La profesión médica, cuya participación en esta 'reforma' no fue aceptada, ve con preocupación cómo el derecho a la salud se ejercerá en adelante, de acuerdo a las reglas que impone el mercado libre, precisamente en una sociedad donde las desigualdades económicas y so-ciales se agravan día a día.
Los tiempos que vienen y los que ya llegaron nos obli-gan a ser pesimistas. No derrotistas ni escépticos. El pe-simista siempre critica porque los males de la sociedad, causados por las minorías, siguen 'animalizando' a las mayorías sociales. El pesimista trasciende su duda y su negativismo, postulando la critica que busque anular aquello que hace del mundo un lugar doloroso. A menudo, los diagnósticos que surgen del pesimismo resultan más relevantes que los discursos optimistas que manipu-lan las conciencias en favor de minorías egolátricas y dominadoras.
Estamos asistiendo a la construcción de una nueva sociedad en torno nuestro, llena de ese frenesí occidental que busca justificar la vida por el éxito en lo económico. Vemos como el individualismo sacrifica la justicia a la libertad de los mercados, con el resultado de una deshumanización egoísta a las sociedades de consumo.
Hoy día, el humanismo nos enseña que ya no hay ideologías totalitarias que enfrentar, que la lucha principal es contra las heridas y estragos que ocasiona la pobreza, contra el desaliento que provoca el pragmatismo y contra el vacío de las ideas. Constatamos con desaliento que ni las jerarquías espirituales, ni los intelectuales y menos los líderes políticos tienen capacidad para orientar a la Humanidad. Y que es conciliando la libertad y la justicia como se logra sintetizar las aspiraciones humanas al orden y al respeto a la propia identidad como a la igualdad de los hombres.
Para los clásicos, la medicina y la filosofía son ciencias con el mismo objetivo aun cuando sus puntos de partida sean diferentes. Por ello se afirma que "el futuro de la medicina depende en gran medida de los médicos, pero también de la relación entre nuestra profesión y la ética, entre la medicina y la filosofía. Si nos percatamos que la medicina no es sólo ciencia y técnica, sino también visión humanista de servicio, es posible que ésta pueda recuperar su camino".
Platón definía para la medicina metas de carácter hu-manístico y ético; promover la salud; promover la vida ÿ protegerla, ser veraz con el paciente y aliviar el sufrimiento. Son metas que presuponen una visión moral y filosófica del hombre.
La utilización humana de tecnología médica avanzada nos lleva a reflexionar sobre la relación entre ciencia y ar-te al interior de la misma medicina. Nos advierte con qué facilidad se está olvidando la obligación de reconocer en el que sufre un valor digno de ser protegido, Nos lleva a afirmar que mientras más desarrollada, la bioingeniería, más necesario resulta mediar entre ella y el mundo de la vida.
Hoy que los peruanos vivimos un modelo político de tipo autoritario y un ambiente económico con crisis en su modelo de crecimiento, percibimos que el desarrollo se da pero con costos sociales altísimos. La marginación crece y la justicia social es una utopía abandonada: Algu-nos llaman a esto 'la desnaturalización' de la democracia, a cuyo amparo las técnicas para la conquista del poder se hacen más sutiles. Es necesario redescubrir el nexo inseparable entre vida y libertad: No hay libertad verdadera donde no se acoge la vida, y no hay vida plena sino en la libertad.
Por ello necesitamos un Estado fuerte y orientado al bien común;
un Estado que se reencuentre con el pueblo, con las gentes, con la sociedad
civil. Un Estado que lidere a sus hombres en su lucha contra la injusticia,
contra la desigualdad, la pobreza, la exclusión social, contra todo
aquello que signifique horizontes sin esperanzas. Que nos enseñe
que sólo la solidaridad nos permite renacer frente al futuro, porque
ella no niega el dolor ni se encoge en la derrota. Que la solidaridad;
finalmente, se inscribe en la naturaleza ética del hombre como base
de toda convivencia, nos enseña la unidad en la diversidad y nos
alienta a luchar por la justicia y la libertad.