| Decisión Salomónica. (LAS CICLOVÍAS) |
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| Un día, mientras el rey atendía los negocios y asuntos del reino, mientras la gente venía a él por consejo y justicia, llegaron dos mujeres a consultar su caso. La una decía que había dado a luz a un hijo y que al acostarse a dormir con su hijo junto a ella, habría sido cambiado durante la noche por otra mujer, la que también dormía con su hijo recién nacido, en el mismo lugar, pero que el hijo de ésta segunda, habría muerto durante la noche, ya que ella misma, su madre, lo habría aplastado con su propio peso, sofocándole. Por lo que aprovechando que la primera mujer se encontraba dormida con su hijo recién nacido, la segunda mujer cambió al recién nacido vivo, por el recién nacido muerto. La segunda mujer-que tenía en sus brazos al recién nacido vivo-negaba tal acusación y presentaba férrea defensa de su caso, alegando que la madre acusadora mentía, ya que ella misma habría aplastado a su hijo mientras dormía y quería recuperar a su hijo diciendo que la segunda, lo habría cambiado mientras la primera dormía. La gente en la corte del Rey Salomón aguardaba impaciente para conocer cuál sería la decisión que tomaría el Rey. En este caso en particular se estaba poniendo a prueba su habilidad para tomar decisiones sabias. La gente, la corte, quería saber qué tan sabio podría ser el Rey y sobre todo, quién era la verdadera madre el infante. Salomón, que había tenido el tiempo de analizar la situación y sabía de la petición que él había hecho a DIOS, así concluyó el asunto y sin consultar a nadie más, decidió ahí mismo: Salomón ordena a uno de sus guardias tomar al recién nacido vivo de manos de la segunda mujer y partirlo por la mitad, dando a cada una de las mujeres una mitad del niño. Decisión aparentemente nada sabia, pero inmediatamente después de pronunciada la sentencia, se escucha el grito de la primera mujer que dice: “¡No, señor, no le hagas así al niño! mejor, que la mujer que también dice ser su madre, lo conserve”. Más eso no fue así, El Sabio Rey Salomón ordena quitarle el infante a la segunda mujer y dárselo a la primera agregando en su declaración: ‘”La primera es la verdadera madre del pequeño, ya que sus entrañas mismas fueron las que gritaron para evitar que el pequeño fuera cortado por la mitad, mientras la segunda, enmudeció completamente, por lo tanto miente”. La fama y sabiduría del Rey Salomón, fue difundida grandemente por todo el reino de Israel y la gente vivió con tranquilidad y paz por muchos años, gozando de una prosperidad que es añorada hasta el día de hoy por todos los israelitas. Con el asunto de las Ciclovías, pasa lo mismo que con las mujeres en la corte del Rey Salomón. ¿Qué hacer? ¿Cómo decidir? Especialmente cuando se tiene enfrente, por un lado, la imperiosa necesidad de implementar un tipo de programa que se sabe es necesario para nuestra comunidad, que brindaría la oportunidad de ofrecer una forma de esparcimiento a bajo costo para las personas que lo utilicen, que es un igualador, que brinda una oportunidad para la convivencia familiar armónica y que al mismo tiempo ofrece la ventaja que a quien lo disfrute puede hacer ejercicio físico mediante la caminata, o trotando o corriendo. Pero por el otro lado y al mismo tiempo, el noble programa pasó a perjudicar a una parte del sector comercial de la ciudad, el cual genera empleos, produce una derrama económica a la ciudad, paga impuestos municipales y por si fuera esto poco, provee de bienes y servicio a la misma comunidad pero que no están vendiendo sus productos porque las Ciclovías les perjudican al grado de que los negocios no venden, no pueden abrir al público ya que éste no va porque las calles están cerradas al tráfico vehicular y los domingos son Ciclovías. ¿Cómo decidir y beneficiar a todos por igual? Se requiere entonces de una decisión Salomónica. El proyecto de las Ciclovías es uno que podría resultar muy positivo para nuestra ciudad. Pero las ya famosas Ciclovías, son uno de esos proyectos que lo más difícil está en el inicio, por su etapa en la coordinación para ponerlo en marcha. Seguramente si hubiere continuidad y se resuelve lo tocante al problema que está causando al comercio, terminaría por quedar establecido en el alma de las personas que vivimos en Ciudad Juárez-si no es cancelado por la siguiente administración municipal-entonces seguramente que sería un proyecto que funcionaría todas las primaveras y parte del verano ya que usar las Ciclovías durante las heladas mañanas del invierno de nuestra ciudad, sería sólo para locos. Salir a andar en bicicleta o patineta, o con los niños en las carreolas, bueno, eso sí que sería