Cancún, una bienvenida verdadera DOMINGO 7 DE SEPTIEMBRE DE 2003 TULIO ARROYO MARROQUÍN* A nombre de los muchos cancunenses que han batallado largos años en la defensa de las playas públicas, los arrecifes, los derechos laborales y la fauna de la Riviera Maya entre otras incontables causas el autor da la bienvenida verdadera a quienes esta semana comienzan otra batalla contra la globalización depredadora CANCUN, QUINTANA ROO, SEPTIEMBRE DE 2003. Batalladores por la justicia global: Sabemos que muchos les han dado la bienvenida. Pero, la verdad, ha sido, como decimos en México, de dientes para fuera. Nosotros, en cambio, les damos una bienvenida auténtica, verdadera, a ustedes que llegan a esta casi isla de Cancún para dar vida a los foros alternativos, a los foros de los pueblos y a marchar, si así lo quieren. Ha habido muchas amenazas veladas detrás de las bienvenidas y las promesas de que todo mundo tiene derecho a manifestarse "pero en forma correcta", dicen, emitidas en los discursos de las buenas conciencias que se erigen en guardianes del bienestar de Cancún, y por ello no sale sobrando esta bienvenida verdadera. Somos cancunenses y hemos estado presentes desde hace muchos años en la defensa de las ya muy escasas playas públicas, de las también escasas zonas verdes, del transporte público, de los derechos laborales, de la salud, de los mantos freáticos, de las lagunas, los arrecifes, las faunas terrestre y marina, todas siempre asediadas por los intereses económicos y políticos, armadas de abuso y destrucción. Somos cancunenses y les damos la bienvenida. Somos mujeres, trabajadores, profesionistas, ambientalistas, sindicalistas, empresarios, estudiantes, indígenas, jóvenes y viejos, que vivimos en esta ciudad. En la lista incluimos a otros quintanarroenses como nosotros, pero que viven en el interior del estado. Por ejemplo, quienes viven del campo de la zona maya y en nuestra vasta costa, muchos de los cuales estarán aquí para participar en los foros alternativos, compartiendo nuestros puntos de vista. Eso nos da la legitimidad para darles la bienvenida verdadera a quienes proponen otro mundo, posible, diverso, y que llegan hasta acá. Aparentemente no somos muy visibles. Se ha dicho en estas páginas que los globalicríticos de Cancún caben en un vocho, percepción bastante correcta si sólo se incluye a los más visibles y activos. Aquí, ciertamente, ha resultado más difícil organizarse porque, a diferencia de otras ciudades con actividades más apacibles, Cancún es una ciudad de servicios y ese carácter le imprime un ritmo muy acelerado, enajenado, sería diferente si su actividad principal fuera la agricultura o el comercio, por ejemplo. Hacen falta estudios sociológicos de nuestra rica y variada sociedad, un poco difícil porque tales estudios no existen en la currícula de ninguna de nuestras instituciones de enseñanza. Esta disciplina es una de las primeras víctimas de la educación con cobertura neoliberal, que prefiere técnicos, administradores y contadores para maquilas de algún tipo. Aunado a la inmovilidad y desinformación que alienta el citado sistema, parece que nosotros no contamos mucho, pero desde luego que sí. Tengo que decir que Cancún tiene una memoria histórica escasa, hecho que comparte con la Nación, sólo que aquí es mayor.
