KI, AJUFUNE, MYRDDIN Y ALBARNOYÉS

EN TIERRAS MALAGUEÑAS

 

MARTES 15

Después de algunas vacilaciones entre los expedicionarios gerundenses, el martes cenamos en la pizzeria de la Plaça de la Coma de Cassà, Myrrdin, Ajufune y Albarnoyés. Después de resolver las últimas dudas se anularon los últimos intentos de deserción. Al día siguiente partiríamos hacia Nerja.

 

MIÉRCOLES 16

El miércoles nada salía bien: la lavadora se negaba a entregarme las piezas de ropa seleccionadas para el deslumbramiento de las nerjeñas. Y cuando el tiempo apremiaba y estaba por partir el último autobús que une Cassà con Girona, el teléfono sonaba sin cesar. Y en el último momento me di cuenta que los spaghettis de la comida se habían quedado en la olla. Llegué a tiempo a la parada. A las 11 actuaban Los Elefantes en el Nummu Nit Los Elefantes en la carpa del Nummu Nit. Nunca había visto tanta gente en un concierto veraniego en la Devesa gerundense. Luego me tocó a mi poner música y se aguantó el buen ambiente hasta casi las cuatro de la madrugada cuando la Policía Municipal puso fin al dring-dring de la caja registradora. A las cinco de la madrugada Myrddin y Ajufune debían pasar a recogerme. Entretuve la espera con Tomás, el vigilante de la carpa, y unas raciones generosas de tortilla y escalivada que alguien guardó para los más nocturnos.Tomás, el vigilante

JUEVES 17

Con unos whiskys de más, recibí a Ajufune y partimos vía la maltrecha autopista A-7 (de pago, por supuesto) hacia el sur. El trayecto entre Barcelona y Tarragona me sirvió para romper el ritmo de la noche con una cabezadita de abuelo en el asiento trasero. No tuve tiempo para componer una selección musical para el camino, así que el menú se repitió en la ida y la vuelta: Red Hot Chilli Peppers, Bob Marley, Dire Straits, Celtas Cortos, Estopa, La Cabra Mecánica... Mis pies no soportaron tanto ajetreo y compusieron su propia sinfonía. Una parada de urgencia pudo solventarlo. Pero tuve que hacer cola en una área de servicio detrás de los musulmanes que se limpiaban los pies antes de su preceptiva pregaria. Entre ellos me sentí como un nuevo converso al Islam.

A la una en punto del mediodía, tal y como habíamos previsto, llegamos a Puerto Lumbreras (Murcia). Mientras pedíamos el menú decidí cambiarme los pantalones, aún sujetos a las vibraciones de la carpa. Me dirigí a la camarera: "Perdone señorita, ¿tendría usted la deferencia de facilitarme un cenicero?" Me lo facilitó pero Myrddin y Ajufune me reprendieron suponiendo que hablar así les hacía quedar mal.  Al salir del restaurante olvidé la bolsita donde guardé los pantalones y el dichoso móvil. Ahí se quedó y ahí aún está.

Al salir de Puerto Lumbreras, escogimos la ruta de Almería para acercarnos hasta Nerja, en una excelente autovía (gratuita, por supuesto). Nos sorprendió la gran cantidad de invernaderos que se extendían durante más de un centenar de kilómetros a los lados de la autovía, escondiendo aquel desierto que vio rodar tantas películas del Oeste. Un pequeño llano en una montaña o una cala en el mar eran copadas por los brazos de la despensa de Europa.

Cuando en Adra se acabó la autovía, se acabó la alegría y para recorrer 134 kilómetros tardamos 2 horas, el doble del promedio que íbamos marcando. En una de las poblaciones que atravesamos, Myrddin bajó la ventanilla y se dirigió a unas guapas lugareñas con un grito estentóreo: "Guapas" Cómo réplica recibió la visión de un dedo anular extendido. Mis maneras me habían proporcionado un cenicero así que, para otra ocasión, propuse otra fórmula, consistente en bajar la ventanilla y exclamar: "Señorita, su belleza es exultante".

Al fin llegó el momento de contactar con Ki. Nos esperó en las afueras de Nerja, en la Venta de Gerardo.Ya eran las seis de la tarde. Nos recibimos con un abrazo con palmaditas pero sin mariconeos. Luego la cerveza, un bicho extrañísimo en la rueda de una moto y el hotel. Una cama de matrimonio y una supletoria para compartir entre tres. Como los números no salían, Ajufune escogió el sofá, Myrddin ocupó toda la cama de matrimonio y a mi me tocó la supletoria. Aire acondicionado, decoración con gusto, baño completo, televisión, teléfono, armarios: ¿qué más se puede pedir?

