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De
los irlandeses, este perro no sólo ha tomado el color rojo de su
pelo sino también el carácter tenaz, pendenciero, combativo
y al mismo tiempo generoso y leal, cuya amistad, una vez concedida, dura
toda la vida. Buen cazador, es todavía utilizado con excelentes
resultados para desalojar de sus madrigueras a la nutria y al conejo salvaje,
demostrando decisión y valentía aun cuando se enfrenta a
animales más grandes. No vive a gusto dentro de las casas.
Características comunes:
La mejor cualidad de
este perro es la rapidez de movimiento que puede realizar gracias a una
constitución fuerte y musculosa, sin ningún elemento tosco.
La cabeza tiene el cráneo relativamente estrecho, con las orejas
pequeñas en forma de "V", cuyo pelo es de color más oscuro
que el del resto del cuerpo.
Cría y cuidados:
ALIMENTACION: Las necesidades
alimenticias en los ejemplares adultos inactivos son diferentes según
el sexo: en los machos es de 870 Kcal. diarias y en las hembras, de 800,
como ración de mantenimiento. Para un ejemplar habituado a realizar
largos paseos, carreras o utilizado para la caza, la aportación
energética debe estar en proporción al trabajo desarrollado.
CUIDADOS DIARIOS: El
Irish terrier está considerado como un perro particularmente resistente
a las enfermedades. De todos modos es una buena norma someter al perro
a las vacunaciones prescritas por las autoridades sanitarias locales y
proceder, una o dos veces por año, al control de las heces.
Origen:
El de hoy, es la forma
moderna de un antiquísimo perro de madriguera denominado "Madadh",
cuya presencia en Irlanda, según algunas viejas leyendas, se remonta
al segundo milenio antes de Cristo. Leyendas aparte, su historia, según
algunos cinólogos, es bastante similar a la del Fox terrier de pelo
duro que, sin embargo, nunca ha sido de color rojo. En el transcurso de
los siglos, la raza ha sufrido algunas mutaciones, sobre todo en el tamaño;
tanto, que hasta 1879, año de su primera aparición en la
exposición de Glasgow y de la fundación del Irish Terrier
Club, su alzada a la cruz variaba notablemente de un ejemplar a otro.