Están Jugando

Por: Daniel Valles.

Pareciera ser que es el caso de nuestros políticos, los hombres, como las mujeres. Y es que sin el menor descaro, hablan y declaran a los medios escritos y electrónicos lo que primero se les ocurre o, lo que les han preparado de antemano o, lo que por reaccionar a lo inesperado de alguna pregunta, dicen lo que no querían decir.
Funcionarios públicos y gente de los partidos políticos, la mayoría de las veces improvisan sus respuestas casi siempre con graves consecuencias para su credibilidad personal. Es el caso de Rosario Robles, quien con su singular sonrisa, declara-jugando-que las candidaturas en el PRD, son el 30% para los hombres y 70 % para las mujeres, cuando la ley dice lo contrario, pero el tono de su broma hace evidente lo que guarda en sus adentros y burlonamente hace la declaración referida a la televisión nacional, lo que no es grave para muchos, pero sí para quien sabe distinguir entre una broma y un proyecto muy escondido que se dejó salir sin pensarlo. Que lo proponga en serio, no hay problema, pero no en público y en broma, la política no es juego, no es vacilada, se juega, en todo caso, el futuro de millones de personas, las que parecen no importarle a la señora de la amplia sonrisa.

El caso más alarmante-por sus consecuencias obvias-es el del Presidente de la República, quien en la semana que acaba de terminar, una vez más se contradijera.
El pasado martes cuatro de febrero, los medios escritos en el Distrito Federal, reportaban: “En foxilandia no hay crisis en el campo”. Luego de lo declarado por Vicente Fox, se vinieron las críticas de parte no sólo de los medios de comunicación, sino por todos los opositores del Presidente, tanto los cabales, como los de oficio.
Y no se les puede culpar a ninguno de ellos. El mismo Presidente de la República, con su ya conocida inconsistencia en casi todas sus declaraciones, les da todo el material a medios y opositores para ejercer tal tipo de críticas. Pero y ¿dónde están los asesores presidenciales y dónde, quienes son los encargados de preparar los discursos presidenciales? ¿Por qué no revisan los datos antes de permitir que el presidente de la República declare ante los medios? ¿O es que están jugando un juego maquiavélico conocido como “la Espada de Damocles”? ¿Los asesores y los presidentes de partidos políticos están entonces jugando?

Para nadie es un secreto que el campo mexicano está en crisis, bueno, no sólo en crisis, el campo mexicano está en quiebra, pero sólo en ciertos productos.
Sólo quien no haya vivido en nuestro país por los últimos cincuenta años no sabe la realidad de lo que ha sucedido en el campo mexicano. La total quiebra de su actividad debido a malas inversiones, saqueos, “bandidajes” y a una falta total de una verdadera política de Estado que regule las actividades de los agricultores, así como los precios ofrecidos para sus cosechas. Nunca se dio en ochenta años de gobiernos pos-revolucionarios.
Por si lo del presidente de la república fuera poco, el martes 4 de Febrero, por la tarde, Eduardo Sojo, Coordinador de Políticas Públicas de la Presidencia de la República, en un afán de defender lo indefendible, provocó un mayor hundimiento de la imagen del gobierno federal al declarar que, él, tenía cifras e informes de fuentes confidenciales y privilegiadas que le permitían saber con precisión que el curso que lleva el país, es el correcto. Al siguiente día revelería que esas fuentes son “… pláticas con analistas, con empresarios y con trabajadores”…uno platica, va afuera, ve cómo se está moviendo la economía, uno ve de cerca cómo avanzan los programas gubernamentales que revisamos día a día…esos elementos de información, de alguna forma privilegiada, son los que permiten afirmar que el país marcha en dirección correcta…” y agrega; “…El presidente se refería a que la situación en el campo no se ha agravado en los últimos dos años de gobierno, al contrario, ha crecido más que la economía en su conjunto”.
Este tipo de declaraciones ambiguas, donde todo cabe y nada se dice con claridad, es lo que le da al traste a las declaraciones que emanan de la presidencia de la república. Carecen de tacto político y carecen de verdad, ya que cuando se habla del campo, no aclara el Presidente o sus voceros, a qué tipo de campo se están refiriendo, si al de futbol, o al campo de golf.
Mire: El presidente de la República tiene tres fracciones en las que divide el campo mexicano: el empresarial, el productor medio y el de subsistencia, siendo éste último al que le va a dar la mayor asistencia, por ser el de los que menos tienen, el de los campesinos y de los productores rurales. ¿A cuál de esos se ha referido el Presidente de la República, cuando se ha referido al campo? ¿Está jugando a que adivinemos?

