Casi nada ha cambiado.

Por: Daniel Valles.

 

Parte de la presente entrega fue publicada en este mismo espacio, el primero de diciembre del 2001. Hace apenas un año y tres meses. Por desgracia y de entonces a esta fecha, casi nada ha cambiado en nuestra ciudad en cuanto al entorno de los asesinatos de mujeres, a la violencia intrafamiliar, a los asesinatos de hombres, a la “Teoría de Género” y algunas otras cosas. Lo que sí ha cambiado y es una desgracia mayor, son las estadísticas referente a la violencia, las que se han visto al alza en cuanto al número de víctimas asesinadas tanto femeninas como masculinas. Son más los casos de violencia al interior de las familias en las que se han tenido que incluir entre las víctimas a niñas que apenas despertaban a la vida y que un desequilibrado terminó con la existencia de éstas mismas. Otra cosa que sí ha cambiado desde diciembre del 2001 es el número de organizaciones que han entrado a la “defensa de las mujeres’. Hoy tenemos más organizaciones que antes. Lo que demuestra que no hay unidad entre estas organizaciones que aparentemente buscarían lo mismo que las demás, el bienestar de las mujeres, aunque no de todas. De la misma forma creo que buscan el bienestar de las familias juarenses y de la sociedad en general. Por lo que se ha visto en estos años, parecería que esto no es así ya que cada organización tieene su propia meta, sus propios intereses y su propia visión de lo que sucede y debe de suceder para que esta violencia termine. Mientras tanto los donativos de parte de algunas organizaciones extranjeras, interesadas en difundir la teoría de género, siguen llegando a nuestra ciudad de manera “generosa’. Algunas de estas organizaciones nacionales seguro darán la próxima semana, muestras de esta teoría en diversos “simposiums”, conferencias y todo tipo de actividades que deben de estarse organizando en este preciso momento para celebrar “el Día Internacional de la Mujer”. Ah, otra cosa que no ha cambiado es que las autoridades de todos los niveles aún no saben quién, quiénes o por qué, estos crímenes contra las mujeres suceden. Ahora que, si lo saben, no quieren decirlo. Lo cierto es que son ya 10 años desde que estos asesinatos empezaron y no vemos cuando terminen. Desde 1993 a la fecha, los asesinatos contra las mujeres no rebasan los 73 casos, de los cuales 24 están resueltos y 49 siguen en investigación, según la misma autoridad. Según la opinión pública, ninguno está resuelto. Cuestión de enfoque pues.

Por otro lado, si no fuera por unas cuantas expresiones de apoyo para las organizaciones de defensa, casi nada ha cambiado, como lo verá a continuación y si prosigue leyendo lo que es la entrega de aquel día de diciembre y que sigue vigente, porque casi nada ha cambiado.

“Por primera vez en ocho años leo que las organizaciones que protestan por la violencia que sufrimos en la ciudad y más específico, que protestan por los asesinatos cometidos en contra de algunas mujeres, hacen mención de nosotros los hombres, pero no como los “malos de la película”, sino como las personas que también somos y que por lo mismo, también sufrimos los riesgos de la violencia que existe en la ciudad. Felicidades, pero no les quedaba de otra. ¿Tendría que ver en algo mi entrega de la semana próximo pasada bajo el título de: “También Somos Personas”, para que se diera este cambio en el discurso de esos grupos, los que son más conocidos como ONG’S? No lo sé, pero, de no ser sido así es igual. Y es que el cambio de discurso no solamente es justo, sino que en nombre de la llamada y supuesta equidad de género que esos grupos predican y dicen buscar, el cambio lo deberían de haber hecho hace ya muchos años y así, seguro podrían haber obtenido mejores resultados para con una comunidad que se compone de hombres y de mujeres, POR NADIE MÁS.

Cuando las ONG’S han convocado a la comunidad a marchas, a foros y a toda clase de eventos para protestar por los asesinatos que hemos testificado en nuestra ciudad en los últimos ocho años, los que a todos nos impactan y a todos nos ofenden, simplemente, nadie responde al llamado, bueno, no responden ni las mujeres en general, sólo las que comulgan con sus ideas y algunos hombres especiales. A todas esas manifestaciones de protesta asisten sólo las familias de las víctimas, un reducidísimo número de personas de la comunidad y quienes integran las organizaciones. Las manifestaciones se han visto totalmente desatendidas por la comunidad a la que convocan, pero esto no es sin razón. Las dirigentes de tales organismos se preguntan: ¿por qué no han podido lograr un consenso general en la población para que se les una en sus protestas? La respuesta a la interrogante es para nada difícil de contestar y tampoco se tiene que ser un experto en la llamada “Teoría de Género”, para saber por qué la población no les ha atendido. Mire:

Si se convoca para que asistan los hombres-los que forman parte de la comunidad-y se pretende que estos concurran, los hombres no lo harán nunca, ya que sólo por el hecho de ser hombres se les acusa de ser los causantes principales de la violencia que vivimos, de ser los posibles responsables de los asesinatos por los que las señoras y las señoritas protestan y eso los hombres, no sólo lo saben, lo perciben en el ambiente.

