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Generalmente,
cuando se piensa en un perro, nuestra mente idealiza inmediatamente la
imagen de un Pastor alemán que, sin lugar a dudas, es el perro más
difundido de todos. Para confirmar este dato, puede decirse por ejemplo
que en Italia, de 100 cachorros puros de raza, inscritos en los libros
de orígenes, más de 25 son precisamente Pastores alemanes,
resultando este porcentaje válido también para muchos otros
países. Un hecho semejante tiene obviamente una razón y no
se trata solo de una moda o de cuestiones de uso. Abandonada hoy de manera
definitiva, la guardería de los animales, de los cuales en un tiempo
era feroz custodio, el Pastor alemán realiza actualmente su trabajo
acompañando a los ciegos, en la búsqueda de personas extraviadas
o accidentadas, como perro de salvamento en los aludes, como auxiliar de
las fuerzas del orden, como perro antidroga, como portador de órdenes
en el ejército, pero también como perro de guarda y como
perro de defensa personal.
Características generales:
La forma ligeramente
alargada del Pastor Alemán, corresponde perfectamente a su naturaleza
de trotador muy resistente. Tiene una estructura enjuta, robusta y muy
musculosa; con una expresión que debe denotar gran inteligencia,
vivacidad y temperamento. Estas son las características más
destacadas de este perro. Más en detalle, su cabeza no debe aparentar
nunca desproporción o un excesivo peso; debe tener el hocico muy
potente, provisto de robusta mandíbula (necesaria para sujetar decidida
y tenazmente), donde la dentadura, en forma de tijera, cierra perfectamente.
Las orejas, triangulares
y erectas, son de inserción alta y cuando el perro está atento,
las mueve hacia adelante. Ojos ligeramente almendrados y de color oscuro.
La unión del cuello con el cuerpo es de longitud mediana, enjuta,
es decir, carente de papada. Cuando el perro se desplaza, pone la cabeza
y el cuello casi horizontalmente. El tronco es alargado, con tórax
bien desarrollado, adecuado para garantizar una buena oxigenación
durante los esfuerzos prolongados, con una línea superior bien recta
que concuerda con una grupa larga y ligeramente caída. Cola con
denso pelo y de buena longitud, tanto como para llegar hasta el corvejón
o superarlo. Los ángulos de las partes anterior y posterior, deben
ser bien marcados con hombros oblicuos y muslos anchos y musculosos. Esta
constitución, con ángulos bastante cerrados le permite al
perro, en sus desplazamientos, cubrir mucho espacio, es decir, tener un
gran impulso de la parte posterior y un gran avance de la anterior. Con
un trote muy alargado y rasante debe tenerse la impresión de que
el perro se desplaza sin esforzarse ni fatigarse. Por último, durante
los desplazamientos, la línea superior no debe parecer nunca débil
o peor aún, caída sino formar una unidad entre la cabeza,
llevada hacia adelante y la cola, mantenida muy alta, en posición
casi horizontal.
Comportamiento:
Equilibrio, inteligencia,
valor, obediencia fidelidad absoluta son características esenciales
del Pastor alemán, que lo convierten en un perro de gran versatilidad,
apto para realizar rápidos aprendizajes. El propietario mismo puede,
por lo tanto, adiestrar perfectamente a su perro frecuentando tal vez,
algún curso colectivo organizado por la sociedad especializada en
el mantenimiento de esta raza. Durante las fases de adiestramiento, podrá
notarse con gran satisfacción, la facilidad para el aprendizaje
y el "placer para el trabajo" de esta. Es preciso no emplear nunca rudeza
o brutalidad sino firmeza y convicción, comenzando con los ejercicios
de obediencia para proseguir después con los otros (ataque, defensa,
rastro, etc.), gradualmente, a medida que el perro crece. Si no se dispone
de espacios suficientemente amplios, es necesario que el perro realice
largos paseos periódicos, porque un ejercicio semejante garantiza
un perfecto desarrollo corporal y muscular y ayuda al buen adiestramiento.
Si se cría, se educa, y adiestra correctamente, el Pastor alemán
se convierte en un perro que siempre va a causar asombro. Son realmente
incontables los conocimientos que logra aprender para mejor servir a su
amo y amigo con el cual llega a establecer una relación de perfecta
simbiosis que durará por toda la vida del perro.
A este propósito,
basta con recordar los sucesos-de los cuales ocasionalmente hablan los
periódicos-de pastores alemanes que se han dejado morir de hambre
sobre la tumba de sus amos o de perros que abandonados lejos de su casa-por
propietarios desconsiderados-han recorrido enormes distancias hasta encontrar
el camino que los condujera a aquéllas demostrando, de este modo,
un excepcional sentido de la orientación y gran afecto y fidelidad
incluso, al peor de los amos.
Cría y cuidados:
ALIMENTACION: Las exigencias
alimenticias de mantenimiento han sido calculadas en 1650 / 1700 kcal diarias.