ALIVIO PARA EL CAMPO (AGRICULTORES)
Con la inminente desaparición del Banrural, se busca crear esa política de Estado que hace falta en México, para que el campo-donde siembran los agricultores-avance y sea productivo. Banrural desaparece para dar lugar a la Financiera Rural, la que estará dotada de miles de millones de pesos para financiar el campo, pero a diferencia del Banrural, la Financiera cuenta con los candados suficientes para que NO se convierta en un instrumento político de ningún partido y pueda ser usada del modo en que lo fue el banco, donde se gastaban 5 de cada 6 pesos captados en mantener a la burocracia que dependía del banco y algunas otras cosas electorales. ¿Pero qué ha pasado? Al parecer alguien está jugando.
Mientras se levantan protestas en todo el campo mexicano y son llevadas a la capital de la república, la financiera no acaba de iniciar a pesar de los esfuerzos de algunos diputados federales, como Abelardo Escobar. Por otro lado, se tiene listo un proyecto con el que mucho se aliviarían las carencias de cientos de campesinos, pero no se inicia por descuidos de funcionarios de segundo y tercer nivel en la Secretaría que dirige, Javier Usabiaga. El proyecto cuenta con dos (2) millones de dólares para iniciar invernaderos en el campo mexicano, garantizando la compra de la producción y la producción misma. ¿Qué pasa? Los funcionarios están jugando desde hace ocho (8) meses, a qué hacen y no hacen nada, según comentó el Diputado David Rodríguez, quien durante mi programa de radio, realizado desde la ciudad de México, dio la exclusiva nacional de tal proyecto. Mientras tanto, el campesinado nacional, en vez de estar trabajando en los invernaderos, tiene que marchar a las protestas, porque el campo, no aguanta nada más.

PAN Y PRI, MÁS DE LO MISMO.
La guerra de declaraciones parece ser en México, la forma de hacer política por parte de los partidos. Lo vemos a todos los niveles. Lo mismo que sucede a nivel nacional, sucede en los estados y en los municipios del país. Unos a otros se culpan de todo lo malo que sucede en los ámbitos de gobierno. Si el dirigente nacional del PRI, dice que el partido de enfrente-el PAN-es el culpable del fracaso del país, el de enfrente le contesta que los culpables son ellos, por provocar la ingobernabilidad de la que acusan al Presidente y por no saber perder su imperio y ser una bola de llorones. Las declaraciones de uno y de otro genera un movimiento oscilatorio que repercute hasta el último rincón de nuestro México. Pero el movimiento no es benéfico, sino maléfico, ya que los discursos no resuelven nada, no brindan soluciones inmediatas, son sólo reacciones a los comentarios que reciben del contrario, ambos, persiguen una sola cosa, convencer al electorado de no votar por los de enfrente, sino votar por ellos, cuando es evidente que en el país entero, que el ciudadano que vota y los que votarán en los siguientes tres años, no quieren ya saber nada de este tipo de política y de partidos. El abstencionismo nacional a la hora de las elecciones lo demuestra y lo seguirá demostrando. Los últimos dos presidentes de la república no han sido elegidos por la mayoría de los votantes del padrón electoral, sino por una minoría que se divide en grandes pequeñas minorías, minorías y pequeñas minorías clientelares.

Así, funcionarios y dirigentes de partidos no proponen, sólo descalifican y sólo presentan su realidad de las cosas tratando de jugar con todos nosotros, pero nosotros no estamos jugando, ya no les creemos y de nueva cuenta, ya nos desilusionamos. Y ese es, El Meollo del Asunto.