Condón Femenino

Por Mónica Gameros

erinias.jpg (15479 bytes)Desde el inventó de la píldora y su uso masivo como método anticonceptivo, la concepción de la sexualidad pasó de ser vista como método de preservación de la especie humana, a ser vista como un instrumento para favorecer el erotismo y la sensualidad entre la pareja heterosexual sin que ello implique el riesgo del embarazo. No obstante, y en contra del ideal sobre el erotismo, el acceso femenino a los métodos de anticoncepción ha tenido sus combates contra el conservadurismo y los lineamientos católicos que los califica -incluyendo al condón de látex para hombres- como métodos antinaturales que atentan contra designios divinos y contra la vida desde la concepción.

Pese a todo, en las últimas dos décadas se ha dado un incremento importante en la planificación familiar, gracias a los programas de control demográfico a cargo del Estado, pero sin equidad, ya que la maternidad queda bajo la responsabilidad de las mujeres con el uso de anticonceptivos hormonales y orales. Los resultados en el control del crecimiento de la población ha hecho posible que el crecimiento demográfico descendiera del 2.2 por ciento entre 1980 y 1985, al 1.8 por ciento entre 1990 y 1995. De esta forma se estima que para el año 2000, México tendrá 98 millones 881 mil habitantes1.

La sexualidad reproductiva queda así con adelantos positivos, pero la falta de programas de salud y reproducción sexual para los hombres ha permitido que el sexo sin protección siga cobrando vidas a través de la enfermedad de transmisión sexual -ETS- Virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH, además de miles de embarazos no deseados con más de 1 millón de abortos al año, entre mujeres adolescentes y madres de familia, al negarles el ejercicio de sus derechos reproductivos2.

lesbos.jpg (6536 bytes)El problema del sexo seguro parece radicar más en mitos que en el uso de los condones de látex y los condones femeninos. Así aunque los preservativos de látex ya se encuentran en el mercado y al alcance de cualquiera, este no se utiliza como medio de protección por la falsa idea de que inhibe sensaciones durante la relación sexual. Otro de los problemas que las mujeres enfrentan para protegerse contra ETS, es la negociación que deben hacer con su pareja sexual para utilizar el condón femenino, aunque eso también depende de que exista la libertad en la pareja como para hablar del tema3.

El uso del condón femenino, el cual no se encuentra aún de venta en cualquier farmacia por la falta de publicidad y promoción entre las mujeres, puede hacerse momentos antes de la relación sexual y su eficacia como método anticonceptivo es del 95 por ciento. Como método de protección para no contraer Enfermedades de Transmisión Sexual, es necesario que se le combine con microbicidas que permiten mayor seguridad ante el virus de Inmunodeficiencia Humana.

 

El condón femenino está fabricado con una funda delgada de poliuretano suave, más resistente que el látex, con una longitud de hasta 17 centímetros. Para usarlo es necesario que se observen los dos anillos flexibles, también de poliuretano, que tiene el condón en cada uno de los extremos. Este condón se degrada con temperaturas muy altas o muy bajas y puede romperse con cualquier objeto puntiagudo, incluso las uñas, por ello debe manejarse con extrema cautela. De romperse es necesario desecharlo y utilizar uno nuevo.

 

El primer anillo se introduce hasta el cuello del útero y el segundo se mantiene en la parte externa, sobre los labios vaginales, y sirve para que el condón no se deslice hacia adentro de la vagina. El condón se introduce en la vagina con la ayuda del pulgar y de en medio, dejando entre ellos el índice.

 

 

Una vez introducido, el condón se empuja con el dedo índice lo más profundo que se pueda para asegurar que entre derecho en el cuello de la matriz.

 

 

 

Una vez colocado, el condón femenino tiene un perímetro de 5 centímetros para que proteja la parte externa de los labios vaginales externos. Esta área extra se sostiene con las manos para que el pene pueda entrar en la vagina. Se pude utilizar gel con base de agua para que la fricción sea placentera.

 

Una vez que finalice la relación sexual, el condón debe ser tomado por el anillo externo y cerrado en forma tal que el semen no se derrame fuera. Asegurado y cerrado el condón se tira a la basura. EL condón femenino igual que el condón de látex para hombres, no puede volver a utilizarse.

 

 

El uso de este condón puede marcar la diferencia entre una vida sexual segura y placentera y una vida deteriorada por las consecuencias del SIDA.

Según información de la Secretaría de Salud, la Organización Mundial de Salud OMS, han estimado que para el año 2000, 14 millones de mujeres habrán sido infectadas con el VIH y 4 millones más habrán muerto.