Si son las mujeres a las que se convoca, ellas no asisten porque en los foros que celebran, en los discursos que ahí se pronuncian, o en las declaraciones de las organizaciones a todos los medios, se les acusa a ellas-a las mujeres que no apoyan-de ser conservadoras, de no ser como las convocantes, liberales-no se entienda esto como la ideología de Don Benito Juárez, sino como la de Madona-también se dice que las convocadas, están esclavizadas por la cultura patriarcal, o sea, por los hombres, entre los que se encuentran sus maridos e hijos, a los que las convocadas aman y quieren. Además les reclaman el que quieran atender a sus hijos, el que deseen embarazarse, el de no estar en favor del aborto y por ello, pues son anticuadas, que es lo mismo a estar ¡viejas!.

Si las convocadas no trabajan en una empresa-de lo que sea-y se dedican sólo al hogar, se les dice que son ellas las representantes de la antítesis de la mujer moderna. A menos que cambien este discurso, creo que nunca van a llegar a contar en sus foros con la presencia de nadie más que de ellas mismas y quienes mencioné. Ocho años de convocatorias a la ciudadanía sin éxito comprueban mi teoría, sobre su teoría. Ahora bien, es conveniente señalar que la llamada “Teoría de Género” es sólo eso, una teoría más y no una ley, a pesar de que desde la ONU, organismos que están afiliados a esa organización mundial la traten de imponer en todo el mundo. Aclararé que es política de la ONU dar cabida en algún aspecto externo de su organización, a casi cualquier organismo que trate de defender los derechos humanos, inclusive si no hubiera conflicto con Afganistán, seguramente que organismos talibanes-contra los que las ong’s están en contra-podrían afiliarse a la ONU. Lo anterior se menciona como dato en las visitas guiadas al interior del edificio de la ONU, en Nueva York, las que cuestan $19 USD, según consta en el boleto que conservo de mi última visita a la ONU, en Nueva York, en Noviembre del año 2000.

Personalmente repruebo totalmente la cultura machista, creo que el clásico macho mexicano, como el italiano, como el estadounidense o como el brasileño, no solamente viven una caricatura bizarra de lo que es la hombría, sino que sé que el machismo está y ha ocasionado un daño a la imagen del hombre en general, daño que es perfectamente reversible y no por la teoría de género. Pero si he de ser equitativo, lo mismo sucede con las mujeres. No todas pueden ser como María Félix, o como la señora “Gutiérrez”, la esposa de “Gutierritos”. Pero pareciera que en la opinión de las señoras y las señoritas que forman parte de estos grupos defensoras de la mujer, el no ser como las mujeres que nombro es un delito ya que en su opinión, así es como deberían de ser todas las mujeres, como María Felix, en “Juana Gallo”, pero nunca como Marga López, en “Un Lugar Cerca del Cielo”, o como la simpática “Vilma Picapiedra”.

Pero ¿quién tiene la culpa del machismo? Que les parece si en parte culpamos a Freud, ¡sí, al padre del psicoanálisis! Y es que fue el mismo Freud quien dijo que “... los dominios de la mujer eran tres, kinder, Kürche und Kirche,...” lo que en alemán quiere decir: los hijos, la cocina y la iglesia. La implicación de esto es, que los hombres de verdad, nunca deberían ser sorprendidos en ninguna de estas tres áreas. ¿Qué le parece?

Es entonces la doctrina freudiana, una que promueven el machismo y que en cierta forma da origen al temor del hombre a que le llamen “mandilón”. Si Freud se equivocó en esto; ¿en qué otra cosa más lo hizo y por qué entonces no se enfocan estos grupos contra Freud? ¡Fácil! Por lo mismo que estos grupos no han dicho ni hecho nada a favor de Gloria Trevi, una MUJER liberal, a carta cabal, como Madona, ¿oh no?

De cualquier forma celebro el cambio que escucho y espero que las organizaciones que faltan en “entrarle al cambio”, sigan el ejemplo de quienes por fin, cambiaron y empiezan a ver la luz”.

Lo ve, casi no ha cambiado nada, y ese es, El Meollo del Asunto.