Home

Postulantes

 

En esta sección encontrarás notas y articulos de interés aparecidas en medios gráficos en las que el staff de Pullmen brinda su opinion y aporta sugerencias en torno a temas laborales

 

 

Cómo administrar y optimizar sus postulaciones

 

 

Empleo para quienes tienen secundario completo o incompleto

 

 

Las "canas" en auxilio de la producción

 

 

Conflicto generacional en las organizaciones?

 

 

El trabajo en la era del e-mail

 

 

El trabajo informal o clandestino: pérdidas pasadas, presentes y futuras

 

 

Formación para el desempeño laboral: claves para el presente

 

 

Tendencias y generación de empleos

 

 

La telefonista...donde está?

 

 

La actitud: esa gran diferencia

 

 

 El mercado laboral en el verano

 

 

Lo riesgos del trabajo y la autoprotección

 

 

Reconocimientos en el empleo

 

 

Trabajadores temporarios que logran su trabajo efectivo

 

 

 

 

 

 

Notas publicadas en el DIARIO CLARÍN Suplementos Empleos
CONFLICTO GENERACIONAL EN LAS ORGANIZACIONES?
por Ricardo Jorge Gonzalez - Director de Desarrollo

 

 

 

En las comunidades o grupos humanos cuya misión es lograr alguna clase de objetivo conviven jóvenes y maduros ejecutando tareas y desempeñando roles, acordes a sus habilidades y para los que han tenido el crédito de la organización que los contiene y confía en el resultado de sus capacidades. Puede trasladarse este concepto al trabajo en empresas, en la actualidad. Hasta aquí todo va bien, pero en los rasgos de esta convivencia, con alguna distancia generacional, suelen aparecer zonas de conflicto que en el òrden laboral merecen algunas reflexiones. La convivencia generacional, obviamente, es tan vieja como la humanidad y siempre ha habido antagonismo entre jóvenes y “viejos” en cada párrafo de la historia humana. Pero, exactamente por ello, no intentaremos objetarlo ni detenerlo y mucho menos desde esta columna sino, simplemente, enmarcar los enormes atributos de este “excelente blend” del que se obtienen muy buenos resultados organizacionales. El marco de nuestra actualidad indica que los jóvenes han adquirido algunas importantes ventajas generacionales:
1) Desde finales de los 80 la oferta educativa en profesiones destinadas a integrar empresas ha crecido exponencialmente en cantidad y calidad.
2) El dominio de las herramientas informáticas, entre los jóvenes, es un factor común. 3) Su curiosidad y el volumen y calidad de la información global consultada y la casuística disponible eleva la suma de sus conocimientos.
4) La oferta educativa terciaria corta es de alta calidad para los que no se deciden por universidades.
5) Las facilidades para viajar y convivir con el trabajo o el estudio, en otras sociedades, aumentan la performance de los de menor edad asi como las alternativas de posgrados habilitan las superespecialidades en los jóvenes.

Aunque las vantajas que suman “los viejos” no son menores:
1) Muchos poseen las 5 ventajas anteriores atribuidas a los jóvenes.
2) Si no disponen de algunas de ellas, aún están a su alcance.
3) Políticamente han sumado años de experiencia en la interrelación de grupos de trabajo con conceptos y habilidades más claras de supervisión, conducción y liderazgo.
4) La edad sola no basta pero ayuda a una percepción más global de los acontecimientos, del contexto y de la anticipación necesaria y previsora para afrontar ciertas instancias.
5) Disponen de una sensibilidad mayor para el reconocimiento de los riesgos y para la toma de decisiones.

Los jóvenes “ tienen mas aire “ para enfrentarse con la arena del dia a dia y menos solemnidad en la interrelación con sus pares y jefes. Se rebelan creativamente y, en contra de lo que se opina vulgarmente, son muy responsables y acuden a las consignas más solidarias a la hora de los “ incendios “ organizacionales, siempre y cuando hayan sido entrenados con el rigor de una disciplina metódica, motivadora y comprometida con la organización. Los “viejos” disponen del talento acumulado en horas de batalla empresaria y la capacidad para ver mas allá de los acontecimientos, siempre y cuando no hayan perdido la tolerancia y mantengan el talante indispensable para la convivencia. Tienen, además, la capacidad para “ligar o unir” las partes sueltas de las organizaciones para que funcionen en términos de equipo. Compiten menos y van “ al grano “ en las cuestiones emergentes. Los jóvenes buscan en el desafío y la competencia una forma de autoevaluación para descubrir su propio límite potencial. Los “viejos “ suelen eludir estos desafíos pero moderan a los “adictos” a la rivalidad. Conducir jóvenes nos rejuvenece. Aprender de los “viejos” nos enriquece y avanza sobre las experiencias. No para evitarlas sino para reconocerlas a la hora en que aparecen. La convivencia generacional es literalmente mala cuando de ella se desprenden vencedores o vencidos. La inteligencia en términos generacionales merece ser segmentada en pubertad, adolescencia y madurez adulta. Etapas que, ligadas a la vida de todo ser humano, reflejan un comportamiento con potencial para parecer atrasados o adelantados dependiendo de la formación o aprendizaje a los que cada uno, por su propia decisión, haya estado vinculado. Los jóvenes pueden crecer en madurez y los “viejos” aumentar su juventud venciendo el único verdadero rival de cada uno: su actitud frente a la vida. No se puede depender solo de esperanzas ni se puede vivir solo de recuerdos. Cada hora, cada dia, nos da la nueva chance de aprender. Se aprende de las conductas conviviendo y en las acciones compartiendo. Se practica el “arte de ceder “ para esta convivencia generacional de la cual descreo del título de esta columna aseverando que: no hay conflicto…si uno no quiere.