EL CIRCO DE LA VIDA

 

 

Mientras vivo esta vida, me parece renacer

ese carnaval de antaño; aquello que era fantasía

hoy se vuelve realidad, el circo que vivimos

no tiene anda nivel, nos empuja un destino, el circo

prevalece, renacen los payasos,

parece que un artista

dibuja las escenas con su loco pincel.

Ya no cantan los locos de aquellos carnavales

hoy el canto es de angustia, como si fuera el rostro

de aquel payaso triste,

con su trágico gesto bufón

en el circo, que nos toca vivir.

 

Porque en el duro trance diario de convivir

los gestos son adustos,

los jóvenes no sueñan el cruel

materialismo que esta vida nos muestra es como

una comedia de dramático fin.

Yo ruego al soberano se apiade de este mundo

para que el hombre piense que hay que mirar a Dios

el difícil camino se vive sin pasión.

 

Salgamos de la carpa, el circo nos atrapa

enfrentemos

la vida, y el circo acabará: si renace el trabajo

¡Porque eso es dignidad el ser a la deriva

sin trabajo y sin pan, es un payaso más, el

circo lo retiene, no tiene libertad!

 

A veces se pregunta ¡mi loca fantasía! Si el amor

nos uniera, si el pobre no sufriera que hermoso

que sería, el volver a ese tiempo hermoso

carnaval, ese vivir florido donde sólo arrojaban

serpentinas de paz.

 

¡Pero todo es antaño! Es en vano sonar las carrozas

con flores, ya no pasan jamás, la gentil bailarina

el Pierrot endiablado con su baile grotesco

¡Todo ya ha terminado! hoy vivimos el circo

que la vida nos da...

Pero mi mente aún late evocando el pasado

¡Bajo una tormenta de papel picado!

 

Agustín Loiello – Argentino