El discurso tipo sencillo de "bienvenida" lo ejemplifica el eterno presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Abelardo Vara. Prácticamente instiga al rechazo y a la violencia, como lo hiciera en febrero del 2001 con motivo del Foro Económico Mundial. En un reportaje televisivo del canal 40 transmitido el pasado miércoles, el dirigente empresarial desaprobó a los visitantes altermundistas y reiteró que respaldaría la represión si repetían "encuerados" como en 2001, año en el que después de la golpiza a los jóvenes, publicó una carta de apoyo a la presidenta municipal Magaly Achach por su "heroica" acción en defensa de Cancún y la moralidad. La cartita le valió una tremenda vapuleada por parte de Brozo. Vara no es el único empresario que voltea todo. El actual presidente de Coparmex, Raúl Colín Magaña, hace similares consideraciones estratégicas. Su antecesor también escribió una cartita de acción de gracias a Magaly Achach en 2001. La excusa para golpear a los jóvenes que se manifestaron en ese año fue dada por la misma policía que cerró los dos camellones del Boulevard Kukulcán para culpar de ello a los jóvenes que caminaban por un solo lado para dejar libre la circulación en ambos sentidos por el camellón restante, como ocurre cuando se repara el Boulevard. Esto es, para repetir la represión solamente tienen que cerrar ambos lados del Boulevard Kukulcán y ellos mismos proveer unos encuerados. Fácil. El ambiente en la víspera de la reunión ministerial de la OMC en Cancún se puede describir como de temor y desinformación. Se diferencia de 2001 en que entonces los jóvenes eran más vulnerables y se ensañaron contra ellos, en medio de un ambiente de linchamiento descaradamente promovido por las autoridades y las buenas conciencias. Esta vez serán suspendidas las clases, hay fuertes cantidades de elementos de la Policía Federal Preventiva, se levantan barreras por varios lados, en especial alrededor del ya de por sí medio lejano Centro de Convenciones, algunos negocios cerrarán, y las preguntas casi siempre se desvían hacia las marchas: que si serán violentas, que si no.... difícil de contrarrestar y de poner los foros en la mente del público local. Los globalmaniacos obviamente no quieren debatir, porque perderían. Nosotros, cancunenses, rechazamos las bienvenidas de doble
discurso y los llamados torpes a la represión. Nosotros les damos una bienvenida sincera
a los globalicríticos y les reiteramos la seguridad de que participaremos y ayudaremos a
hacer realidad la metáfora de descarrilar el tren de la OMC, trabajando para quebrarle la
agenda al capital multinacional depredador y a los beneficiarios de la depredación.
*Tulio Arroyo Marroquín es dirigente de la agrupación Ombligoverde AC, dedicada a la defensa del medio ambiente en Cancún y la Riviera Maya, y una de las voces imprescindibles de la sociedad civil cancunense.
HACIA LA CUMBRE DE CANCUN Cada medida neoliberal acota la decisión popular y la traslada a una tiranía privada
Los golpes militares ya no son necesarios; hay formas más simples de estrangular a un país JIM CASON Y DAVID BROOKS CORRESPONSALES 9 de septiembre de 2003 Washington y Nueva York, 8 de septiembre. ''No es una exageración decir que el futuro de la especie humana depende de si estas fuerzas (de rebelión contra el neoliberalismo) pueden llegar a ser suficientemente fuertes, movilizadas y organizadas para contrarrestar el oleaje en la otra dirección'', afirma Noam Chomsky. El reconocido intelectual estadunidense dice que aunque algunos piensan en la protesta altermundista en Seattle, durante la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 1999, como el punto de arranque de este movimiento, ''en verdad ya se había desarrollado durante 20 años en el sur (del planeta)''. Por eso, señala en entrevista con La Jornada, se han celebrado los foros sociales mundiales en Porto Alegre, Brasil (el próximo será en India), ya que estos movimientos sociales surgieron en los países del sur como Brasil, India y Sudáfrica, entre otros. ''Llegó finalmente al norte en Seattle y ya no se puede ignorar'', afirma Chomsky, precisamente porque ahora este movimiento se manifiesta en los países del norte. Ha crecido desde entonces y ''su escala es considerable y hay mucho compromiso''. En parte, indica, este movimiento resucitó al que demanda paz en este país. ''La oposición a la guerra contra Irak fue algo sin precedentes. Nunca hubo un momento en la historia de Estados Unidos o Europa en que se realizaran protestas masivas contra una guerra antes de que estallara; fue algo completamente nuevo y no se ha desvanecido. Se mostrará una y otra vez''. Este movimiento de democratización se contrapone a la imposición de políticas neoliberales durante los últimos 20 años, ya que éstas son ''conscientemente dirigidas a eliminar el peligro de la democracia''. Chomsky explicó: ''el libre movimiento de capital limita la capacidad de los gobiernos de realizar políticas en beneficio de su propia población, ya que es la comunidad internacional de inversionistas y acreedores la que básicamente decide qué políticas se pueden aplicar''. Si a esta comunidad no le parece bien una serie de políticas, simplemente destruye la economía de ese país, sostiene. A la vez, cada medida neoliberal tiene el mismo efecto: reducir o limitar la arena pública donde la gente puede decidir, y traslada esa decisión a manos privadas, a ''una tiranía privada''. Contra esto, señala Chomsky, hay acontecimientos esperanzadores generados por este movimiento de resistencia en todas partes. De un lado ''hay un grupo de tipos que lleva al mundo al borde del abismo, y del otro lado hay una plenitud de fuerzas que buscan avanzar en sentido contrario''.
