Yegor GAIDAR lideraba el Partido Opción de Rusia, delfín de Yelstin, voceado futuro Primer Ministro, sufrió aplastante derrota recogiendo el rechazo popular a la política económica del Gobierno.
Vladimir ZHIRINOVSKY, ultranacionalista, fascista por comportamiento, ofrecía recomponer la URSS sobre la base del poder del Ejército Rojo. Histriónico, bromista, guerrerista, enemigo de todo lo extranjero, resultó ganador para sorpresa del mundo entero. Yelstin se negó a ofrecerle el Premierato.
La Facultad de Humanidades de la U. de Moscú fue el escenario de nuestro encuentro con el Secretario General del partido Comunista de la Federación Rusa, Génadi Zyugánov, hoy día el rival más poderosos que tiene Yelstin, capaz de cerrarle el paso a sus pretensiones reeleccionistas, a quien las encuestas dan ligera ventaja en las próximas elecciones presidenciales del 16 de junio. Nos impresionó su talento y su locuacidad. Dijo que en su recorrido electoral por el país había verificado cómo “en tan poco tiempo se había podido destruir tanto”, que el desempleo era escandaloso, que el complejo militar estaba paralizado y el país indefenso, y que los centros vacacionales, antaño lugares de recreo de los trabajadores, eran sólo “clubes para ricos”, finalmente, que existían en el país 40 millones de hambrientos. Propuso diseñar una política de cooperación” con las ex Repúblicas Soviéticas y terminar con el “saqueo del Estado”, además de exigir a las FF.AA. a que defiendan al pueblo o al Gobierno corrupto.
El Retorno Comunista
El Partido Comunista, en aquella ocasión, ocupó un inesperado y expectante tercer lugar. En diciembre de 1995, en la renovación parcial de la DUMA, ocupó el primer lugar, siempre con G. Zyugánov a la cabeza.
Las elecciones del 16 de junio se decidirán entre Yelstin y Zyugánov,
sea en primera o segunda vuelta. El ambiente electoral ha subido la temperatura,
con el acuerdo de la DUMA, controlada por el PC, de ratificar la preservación
de la URSS, conforme lo expresó un referéndum popular, acuerdo
que Yelstin calificó de “atentado contra el Estado ruso”. Incluso
el gobierno de USA, no pudo resistir la tentación de opinar y su
vocero W, Christopher manifestó que la “Comunidad Internacional
se opondrá a revertir cualquier intento de revertir la independencia
de las ex Repúblicas Soviéticas”.
La Tragedia de Chechenia
Pero si hay un hecho que está jugando un rol decisivo en el desarrollo de las elecciones, que influirá notablemente en sus resultados y que determinará el futuro próximo de Rusia, es el conflicto de Chechenia.
Desde 1989, la mayor parte de los conflictos armados que suceden en el mundo, corresponden a movimientos guerrilleros que desconocen la autoridad central y que, constituidos por multitudes separatistas, sociales o religiosas, debilitan los Estados y minan los fundamentos que lo sostienen. En el caso particular de la Guerra en Chechenia, donde es puesta en tela de juicio la unidad de la Federación Rusa. Al lanzar las tropas rusas contra los independistas chechenios, en represión sin precedentes, Yelstin les desconoce sus reinvindicaciones que son puramente nacionales: su lengua, sus fronteras, su religión, la administración de sus recursos. Chechenia proclamó su independencia, a raíz del fracasado golpe de estado de agosto de 1991. En ese momento Yelstin estaba empeñado en desmembrar la URSS y los pronunciamientos independistas de Ucrania, Asia Central, Chechenia, aun Rusia, favorecerían su estrategia. En 1994 estalla la guerra, en cuya causa se mezclan el autoritarismo presidencial, el petróleo y las mafias moscovitas. El Kremlin no puede arriesgarse a que Chechenia sirva de ejemplo a otros separatismos y lleva la intervención militar a límites desproporcionados. Los rebeldes no aceptan deponer las armas y el Gobierno ruso se divide entre quienes propician la Paz y los que reclaman la guerra total.
La guerra de Chechenia ha provocado una ruptura de imprevisible consecuencias, entre el Ejército ruso y la sociedad civil. Pero no olvidemos que la riqueza petrolera de la región, puede ofrecer una esperanza de arreglo, ya que las repúblicas del Cáucaso, verdaderas “esponjas embebidas en petróleo”, como las llama Moscú, sufren penurias por la escasez del precioso aceite, producto del sistema de interdependencia cuidadosamente organizado desde la época soviética. El buscar como escapar a esta tutela de Moscú, anima la vocación independentista de la mayoría de las repúblicas desmembradas. De retornar los comunistas al poder, vía triunfo de Zyugánov, se plantearía la recomposición de un polo internacional, que unido a la poderosa China dibuja un mapa de fuerzas similar al de la época de la Guerra Fría, que los especialistas occidentales ya se adelantan a anunciar.
Bloqueo Chino–Ruso
Los desafíos chino y ruso, contra los cuales Yelstin tampoco es garantía, buscan redefinir el poder global. Ya China se manifestó contra Taiwán recientemente. En Rusia, los comunistas capitalizan las frustraciones por el estado de postración del país y prometen revertir, desde el poder, esta realidad de hambre y corrupción.
De otro lado, el mundo occidental es sacudido por cambios tecnológicos, por desórdenes económicos y peligros ecológicos, todo esto traducido en el progreso incesante e la pobreza, analfabetismo, desocupación y violencia. “La exclusión, dice Ignacio Ramonet, Director de ‘Limode’, es económicamente mala, socialmente corrosiva y políticamente explosiva”. En este mundo de valores decadentes, la que fuera potencia mundial se encuentra en una encrucijada de la cual depende, no s´´olo su destino, sino el futuro de la humanidad.
Rusia sabe que el mundo espera el 16 de junio con el aliento contenido.
El cese del fuego en Chechenia, recientemente firmado, es más una
maniobra electoral que un gesto de pacificación. El filósofo
Jean-Luc Nancy, decía recientemente: “Más allá de
la fiebre de una gran mutación técnica, social y geopolítica,
nos encontramos sin sujeto de la Historia que nos permita oponermos al
curso de las cosas”
|
www.oocities.org/e_velit/ velitgranda.web-page.net |