Ser Hombre Y Ser Padre.

Por: Daniel Valles.

Cuanta razón tiene el Sr. Patricio Martínez, cuando afirma que el problema de la violencia que sufrimos en nuestra ciudad-y hay que añadir, en el país-se debe a: “…un problema de gobierno… “…pero de gobierno familiar” (sic). Con esto el Sr. Gobernador del Estado, un poco “se lava las manos” en eso del problema de la inseguridad que se vive en el Estado, pero al mismo tiempo, toca el meollo del asunto del problema. La ausencia del padre de familia, en la familia. Ya sea por estar éste “muy ocupado” trabajando, o porque simplemente no lo hay-y para esto existen cientos de razones diferentes, unas atribuibles al hombre, otras a la mujer y a otras cosas-.A esto deberemos agregarle que la madre deberá salir a buscar el sustento diario para sus hijos y entonces, el problema se agrava, ya que los hijos que existan se quedarán irremediablemente solos, encargados en una guardería-si bien les va-o con la abuelita, etc..

Por su lado, Sergio Sarmiento en su editorial del Viernes 13 del presente, titulado “Los Padres”, , nos acusa a todos-o a la gran mayoría-de los padres de familia de México, de ser irresponsables o-como él le llama-nominales, que no estamos presentes en el hogar. Sergio nos presenta una cifra del 79% de nosotros-los padres de familia de México, que agregada a la jefatura femenina del 21%, es igual al 100% de los hogares en México y que es la mujer la que saca adelante a la gran mayoría de los hogares en el país-por lo que la mujer valdría más que el hombre-.

La columna del Señor Sarmiento es “políticamente correcta”, pero está totalmente equivocada. Sergio Sarmiento en sus opiniones, generalmente se equivoca en temas que tienen que ver con la moral, la familia y la religión por generalizar y por no darnos sus fuentes o bases para sus porcentajes. Además, no se trata de quién vale más-ya que ambas personas velemos lo mismo y la cifra del 79% de padres-la gran mayoría-irresponsables que menciona es totalmente anárquica. No tiene ninguna base sólida para afirmar lo que afirma, hacerlo en base a la causalidad, sería igual a levantar una encuesta entre los padres de familia donde encontramos que los hombres llamados Sergio, son los padres autoritarios y violentos, por ende-declaráramos casi como ley-que todos los hombres que se llamen Sergio, serán autoritarios y violentos (sic) No conozco el trasfondo de la vida familiar de Sergio Sarmiento, no sé si su padre se llama-o llamó-Sergio, pero lo que sí sé, es que en la sociedad, los padres de familia-hombres-sí somos indispensables, al igual que las madres-mujeres-lo son. Somos complementadotes el uno del otro. El varón como hombre y la mujer como tal, donan su ser. El marido se dona a su cónyuge y en ese mismo acto él, la recibe a ella. Se entrega recibiendo. En cambio la mujer, recibe al marido dentro de su propio cuerpo y recibiéndolo, se dona a sí misma, recibe entregándose. Expresando cada uno sus principales características, el varón; la paternidad, la mujer; la maternidad, ambas características son complementarias y sinergéticas. Por lo tanto, los hombres sí somos indispensables y el señor Sergio Sarmiento, se vuelve a equivocar totalmente.

Es un hecho que los hombres hemos fallado a dar cumplimiento cabal nuestra característica principal, la paternidad, por esto, debemos arrepentirnos con verdadero arrepentimiento y enmendarnos. Esto es algo que ha estado sucediendo en nuestro país, a pesar de que personas como Sergio Sarmiento, no se hayan dado-o quieran-darse cuenta. Conozco personalmente a miles de hombres que han enmendado su camino y ahora son padres de familia activos y productivos, luchando contra una sociedad que se empeña en tacharlos de “…ausentes y violentos”’ (sic) Hombres que han aprendido que ser hombre es una gran responsabilidad, que es más que ser simplemente un ser humano del sexo masculino. Que ser hombre es tener la responsabilidad enorme de formar, de dirigir y de nutrir a una familia mediante el ejemplo y la responsabilidad y la justicia. El rol más noble e importante del hombre es sin duda el ser padre de familia, separadamente de ser esposo de una sola mujer.

Más que nunca y por razones obvias hoy todos los hombres debemos superarnos para realizar la función de padre de familia, la que incluye el dar instrucción y guiar a los hijos para que vivan su vida respetuosamente, en justicia, con juicio y con equidad.

Los padres de familia somos los encargados de formar a niños y niñas cuando empiezan a crecer, cuando están dejando el círculo protector de mamá, cuando están listos para empezar a descubrir la vida por ellos mismos, es ahí cuando lo que hayamos depositando-como padres-en nuestros hijos saldrá a flote.