Pero advierte: ''es verdad que Brasil está en una llave estranguladora gracias a las medidas neoliberales implementadas durante los últimos 20 años. Por lo tanto, si bien es cierto que los brasileños fueron capaces de alcanzar un triunfo increíble de la democracia, será muy difícil que hagan algo con ello, sólo por el efecto del neoliberalismo de asfixiar la democracia''. Y agrega que ''ya no es necesario dar golpes militares como en el pasado, uno puede estrangular a un país de maneras más simples''. Pero, insiste, no es sólo Brasil, hay muchos más ejemplos en el continente americano y en el mundo. Señala a Turquía, cuyo gobierno obedeció el deseo de la mayoría de la población que rechazaba ofrecer su país como base estadunidense para la guerra contra Irak, en lugar de ''obedecer las órdenes dadas desde Crawford, Texas''. Esto provocó una reacción extrema de la cúpula política estadunidense, demostrando una vez más ''cuán tan profundo es el odio y el desprecio a la democracia'' en los altos mandos de Washington, de manera que ''condenaron a un país por no obedecer órdenes y actuar conforme a lo que sabían que era la opinión de 95 por ciento de su propia población''. Estos ejemplos, indica Chomsky, entre muchos, son ''lecciones a Occidente; deberíamos prestar atención a los acontecimientos de la democracia popular por todas partes del mundo, deberían ser una inspiración para todos nosotros''. Dados los desafíos que superó Brasil, ''sería mucho más fácil hacerlo aquí, democratizar este país, que para el pueblo de Brasil'', concluyó. Al final de la entrevista, al comentar la aparición de su nombre en la lista negra en la que el gobierno mexicano supuestamente apuntó a los opositores que podrían acudir a Cancún, Chomsky expresó bromeando su decepción por ser caracterizado como ''moderado'' y pide a La Jornada: ''por favor pónganle una cabeza amarillista a esta nota para que el gobierno mexicano me traslade de la columna de moderado a la de extremista, ya que eso de ser sólo moderado fue muy insultante''.
Formalizan el Foro Internacional Campesino e Indígena Altermundistas muestran su fuerzaLUIS HERNANDEZ NAVARRO
Entre los activistas que realizan la protesta en Suiza y los asistentes al foro se ha tejido una red invisible. Es el mismo paño que une a la diversidad de nacionalidades, colores de piel, religiones y creencias reunidos esta mañana en la Casa de la Cultura Cuxim Baxaal. Es un ropaje cosido con el rechazo al libre comercio que, según el filipino Walden Bello, se ha convertido en la coartada para promover el reconocimiento de derechos monopólicos a las grandes empresas transnacionales y la reivindicación de la soberanía alimentaria. En el auditorio ondean banderas de Brasil, Argentina, Honduras, México Cuba, Panamá y Brasil, que muestran apenas a unas cuantas de las delegaciones presentes en el acto. Han llegado, además, grupos pertenecientes a Vía Campesina de Estados Unidos, Tailandia, Grecia, Canadá, Sudáfrica, Filipinas, Holanda, Portugal, Honduras, Haití, Mozambique, República Dominicana, Bélgica, España, Japón, Corea y otros países. Hacen acto de presencia también representantes de más de 15 estados de la República, además del Congreso Nacional Indígena. El hecho de que dirigentes de pequeños productores de al menos 33 países hayan llegado hasta tierras mexicanas habla de que algo profundo está sucediendo en el movimiento campesino mundial, algo que en principio puede caracterizarse como la formación de un movimiento internacional verdaderamente internacional, no auspiciado por partido político o país alguno. Quizás por eso -además de la gran influencia del Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil- la ceremonia de inauguración culminó entonando La Internacional, pieza musical llena de historia y simbolismo, pero ciertamente no muy en uso en estos tiempos. Del New Age a la reconstitución de la identidad
