Las denominaciones de estilo gótico, arquitectura gótica y arte gótico provienen de una lamentable confusión de ideas iniciada en tiempo de los escritores del Renacimiento. El que lanzó este desdichado adjetivo, que nada tiene que ver con la naturaleza del estilo ni con su origen, fue el escritor y tratadista florentino Giorgio Vasari, discípulo de Miguel Angel, quien, al publicar su obra famosa de biografías o vidas de pintores toscano, la hizo preceder de varios capítulos cortos sobre las artes de la pintura, arquitectura y escultura y en ellos dice, cuando trata de los monumentos de la Edad Media, que fueron construidos con un estilo iniciado en Alemania, estilo que, según él, inventaron los godos y, por lo tanto, debía llamarse gótico. Según Vasari, aquel estilo medieval es confuso y desordenado, sin la proporción y medida combinadas en que consistía la perfección de los órdenes clásicos.
Este párrafo de Vasari hizo fortuna, y el juicio del escritor florentino se impuso hasta mediados del siglo pasado. Fueron los románicos, sobre todo Chateaubriand y Víctor Hugo, los que hicieron la apología de las catedrales y del estilo gótico, reconociéndolas como la apoteosis del espíritu religioso de la Edad Media. Pronto se protestó de la denominación de arte gótico, tratando de sustituirla por la palabra ojival, y se empezó a discutir acerca del lugar en que se habían comenzado a inventar estas formas admirables de los portales, bóvedas y magníficos sistemas de las grandes iglesias, con su hábil combinación de empujes y contrafuertes. Para unos, el estilo ojival había venido de Oriente; para otros, la arquitectura gótica, que era cosa bárbara, había comenzado en Alemania y de allí pasó a Francia para propasarse después por toda Europa.
Un grupo de eruditos franceses, entre ellos Caumont, Quicherat, Viollet-le-Duc, Félix de Verneuil y después Lasteyrie y Enlart, han puesto las cosas en su punto y establecido la verdadera doctrina sobre el origen de las formas góticas y el valor de estos admirables monumentos de la Edad Media francesa.
Porque, a no dudarlo, el estilo gótico no fue una creación intelectual y mística, sino que fue una revolución técnica de las formas de las escuelas románicas regionales y, sobre todo, una derivación de los procedimientos iniciados en Borgoña y difundidos por los monjes del Cister. Sin embargo, las regiones donde el estilo gótico francés llegó a su perfección fueron Normandía y la Isla de Francia, el territorio de dominio real de los alrededores de París. La arquitectura gótica se formó en el momento del triunfo de la monarquía sobre el feudalismo. No es de extrañar, pues, que el arte de construir, que es lo más representativo de una sociedad y un régimen, se desarrollara en los alrededores de la capital y en el corazón de la monarquía.
Desde allí se extendió rápidamente a todas las comarcas francesas, y a mediados del siglo XIII le vemos posesionado de Alemania y empezando a introducirse en España. Pero en Francia puede considerarse formado ya a últimos del siglo XII, y aun existen tanteos de soluciones góticas a comienzos del mismo siglo. La arquitectura y en sí el arte gótico, se puede distinguir en tres fases o etapas, que nos muestran su evolución: transición del románico al gótico, ente los siglos XII y XIII; apogeo, siglos XIII y XIV, y decadencia entre los siglos XV y XVI.
En el estilo gótico, el carácter esencial de la construcción es un tipo especial de bóveda por arista, en ojiva, por lo cual se le ha llamado también estilo ojival. Va sostenida por arcos torales y diagonales que se apoyan unos contra otros, y sus empujes se equilibran con arbotantes o contrafuertes en el exterior. Este tipo de bóveda recibe el nombre de bóveda de crucería. Y son precisamente estos dos elementos los que caracterizan a la arquitectura gótica.
Los siglos XII al XV-XVI, son los que corresponden a lo que se llama el gótico. Tiempo muy extenso en el que ocurren grandes cambios fortalecimiento del comercio, las ciudades, la industria y el saber- que van a marcar la transición a la modernidad.
Es un períodos en el que el dinero, y no la posesión de tierras se convierten en la nueva forma de ser rico y poderoso. Por ello, quien más dinero podían acumular eran los comerciantes, quienes paulatinamente, adquirieron poder político. Así, es como comerciantes, propietarios de talleres manufactureros, entre otros se mudaron a las ciudades, a las cuales se les denominó Burgos y constituyeran una nueva clase nobleza-burguesa, que compraba sus títulos.
El fortalecimiento de las ciudades y la necesidad de los burgueses para garantizar la necesidad de sus negocios e inversiones, hace que se empieza a buscar la forma para independizar a la ciudad del señor feudal, para la cual se dota al burgo de un gobierno autónomo. Situación que es aprovechada por los reyes, para reducir y controlar el poder de los nobles feudales. Todo esto hizo que durante el XIII al XV, se presentaran factores que ayudaran al fortalecimiento de una unidad nacional, en la que los reyes e iglesia, jugaron un gran papel. Se forman las lenguas nacionales, se crean las instituciones representativas o parlamentarias que fueron decisivas en el desarrollo de cada nación. Se presentan una serie de guerras entre naciones, al igual que la reconquista de los territorios, como es el caso de la Península Ibérica.
Las ciudades se vuelven organizaciones complejas, ya que los burgueses de cada ciudad se agrupan por profesiones en gremios, de acuerdo a su oficio. Los cuales a su vez se dividen entres categorías: maestros, oficiales y aprendices. Surgen las primeras universidades. Y el arte florece alrededor de estas ciudades, como se pude observar con el auge en la cosntrucción de catedrales máximas representantes de la arquitectura gótica-, las cuales, por ser los monumentos más altos que se habían construido, fomentaron una competencia en toda Europa.
Con la ciudad en crecimiento y convertida en el nuevo centro, no se marca de la misma manera el dualismo religioso, entre monasterio y catedral. Las antiguas abadías, van perdiendo parte de su poder, especialmente en el orden cultural y artístico. Es así, como las nuevas órdenes franciscanos, dominicos-, consientes del cambio, se instalan en las ciudades, tomando mayor poder. A este hecho, se suma el cisma religioso de occidente o división de la iglesia (un Papa en Roma y otro en Aviñón), del siglo XIV XV.
Siglo XII a la primera mitad del XVI |
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* En las esculturas podemos ver que se busca la claridad, la naturalidad, la sencillez. |
* La
cultura se expande. - El burgués lleva a sus hijos a aprender > profesores particulares. - Siglo XIII > universidades. |
* San
Francisco de Asís crea las Órdenes Mendicantes. - Van pidiendo dinero por las calles para los más necesitados. - Además, se preocupaban por la cultura. |
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