Reunión General de Encuentro

Documento Interno

Las tareas ante la nueva perspectiva nacional


Las perspectivas que se le presentan a la nación con el fracaso electoral de la opción representada por el PRD y la Alianza por México, sin lugar a dudas eran previsibles: profundización de un modelo de desarrollo que se ha caracterizado por la reducción del papel del Estado en la regulación de la economía, la excesiva concentración de la riqueza nacional generada y de los medios productivos en pocas manos y su tendencia a la desnacionalización de los mismos, con la consecuente polarización de la población y el ensanchamiento de la brecha entre pobres y ricos, a pesar del argumento baladí que lo señala como un efecto temporal y que el libre mercado será suficiente para reducir tal brecha entre los mexicanos.

A lo anterior y consecuente con el propósito de la reducción en el gasto público, la intervención del capital privado en todos los ámbitos de actividad, hay una constante reducción en las garantías sociales conquistadas, al menos en el concepto de obligatoriedad del Estado: el derecho a la seguridad social, a la salud, a la alimentación, a la vivienda y a la educación. Modificaciones al carácter estratégico y de interés público en sectores como las comunicaciones, recursos naturales, energéticos, etc. y la modificación al carácter inafectable de la propiedad ejidal, dando la pauta para la nueva acumulación de tierras cultivables y la desprotección de familias campesinas que pasan así de propietarios a peones de los nuevos terratenientes.

Así mismo, en el ánimo de la eficiencia y maximizar las utilidades, se busca implementar cambios en la relación obrero-patronal, facilitando la explotación excesiva de la mano de obra y reduciendo el margen de protección de los derechos laborales por parte del estado o de las propias organizaciones gremiales. Situación que no es privativa del ámbito febril, los mismos criterios son transpasados en la relación entre los trabajadores académicos: profesores e investigadores y artistas sujetos a estándares incompatibles con las capacidades y características de nuestra propia planta educativa, de investigación y de producción artística.

Estas previsibles consecuencias se esperaban indistintamente del triunfo del PAN o del PRI, por lo que era necesario alcanzar al menos una alta proporción de legisladores comprometidos con nuestra opción, capaces de limitar las pretensiones neoliberales. Ello tampoco fue posible y con la victoria del panismo, estas pretensiones incluirán además un componente conservador, el cual no sólo se limitará a la anecdótica altura de las faldas, sino que tendrá claras consecuencias en una creciente intervención de la Iglesia, particularmente la católica, en ámbitos mucho más amplios de los que hoy ocupa. Dando marcha atrás en varios aspectos de la reforma liberal de nuestro país; la limitación a las libertades sociales conquistadas con mucho esfuerzo por parte de las mujeres, los jóvenes, los pueblos indios, los organismos de derechos humanos e infinidad de grupos minoritarios que integran la diversidad pluriétnica y pluricultural de nuestro país: seremos testigos del embate a los derechos de la mujer, los derechos de los jóvenes y de los niños, a la diversidad sexual, etc.., con la renovada promoción del valor y respeto a la autoridad, la jerarquía, las estructuras verticales, al pensamiento único, a la moral y a las buenas costumbres determinada por las clases dominantes.

Es evidente por ello que, casi con seguridad, el nuevo régimen difícilmente dará una respuesta adecuada a grandes problemas nacionales como son la paz en Chiapas, el reconocimiento a los derechos culturales, económicos y sociales de los pueblos indios, la desmilitarización del país o la democratización de la Uniiversidad y el respeto a la educación pública, laica y gratuita en todos sus niveles; porque tales demandas son incompatibles con el proyecto neoliberal y con un pensamiento conservador en las relaciones sociales.

Otra importante preocupación es también hasta dónde se podrá, en tal ambiente conservador, profundizar la reforma democrática: alcanzar una real participación ciudadana en la toma de decisiones para la acción de gobierno y su supervisión. Un adelanto de lo esperado han sido las limitadas muestras ofrecidas por las administraciones y gobiernos del PAN en municipios y estados como el nuestro.

