NINFAS MOUSTROS Y TITANES

Asteria: Hija del titán Ceo y de Febe; madre de Hécate y hermana de Leto. Fue convertida en codorniz para escapar al asedio amoroso de Zeus, y más tarde se arrojó al mar transformándose en una isla rocosa, la futura isla de Delos, cuna de Artemisa y de Apolo.

Calipso: Ninfa de la isla de Ogigia que hospedó a Ulises durante siete años.

Centauro: Los centauros eran monstruos mitad hombres (de cintura para arriba) y mitad caballos. Tenían cabeza, cuerpo y brazos de hombre y cuatro patas de caballo. Entre todos los centauros destacaron Quirón y Folo por ser menos fieros que los otros. Quirón era sabio y dirigía una escuela en el monte Pelión, donde se instruyeron numerosas generaciones de héroes. Folo era bondadoso y hospitalario, a diferencia de sus congéneres, dominados por la maldad y las bajas pasiones, como Neso, a quien encontramos en las proezas de Hércules.

Pintura de un Centauro


Eco: Ninfa de la montaña. El dios supremo, Zeus, la persuadió de entretener a su mujer, Hera, con una charla incesante, para que ésta no pudiese espiarlo. Irritada, Hera le quitó a Eco el poder de hablar, dejándole sólo la facultad de repetir la sílaba final de cada palabra que oyera. Un amor no correspondido por el bello Narciso, que amaba a su propia imagen reflejada, hizo que Eco languideciera hasta que sólo quedó de ella su voz.

Esfinge: Era un monstruo femenino, con cabeza de mujer, cuerpo de león y alas de ave rapaz. Era hija del perro de Geríones, llamado Ortro, y de Equidna, hermana entre otros, del León de Nemea, de la Hidra de Lerna y la Quimera. Algunos sostienen que su padre fue Tiffonas. La diosa Hera le envió a Tebas este monstruo para castigar a Layo, quien se había enamorado de Crisipo, hijo de rey Pélope.

Europa (Eurwph): Europa, la ninfa de la que se enamoró Zeus, dio su nombre a un continente, hecho que sirvió de incentivo creativo al mundo del espíritu y del arte. De ahí que, a partir de este hecho, fuera creado un gran número de obras maestras artísticas. "El rapto de Europa" fue el tema de cuadros de Tiziano y de Rembrandt mientras que Veronés creó la sugestiva representación que decora a palacios nobles en Venecia. El mismo hecho sirvió de inspiración a Celini para crear el complejo de cobre que está en Roma.

Febe: Nombre de una de las Titánides, hijas de Urano y Gea. Se le suele atribuir la fundación del oráculo de Delfos, como regalo de cumpleaños para su nieto Apolo. También recibe este nombre una hija de Leucipo, robada junto con su hermana Hilaira por Cástor y Pólux. Su rapto ha sido un tema clásico para la pintura, destacando un cuadro de Rubens que versa sobre dicho tema.

Gorgonas (Gorgos): Frecuentemente se identifica a Gorgona con Medusa, cuando en realidad las Gorgonas eran tres hermanas: Esteno, Euríale y Medusa, hijas de dos divinidades marinas, Forcis y Ceto. Eran monstruos con cuerpo de mujer, la cabeza rodeada de serpientes, dientes puntiagudos como los jabalíes, escamas en el cuello y alas de oro para volar. Poseían la facultad de convertir en piedra a quien las mirase. Perseo consiguió matar a Medusa y regaló su cabeza a Atenea, quien la puso en su escudo a modo de arma contra sus enemigos. Las otras dos Gorgonas eran inmortales. La tristeza que sintieron por la muerte de su hermana hizo convertirse sus cabellos húmedos en serpientes.

Grifos: Son monstruos con cuerpo de león, cabeza y alas de águila y la espalda cubierta de plumas. Construyen nidos como los pájaros, pero en lugar de huevos depositan en ellos ágatas. Tienen garras larguísimas, de un tamaño tal que en su país las usan como copas para beber. Se dice que los gifos son originarios de la India. Buscan oro en las montañas y construyen sus nidos con él; por esta razón sus nidos resultaban muy tentadores para los cazadores y se veían obligados a montar guardia sobre ellos. Su instinto les permite descubrir dónde hay tesoros enterrados y hacen lo que pueden para mantener alejados a los saqueadores.

estatua de Grifo


Hidra (Udra): La Hidra (serpiente marina) de Lerna, era un monstruo aberrante, nacido de Tifón y Equidna. Se cuenta que la crió Hera, bajo un plátano, junto a la fuente Amímone. La Hidra de Lerna, era representada como una enorme serpiente, con entre cinco a cien cabezas, que emergían de un hermoso cuerpo único.

Hiperión: Titán, hijo de Urano y Gea, y padre de Helios, Selene y Eos.

Japeto: Uno de los titanes hijos de Urano y de la Tierra. Se casó con Climene, de la que tuvo a Atlante, Menecio, Prometeo y Epimeteo.

Medusa: Frecuentemente se la llama Gorgona, aunque esto está mal dicho, ya que las Gorgonas eran tres (Esteno, Euríale y Medusa). Poseía una cabellera de serpientes y ojos cuya mirada podía convertir en piedra a las personas. Al ser muerta por Perseo, dio a luz a Pegaso.

