críticos que por supuesto tiene este nuevo concepto de tratamiento médico.
Antecedentes históricos
Cuenta el Dr. Sodi Pallares en uno de sus más recientes libros sobre "magnetoterapia y tratamiento metabólico", que al pastor magnes de la tribu de los magnetos, nativo de magnesia, cuando deambula en el monte Ida de la isla de Creta, fue fuertemente atraído hacia el suelo por la punta de su bastón y por los clavos de su calzado, en grado tal que tuvo dificultad para caminar, al remover la tierra para encontrar la causa del fenómeno, descubrió una piedra llamada ahora "magnetita" con la muy extraña propiedad de atraer el hierro.
En 1785, Carlos Agustín Coulomb estableció la ley de lleva su nombre: "la atracción o la repulsión entre dos polos magnéticos con cargas diferentes o iguales es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa".
Ampere y su colaborador Dominique Arago (1786-1853) demostraron que las agujas de acero se magnetizan si se colocan dentro de un alambre circular que lleve corriente eléctrica. Resumiendo: se conoce como electricidad a todo flujo de electrones; pero si esta corriente eléctrica rodea a cuerpos metálicos estos se cargan de fuerza magnética o se convierten en magnetos.
Aspectos clínicos
Se le debe al Dr. Vienes: Antón Mesmer (1734-1815) la aplicación de campos magnéticos improvisados por el mismo, usando botellas de agua imantada de donde partían varillas o antenas quedando dentro del campo imantado un extremo de la misma y el otro lo aplicaba directamente en las rodillas, espalda, o zona afectada por la inflamación o flogosis, observando que en corto tiempo las personas o pacientes mejoraban notablemente con esta rudimentaria aplicación de campos magnéticos.
Estos tratamientos y sus resultados, causaron furor en París, con las curas que produjo al tratar muchas enfermedades, por medio de esta técnica llamada Magnetismo Animal, cuyo padre es precisamente Mesmer, y se le llamo igual; Magnetismo animal o "mesmerismo".
Varios miembros de la academia francesa de la ciencia, en cuya lista de miembros distinguidos estaba Benjamín Franklin, se impresionaron ante los resultados que el Dr. Mermer obtenía en forma casi siempre rápida y evidente. Con estos testigos de la más alta raigambre científica del momento y de nivel mundial, es difícil comprender el porqué se rezagó la magnetoterapia o cayo en desuso; hasta hace una o dos décadas en que se le encuentran junto con el Dr. Sodi Pallares, Bayo, Mantikow, Haimovici, Cheng, Volpe, etc. Aplicaciones precisas, serias, es decir, científicas con estudios pre-trans y de seguimiento a cientos de casos clínicos.
Aquí en San Juan del Río, Qro. Y desde hace casi 10 años, el suscrito ha integrado muchos casos clínicos de: daño a la columna vertebral, deslizamiento de discos invertebrales, osteoartritis, artrosis, quemaduras severas al rostro, tórax y abdomen, parálisis facial, formación de espolones en la columna, o en los talones, espondilitis anquilosante (llamada de Marie Strumpell). Un alto porcentaje de casos clínicos de Lumbagos (dolor agudo e intenso de la región lumbar) o espalda baja. Varios casos también de Ciáticas o daño severo del nervio ciático en ocasiones invalidante que no le permiten caminar al paciente.
En términos generales se ha establecido que el paciente debe recibir en promedio dos sesiones por semana con duración cada una de ellas de 2 hrs. La intensidad o potencia que se mide en Gauss, oscila entre 50 y 80 Gauss. Las sesiones de terapia producen en primer lugar: diuresis, es decir, se despierta el deseo de vaciar la vejiga y esto es normal; induce un poco el sueño, que también es un efecto benéfico sin relevancia.
Por otra parte es conveniente resaltar: durante las primeras 3 o 4 sesiones de magnetoterapia, el paciente siente que se remueve su padecimiento y esto es signo de que esta actuando este procedimiento y como los síntomas solo son levemente exaltados, no tienen gran importancia clínica. Diversos autores señalan la conveniencia de que no sean 2 sino 4 las sesiones por semana y mínimo de 2 hrs. Cada una.
La magnetoterapia es innocua, sin embargo no es conveniente aplicarla en casos de : gestación (embarazo), o pacientes que sean portadores de Marcapaso en el corazón (puede parar al corazón). Aunque el aplicar campos magnéticos en pacientes cardiópatas de otros males, puede ser útil en casos de Angor pectoris o angina de pecho, ruidos anormales aislados del ventrículo llamados extrasístoles, es altamente afectivo. No sirve la M.T. para el infarto ni para la hipertensión.
Es de vital importancia agregar, que la M.T. es especialmente útil si se combina con la dieta del Dr. Sodi Pallares, llamada dieta metabólica, baja en sodio y rica en potasio, y cuando los padecimientos aquí mencionados han llevado al paciente a extremos avanzados, también se debe agregar la aplicación por venoclisis de las soluciones polarizantes que son a base de insulina /potasio/ y suero glucosado hipertónico, recientemente se debe agregar 1 gr. De sulfato de magnesia a dicha solución.
A manera de ejemplo, un paciente con parálisis facial tardará de 15 a 20 sesiones con 60 a 70 Gauss de potencia, para una ulcera varicosa en piernas: 20 sesiones con 30 a 40 Gauss de intensidad. Artritis reumatoide: 65-70 Gauss y cuando menos 30 sesiones, prostatismo (prostatotos): 35 a 40 gauss y cuando menos 25 sesiones.
Al paso del tiempo se consolida el prestigio de la M. T. En el manejo de muy diversas enfermedades, por que los pacientes así lo han revelado y sus testimonios son fehacientes y altamente alentadores.
Dr. José A. Peña G.
Consultorio: 20 de Noviembre No. 19 Local 4, San Juan del Río, Qro.
Tel. 01(4)272-35-29
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