Ante tan desolador panorama para la mayoría del pueblo, quien tal vez no había valorado en toda su extensión estas consecuencias de su preferencia electoral, ¿cuáles serían las previsibles respuestas del mismo?. Con dificultad podría realizarse una clara afirmación al respecto: las muestras de resistencia generadas hasta ahora por los trabajadores de la industria eléctrica, los estudiantes de la UNAM y los estudiantes normalistas del Mixe, el magisterio agrupado en la CNTE y los indígenas zapatistas; si bien sumamente significativas han enfrentado una constante campaña de desprestigio que impide o limita el contundente apoyo del pueblo y por tanto, sus alcances.

Por otra parte, los años de dominio gubernamental sobre las organizaciones sociales, y el férreo control de amplios sectores sociales, la carencia de una auténtica organización autónoma de los ciudadanos y la prevalencia de una cultura caracterizada por la corrupción, el clientelismo y el corporativismo en la propia sociedad, constituyen importantes obstáculos para lograr una efectiva capacidad de respuesta. En este caso, es factible que la alternancia en el aparato gubernamental facilite desmontar el aparato de control, a menos que el nuevo grupo en el poder intente sustituir al anterior, lo cual tampoco se puede descartar y más con las muestras ofrecidas por los dirigentes gremiales recientemente.

Otro importante elemento ha considerar es la tradicional atomización de las corrientes progresistas en nuestro país y en el mundo, incapaces hasta ahora para definir estrategias y acciones conjuntas, de proporcionar lineamientos claros y viables que logren impactar la consciencia colectiva y promover los valores más escenciales del pensamiento humanista, liberal y socialista, todos ellos en contínua actualización.

Aunque también significativas, las acciones desarrolladas al nivel mundial contra el neoliberalismo y su concepción de globalidad, nos muestran que las limitaciones que encontramos en nuestro país no son propias, y deben ponernos en claro que lo que enfrentamos es un proyecto global y en tanto, se requiere no sólo superar nuestras limitaciones locales sino hacerlo como parte de un concierto que involucre y nos vincule a la resistencia en todos los pueblos del mundo.

A partir de esta perspectiva, es evidente la necesidad de promover la conjunción de todas las expresiones sociales de resistencia al neoliberalismo, de tal manera que sean potenciadas y logren adquirir una efectiva capacidad de respuesta, caracterizada por su sustentación, consciencia colectiva y decisión. Ello necesariamente involucra la necesidad de lograr la unidad de las todas corrientes progresistas y avanzar en la definición conjunta de un proyecto alternativo.

Este propósito, nada sencillo desde nuestro punto de vista, requiere que todos los actores ofrezcamos muestras de nuestra propia transformación, superar las posiciones intransigentes, sectarias o incongruentes, que nos marcan y desunen. Desarrollar un ambiente fraterno, de respeto y tolerancia, con amplia capacidad para la crítica y a la autorregulación. Sin duda deberemos superar nuestras propias limitaciones culturales, eliminando el autoritarismo, el verticalismo, el centralismo y el patrimonialismo que con frecuencia reproducimos dentro y fuera de nuestras propias organizaciones.

En el camino deberemos hacer uso de todas las experiencias que, en este sentido, hemos desarrollado previamente y corregir deficiencias, absteniéndonos de constituírlas en trabas para la unidad.

El Partido de la Revolución Democrática y ENCUENTRO

Sin duda nuestro Partido se debate en un momento crítico de su propia definición, los lastres que arrastra desde su propio origen, los errores acumulados a lo largo de su existencia y las resistencias a su correcta transformación, lo podrían marginar de tal proceso de conjunción de fuerzas progresistas, en tanto carecería de la credibilidad, confianza y congruencia con los propósitos de dicha unidad.

De ahí la enorme importancia de que todos los militantes en lo individual y las expresiones internas comprometidas con su proyecto original, realicemos a la brevedad y con la rapidez necsaria, el análisis crítico y profundo de las causas, generemos las propuestas que permitan superarlas y participemos en la discusión de éstas a todos los niveles: desde el ámbito municipal, estatal y nacional.

En este sentido, en ENCUENTRO podemos establecer tres áreas de trabajo simultáneas: 1) La Relación Partido-Sociedad; 2) La Reestructuración del Partido; 3) Sobre Organización Interna.

LA RELACIÓN PARTIDO-SOCIEDAD

Resulta, en nuestra opinión, el ámbito prioritario al atribuir como un elemento fundamental del pasado fracaso, el persistente divorcio entre el Partido y la sociedad misma, no sólo en la atención de sus demandas sino en el acompañamiento y apoyo cabal a las movilizaciones de resistencia generadas y al reconocimiento del conjunto de expresiones progresistas que actúan fuera del partido.

