La revolución virtual
Isabel María Solano Fernández
Mª Eva Valencia Mateo
Universidad de Murcia
1. ¿TAL VEZ LA EDUCACIÓN DEL FUTURO?
No cabe duda de que la tecnología nos sorprende cada día con un nuevo avance que en la mayoría de los casos parecen sacados de una película de ciencia-ficción más que de la propia realidad; la demanda por parte de determinados sectores sociales se hace palpable y las aplicaciones encontradas a partir de ellas son cada vez más necesarias.
Con este planteamiento pretendemos comenzar nuestro discurso; la dinámica tecnológica en la que estamos sumergidos olvida por momentos la inicial inutilidad de algunos de ellos y nos obliga a buscar una solución pragmática a la misma.
Cuando en nuestra sociedad emerge una nueva tecnología, como está sucediendo en estos momentos con la Realidad Virtual Generada por Ordenador (CGRV), es necesario un análisis pedagógico para reflexionar sobre sus aplicaciones educativas, así como sobre los problemas que trae consigo cualquier medio.
Virtual, como indican Tiffin y Rajasingham (1997), es aquello que no existe en realidad pero que provoca unos efectos similares a los producidos en contextos reales. Con espacios virtuales nos referimos a lugares ideales, donde las barreras espacio-temporales desaparecen y donde la interacción personal alcanza sus más altas manifestaciones, por lo que son mundos ideales creados a partir de la Realidad Virtual (RV), que en ciertos momentos le aporta una nota de sofisticación a los sistemas utilizados para crear estos espacios virtuales (Bartolomé, 1995).
La tecnología que nos acerca a estos espacios virtuales es la Realidad Virtual generada por ordenador, por lo tanto, serán los nuevos canales en la enseñanza los que nos permitan participar de estas nuevas realidades, pero a diferencia de los sistemas existentes en la actualidad, esta tecnología nos ofrecerá, en las ocasiones que lo requiera, un espacio único ideal que reforzará la enseñanza de la materia concreta que estamos estudiando.
Las aportaciones de la RV al ámbito educativo son, por el momento, un territorio prácticamente virgen, aunque están produciéndose los primeros intentos para comenzar a extrapolar en la enseñanza las aportaciones de los laboratorios de investigación y los departamentos militares, llegando a ser considerada como la Tecnología que "aportará la herramienta definitiva de la Educación del futuro" (Fandos, 1995: 238).
Defendemos la hipótesis de que la Universidad es el nivel educativo que presenta una mayor predisposición a su utilización, ya que el hecho de sumergirnos en una realidad inexistente y aparentemente "real" resulta tan atrayente y seductor que hace palpable la necesidad de un alto grado madurativo por parte del usuario.
Son varias las aportaciones que la sitúan como material imprescindible en la Educación del mañana, pero aún queda plantearnos cuáles serán sus futuras aplicaciones y sobre todo si realmente será ventajosa su utilización dentro de algunos años. "La RV en la fase en la que se encuentra actualmente no constituye una alternativa seria al aula convencional como sistema de comunicación para el aprendizaje" (Tiffin y Rajasingham 1997: 162).
Para acabar, mencionaremos que hacer planificaciones acerca de las posibilidades
en el futuro de una manera rotunda y rígida será cuanto menos
arriesgado, puesto que el presente sigue sorprendiéndonos con asombrosos
avances y las conclusiones que podemos obtener sobre aseveraciones del
mañana se basan en el desarrollo de lo que ya existe, no en la certeza
de lo que nos gustaría que existiese.
2. A LAS PUERTAS DE LA REVOLUCIÓN VIRTUAL
En este capítulo, pretendemos analizar las implicaciones que la RV tendrá en la enseñanza, recopilando las ideas generales que sobre ella existen. En este apartado ofreceremos un enfoque más comprometido, posicionándonos sobre la uso de esta herramienta.
Consideramos que la aplicación de la RV a la enseñanza será una de las notas básicas de la Educación que se está conformando a través de las redes de telecomunicación.
La Realidad Virtual es en la actualidad una herramienta en desarrollo. Lo que digamos serán deducciones lógicas de lo que ya existe sobre esta y otras herramientas. Internet, surgió como un "lugar" para acceder a informaciones que en su mayoría no eran imprescindibles para su estudio. Quizás su mayor uso fue el de entretenimiento e investigación, con documentos científicos que se podían manipular. Hoy en día, este espacio virtual es una herramienta educativa imprescindible en un campus virtual, donde sus usuarios se mueven por una red interna (Intranet), que les permite construir los pilares básicos de cualquier campus universitario, esto es, docencia, investigación y servicios al estudiante (Prólogo de Ferraté en Tiffin y Rajasingham, 1997). Además, necesita de una red externa que le permita buscar, conocer y manipular las informaciones, así como comunicarse con cualquier entidad que represente un centro de interés. La red de redes ha seguido el proceso andado por casi todas las tecnologías: no surgió para responder a necesidades, pero una vez canalizadas sus posibilidades se ha hecho imprescindible.
