COPLAS DE JUAN CARRETERO


Por: Edilberto Borjas. El culero triste





Aquí vuelvo mis amigos
como todo un machetero,
que chapoda por lo fino
a aquél que nació culero.

Vuelvo con mis coplas
tan bien celebradas
por todo mi pueblo
sin tantas papadas
.
Siempre con mis coplas
voy por el sendero,
poniendo triste y contrito
a todo aquél que es culero.

Nadie escapa de mi lazo
que es tan raudo y muy veloz;
Recuerdo a "La Fefa " Suazo
y aquí me ataca la tos.

Culero entre los culeros
aunque viejo y respetado,
mi querido Filadelfo:
¿Deveras no te has asqueado?

Escribís en "Nuestra Teguz"
de los ricos y mañosos,
mientras te puyan el culo
exaltàs a los tramposos.

Y en el mundo de bohemia
donde agrada la canción
nos salió un triste culero
canta Carlos Sabillòn.



Le gustan purrungas gringas
o "gusanas" si es mejor
con tal de que sean pingas
venidas del exterior.

Que gran hijueputa Miguel Caballero
en su paginita es un buen cumbero
Usa una colita en su largo pelo
luciéndose loca como buen culero.

Tanto lo han pisado al pobre Miguel,
y ha sobado tanto gorro
que su culo es un tonél
y no para de pedorro.

Y Jacobo Hernández
nos salió gran cumbo
cuando lo atrinconan
hasta pierde el rumbo.

Su popóf señora
lo encontró pegado,
a un trozo muy grueso
de su bienamado.

El "hermano" Riedel
si me conmovió,
aspirando cocaína
la guacha perdió.



Después de pisón
que voltión se dió
la droga maldita
nos lo aculeró.

Pero en todo esto
¿Que es lo que yo miro?
se alzó en Economía
el culero Rodimiro.

¡Ay que economistas!
mas cuchumbos son
para que los mande
un cumbo ladrón.

Preso estuvo el muy marrano
por estafa y por ladrón
hoy es el actual decano
aunque sea maricón.

El ministro de SOPTRAVI
como que gusta también
de que le mojen las nalgas
pues se inicia como gay.

Cuentan que un Medrano
fue el que lo envició
porque un buen coludo
él le presentó.



Murmuran de otro ministro
que le gusta que le den
por donde viajan los pedos
y brolla caca también.

Ernesto Alvarado Downing
que se las tira de malo,
hasta puja si lo atora
su marido Arturo Galo.

Tanto lo adora el ministro
porque lo empata tan bien
que le aumentó con mas pisto
doscientos veinte de a cien.

Realmente yo no me explico
como es que hay muchachos
que ignoran las nenas
para coger machos.

Y otros que muy guapos
y hasta bien coludos
los jodió natura
con los guebos nulos.

Y así va la vida
-como dijo aquél-
el mundo de cierto
es un gran burdel.

Y aquí me despido,
refrendo mi plan.
Chingo a los culeros
si no, no soy Juan.


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