Al final, grupos de mujeres reparten bolsitas con semillas de maíz (no transgénicas) anudadas por un listón con los colores de la bandera nacional mexicana; están engrapadas a cartulinas con un grabado del caudillo del sur en las que se lee "Maíz: somos tus hijos", "Las semillas son patrimonio de la Humanidad", "¡Fuera la OMC de la agricultura!" y "¡No a las patentes!" Muchos asistentes corean "Somos tus hijos". Los discursos inaugurales son menos heterodoxos. En la primera intervención de la mañana, Alberto Gómez, coordinador nacional de UNORCA, señala que "el Acuerdo Agrícola de la OMC no tiene legitimidad, (pues) sirve a los intereses de las corporaciones trasnacionales, que son apoyadas por sus gobiernos." Federico Ovalle, de CIOAC, señala que sin soberanía alimentaria no hay soberanía nacional, y llama a que en el mundo se haga extensiva la consigna nacional de "Salvemos al campo para salvar a México". Una y otra vez los oradores ponen el acento en los campesinos como una clase de sobrevivientes, en lucha no sólo por su futuro sino por su presente. Exigen reiteradamente sacar a la agricultura de la OMC. En contra de lo que pudiera suponerse a botepronto, la demanda expresa no es una reivindicación ideológica, sino un sentimiento de autodefensa. Empobrecido y golpeado, reducido a poco menos que la sobrevivencia por la apertura comercial, el campesino -y sus organizaciones- ven en la exigencia de que el organismo multilateral no tenga influencia alguna en lo rural el recurso para no ser afectado por la locomotora del libre mercado, que marcha a toda velocidad en su contra. Cara a cara
El Foro Internacional Campesino e Indígena no es el primer acto de protesta contra la Cumbre de Cancún, pero sí es la mayor demostración de fuerza que se ha expresado hasta el momento. Es además expresión de una situación límite. Mangalis Kubhelia, dirigente de los Sin Tierra sudafricanos, empezó su discurso dirigiéndose a los "Camaradas, amigos, hermanos y hermanas...", e hizo referencia a los rebeldes del sureste mexicano. Para quien la "globalización es tan sólo una palabra bonita para nombrar el imperialismo", interrogó: "¿Qué clase de libertad es la que pone todo en venta, hasta la vida misma?" En la sesión vespertina, el mismo Paul Nicholson se encargó de explicar qué clase de libertad era esa, al tiempo que explicaba las causas de la crisis rural. Según él, ésta se debe a tres factores centrales. Primero, a la precarización de los derechos, de los mercados y de la producción rural. Segundo, a la privatización de los recursos naturales, y tercero, a la baja de los precios agrícolas, que no permite recuperar los costos reales de producción. La OMC, según él, impone un modelo de producción intensivo y agroexportador, y un patrón comercial que destruye la salud del consumidor. Ante eso, señala, la Vía Campesina reivindica la soberanía alimentaria como un derecho a acceder a los recursos naturales, a defender la cultura alimentaria de los pueblos, a escoger qué comemos y a decidir sobre las políticas rurales. La soberanía alimentaria, remata, es un concepto campesino y ciudadano. Viajeros
Cerca de mil indígenas, en su mayoría productores forestales y de maíz, están en la ciudad que en su lengua significa "nido de serpientes". Son la avanzada de un grupo mucho más numeroso. Para la inmensa mayoría se trata del primer viaje a estas playas; para muchos es la primera salida fuera de su región. Es fácil suponer la impresión que les provocan los grandes hoteles y las calles asfaltadas. Las toneladas de concreto, varillas y vidrio impactan hasta a quienes están acostumbrados a ellas. No es, sin embargo, lo que más ha llamado la atención de algunos de los ejidatarios. No lo es, al menos, del que aseguró que lo mejor del viaje había sido "encontrarse a los campesinos del mundo", para luego añadir: "es que luego se da uno cuenta de que donde quiera hay demasiada pobreza, demasiada miseria." Según Marcelo Carreón, su asesor de muchos años, están aquí para exigir que "se tenga respeto a la cultura y al derecho indígenas, a la propiedad de la selva". Para él, "se ha detectado que la comercialización agropecuaria es muy complicada y son muy pocos los que pueden tener acceso a los mercados." Asegura que "se están llevando nuestras plantas sin nuestro consentimiento, están saqueando nuestros recursos naturales y la OMC está legalizando ese saqueo". Quizás por comentarios como el del campesino pobre quintanarroense, impresionado por la universalidad de la pobreza, la representante de la National Family Farm Coalition, Dina Hoff, sostiene que hay que "construir un mundo donde todo mundo coma, donde las personas sean más importantes que los beneficios". Quizás... |