Erase una vez en un sueño

Le ví una vez en un sueño,

Cuando la luna acariciaba su piel

Como si lo estuviera besando

Suavemente.

 

Senti celos...

Si, celos

Consumantes y ardientes

Que me causaron dolor.

 

Hubiese querido

Meterle en una caja,

Donde solo mi mirada

Pudiese llegar.

 

Pero que ironía,

Quien lo acaricia

Era la luna, y yo...

Yo soy a luna.

 

Simplemente, que no

Me ví reflejada en las

Aguas claras del lago,

Donde ví el calor de sus ojos,

Y me senti morir de pasión.

 

Su piel se sentia

Cual braza al fuego,

Y el tocarlo, causó un

Shock eléctrico recorrer mi cuerpo.

 

¡Que extraña sensación!

Nunca pense que un mortal,

Causara tal impacto en mi.

 

¿O acaso es un dios disfrazado,

Que ha querido seducirme

Sin darme yo cuenta?

 

¡Si, eso debe ser!

Por que solo un Dios

Tiene tal perfección,

Y ese aire de nobleza y gran comando.

 

¿Pero por que no intuyo

ese aura divina y celelstial?

¿Será acaso que es el

Mortal mas perfecto?

 

No, me estoy dejando llevar

Por sueños,

Irrelevancias que

No tienen sentido.

 

¡Oh, ya se!

Le preguntare quien es.

 

¿Decidme quies sois?

¿Acaso no me reconoces,

Amada mía?

¿Acaso debería?

 

Erase una vez...

En un sueño, te ame.

Dormias placidamente y

Tu piel parecia de seda.

 

Tus labios de rojo carmín,

Invitaban a ser besados.

No  pude evitar la tentación

Y probe tu miel.

 

Desde entonces

Solo vivo para amarte

Y entre sueños

Te siento mía.

 

Una leve sensación

Recorrio mi cuerpo

En reconocimiento

 

¡Si, ya lo he amado antes

Así como lo he acariciado

Esta noche!

¿Pero dime, quien eres?

 

Soy quien eternamente,

Te sigue por el camino del cielo,

Pero nunca logra alcanzarte

Para tenerte en sus brazos.

 

Cada día me seduces

Con tu delicada belleza

Y mi fuego arde más y más

Por tenerte y amarte.

 

Te he amado

Desde el comienzo del universo.

Y ha habido oacciones

En que los dioses se han

Compadecido de mi gran amor por ti.

 

Me han permitido

Tenerte en mis brazos

Y disfrutar de tu cuerpo, de tu boca,

Y de tu callada pasión.

¿Acaso no me recuerdas?

 

Erase una vez...

Que entre sueños te amé

Caballero de la mañana.

 

Sueños en los que sentí

El calor de tus brazos

Y el fuego de tu pasión.

Y me senti completa y sin frío.

 

Pero fueron solo momentos,

Instantes de sueño

Que creí haber imaginado.

 

No han sido sueños

Bella señora.

Hoy te he tenido entre mis brazos

Y he sentido tu gran amor por mi.

 

Hazme tuyo si eso quieres,

Pero no me condenes más

A la soledad y a la eterna espera

De volverte a tener en mis brazos.

 

Cierra tus ojos amado mío,

Y sueña otra vez.

Que contigo ahí estaré,

Y nos volveremos a poseer

Como alguna vez en un sueño.

 

Caballero pasionario,

Dame tu energía y tu valor,

Envuelveme en tu amor,

Por que yo te pertenezco.

 

Y solo vivo para ti,

Y para el día en que

Nunca más volvamos a ser

Instantes en un sueño.

 

Quedate en mis brazos bella señora

Y dejame entrar

En lo mas profundo de tu cuerpo.

Dejame adorarte y amarte

Como tantas veces

En sueños ya te amé.

 

¡Juntos!

¡Juntos!

Amandonos...

Una vez en un sueño

Hoy... mañana... y eternamente.