Un rincón de Nerja que nos sorprendió más que CadaquésKi, el anfitrión, nos acercó hasta una de las calas de Nerja. Se ponía el sol y la temperatura era agradable. Observamos un lugar que haría enrojecer de vergüenza a Cadaqués y tomamos cerveza un chiringuito al lado del mar. Visitamos el centro de Nerja y el Balcón de Europa, apodo sugerido por Alfonso XIII. Una estatua de cuerpo presente recordaba al monarca y comprobé que poseo una altura real. Después fuimos al bar Las Cuatro Esquinas. Un tubo de cerveza 1 euro con tapa incluida. Es decir, el mismo precio que en Girona en febrero del 1987. Allí conocimos a otro ajedrecista, de mote el Porompo, personaje muy popular en Nerja. Otro lugar típico de Nerja nos fue sugerido por Ki, el bar del Pulguilla. Más cervezas y más tapas. Hasta que Myrddin nos deleitó con su dominio del castellano cuando afirmó que el pie de una foto rezaba...Nos acercamos después a la zona de bares, alrededor de la plaza Tutti-Frutti, ya que este que escribe se empeñó en tomar un carajillo. Pero no estaban las fuerzas para alegrías y después de que Ki se fuera para poder cumplir con sus obligaciones laborales del día siguiente, Ajufune tiró del carro para volver al hotel.Para el catalanohablante, la patata tiene una fuerte connotación sexual. Pero era tan sólo una tienda de chucherías.En lo de Porompo, una barca llena de brasas para cocinar

A las 8 de la mañans los profundos ronquidos de uno de nosotros se mezclaron con los martillos pilones de una obra en construcción. Y así empezaba el nuevo día.

VIERNES 18

Nos levantamos pronto y almorzamos en el Café Jamaica, lugar que Ki nos sugirió el día anterior. Un café con leche y un croissant caliente y tostado, con mantequilla y mermelada, 2 euros con 10. (Girona, abril 1991). Ajufune y Myrddin decidieron ir a la playa mientras yo me dediqué a una de mis aficiones favoritas: perderme por una localidad. Disfruté de cada rincón, de cada casa, de cada local, de cada persona que se me cruzaba y durante tres horas caminé bajo el sol, sin sudar, sin pensar en parar a refrescarme. La iconografía local bebe del rodaje de la mítica serie de televisión "Verano Azul" y así no es extraño topar con la Avenida Antonio Mercero, el bar Chanquete, la barca del mismo, Viajes verano Azul, etc. Las casa son de un tipismo exultante y se ha conservado la armonía lejos de los disparates que en tantos lugares se han prodigado para ataer al turista de bocata.Paseo dedicado al director de Verano Azul

Es bueno saberlo....A la una habíamos quedado en las Cuatro Esquinas. Pero antes fui al hotel y revisé las fotos que tomamos el día anterior. Verme con barba no me gustó así que me afeité. Dejé la càmara en el hotel: 3'50 euros un recambio de pilas para sólo 10 fotos no salía a cuenta.

Llegué puntual a las Cuatro Esquinas y cuando ya estaba a la mitad de la tercera cerveza, llegó Ajufune. Algo después Myrddin. No supieron encontrarlo. Todas las pizzerías estaban cerradas y supusimos que Al Capone había pasado a cobrar. Al final hicimos el guiri comiendo en el típico bar estacional con pizzas congeladas y precios gerundenses actuales. Allí liberamos alguna tensión del viaje producida por el cansancio.

Otra cerveza con Myrddin alivió la espera: nos encontraríamos con Ki a las cinco en el hotel.

Ki propuso de acercarnos hasta Málaga. Por el camino la radio anunció la esperada noticia: Ronaldinho había fichado por el Barça. Y rompimos en aplausos. Nos paramos  en el Rincón de la Victoria para inaugurar un chiringuito de playa. Cuando la anfitriona supo que éramos de Girona, exclamó con alegría que vivió 16 años en Torredembarra. Vamos, como quien conoce a un parisino y le pregunta si conoce a un amigo suyo que es de Lyon.

Al fin llegamos a Málaga y Ki nos llevó a una bodega donde degustamos unos vinos excelentes en un local con un sabor de siempre. Allí Myrddin propuso su enésima posibilidad de negocio: después de desistir de montar un negocio de tumbonas en la playa, de montar un espacio para que los veranenantes pudieran tomar la siesta, llegó el turno de montar una bodega al estilo de la malagueña en Girona ciudad. (Los pocos locales de este estilo desparecieron hace poco para convertirse en tiendas de moda fashion) Cerca de allí cogimos una mesa, en un callejón cuajado de locales,  y nos dedicamos al noble arte del tapeo. No es esta una costumbre catalana así que estábamos un poco desorientados: ¿estábamos bebiendo o cenando? En la playa se celebraba un festival étnico con Youssou N'Door y otros. Nos desanimó el precio de la entrada pues era un concierto de dos días. Ajufune intentó por última vez vislumbrar la costa africana. Ki nos llevó a un gran restaurante en las afueras de Málaga. La especialidad era el pescado. Pero lo sorprendente era el servicio. Los camareros pasaban cada uno con un plato diferente y gritaban su contenido: "Rosada, señores" "Pulpo, pulpo, quién quiere pulpo" "Bogavante para la mujer elegante". Y así teníamos que avisar al camarero que portaba el plato de nuestra elección. Por cierto, la rosada estaba buenísima. Y lo demás también. Para pagar tuvimos que detener al que decía "Yo cobro, yo cobro". Volvimos al Rincón de la Victoria. Eran las fiestas y actuaba la Niña Pastori. Pero esto lo supimos al día siguiente. En un pub, tomamos el primer cubata del viaje y continuamos en el chiringuito de la playa,  que proseguía con su inauguración. Allí la conversación tomó derroteros más alegres y desinhibidos y lloramos varias veces de risa. Estábamos ocurrentes. Una malagueña de belleza excepcional hizo desistir a Ajufune durante un tiempo de cambiar de aires.