Habiendo privilegiado la búsqueda de posiciones de dirección, espacios de poder y cargos públicos, muchas veces empleando métodos que se contraponen abiertamente a nuestros propósitos y principios declarados, hemos olvidado nuestro papel fundamental como un partido inserto en el movimiento ciudadano y promotor de un proyecto de nación, que por otra parte no hemos sido capaces de precisar nosotros mismos.

A nivel municipal, ENCUENTRO a mantenido una actividad marginal, inconstante o de franco abandono a la mayor parte de los aspectos contenidos en el proyecto Unidad y Progreso, A.C. (UPAC), creada por nosotros mismos con el "objeto social (de) atender la problemática social y económica de sus asociados así como la realización de estudios, análisis y desarrollo de proyectos que beneficien a sus asociados en particular y a la comunidad del municipio de Irapuato en general". Elementos importantes de este proyecto son la promoción de la autogestión, la organización autónoma de la ciudadanía y la sustitución de una cultura corporativa y clientelar que ha caracterizado estas actividades.

Es evidente la necesidad de retomar estos propósitos y concretarlos, orientando nuestra principal actividad a su implementación. Estamos en capacidad de lograr la acción conjunta de varios Comités de Colonos, principalmente en colonias populares urbanas y será requerido un esfuerzo adicional en el caso de las comunidades rurales donde hemos incidido aunque de manera inconsistente. Así mismo requerimos realizar los acuerdos necesarios para los proyectos de alfabetización y servicio social, además de establecer la red de servicios profesionales, de una manera efectiva.

A pesar de ello, debemos reconocer también que nuestra expresión es la única en el PRD de Guanajuato que ha logrado establecer vínculos reales con otros organismos, políticos, sociales y civiles, a través de la acción conjunta en tareas de atención a la problemática estatal y nacional. ENCUENTRO ha incidido de manera importante en la construcción de espacios colectivos tan importantes como el Comité Irapuatense por la Paz y su versión estatal en la Coordinadora Estatal Guanajuato (CEG). Como parte de estas tareas, ENCUENTRO ha recibido un amplio reconocimiento en distintos ámbitos, es significativo en los medios de comunicación, con las organizaciones coparticipantes (Liga de Unidad Socialista, algunos Comités Civiles de Diálogo del FZLN, el Grupo Civil de Acámbaro por la Paz y Justicia, Movimiento de Izquierda Revolucionaria, compañeros de Espacio Democrático, Foro Sanmiguelense, brigadas de la CEG, etc.); y de manera importante nos ha acercado a distintos sectores sociales a través de las campañas de difusión sobre la problemática en Chiapas, la Consulta sobre el FOBAPROA, la Consulta Nacional Zapatista, el movimiento estudiantil en la UNAM, la lucha de las compañeras de CRISA, etc.

Es de destacar que de estas últimas actividades podemos recuperar una importante experiencia para avanzar en la construcción de espacios colectivos: estableciendo la toma de acuerdos por consenso, el respeto total a las expresiones minoritarias que no quedan sujetas a la voluntad mayoritaria, promoviendo la tolerancia y la capacidad de conciliación, priorizando la estructuración y acción horizontal y un claro sentido incluyente. Todas ellas características promovidas por ENCUENTRO, en una nueva perspectiva de las relaciones dentro de estos espacios.

Estas experiencias serán una valiosa aportación en la reestructuración de la propia Coordinadora Estatal y su ampliación para la construcción de un probable frente nacional que conjunte a las corrientes progresistas. Estas dos últimas deberán también ser atendidas por ENCUENTRO, como parte del esfuerzo colectivo, un adelanto en estos ámbitos son las propuestas del Taller Encuentro 2000 con los compañeros de la expresión nacional, también en construcción, y la invitación a participar en el Frente Nacional Contra la Privatización de la Industria Eléctrica.

