EL BICAMPEON OLIMPICO DE 200 Y 400 METROS CONFIA EN CORRER LOS 400 EN MENOS DE 43.00

Si dos meses antes de comenzar los Juegos Olímpicos se hubiese hecho una encuesta para elegir el deportista que más va a brillar durante los mismos, la mayoría de los votos serían para Michael Johnson. A su 'favor' tiene su inolvidable actuación en Atlanta donde además de lograr un increíble doblete en 200-400, batió el estratosférico récord universal del doble hectómetro, consiguiendo 19.32, una marca totalmente inaccesible para el resto de los mortales. Ni siquiera la lesión que sufrió en los Trails USA, que muy probablemente le impedirá competir en 200, le va a restar brillantez al bólido texano, que sueña con repetir en Sidney la hazaña que logró en Sevilla cuando batió la plusmarca mundial de 400 metros. Si no sufre ningún contratiempo, Johnson está capacitado incluso para romper el muro de los 43 segundos, con lo que cuando se retire -en agosto del año 2001- dejaría dos records cuya duración es totalmente imprevisible. Michael no corrió la prueba de relevos de 4x400 en Atlanta, debido a una leve lesión. Esta vez espera resarcirse de aquello y es obvio, que salvo monumental accidente en forma de descalificación o caída del testigo, el oro estará esperando al cuarteto estadounidense, que incluso podría batir su propio récord mundial. Johnson correrá, como siempre, la última posta. Antes lo habrán hecho Alvin Harrison, Antonio Pettigrew y Jerome Young. Sus rivales serán Nigeria, Jamaica y Gran Bretaña.