Tejido Virgen

Y después dicen que ya no se escribe poesía...

en la frontera del Ocio

 

“Cachivache” (Ecuador)

Revolver del friso, del mentón granulado y desnudo desde una tibia

colina de cemento azur, adiós. Sonríe sobreviviente de octubre, uvas

y lises orondas, ondulada con ojos de matriz amarilla, el extraño

dormitorio enceulado, nuestro corazón imantado en compases con

profética caspa genital. Mamarias eléctricas; interesadas en viajar

cayendo, nos abrazaron con su legión de resinas, -háblame como

un tierno asesino-, en la mitad del anciano cerebro, que se levanta

sobre una oración luminosa, bajo lentas orquídeas cromadas y caravanas

blancas, pérfidos payasos.

Feroces en la lejanía de una nueva noche.

Corpúsculo del huésped malteado.

Pargo.

Kince caricias.

Kince quilos de muerte en manos refletadas.

Un perímetro de devoción. Corderos mulatos, orad en la fobia olvidada

de secretaria. Apúntanos en cada huella de sequedad.

El animal no estaba vivo. Encuestado posteriormente a un ofrendor

 

Escaleras

sangre

excavaciones

 

al pirómano

 


“Cachivache” (Ecuador)

Quito, Ecuador. Del libro “Rojo encanto de marmota”. Tomado de Taller de la Hoja. Edición 8. tallerdelahoja@hotmail.com


Jeff Green
Trophy Man, 1999

Tomada de: Dallas Arts Revue

 



 

 

 


Ludwicka Stark Norton
Dos Muy Mal Gatos Negros, a.k.a.
Stark and Samantha, 1999

Tomada de: Dallas Arts Revue

 

 

Malú Urriola (Chile)

Los gatos de Jakobson 


Los gatos chicos a veces mueren
apretados en el hocico de una perra
y parece que juegan
y mueven la colita
pero se están muriendo.
Hacen globitos con la sangre
mientras la lengua arranca 
y un sol lúdico tironea su sombra.
El gatito se inclina
Proyectando desde los ojos
una noche que se desmenuza
que cae en pedazos toda roñosa
y el cucho reventándose
trata de alcanzar un sol que se inclina
que cae en una noche pataleante
entonces hace como si se ahogara 
mientras fermenta la noche
en un día lleno de sol
que cae duro en los techos
en sus ojos vidriosos
y el gato es extinguido
sacado fuera de lo real. 


IX 


Que se suicide la poetita de mierda
cuando los gatos se agarren en los techos
lanzando gritos alucinantes
llantos de guaguas en celo
o de arrojen de cabeza
desde los árboles en otoño
que se mate de una vez
la loca chascona y borracha
apenas se termine el pisquito
(traguito chilensis)
que se pegue un tiro, entonces
la pendeja
cuando la brisa de papitas fritas
venga desde el oscuro carrito de la esquina
que se cargue la pipa, el vaso
y se tire un gatillazo de fondo
bailándote un rock
porque a veces estás tan down
muchacha traviesa.

Malú Urriola (1967, Chile). Ha publicado "Piedras Rodantes" (Ed. Cuarto Propio, 1988); "Dame Tu Sucio Amor" (Ed. Surada, 1994) e "Hija de Perra" (Ed. Cuarto Propio, 1998). Reside en Santiago, Chile.
Tomado de: http://www.poesia.com/n9/

 



Carlos Chuquipoma (Perú-Costa Rica)

yo necesitaba ventanas estereotipadas 
un sillón y el beso de un jardín de piel 

al niño que no conozco 
y a su madre que siempre está 
al otro lado de la ventana 

tanto como respirar el sabor de los sueños 
en medio de una taza de insomnios 
para apedrear el alba 

nacer en abril cumplir la profecía 
darme un tiro y ahogar la necesidad 

necesitaba más de la noche... 


Carlos Chuquipoma Gómez (1977)
Taller Francisco Zúñiga Díaz, Costa Rica.




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