muy difícil. No importa de dónde vengan las personas a invitarnos a usar las Ciclovías, estoy seguro, al igual que usted que lee, que nadie saldría a las calles para andar en su respectiva bicicleta, durante el invierno. Pero independientemente de lo anterior, es necesario que las rutas y las formas en que se está desarrollando este programa se mejoren, ya que lo que se está gastando en ponerlo en marcha, algo así como cinco millones de pesos, aparte de ser una cantidad estratosférica, estará cumpliendo los requisitos de algunas personas en la ciudad, pero no de todos, hay un gran sentimiento de insatisfacción por parte de no pocos comerciantes y no pocos automovilistas y si todas las partes tiene razón, entonces necesitamos de una decisión salomónica para arreglar este embrollo de las Ciclopistas. El Meollo del Asunto está en saber si tenemos a un “Salomón” que tome tal decisión. · Correo Interesante. Frecuentemente recibo correos electrónicos que son un fastidio, son los molestos “forwards” (onomatopeya: forguards). La palabra en correcto español sería, espejear. Pero he recibido uno en especial, que es una rareza porque contiene una perspectiva muy interesante, a propósito de diversiones, de cultura y de la modernidad en la que vivimos. Vale bien la pena compartir con todos ustedes. · ¿Como pudimos Sobrevivir? Si viviste de niño en los 50, los 60 y los 70, ¿Cómo hiciste para sobrevivir? Viendo hacia atrás es difícil imaginarse cómo hicimos para sobrevivir. Ya que de niños andábamos en autos que no tenían cinturones de seguridad, ni bolsas de aire. Subir y pasear en la parte de atrás de una camioneta “pic ap”, era un paseo especial que todavía recordamos. Nuestras cunas estaban pintadas con brillantes colores de pintura a base de plomo. No teníamos tapas con seguro contra niños en las botellas de medicina, ni el las puertas de los gabinetes y cuando montábamos bicicleta, nunca usábamos casco. Tomábamos agua de la manguera del jardín y no de una botella de agua mineral; horror!!! Invertíamos horas y horas construyendo unos carritos de madera chatarra y los que tenían la fortuna de tener aceras inclinadas echaban a andar ladera abajo y a la mitad, sé acordaban que no tenían frenos. Después de varias entradas a los matorrales aprendimos a resolver el problema. También salíamos a jugar todo el día con la única condición de regresar antes del anochecer. No teníamos celular, así que nadie podía ubicarnos. Eso era impensable. Jugábamos a los "quemados" y algunas veces la pelota realmente lastimaba. Nos cortábamos, nos rompíamos un hueso, perdíamos un diente. Pero nunca hubo una demanda por estos accidentes. Nadie tenía la culpa, sino nosotros mismos. ¿Se acuerdan de los "accidentes?" Los muchachos se agarraban a “trompadas” y conseguían moretones y ojos negros pero la cosa pasaba. Comíamos biscochitos, pan y mantequilla, tomábamos refrescos con azúcar y nunca sufríamos de exceso de peso porque siempre estábamos afuera jugando. Compartíamos una “Fanta” de naranja entre cuatro, del pico de la botella y nadie se moría por esto. No teníamos “Playstations”, “Nintendo 64”, “X boxes”, juegos de video, 99 canales de televisión en cable, videograbadoras, sonido “surround”, tampoco celulares personales, computadoras, ni “shat rums” en Internet, pero sí TENIAMOS AMIGOS. Salíamos y los encontrábamos, montábamos en la bicicleta o caminábamos hasta la casa del amigo, tocábamos el timbre o sencillamente entrábamos sin tocar y allí estaban. ¡!!Imaginen!!! Ahí, afuera, en las calles donde jugábamos, en el mundo cruel, estábamos por horas sin un guardián que nos cuidara. ¿Qué hacíamos? Hacíamos juegos con palitos y con bolas de tenis, jugábamos “al carrito” en algún equipo que se formaba para jugar un partido, no todos llegaban a ser elegidos y no pasaba ningún desencanto llevado a trauma, no se lastimaba la autoestima de nadie. Algunos estudiantes no eran tan brillantes como otros y cuando perdían un año lo repetían. ¡Horror!!! Los exámenes no se ajustaban por ninguna razón. Nuestras acciones eran nuestras, las consecuencias, eran las esperadas, no había nadie tras del cual esconderse. La idea de un padre que saliera a pagar una multa si rompíamos la ley, era impensable. La verdad era que apoyaban la ley. ¡Imaginen esto! Nuestra generación ha producido algunos de los mejores tomadores de riesgo, de los más acuciosos proveedores de soluciones para los problemas de la vida y de los más geniales inventores de la historia, los últimos 50 años han sido una explosión de innovación. Teníamos libertad, fracasos, éxitos, responsabilidades y aprendimos a manejarlos. ¿Eres tú uno de esa generación?” Quien escribe, sí. Y ese es, El Meollo del Asunto. |