LA REESTRUCTURACIÓN DEL PARTIDO

Hasta ahora la problemática interna del PRD, en sus tres niveles, a merecido una mayor atención de nuestra parte, inclusive excesivo como es la opinión de muchos compañeros. Siendo la presente etapa crucial para su transformación no podríamos descuidar nuestra participación, sin embargo ella deberá ser en concreto a través de comisiones específicas y que involucren de manera prioritaria a nuestros compañeros en cargos de dirección: los Consejeros Estatales, Municipales y secretarios del Comité Ejecutivo Municipal. El papel de la Coordinación Colectiva será fundamental en la supervisión de las actividades necesarias y su armónica vinculación con las tareas en los otros ámbitos de actividad.

Como parte de los procesos en puerta que requerirán de nuestra atención se encuentran:

  1. Reestructuración del Comité Ejecutivo Municipal
  2. Preparativos de propuestas y elección de delegados al Congreso Municipal (sep/2000)
  3. Preparativos de propuestas y elección de delegados al Congreso Estatal (nov/2000)
  4. Preparativos de propuestas y elección de delegados al Congreso Nacional (feb/2001)
  5. Elecciones municipales, estatales y nacionales (probable marzo/2001)

Hay sin embargo avances en este sentido, tanto en las propuestas de ENCUENTRO al IV y V Congresos Nacionales, las derivadas de la Reunión Estatal de Análisis Sobre el Cambio de Dirección Nacional (1999) y de la participación en la Planilla Alternativa Nacional (1999). Pero se requerirá una actividad de consenso de las propuestas en el ámbito estatal con las expresiones: Unidad Perredista de León, Corriente Renovadora de Izquierda Democrática, Corriente de Unidad Democrática y Corriente Perredista Emiliano Zapata; mientras que a nivel nacional, con Convergencia Alternativa, Corriente por el Cambio Democrático y los integrantes de la Red Nacional.

Debemos lograr avanzar las propuestas desde el ámbito municipal.

  1. SOBRE ORGANIZACIÓN INTERNA

La perspectiva nacional, la importancia de los anteriores ámbitos de actividad, los logros alcanzados, la experiencia adquirida y el compromiso demostrado hasta ahora por los integrantes de ENCUENTRO con los propósitos y principios del PRD, son elementos que deben señalarnos la necesidad de mantener, acrecentar y consolidar nuestro propio espacio colectivo y contribuir de manera significativa a la conformación de las expresiones internas: Convergencia Estatal (Nueva Generación) y Red Política Nacional.

En nuestro ámbito propio existen tareas indispensables de fortalecer, nos encontramos a un mes de realizar nuestra Asamblea Anual y el cambio de Coordinación Colectiva, de acuerdo a nuestro Reglamento Interno. Entre estas tareas debemos contemplar la actualización de la nómina de integrantes de ENCUENTRO promoviendo la incorporación de nuevos integrantes y la suscripción de la Declaración de Integración, en un proceso abandonado desde 1998.

Por otra parte, es necesario renovar y hacer efectiva nuestra participación en las comisiones permanentes y temporales, para lograr una mejor distribución de tareas y romper el círculo vicioso de la acumulación del trabajo en unos cuantos compañeros, como la responsabilidad del seguimiento por parte de todos los integrantes de la Coordinación Colectiva, que aún hoy es limitada a pesar de los avances alcanzados en este último aspecto, en relación a las anteriores Coordinaciones.

Finalmente, debemos reiterar la importancia de cumplir nuestros planes de Formación Politica y de Capacitación, fortalecer nuestros grupos de estudio. Aunque han existido varios intentos en este sentido, es evidente el desinterés o la incapacidad para llevarlos a cabo en su totalidad. Y en esto último todos somos responsables, tanto instructores como participantes.

Debe quedarnos claro que esta actividad es fundamental en la preparación de cuadros dirigentes o candidatos a puestos de elección popular. Tal vez sea necesario establecer su cumplimiento obligatorio como condición expresa para ser considerado a cualquier tipo de candidatura que sea apoyada por ENCUENTRO y hacerlo efectivo.

De lo contrario nuestro espacio corre el riesgo de perder en lo sucesivo la claridad y congruencia en sus compromisos con una nueva práctica política basada en la lealtad y generosidad entre nosotros y con el conjunto social; con la generación de liderazgos múltiples; con el combate a las prácticas que caracterizan al autoritarismo, el patrimonialismo y la mediatización; todos ellos compromisos que, sin lugar a dudas, han sido la real fuente de nuestra credibilidad ante militantes, simpatizantes y ciudadanos.

 

Irapuato, Gto. a 1º de agosto del 2000


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