Esta es la tesis que mantenemos con la aplicación de la CGVR, permitiendo que nos introduzcamos en la "realidad " de lo que estamos estudiando. Nos ofrece una herramienta más audiovisual que gráfica, aunque evidentemente no anula a ésta última.
La RV jugará un papel esencial en los programas de alta especialización, y lo cierto es que cada vez se demandan más este tipo de actividades, por lo que si el efecto que deseamos no lo conseguimos en la Realidad "real" por falta de la infraestructura necesaria, deberíamos buscarlo en la RV que, aún siendo una simulación, nunca debería percibirse como sustituto de aquella, aunque sus efectos sobrepasen las barreras espacio - temporales.
Las redes de telecomunicación en la enseñanza se van consolidando con las novedosas aplicaciones que incorpora. Estos usos no se pueden estancar, deben establecerse conforme se crean y afianzan nuevas tecnologías: los avances en la telefonía están fortaleciendo las versiones telemáticas en la Educación, la "apertura" de la RDSI está permitiendo un acceso más rápido y con mayor capacidad, y la RV que siempre han transmitido los libros e imágenes utilizados en el aula convencional, afrontará el reto de ofrecerla a través del software de un ordenador que aportará al sistema nervioso humano los estímulos que siempre han formado parte de nuestro aprendizaje, por lo que oiremos y veremos mundos virtuales y con el invento de Jaron Lanier (guante de datos), interactuamos en entornos virtuales (Tiffin y Rajasingham, 1997).
El proyecto de crear un traje de datos que nos permita navegar por la RV nos muestra el deseo de perfeccionar esta nueva Tecnología y de este modo poder utilizarla al máximo rendimiento. No estamos dando a conocer una nueva herramienta, y tampoco le estamos buscando su aplicación en la enseñanza, porque aunque aún no esté consolidada la CGVR, con un análisis superficial, se puede atisbar su inmediata aplicación, en la que si bien es verdad que su uso, desde su creación, no fue la que se está perfilando para el futuro, sus nuevos adelantos y destinos pensados, la revelan como realidad educativa en los nuevos canales.
3. NUEVA TECNOLOGÍA, NUEVA METODOLOGÍA
Parece que la Educación siempre tiene las de perder. Cuando surge un problema social preocupante se le culpa a la enseñanza de no saber reaccionar ante él, y los más osados llegan incluso a censurarla, además de por su pasividad, por fomentar dicha situación.
El sistema no convence y algunos ven en la CGVR la esperanza de un modelo alternativo que acabe con la enseñanza tal y como hoy la entendemos. Este es el caso de Tiffin y Rajasingham (1997) que llegan a afirmar la posibilidad de un cambio radical en el sistema educativo.
La nueva Sociedad se va conformando con las necesidades que van surgiendo con ellas, demandando todos los medios que le ayuden a conseguirlos. La flexibilidad de los nuevos medios tecnológicos ve en los espacios virtuales la manifestación de la nueva era tecnológica y la clase virtual es el lugar ideal de la Educación que necesita la nueva Sociedad porque en ellas la comunicación es bidireccional y la participación es alta (Bartolomé, 1995).
En esta clase virtual no se pretende ofrecer una enseñanza similar a la convencional, no se pretende reproducir metodologías, objetivos, organización... Los nuevos canales y las comunicaciones sincrónicas - asincrónicas que éstos ofrecen, no son el vehículo de una enseñanza tradicional, sino que es una enseñanza distinta, con finalidades y usuarios claramente diferentes.
Toda enseñanza que sea transmitida a través de canales artificiales requiere un cambio metodológico completo. En un artículo que Bartolomé (1996) realiza sobre los modelos de enseñanza en los nuevos canales, nos indica que se tiende a reproducir viejas metodologías en nuevos medios para evitar un cambio brusco que desanime a potenciales usuarios. Ninguna nueva tecnología debería implantarse si no se está preparado para ella. Si el ser humano se caracteriza por algo es por su facilidad para adaptarse a los cambios, y si estos son solicitados por él, se supone que el proceso de adaptación será aún más rápido (aunque no debemos perder de vista el grado de dificultad que éste conlleve). Si ofrecemos un modelo de enseñanza distinto, con metodologías que reproduzcan modelos anteriores, no podremos hablar de una nueva enseñanza porque el único cambio será, en el caso que abordamos, el canal de transmisión. Si incorporamos una metodología que esté a medio camino entre la tradicional y la innovadora no fomentaremos el desarrollo de destrezas nuevas, y quizás provocaremos una condición adaptativa que raramente servirá de plataforma para la metodología novedosa que necesitan los nuevos medios.
Esta evidencia nos hace volver a la tesis de que se incorporan tecnologías para aprovechar los avances, pero no para solucionar un problema que exista en el sistema vigente.
