| "El
exilio es traumático pero también enriquecedor"
Cristina
Peri Rossi es una de las grandes escritoras sudamericanas. Nació en
Uruguay, pero vive exiliada en España desde 1972. Ha publicado más de
treinta libros y ahora ha vuelto con un homenaje a Julio Cortázar,
el gran cronopio. Con este libro ha querido mostrar a los lectores el lado
más humano de este escritor que se enamoró en París y nunca dejó
de ser un niño.
Nació en
Montevideo, Uruguay. Además de poeta, cuentista y novelista, ha sido
profesora de literatura, traductora y periodista. Sus obras se han
traducido a más de nueve idiomas. Desde muy joven se ha convertido en una
escritora emblemática, por su espíritu de innovación y vanguardia.
por
Anna Alarcón
Redacción
BCN
¿A
qué edad decidió convertirse en escritora?
A la joven edad de seis años me subí a la silla en el salón familiar
donde estábamos comiendo y dije: ¡Yo voy a ser escritora! Para gran escándalo
de mi familia, naturalmente.
¿Con qué oficio se quedaría aparte de la escritura?
Mi gran vocación es la docencia. Durante muchos años di clases de
literatura comparada en Montevideo. Lo que ocurre es que al llegar a España,
esa asignatura no existía. Además, siempre ha habido gran dificultad por
parte de la universidad española para adherir a los catedráticos de
otros países. Ha sido uno de los escollos más difíciles de vencer.
Su espíritu rebelde y libertario le abocó al exilio. ¿Cómo fueron
esos años vividos en París?
El primer exilio fue en Barcelona, vine en el 72, después estuve un
tiempo en París y regresé a Barcelona. El exilio siempre es una
experiencia traumática porque uno pierde todos los referentes, tanto los
afectivos como el paisaje. Pero creo que es una experiencia que también
puede enriquedecer ya que uno entra en contacto con otra sociedad, otra
cultura, es positivo. Es enriquecedor y traumático, al mismo tiempo.
En sus primeros libros hacía crítica social. Después ya pasó a
hacer literatura erótica, donde el amor y la pasión son los
protagonistas . ¿Ha sido en su vida tan importante el amor y la pasión
como lo es en sus obras?
Uno no elige los temas, los temas le eligen a uno. Yo viví situaciones
dramáticas políticamente en mi país y entonces el tema se me impuso. Mi
mejor novela, "La nave de los locos", es una novela sobre el
exilio. La pérdida de las esperanzas y las utopías se refleja en una
especie de viaje al interior. Es por eso que la pasión y el amor ocupan
entonces el eje de mi obra. Pero creo que soy fundamentalmente escritora
de novela psicológica.
Ha cultivado tanto la poesía como la prosa. ¿Le gustaría tocar algún
género que hasta ahora no haya tratado?
Estoy escribiendo mis memorias. Pero este último libro sobre Cortázar ya
forma parte del género memorias ya que narra mi relación con Cortázar.
Cuéntenos cuáles son sus poetas y escritores preferidos.
Es muy difícil decidirme ya que tendría que hablar desde Homero
posiblemente hasta algún poeta contemporáneo. Fundamentalmente, creo que
son buenos poetas aquellos que utilizan muy bien su lengua y que tienen un
gran oído musical.
Desde 1972 vive en España. ¿Cómo ha afectado a su literatura ese
viaje que hizo y que supuso un cambio de vida tan radical?
A lo que me tuve que adaptar fue a España y concretamente a Barcelona.
Lleva un tiempo, sobre todo, por la nostalgia. Pero hay un momento en que
uno necesita establecer sus raíces en otro lugar. Ahora en este momento
mis raíces son tanto uruguayas como españolas. En último término, creo
más en las afinidades que tienen que ver con las elecciones que con el
origen. Yo no sé qué es eso de ser uruguayo, español o catalán. Cuando
digo que no sé es que normalmente una identidad acaba reduciéndose a una
serie de características superficiales. Si ser uruguayo significa tomar
mate, eso es insignificante. No creo en las identidades. Creo que la
identidad es una múltiple sucesión y que el yo es una sucesión de yos
diferentes.
Su obra es sumamente vasta. ¿Cómo se inspira para escribir un libro
por año? ¿Hace eso de "patear" la calle en búsqueda de
historias nuevas que contar?
Sí, sobre todo escucho y miro mucho. Los escritores necesitamos salir a
la calle permanentemente. Necesitamos subir al metro, la gente está
contando cosas siempre. Noveliza constantemente. Prácticamente se puede
escribir un cuento por día. Lo que importa no es el tema si no lo que se
dice acerca del tema. Eso es lo fundamental, lo que uno dice de un tema.
Una vez dijo que sus libros le llevaban toda una vida escribirlos...
Son como los hijos que se paren pero que jamás dejan de desligarse del
cordón umbilical...
Para llegar a decir algo hoy tengo que haber vivido todo lo que he vivido.
No creo que en la vida uno progrese si no que da énfasis a aspectos
concretos en ciertos momentos de la vida.
Ahora acaba de publicar "Julio Cortázar". Es un delicioso
tributo a su querido cronopio...
Es un libro de homenaje que quiero regalarle a los lectores. Hay mucha
gente que ha escrito cartas a la editorial y agradece el libro no porque
lo haya escrito yo, si no porque quería reencontrarse con Julio. Con el
Julio humano y no escritor.
¿Se
enamoró Cortázar de la joven Cristina exiliada en París?
Él me dedicó 15 poemas y da los datos suficientes para saber que se
trata de mí pero no hizo público el reconocimiento hasta unos años
antes de morir. Me pidió permiso para hacer el reconocimiento público en
una entrevista y yo se lo di. Yo creo que uno tiene que estar orgulloso de
los amores que siente y los amores que ha despertado. Lo más que podemos
decir del amor es que nos provoca orgullo amar y que nos amen.
¿Cortázar
significó
para usted ese maestro, ese guía que todos necesitamos en nuestra
andadura profesional y vital?
No, porque cuando yo lo conocí ya tenía cinco libros publicados. Fue un
poco al revés. El conocimiento vino porque él estaba escribiendo un
libro, "Mi primo Manuel" y yo había publicado "El libro de
mis primos" y tenía tantas afinidades con el suyo que me dijo en la
carta que tendría que rehacerlo de nuevo. Fui a verlo en tren y él me
vino a esperar a la estación.
En el libro
repite que Cortázar es uno de los escritores latinoamericanos del boom
que nunca pasará a ser un clásico. ¿Cree que no se ha valorado lo
suficiente a Julio?
No,
porque su tipo de escritura es revolucionaria. Rompió el canon y entonces
un escritor como Rimbaud que rompe la norma nunca pasa a ser un clásico.
Por eso se indentifican tanto los jóvenes con ese tipo de escritura.
Aparte de
"Rayuela", ¿qué otras obras suyas destacaría por la calidad?
Los
cuentos. Julio fue un gran cuentista.
"Julio Cortázar"
es un libro que parece como un viaje interior hacia el escritor. ¿Prefirió
concebirlo así con una primera parte más autobiográfica y una selección
de textos, junto con su biografía?
Sí,
es que es la estructura fija que va a tener la colección. En mi caso es
la historia sobre la relación que tuve con Cortázar, después viene una
selección de textos y una bibliografía. Ha sido la exigencia de la
colección y creo que es una buena idea ya que permite que mucha gente se
acerque a escritores y pueda conocerlos como escritores, pero también
como personas.
¿Siente todavía
al fantasma de Julio rozarle la espalda?
Sí,
en muchas ocasiones. Yo creo que siempre que pensamos en las personas las
hacemos presentes.
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