¿Puede la genética responder
algunas de las dudas de la religión?
Un reciente estudio muestras que, si bien no da
certezas, la ciencia de los genes puede al menos
brindar luces a algunas incógnitas derivadas de la
religión, como ser la autenticidad de los restos de
algunos personajes bíblicos.
Pruebas genéticas realizadas a los restos
atribuidos a San Lucas, uno de los cuatro
evangelistas del Nuevo Testamento, acercaron la
posibilidad de que sean auténticos. Los análisis
genéticos sugieren que los restos extraídos de la
tumba atribuida a San Lucas, pertenecen a una
persona que podría provenir de Siria.
De acuerdo a los archivos históricos, Siria es el
lugar de nacimiento de San Lucas e evangelista.
Se cree que el santo nació en la ciudad de Antioquía,
que en tiempos romanos pertenecía a Siria, y murió
en Tebas, Grecia, alrededor del 150 DC, a la edad de
84 años.
Larga travesía
Podemos tener certeza de que los restos no
pertenecen a un individuo proveniente de Grecia
Guido Barbujani, Universidad de Ferrara (Italia) La
historia ha especulado con el destino de los restos
del evangelista, ya que se dice que de Grecia fueron
trasladados a Constantinopla, alrededor del 300 DC,
en lo que hoy es Turquía, para luego terminar en
Padua, Italia, hace unos mil años atrás. Las
pruebas hechas con radiación de carbono,
determinaron que los restos pertenecían a una
persona que murió entre el 72 DC y el 416 DC.
Esto, por lo tanto, llevó al temor muy concebible
de que los restos hayan sido reemplazados por otra
persona de Grecia o Turquía, en algún punto del
largo peregrinaje hasta Padua. Por esta razón, el
Obispo de Padua pidió a un grupo de científicos
italianos que estudien los restos atribuidos San
Lucas para determinar su origen y todo aquello que
pueda dar luz sobre su autenticidad.
Dientes no tan blancos
Los científicos estudiaron los dientes encontrados
en la tumba y estos dieron datos reveladores, aunque
no concluyentes. Guido Barbujani, científico de la
Universidad de Ferrara que encabezó los estudios,
dijo que la genética puede ayudar a determinar el
origen de los restos dentro de un continente.
Sin embargo, señaló, es más difícil hacerlo
dentro de un subcontinente o país a menos que
exista una hipótesis específica para estudiar. En
este sentido, se comparó el ADN de los restos
atribuidos al evangelista con los de griegos, turcos
y sirios modernos. Los resultados revelaron una alta
probabilidad de que los restos de Padua pertenezcan
a alguien de origen sirio, aunque no se descarta que
provengan de Turquía. Esto debido a la proximidad
entre los dos países, lo que hace difícil
diferenciarlos genéticamente. De esta manera, se
puede descartar que el cuerpo del evangelista haya
sido reemplazado por un individuo griego en el sarcófago
de mármol en el que se transportó en teoría a San
Lucas. No obstante, no se puede rechazar todavía la
hipótesis de que haya sido reemplazado por un
individuo de lo que hoy es Turquía.
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