El principal cambio que debe existir en esta nueva clase es la metodología
pedagógica, pero ésta debe venir acompañada de "unos
materiales didácticos de gran calidad y en una función docente
que saque el mayor partido de las posibilidades del campus virtual" (Prólogo
de Ferraté en Tiffin y Rajasingham, 1997: 15). Indudablemente, serán
estos materiales los que fundamenten el cambio metodológico y será
el profesor el que conecte la metodología y los materiales con el
alumno, por lo que en ocasiones, es la actitud del profesor hacía
las nuevas tecnologías, tal y como indica Fandos (1995), lo que
determina la adecuada implantación de una enseñanza sustancialmente
distinta.
4. A PEQUEÑOS MALES, GRANDES REMEDIOS
Todavía hoy, los problemas que surgen en el ámbito educativo no son catastróficos. Estamos en un período de tránsito y los cambios se van afianzando poco a poco.
Sin duda, el hecho de utilizar los canales artificiales como vehículo de una enseñanza a través de Nuevas Tecnologías es demandado con mayor asiduidad, aún estando lejos de ser generalizada.
En este marco se introduce la CGVR, ofreciéndonos unas posibilidades educativas hasta ahora inimaginables y desde nuestra disciplina debemos anticiparnos a los posibles problemas que puedan surgir en la utilización de esta nueva material en la enseñanza, de modo que evitemos males mayores.
Estos problemas serán los que ya existen en la Enseñanza a distancia a través de las redes de telecomunicación. Basándonos en el discurso de Bartolomé (1995), comenzamos recordando que no se ha conseguido por el momento paliar el gran inconveniente de estos modelos: la falta de contacto humano. Además, parece no ser adecuada esta metodología para su generalización en ciertos sectores como por ejemplo la Educación Infantil. Podría crear cierta confusión su uso en niños pequeños ya que al no haber alcanzado todavía cierta madurez, correrían el riesgo de desconcertar o incluso preferir dicha pseudorealidad.
El punto oscuro que podemos prever que introducirá la utilización de la CGVR podrá ser una posible evasión del mundo real, así como un progresivo aislamiento junto con la confusión antes mencionada a propósito de la Educación Infantil. En definitiva, " existe el peligro de que nuestras técnicas de resolución de problemas se relacionen más con la RV que con el mundo real" (Tiffin y Rajasingham, 1997: 166).
Por último añadiremos que la incorporación de una nueva Tecnología no debe existir para fomentar los desequilibrios entre los diferentes países. Sin embargo, este contraste se produce, no sólo entre países con diferencias generalmente económicas, sino entre individuos pertenecientes a un mismo país- pero quizás no a una misma estructura social-. Aunque la voluntad de acceder a la tecnología exista en las distintas sociedades surgen barreras como los recursos financieros y la voluntad política (Delors, 1996).
Las ventajas de la educación a distancia a través de redes serán asumidas por la CGVR: gran flexibilidad, puesto que el proceso de comunicación producido por la CGVR basado en un modelo de enseñanza será bidireccional, además de motivante (aunque sin perder de vista el efecto novedad), por lo que garantizará una mayor diversidad de cursos en relación a la enseñanza convencional, recayendo el peso directivo en el usuario.
Otra de las ventajas de la Realidad Virtual es que, al igual que en el mundo real, utilizamos simultáneamente varios canales sensoriales como el auditivo y el visual, encontrándose el tacto en vías de conseguirse, siendo ésta una característica positiva y enriquecedora para la enseñanza ya que, como indica Fandos acerca de los sistemas multimedia, la capacidad de retener el 80% de lo oímos, vemos y hacemos, fomentará el aprendizaje interactivo, que sin duda será ventajosa en toda aplicación educativa. Sin embargo, hemos encontrado en los autores Tiffin y Rajasingham una concepción distinta a la que hemos expuesto aquí puesto que critica de modo negativo esta cualidad.
Para terminar, mencionaremos como última ventaja de la CGVR unas
recientes investigaciones sobre la ilusión retinal, utilizando láser
para estimular los bastones y conos del área foveal del ojo (Sherman
y Judkins en Tiffin y Rajasingham, 1997). Estos avances nos alertan de
cómo la percepción visual en esta herramienta podría
superar la visión habitual.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
BARTOLOMÉ, A. R. (1995): "Algunos Modelos de Enseñanza para los nuevos canales", en CABERO, J. Y MARTÍNEZ SÁNCHEZ, F. (1995): Nuevos canales de Comunicación en la Enseñanza, Madrid, Centro de Estudios Ramón Areces, pp. 121-141.
DELORS, J. (1996): La Educación encierra un tesoro, Madrid, Santillana, Ediciones Unesco.
FANDOS, M. (1995): "Aproximaciones metodológicas al fenómeno multimedia", en BALLESTA, J. (Coord) (1995): Enseñar con los medios de Comunicación, Barcelona, DM PPU, pp. 229-250.
MARTOS, J. A. (1997): "La tribu digital", en Muy Especial, 28, pp. 46- 51.
TIFFIN, J. Y RAJASINGHAM, L. (1997): En Busca de la clase virtual, Barcelona, Paidós.