
Rosalía de Castro
(España, 1837-1885)
Poeta gallega cuya
obra, escrita en ésta lengua y en castellano, supuso junto con la de Bécquer,
el inicio de la poesía española moderna. Todavía es ampliamente leída y sigue
mereciendo constante atención crítica. Nació en Santiago de Compostela, hija de
una mujer soltera de buena familia y de un seminarista. Su nodriza le enseñó la
lengua gallega y le hizo conocer la poesía popular en esa lengua. En Madrid,
ciudad donde se trasladó por razones familiares en 1856, conoce a Manuel
Murguía, con el que se casó dos años más tarde y quien la puso en contacto con
Bécquer y su círculo. En 1857 publicó su primer libro poético,
Con Cantares gallegos se situó como precursora, junto a
Curros Enríquez y Pondal, del Rexurdimento cultural de Galicia. El libro tiene
reminiscencias de la antigua lírica gallego-portuguesa, especialmente de la
popular, con notables innovaciones métricas, y protesta contra el centralismo
castellano y la vida miserable del campesino gallego que le obliga a emigrar.
Por su parte, en Follas Novas, ve el mundo como adversidad, y la existencia
humana como dolor, con toques intimistas. Algunos críticos lo consideran el
mejor de toda la poesía gallega. En las orillas del Sar cambió de idioma, quizá
porque Rosalía creyó agotadas las posibilidades literarias del gallego. Sus
poemas, desprovistos de cualquier esperanza, suponen un punto de partida de la
lírica moderna. Rompen con las formas métricas de su tiempo y presentan unas
imágenes religiosas inquietantes y muy poco tradicionales. Galicia sólo aparece
episódicamente, aunque ciertas metáforas evocan realidades de su país que es
preciso defender. La emoción personal ante la felicidad que nunca se consigue
resume la tremenda inutilidad que implica la aspiración a la belleza
sobrenatural. Algunos de sus símbolos inspirarán a Antonio Machado. Por su
parte, Juan Ramón Jiménez la sitúa entre los predecesores de la revolución
poética iniciada por Rubén Darío. La crítica actual subraya su feminismo
pionero.
Rosalía de Castro también fue autora de las novelas La hija
del mar (1859), de carácter folletinesco; Flavio (1861), una novela sobre la
imposibilidad del amor, y la costumbrista Ruinas (1866). Además publicó las
tituladas El caballero de las botas azules, en 1867, y El primer loco, en 1881.
La crítica las sitúa muy por debajo de su poesía, aunque destaca los elementos
fantasiosos y poco usuales en la narrativa de su época. Desde 1874 vivió en
Galicia, y murió en 1885 en Padrón, A Coruña.