Dentro de todas las responsabilidades que incluyen el ser “papá” hay cuatro que son las principales: Papá ha de proveer de: 1. -Amistad, 2. -Disciplina, 3. -Amor, 4. -Enseñanza de valores morales y espirituales. Las cuatro responsabilidades a ejecutar por un padre de familia marcarán una gran diferencia en la vida de sus hijos y de sus hijas. Misma que un padre puede tener en su familia y es tan poderosa, tan grande e importante, que ésta bien puede llegar muy fácilmente hasta la tercera de sus generaciones, hasta sus bisnietos.

La importancia de ejercer la noble función de la paternidad es de tal magnitud que en los hijos varones, si la masculinidad no es correctamente afirmada y enseñada por el padre, con toda seguridad que sus hijos tendrían problemas y fallas de personalidad cuando les llegue el turno a ellos, de ser papás. Esto se debe a una gran falta de seguridad interna que es la que controla su seguridad emocional y, si un hombre no posee esta seguridad en sí mismo, no puede pasarla a la siguiente generación, está totalmente incapacitado para pasarla a sus hijos e hijas, perdiendo de cierta forma el control sobre el futuro, al no ser sus descendientes buenos padres, esposos, esposas y líderes. Generaciones enteras se ha perdido por ello ocasionando un caos en las familias en general y la ola de violencia y crimen que vivimos todos los días. Es el motivo por el que las pandillas surgen con la fuerza que las vemos.

El ser padre de una familia y el estar presente en la vida de los hijos, les ayudará a que descubran que existe alguien más que la mamá que se interesa por ellos. Es una gran tragedia el enterarse que en el mundo, son más de 15 millones de “chiquillos y chiquillas” que crecen sin la presencia de un padre de familia en su hogar, la consecuencia de esto es gravísima, es toda una catástrofe social, es El Meollo del Asunto de una epidemia que conocemos como crimen, consumo de drogas, embarazos de adolescente-400 cada mes en Ciudad Juárez-y otros más.

También lo es del decaimiento en la educación. A pesar de los magníficos programas educacionales que el Estado pueda tener, en estudios recientes se comprobó que niños y niñas que no cuentan con su padre en el hogar-hijos de madre soltera o divorciada, etc-,mostraron menor aprovechamiento en la escuela que aquellos que sí cuentan con su padre en el hogar. No es de sorprender entonces que la violencia que vemos en las calles y en los hogares se deba a jóvenes que buscan las drogas y el alcohol para escapar al dolor y a la confusión que experimentan, que sufren. Otros tratan de obtener su masculinidad deseada relacionándose sexualmente con otros hombres, otros más, se suicidan para "matar" al padre que vive en ellos, al que odian". ¿Serán o no entonces indispensables los padres? Afirmo que sí, a pesar de lo que diga Sergio Sarmiento.

Un hombre seguro de sí mismo puede pasar su masculinidad a sus hijos y afirmar en sus hijas su feminidad, contribuyendo al éxito familiar entero. Un buen padre debe mantenerse cercano de sus hijos, en vez de distante, ha de ser enérgico y fuerte, pero siempre de una manera sana, amorosa, mostrándoles la forma de mantener un compromiso fiel, largo y duradero, esto lo hace a través del matrimonio, con su mujer, que la mayoría de las veces es la mamá de esos hijos.

La función principal de un padre de familia es la de dar instrucción a sus hijos e hijas. Por medio de ella se construye la vida, se forma, se educa, se informa. También dar mandamientos, que son los preceptos para la vida, la enseñanza del orden y el respeto a la ley. Estos son tres elementos vitales para combatir la violencia.

A los dos años, al infante se le está formando su identidad de género que le es dada al nacer. PERO PUEDE CONFUNDIRSE SI LA FUNCIÓN DEL PADRE NO ES PROPIAMENTE EFECTUADA. La falla de esta función está generando la “feminización” de la masculinidad. Hombres-que sin ser homosexuales-no se comportan como varones para educar a sus hijos y han perdido la autoridad, el respeto y la dignidad de ser hombres, tan sólo son “muy machos”. Los hombres masculinos, los verdaderos hombres, aceptan su responsabilidad, llámese matrimonio, familia, hijos, trabajo, etc.., viven su vida estratégicamente, entendido sus características que los hacen hombres, y usan el tiempo adecuadamente, no lo pierden, lo invierten donde verdaderamente vale.

El padre de familia, el hombre, es tan capaz de amar a sus hijos-sean hombres o mujeres-tanto como lo hace mamá. Lo que es más, papá puede ser tan afectivo, amigable y amistoso, que sus hijos no requieran de un mejor amigo, más que de su padre, que de pronto se convierte en el orgullo de sus hijos. Es por eso que afirmo que cuando un padre está en su lugar y hace su función, la sociedad progresa, pero cuando está fuera, la sociedad sufre. Por eso afirmo que los padres, sí son indispensables. Y eso es, El Meollo del Asunto