La necesidad en sales minerales se equilibra de este modo: calcio 4,6 gr.,
potasio 3,8 gr.; vitaminas liposolubles: A 0,63 mg., D 5,23 mg. al día.
Durante su crecimiento,
el perro necesita dosis superiores en dos veces y media a las arriba indicadas.
Las perras que se encuentran en estado gestante, necesitan una cantidad
aún mayor hasta la 7.ª - 9.ª semana de gestación.
CUIDADOS DIARIOS: El
cuidado del pelaje debe realizarse diariamente con un cepillo metálico.
particuIar atención deberá prestársele a ciertos ejemplares,
por la tendencia a la forunculosis en la zona anal, caso en los cuales
es aconsejable una limpieza adecuada con jabón o con solución
antiséptica, para evitar la difusión de gérmenes hacia
otras partes del cuerpo.
CON EL VETERINARIO: El
Pastor alemán ha tenido una excepcional difusión en todo
el mundo como para ser considerado el perro por excelencia. Con este motivo,
se encuentra entre las razas caninas más estudiadas tanto bajo el
perfil morfológico como psicofísico. Describimos a continuación
algunas de las alteraciones que con mayor frecuencia afectan a esta raza.
La ostiomielitis aguda, es una enfermedad muy dolorosa que puede presentarse
en los primeros doce meses de vida y que se manifiesta con una inflamación
de los elementos celulares del hueso, del involucro que lo envuelve (periostio)
y de la cavidad medular. La terapia se basa en el alivio del dolor. La
displasia de la cadera que se manifiesta con un aplanamiento congénito
de una u ambas cavidades acetabolares, produce en el perro una debilidad
de las extremidades posteriores, ondulación de la parte posterior,
dificultad al levantarse y al subir las escaleras. La diagnosis definitiva
se realiza por medio de exámenes radiográficos. En los ejemplares
menores de cuatro años, se presenta una alteración de los
músculos maseteros (masticadores), que se prolonga durante 2-3 semanas
pero después aparece nuevamente y empieza a repetirse a intervalos
cada vez más cortos. La causa de esta enfermedad, tan dolorosa como
para impedirle al animal comer, es hasta el momento actual desconocida.
EL DESARROLLO: Para esta
raza, más aún que para cualquier otra, debe ponerse mucha
atención para lograr un correcto y equilibrado desarrollo esquelético
y muscular.
No alcanza por lo tanto
para el Pastor alemán, con una suficiente ración diaria de
alimento sino que necesita disponer de un espacio relativamente amplio
para poder moverse libremente. Si no se posee un jardín, es preciso
hacerle dar al perro largos paseos cotidianos hasta que haya alcanzado
el completo desarrollo corporal, teniendo cuidado de cansarlo mucho, sobre
todo, cuando todavía es un cachorro. Por último, un buen
entrenamiento es aún más necesario para aquellos ejemplares
que serán sometidos a pruebas de trabajo en las cuales la resistencia
física es uno de los requisitos esenciales para superar determinados
ejercicios como los saltos -alto y de la empalizada- las carreras en pista
y las pruebas de resistencia en largas distancias. En este caso, resulta
además imprescindible un mayor aporte de calorías diarias
aumentando las dosis arriba indicadas de acuerdo con las exigencias y,
en relación directa, con el trabajo realizado por el perro que siempre
deberá ser controlado durante el entrenamiento.
Origen:
A finales del siglo XIX,
un tal Von Stephaniz fue quien seleccionó. con métodos muy
rigurosos, a esta raza cuyos orígenes se pierden literalmente en
la noche de los tiempos. Según algunos, descendería de los
lobos salvajes cruzados con perros domésticos. Otras tesis en cambio,
lo señala como descendiente del antiguo perro de la edad de bronce,
que vivió algunos milenios antes de Cristo, originario de Asia y
de rápida difusión en Europa. Para volver a épocas
más recientes, el Pastor alemán en su forma actual, es fruto
de una cuidadosa selección de los criadores alemanes que han cuidado,
de manera verdaderamente hábil tanto el aspecto estético-
funcional como el relativo al carácter. Por estas cualidades particulares,
a partir del comienzo del siglo XX, este perro ha tenido progresivamente
un éxito extraordinario, no igualado por ninguna otra raza canina.
Es conveniente recordar,
que los mejores ejemplares tienen hoy un gran mercado alcanzando cotizaciones
muy elevadas. Sin embargo, ellos representan el vértice de una crianza
cuya base es amplísima y que ofrece por lo tanto, la posibilidad
de trabajar perfectamente con un material de gran valor tanto cuantitativamente
como cualitativamente. Una raza antigua pero seleccionada y criada con
pericia y gran competencia, en la cual al mismo tiempo se ha puesto una
atención especial en los aspectos comerciales del proceso.