Volvimos a Nerja hacia las dos de la madrugada. Fuimos a la zona de bares. El protagonista de la noche empezó a ser Ajufune. Un local con menos de 387 mujeres no era un local apropiado para él. Jugué al billar con Ki (nunca hemos jugado al ajedrez!) y cambiamos el chip para entrar en la discoteca Jimmy's. Allí Ajufune desplegó todas sus dotes de seducción y, al cabo de un par de horas, consiguió que una chica le sacara la lengua. El alcohol hizo mella en el 50% de la expedición y hacia las seis Ajufune ya sólo podía hablar en catalán para desesperación de Ki. Ki apeló al parentesco para renegar de su hijo adoptivo pero le advertí que había salido a la madre. 

A esa hora Ajufune se fue a soñar con la lengua del Jimmy's y los otros tres buscamos un bar para desayunar. Pedí un carajillo y me empequeñecí de golpe: nunca había visto un carajillo tan grande. Lo mismo le pasó a Myrddin con su café solo. Sucedieron diversas anécdotas en el local que nos alegraron la estancia mientras Ki, que en Málaga advirtió que no podríamos con él, pasaba a mejor vida. Al salir del bar, Ki se me apoyó y me dijo: "Jordi, estoy muy malo, llévame a un bar". (Le robaré la frase)

De vuelta al hotel tuvimos que recomponer la situación. Ajufune en el sofá, Ki en la supletoria y yo, saltándome la jerarquía del club, me acosté con Myrddin. Y así surgió una de las frases del viaje: le pregunté a Myrddin "¿Roncas, cariño?"

SÁBADO 18

Ajufune fue el primero en levantarse. Dos horas después me levanté y me dirigí al Jamaica. Parece como si hubiéramos quedado allí. En 20 minutos aparecieron Ajufune, luego Ki y más tarde Myrddin. Habíamos dormido muy poco pero el café nos reconfortó. A las cuatro debíamos jugar un torneo de rápidas en Torre del Mar así que hasta allí nos acercamos para tapear un poco antes de las partidas. En el paseo, Ajufune comentó que le daba la impresión que en su estómago se estaba bailando ska. Así que, en recuerdo de la lengua del Jimmy's, le bailé el Ska de los labios mojados, de difícil descripción.

No se produjo la invasión prevista de argentinos pero para el torneo me remitiré a otra crónica que también colgaremos en la página del Club d'Escacs Gerunda. Sólo decir que en la cuarta ronda nos enfrentamos Myrddin y yo y Ajufune con Ki. ¿Resultado? Pues ahora mismo no me acuerdo.

Ciertos problemas en la coordinación de vehículos nos aconsejaron quedarnos en Torre del Mar. Allí comimos pescado en el paseo con dos jóvenes ajedrecistas de Nerja y el presidente del CE Balcón de Europa. Este club nos ejerció de anfitrión. Antes de partir de nuevo hasta Nerja nos despedimos de Ki. A la siguiente madrugada partiríamos ya de vuelta a Girona. Nos emplazamos para otra ocasión, quizás en Girona.

Volvimos a Nerja con los dos chavales del club local. Ajufune se fue directo a la cama pues tenía el primer turno para conducir al día siguiente. Myrddin y yo nos acercamos por última vez al centro para tomar una copa relajada en una terraza.

Ya de madrugada sobresalté a Myrddin y Ajufune con un grito que Myrddin definió como "el grito de la agonía". Estaba aún vivo pero un mal sueño y una sobrecarga en los gemelos me traicionaron. Creo que aún tiemblan del susto.

DOMINGO 19

A las cinco de la madrugada nos pusimos en pie aún con el susto del grito en el cuerpo y partimos hacia Girona escogiendo otra ruta, por Motril y Granada que convenimos en que era más rápida. A la altura de Granada presenciamos un accidente mortal. Paramos en Puerto Lumbreras para recoger el móvil. Pero el jefe estaba en la playa y no se le podía molestar. Quedamos en que me lo harían llegar contrareembolso. El viaje se hizo pesado. El ajetreo de estos días había derivado en un fuerte cansancio y los relevos en la conducción se sucedían. Quedaba el recuerdo de los ronquidos y el ska de los labios mojados. Comimos en Vila-Real y el carajillo era al estilo madrileño. A las cinco y media llegamos a Cassà y allí me apeé. Myrddin preguntó que a qué lugar iríamos la semana siguiente y propuse de contactar con alguien de Ponferrada. Cuando me despedí de Ajufune, la fuente decorativa de la Plaça de la Coma surgió con fulgor.

Espero que los otros participantes en este viaje me hagan llegar cuatro líneas para ofrecer otra perspectiva. 

 

Girona, agost del 2003