Will Smith
La faceta de Will Smith como cantante es indudablemente importante pero aún lo es más su carrera profesional como actor. En el año 1990, cuando ya era un joven rapero con cierto éxito, la cadena de televisión norteamericana NBC le contrató para protagonizar la serie El príncipe de Bel Air, producida por la Warner. Su argumento se inspiraba en buena parte en la vida del propio Will y reflejaba su carácter y las aventuras que vivió al trasladarse a Los Ángeles. Divertida, fresca y con un punto de cierta irreverencia hacia muchos de los mitos del país, esta serie fue un gran éxito que desbordó todas las previsiones más optimistas. Su amigo Jazzy Jeff también tuvo un pequeño papel en la serie, el de Jazz.