Pintura de Medusa


Ninfa: Dícese de cada una de las divinidades secundarias, hijas de Zeus, que personificaban las fuerzas de la Naturaleza. Eran las deidades de los bosques, los ríos, las fuentes, las montañas, los árboles, etc. y recibían nombres especiales según la función que tuviesen atribuída. Las más conocidas eran las Meliades, o ninfas de los fresnos, las Náyades, o ninfas de las fuentes y de los ríos, las Nereidas, o ninfas del mar, las Oceánides, o ninfas de las montañas, las Hamadríades, o ninfas de los árboles, etc. Se las representaba en la forma de jóvenes de gran belleza y semidesnudas. Se les erigían templos y altares en los bosques y junto a los ríos y las fuentes.

Oceánidas: Ninfas del mar, hijas del dios Océano.

Pegaso: Era un maravilloso caballo alado que de acuerdo con el mito, surgió del cuello de la gorgona Medusa, cuando Perseo le cortó la cabeza; del mismo cuello, surgió el héroe Crisaor, que era como Belerefontes, hijo de Poseidón, con la diferencia de que Belerefontes, nieto de Sísifo era mortal. Belerefontes pidió a su padre un caballo alado y este se lo concedió. Pero no se encontraba la rienda para que sujetara al magnífico animal. Atenea le regaló, entonces, una brinda de oro para domar el alado Pegaso. Luego de esto, el héroe hizo sacrificios en honor de Poseidón y Atenea.

Pintura de Pegaso


Prometeo (Promeqhus): Titán que robó el fuego del cielo para entregarlo a los hombres. Fue atado por orden de Zeus a una roca en el Caúcaso y un águila se le comía el hígado, que le crecía de nuevo. Hércules le salvó matando al águila.

Quimera: Nació de la unión de Tifón y Equidna, y tenía aspecto de cabra y león. Se dice que tenía muchas cabezas de cabra y una de león, y una serpiente en lugar de cola. De horrible aspecto, lanzaba llamas de sus bocas y narices. Devastaba los cultivos y provocaba muchos desastres. Quimera era tan peligrosa que Jóbates estaba seguro de enviar a Belerefontes a una muerte segura, al enviarlo a matarla.

Rea (Rea): Una de las Titánides, hijas de Gea y de Urano. Se casó con Cronos, soberano del mundo, a quien un oráculo había advertido que uno de sus hijos le destronaría. Para evitar el peligro, Cronos devoraba a todos los hijos que Rea daba a luz. Cuenta Hesíodo que la Titánide logró salvar la vida de Zeus escondiéndole en Creta y entregando a su marido, para que la devorase, una piedra envuelta en pañales. En Roma, Rea fue asimilada a Cibeles.

Sirenas: Cualquiera de las ninfas marinas, con busto de mujer y cuerpo de ave o pez. Con su canto atraían a los navegantes hacia los escollos para que perecieran contra las rocas y devorar sus cadáveres.

estatua de la Sirenita de Copenhague


Tía: Ninfa, hija del dios río Céfiso. Amada por Apolo concibió a Delfo, epónimo de la ciudad de Delfos. Introdujo los cultos de Dionisio en el Parnaso.

Titán:Gigante que había querido atacar el cielo. Según la mitología griega vivía condenado en los Infiernos por Zeus, el padre de los dioses. En la mitología griega, los titanes son los descendientes de Urano y de Gea.

Vellocino de oro: Es el vellocino del carnero alado Crisomalo. El dios Hermes había enviado el carnero para rescatar a Frixo y Hele, los dos hijos del rey griego Atamante y de su mujer, Néfele. Atamante, indiferente a su mujer, tomó a Ino, la hija del rey Cadmo, como segunda mujer. Ino odiaba a sus hijastros, especialmente a Frixo, porque deseaba que su propio hijo heredara el trono. Dándose cuenta de que sus hijos corrían grave peligro a causa de los celos de su madrastra, Néfele imploró ayuda a los dioses. Hermes lo envió a Crisomalo, el carnero alado, cuyo vellocino era de oro. El carnero arrebató a los niños y los montó en su lomo. Elevándose por los aires, voló hacia el Este, pero cuando estaba cruzando el estrecho que separa Europa de Asia, Hele resbaló y cayó al agua. El estrecho donde ella se ahogó recibió su propio nombre: mar de Hele o Helesponto. El carnero llevó a Frixo sano y salvo hasta Cólquide, un país sobre el mar Negro que gobernaba el rey Eetes, que lo recibió cumpliendo con las normas de la hospitalidad y el huésped, agradecido a los dioses por haberle salvado la vida, sacrificó a Crisomalo en el templo del dios Zeus ofreció el precioso vellocino de oro a Eetes, quien lo colocó en un bosquecillo sagrado bajo la mirada atenta de un dragón que nunca dormía. Muchos años después, los Argonautas, conducidos por el primo de Frixo, el héroe griego Jasón, recuperaron el vellocino con la ayuda de la hija del rey Eetes, la hechicera Medea quien, enamorada de Jasón, hizo que el dragón se durmiera.