También diversos estudios han revelado que la edad promedio de mujeres infectadas con el VIH ahora es de 25 años, lo que indica que la mayoría de ellas fue infectada antes de los 20 años aproximadamente4.

Se cree que la posibilidad de que una mujer sea infectada por su esposo o pareja sexual es de 2.5 veces mayor que la posibilidad de que sean ellas las transmisoras del VIH. Las causas representadas en las estadísticas unidas a la falta de educación sexual tanto para la mujer como para el hombre han hecho posible que el SIDA afecte mayoritariamente a las mujeres que viven una relación de pareja heterosexual.


IMAGENES TOMADAS DE LATRIPLE JORNADA, SUPLEMENTO ESPECIAL DEL DIARIO LA JORNAD

a_indice.gif (774 bytes)1 América en cifras, MEXICO, Agencia EFE, http://www.efe.es/AmericaCifras/mexico.asp?nivel=usa

 

2 El aborto constituye, por una parte, un severo problema de salud pública. Las más de las veces los abortos se realizan en condiciones tales que lo vuelven un procedimiento inseguro que pone en riesgo la salud y la vida de las mujeres. El aborto, según los registros oficiales, es la tercera causa de mortalidad materna. Por otra parte, la práctica del aborto en condiciones de penalización legal se traduce en un grave problema de justicia social. Como consecuencia de su prohibición, ha surgido desde tiempo atrás un "mercado negro" de servicios de aborto que se encuentra diferenciado internamente en razón de sus costos y las condiciones en que se interviene a las mujeres. En la medida en que una mujer que decide abortar cuenta con medios económicos, las posibilidades de que sufra daños a su salud son mínimas, mientras que la carencia de recursos económicos se convierte en el mayor factor de riesgo para la mayoría que aborta.

En el mundo entero la liberalización de las leyes del aborto ha conocido una tendencia irreversible desde los años cincuenta, cuando las naciones de Europa Central comenzaron a admitir el aborto por voluntad de las mujeres. En los años sesenta y setenta el resto de los países industrializados revisaron sus leyes y admitieron o más causales que lo permiten, o bien liberaron por completo su legislación respectiva.

Esta tendencia obedece al convencimiento de que la prohibición causa más problemas que los que resuelve, y a que, lejos de respetarse, con la penalización se vulneran los derechos humanos de las mujeres. La prohibición conduce a los problemas de salud pública y de justicia social anotados, y a retrasar el desarrollo democrático en la medida en que se aleja la igualdad jurídica de las ciudadanas y los ciudadanos. En México una base mínima de solución comprende dos acciones jurídicas: la reforma de las normas penales en el sentido de su actualización y homologación, para garantizarles a todas las ciudadanas mexicanas el mismo trato ante la ley en el territorio nacional. No debe olvidarse que otra parte de la solución es el establecimiento de una verdadera educación sexual y un mayor acceso a prácticas anticonceptivas en el nivel nacional que faciliten a todas las personas la responsabilidad reproductiva

necesaria para prevenir futuros abortos. Actualmente, en el Código Penal del Distrito Federal el aborto no es punible —independientemente del momento en que se lleve a cabo— en tres casos: 1) cuando a_indice.gif (774 bytes)peligra la vida de la mujer embarazada, 2) cuando el embarazo fue producto de una violación y 3) cuando la interrupción de la gravidez se debe exclusivamente a imprudencia de la mujer embarazada. Un paso más por la salud y el bienestar de las mujeres. Por la revisión de las leyes del aborto. GIRE.

3 Múltiples estudios sugieren que en el "empoderamiento" de las mujeres está la clave para que puedan protegerse de la infección por VIH. Una de las estrategias principales preventivas ha sido la promoción del uso del condón masculino, lo cual implica comunicación y negociación entre los miembros de la pareja y, en algunos casos, enfrentar incluso la resistencia del hombre a usarlo. Se ha encontrado que en la mayoría de los países, la comunicación verbal sobre sexo es uno de los aspectos más difíciles de las relaciones heterosexuales. El condón femenino ha aparecido como una de las pocas herramientas que pueden mejorar la capacidad de las mujeres para protegerse de embarazos no planeados y enfermedades de transmisión sexual (ETS), incluyendo el a_indice.gif (774 bytes)VIH. Diversos estudios han encontrado que la posibilidad de utilizar el condón femenino puede dar poder a las mujeres en sus negociaciones con los hombres sobre la forma y el contexto de sus relaciones sexuales. Mujeres, condones y poder de negociación, LETRA S, 4 de marzo de 1999.

a_indice.gif (774 bytes)4 CDC. Update-HIV/AIDS and women in the United States. Fact Sheet prepared by the CDC. July, 1997.

Condón Femenino

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